Chinatown

Escrito Por: Hugo Neira 1.531 veces - May• 26•15

“Días de calma”. Eso dice un cotidiano. Cierto en lo inmediato. “Con la declaración del estado de emergencia … los locales comerciales reabrieron sus puertas y se reanudó el tránsito de vehículos” (El Comercio). Hace apenas una semana, por mi parte decía: “El Estado de Derecho capitula”. Menos mal, no ha capitulado. Tengo el derecho a pensar que es porque el ciudadano Cateriano sigue de Premier. Podríamos hasta felicitar al Presidente pero el discurso de Ollanta Humala sigue desconcertando: “Se debe proteger a la población”. Pero quien habla ¿algún Obispo? Lo racional es que el Mandatario, en un país presidencialista como es el Perú —como lo son todos en América Latina— bien puede decir “voy a proteger a la población”. El Presidente habla como si no estuviera sentado en la Silla. Y lo de la calma, no me lo creo.

Lo de Islay es bien complicado. Me explicaba un amigo antropólogo: juntas de riego, frente de Defensa, arroceros, comerciantes, productores agropecuarios, de todo, se refiere a Cocachacra. Y unos 13 mil agricultores en el valle. Lo bueno de lo malo es que ya se está entendiendo que hay una dupla, minería/agricultura. Y no solo para Tía María. Es algo que ningún gobierno ha encarado. No es pues, asunto que se resuelva con un arreglito por aquí ­—Conga— otro arreglito por allá, en Tía María. Un trabajo sobre la minería, que firman varios y que he revisado con avidez, se concluye con una lista, unas minas en explotación y otras suspendidas (Los límites de la expansión minera, Asociación SER, Lima, 2013). Lo decisivo sería saber por qué unas van y otras no.

En fin, La República apunta a “los 190 colegios en la mira de los extorsionadores”. Más realista, establece que la geografía del desorden o anomia (tema al que dediqué varios trabajos) no se detiene en Islay. Tan evidente es esto que hay ciudadanos que piden el estado de emergencia para San Juan de Lurigancho. Estibadores que rechazan un sistema de selección. Dos mil invasores ocupan la zona arqueológica de la Tablada de Lurín. Y periodistas comprueban en el distrito del Agustino, que varios construyen —con toda concha— una escalera que ocupa un lugar de todos llamado vereda. El ministro de China que nos visita, Li Keqiang, bien recibido, debe pensar que visita el Perú, y de paso la China de los “señores de la guerra”, la de los años treinta, cuando el tejido social se deshizo. Y emergían dos lideratos, ambos puritanos a su manera, Chang Kai-shek y Mao.

¿Es eso lo que hoy somos? ¿Una suerte de China tardía y más pequeña, con una ruralidad abandonada y a la  vez esperanzada modernización: estudios básicos para el tren bioceánico y la construcción del metro 2 para Lima? Un diario acaba de descubrir que existen “máquinas gigantes” que cavan el suelo, “las tuneladoras”. Me sonrío, acaban de darse cuenta. ¿Saben desde cuándo tiene subterráneo Buenos Aires? Desde que cantaba Gardel. Y los primeros trenes bajo tierra —es lo que son— los tuvo París y Londres a fines del XIX. Hace dos siglos. Eso ocurre cuando hay Estado y políticas públicas.

¿Días de calma? Ya se verá. Hay tendencias distintas en la marea antiminera.  “Se recomponen en el lugar mismo los improvisados lideratos”, dice un ministro. Buena exposición que acaba mal: “la junta de usuarios de Tambo está politizada”. ¿Y usted, Ministro, no lo está? ¿No somos todos políticos en una República? El tema da para más. Perdonen, hasta el miércoles.

Posdata. Elecciones en España. Al 90% de conteo, el PP es el primero. Seguido por el PSOE. Y sorpresa, Podemos y Ciudadanos, mimados por los medios, no rompen el bipartidismo. El voto español es prudente. Pero en Madrid, los socialistas no podrán gobernar sin los de Podemos. ¿Pactarán con la extrema izquierda?

Publicado en El Montonero., 25 de mayo de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/05/chinatown/

 

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