Dos temas. La triple crisis. La ausencia de la izquierda

Escrito Por: Hugo Neira 1.476 veces - Jun• 16•15

Previne de una triple crisis, institucional, social y política (Perú21). Ahí tienen la primera. En el Congreso. Dejemos de llamarlo así. No lo es, le falta Senado, apenas una mínima cámara, la respuesta de Alberto Fujimori a la presión externa. En el Legislativo no se ocupan de lo que deben ocuparse, escuchar al Premier, aprobarlo o rechazarlo. Se han portado como colegiales, el caprichito de un tema interno, pisando el palito. El Ejecutivo (no el Gobierno, hay tres poderes) tiene las manos libres para mandarse como le dé la gana. En cuanto al Poder Judicial, determina la ilegalidad de un congresista ¿y lo blindan? Triple crisis. El rostro del ministro de Economía en el programa de Jaime de Althaus era de pompas fúnebres. Y con razón, las reformas a las calendas griegas. ¿Vamos hacia el abismo? ¿Vuelta a una Constituyente? que por cierto nadie reclama, pero el Presidente —como ha dicho Valle Riestra— se cree popular. Eso es lo malo de las giras internas, no faltan los ayayeros y sobones.

Hay un tema que no quiero dejar pasar. Han aparecido un par de artículos de la izquierda sobre ella misma. Sin agravio personal a ninguno, quiero decir aquí lo siguiente. La izquierda está ausente del país político desde hace 47 años. Desde Velasco, que no entendieron.

¿Qué fue el Velasquismo? Disertar sobre el tema, ya lo he hecho. Escuetamente traigo aquí un testimonio insospechable. De un enorme historiador, Eric Hobsbawm —una notabilidad, inglés, profesor emérito— y dice “la más radical de las reformas sociales  peruanas fue realizada por un régimen militar a finales de los sesenta y los setenta” (Historia del siglo XX, ed. Crítica, p. 436). Pues bien, la izquierda no estuvo ahí, al contrario. A lo sumo nos trataron de “reformistas”, en el mejor de los casos. Otros nos trataron de “fascistas”, los mismos que se callaron después ante Sendero. Matar campesinos no les pareció totalitarismo. En el velasquismo hubo gente desilusionada de los partidos. Francisco Guerra García y Hélan Jaworski venían de la Democracia Cristiana. Béjar, Carlos Franco de militancia comunista, fue mi caso. Otros del aprismo, como Carlos Delgado. Y Jaime Llosa, libertario. Gente libre, como Federico Velarde.

La segunda ausencia ocurre en los 80. Así como no entendieron el vuelco que significa el velasquismo en las placas tectónicas de la sociedad peruana, no entendieron el pasaje a la democracia de instituciones. La cantaleta de esa hora fue “la acumulación de fuerzas”. Por eso a Barrantes le gana Alan García. La tercera ausencia es de 1990 hacia adelante. El que entiende a la sociedad peruana (que quería desarrollo y no revolución) no son ellos sino Fujimori. La izquierda no puede asumir esos anhelos de propiedad, mercado, trabajo propio y prosperidad. El pueblo ingresó, sin ellos, en la economía. Si en la segunda ocasión no entendieron el carácter revolucionario de la democracia, tampoco ahora el carácter transformador del capitalismo. Han reducido todo a un estereotipo, lo “neoliberal”. Pese a que hace veinte años crezca el PBI y lo popular se transforme. Sin la izquierda.

En esa ausencia no cuento a uno de ellos, por su sinceridad. Alberto Adrianzén. “Ni revolucionaria ni reformista”. “La izquierda peruana había tocado fondo” (Socialismo y Participación, junio, 2007, n°103, p. 11). Y se fue por completo. ¿Adónde? Donde  según sus palabras “ha surgido una fuerza política progresista que no proviene de su propio seno”. O sea, el nacionalismo de Humala, ¿progresista? Dios Santo, ¡qué ingenuidad! Pero fue crítico. Editado por Carlos Franco, el gesto no tuvo reciprocidad; ellos son la única izquierda. ¿Quién lo decide? Ellos mismos. Son realmente pontificios.

Esa izquierda que no tiene etapas sino ausencias, le cuesta arrancarse del dilema, propio también a liberales, ¿O ‘todo con el Mercado’ o ‘todo con el Estado’? Vaya estupidez. Una gobernabilidad es el resultado de consolidaciones (de derecha) y de transformaciones (de izquierda). Para eso se necesita gente libre y lúcida. Y no lo consigue por eclesiástica y dogmática. Abundan en monografías, pero nada grande después de Flores Galindo. De la teoría se ha ocupado Rochabrún, que es sociólogo antes que todo. Les falta su Concilio Vaticano II. Hoy solo sueñan con Frentes. Tanaka piensa que las izquierdas tienen una tarea pendiente. Y escribe sobre Felipe González. No tenemos eso por casa, Martín. Lo que hay son operadores, no precisamente intelectuales. Santos y su sombrerito. El padre Arana. Conocidas lumbreras como Tejada, dedicado al skateboard, que no pasó por uno de los colegios emblemáticos. La matrícula está abierta.

 

Publicado en El Montonero., 15 de junio de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/06/dos-temas-triple-crisis-ausencia-de-la-izquierda/

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