“Un gobierno de PPK o Alan García sería estupendo”. Entrevista

Escrito Por: Hugo Neira 1.172 veces - Feb• 10•16

Desde Chile, donde se encuentra hace dos meses, el historiador Hugo Neira nos ofrece una mirada reflexiva –y a la vez rigurosa– de la realidad nacional. El científico social y crítico de las ideologías, como suele autodefinirse, lamenta la pobre formación académica de los jóvenes peruanos y evalúa las propuestas y trayectorias de los personajes que pretenden dirigir el destino del país en los próximos cinco años.

 Por Emilio Grillo / Diario Expreso

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–Algunos analistas y políticos dicen hoy que las denuncias sobre plagios harán reflexionar al electorado y, por ello, muchos ya no votarán por César Acuña. ¿Comparte esa percepción?

Soy enemigo de las ilusiones, peor en política. Algo o mucho de la opinión será sensible a ese escándalo de los plagios. Que son evidentes, ¡por el amor a Dios! Ha copiado capítulos enteros. No es un asunto de comillas y unas cuantas citas. Pero, en la cultura peruana –como manera de pensar– hay una complacencia con lo que se llama la viveza criolla y, mejor, la pendejada. Ese término me parece inmenso. El pendejo es todo lo contrario del tonto, no es el “lorna”. (Juan Carlos) Ubilluz, en Nuevos súbditos, dice que la pendejada da a quien la realiza la situación del amo. El que “la hace” es admirado. Hasta hace poco, la viveza criolla era de zambos, blancos y mestizos urbanos. Ahora se ha democratizado. Oportunismo, deshonestidad, astucia, son corrientes. Y la pregunta que muchos se van a hacer es la siguiente: ¿y si los vivos llegan a Palacio, no nos ganaríamos alguito? ¿Sabe usted cuál es su nicho electoral? Los 3’700,000 jóvenes que llegan a las urnas, entre 18 y 24 años. Han tenido la peor formación del planeta. Y por eso no entienden el riesgo país que corren con Acuña.

–Usted compara a Acuña con la ocupación chilena en el siglo antepasado y con Sendero. ¿Qué sucedería en el país, en términos concretos, si elegimos al candidato de APP?

¿Me pregunta usted qué pasaría en el Perú con César Acuña de Presidente-Rector? Le hago a mi vez una pregunta: ¿pondríamos al Conde Drácula de Director del Banco de Sangre? Fuera de bromas, en el escenario público, es la persona menos competente para ocuparse del problema de la educación peruana. Él es la antieducación. Compra tesis, no sabe escribir ni un párrafo. Y ese señor, ¿de Presidente del Perú?

 

                       PARA HUGO NEIRA, EL PERÚ ESTÁ EN EL ABISMO

Historiador considera que los 3’700,000 jóvenes que llegan a las urnas

han tenido la peor formación del planeta y no entienden

 el riesgo que corre el país con César Acuña.

Solo Alfredo Barnechea y Julio Guzmán explican sus propuestas,

mientras los demás candidatos solo  hacen mítines

 y desperdician esa ocasión pedagógica, señala.

Estima que la sola presencia de Keiko Fujimori en esta campaña

es una negación del fujimorismo arcaico y supone la apuesta

por una derecha popular.

 

–Para que aparezcan en la política personajes que la valoran sólo como negocio, los políticos han tenido que cometer errores muy gruesos. ¿Cuáles son esos yerros que nos ponen hoy al borde del abismo?

Estamos ya en el abismo. Hubo una buena educación para hijos del pueblo. Estudié en el Melitón Carvajal, con beca, y era una estupenda secundaria. ¿Qué pasó? Hace 30 años que dejamos de tener un esquema normal de aprendizaje. Eliminaron los cursos de química, física, lógica, historia del Perú, historia universal, literatura. Nadie ha hecho eso en otro país. Hasta quitamos la gramática, por eso César Acuña no puede hacer una frase completa con sujeto, verbo y predicado. No es cuestión de acentos, ¡ya no les enseñan a conjugar verbos! Volviendo a esos cursos, servían para cultura general y para aprender a razonar. Hoy, en las pruebas internacionales de PISA, somos “los últimos de la clase”. Lo dijo (el exministro de Educación) Nicolás Lynch. Aquí todos han fallado. Estado y sociedad. Todos. Los padres de familia que se contentaron con aulas solo por las mañanas…

 

–Alan García y Lourdes Flores son dos figuras políticas de renombre, pero la llamada Alianza Popular no despega. ¿Sus formas de hacer política son anticuadas o las acusaciones contra el expresidente son una mochila muy pesada para él?

Tengo amistad y respeto para ambos, pero creo que no han evaluado cuánto ha cambiado la sociedad peruana desde el 2001 al 2011. ¡Incluyendo lo hecho por Alan en su segundo gobierno! Este es un país distinto. Había pobreza en un 54% en el 2001 y hoy en un 34%, y el peruano medio de 1,500 soles en el bolsillo, quince años más tarde llegó a 3,000. ¡El doble! Según organismos internacionales. Pero los candidatos hacen mítines, no explican. Desperdician esa ocasión pedagógica. Quien está explicando es Barnechea y Guzmán, de ahí sus éxitos. Los peruanos ya no son los mismos que en las elecciones del 2006 y el 2011. Han pasado diez años, o sea un siglo…

 

–¿Cuál es su impresión acerca de las propuestas de Alfredo Barnechea, como aquella de que el Perú decida el destino del gas de Camisea?

Interesante. Pero en Lima se da por sentado, como lo hace el empresario Bruno Giuffra, en su columna Entre Márgenes, que “Prohibido tocar”. No, pues. O modifican el modelo o tendrán su Chávez. Son los del “todo mercado” tan dogmáticos como los soviéticos sobre el Estado, hasta que ¡cataplum! ¿No ven que cada cinco años la sociedad peruana les envía un ‘outsider’?

–Keiko Fujimori sigue en el primer lugar de las encuestas y al parecer está cada vez más cerca de la Presidencia. ¿Considera que está preparada para gobernar? ¿Cómo cree que sería un gobierno suyo?

O sea, ¿va a ser distinto su gobierno que el de su padre? Déjeme hacer una pregunta. ¿Se pudo liberar el rey Juan Carlos I, designado a dedo por Franco, de la herencia malsana del franquismo? ¿No fue ese rey, acaso, el que se encargó de desfranquizar a España? ¿No lo ayudó Adolfo Suárez, nada menos que el jefe de la falange, el único partido en el sistema franquista? ¿No se reciclaron a la democracia esas derechas y ganaron las primeras elecciones después de 40 años? Y acaso, a mi libre entender, Keiko se propone algo que es paradójico. Fujimori destruyó lo que él llamaba “la partidocracia” y de paso, “la clase política”. La sola presencia de Keiko en esta campaña es una negación del fujimorismo arcaico. ¿Y qué es entonces su partido? Una derecha popular. ¿No la hay en otros países? ¿Es un crimen? ¿No hay una derecha pinochetista reciclada en Chile? Y nadie se jala los pelos por eso.

 

–Para el 48% de los peruanos, el líder del fujimorismo sigue siendo Alberto Fujimori. ¿Keiko podrá liberarse de los fantasmas de corrupción y autoritarismo que la persiguen desde el gobierno de su padre?

Vamos a ver. Hoy, el autoritarismo, ni ella ni nadie que llegue al sillón lo necesita. Era aquello un estado de guerra interna. No hay ahora pretexto alguno. No hay Sendero. Lo de la corrupción es algo más difícil, sinuoso. Va a continuar, por desgracia, en el gobierno, entre los empresarios grandes y chicos, por todo lado. No digo que la apruebo. Solo se curará cuando seamos más ricos y ordenados. Nadie prospera en el caos. Por ahora lo que hay es angurria por el dinero fácil.

 

–Usted ha dicho en Expreso que las ideas de Julio Guzmán cambian la agenda política y también ha destacado esa cultura de la productividad que él plantea. ¿Es Guzmán una alternativa viable para conducir al país ahora o se debe esperar que su propuesta madure y ver qué sucede en 2021?

Lo de la productividad, que no tenemos, es tema de pocos en Perú. Un amigo me decía que ese tema lo ha escuchado entre gente del gobierno actual y punto. Sí, pues. Lima es un poco la caverna de Platón. Pero afuera el mundo se mueve. Les recomiendo que hojeen un informe de la Cepal, del 2014, titulado “Desafíos para la sostenibilidad del crecimiento en un nuevo contexto externo”. De los empleos, se entiende. ¿Qué ha pasado? El entorno externo ha dado un giro. El ritmo de expansión de la economía mundial va a ser bajo por muchos años. Ya no tendremos el ciclo de bonanza de exportaciones que permitió el alza del PBI del 2001 al 2015. Van a progresar las naciones capaces de productividad interna y con asalariados de clase media con ingresos altos. Exactamente lo contrario del porvenir con Acuña. Y también de los liberales, que se pasan. Somos un país con algunos avances. Como dice Carlos Parodi, de la Universidad del Pacífico, “en los noventa los peruanos descubrieron el mercado, pero no el Estado”.

–¿La aparición de Guzmán sepulta las aspiraciones de Pedro Pablo Kuczynski?

Probablemente. Y es injusto. Porque un gobierno de PPK, o de Alan y Lourdes, sería estupendo. ¡La edad! La idea dominante en millares de jóvenes votantes es que prefieren a un joven que políticos experimentados. Eso daña también a Alan. Yo la llamo la sombra de Piérola. Fue el mejor hombre de Estado del siglo XIX, pero no pudo volver a gobernar en el siglo XX. Ojalá no sea así, pero así lo intuyo.

–¿Qué lineamientos políticos, económicos y sociales debe seguir el próximo gobierno para que el país pueda ser viable?

Dos equipos ministeriales (sin aumentar los que hay). Uno para lo inmediato, sobre todo en una sociedad tan inmediatista como la peruana; un segundo para el mediano y largo plazo. El que se ocupe de inversiones en salud y educación. Sacar adelante a un joven bien nutrido no es antes de unos diez años. Igual a un ciudadano competente y productivo. Es cierto que gracias al mercado y a la economía externa se ha crecido, pero para el bienestar es insuficiente. Hay que variar un par de funciones del modelo, sin romperlo. La primera tarea, ocuparse de los jóvenes que ni trabajan ni estudian. Son millones.

“SI TUVIERA UN HIJO ESCOLAR, LO ENVÍO A BOLIVIA O ECUADOR”


-Algunos candidatos aseguran que, de llegar al poder, mantendrán al ministro Jaime Saavedra al frente del sector Educación. ¿Con esto es suficiente?

Saavedra tiene un restaurante. Mejora los platos, el mantel, y hasta los servicios higiénicos. Pero no toca el menú. Si yo tuviera un hijo en edad escolar, lo enviaría sin duda alguna a una escuela en Bolivia o Ecuador. Aquí no, no hay cursos. Estudian por áreas. Nadie lo hace en el resto del planeta.

 

-Hace un año usted decía que los peruanos no hemos sido capaces de construir una nación. ¿Es posible en el corto o mediano plazo lograr esa integración o es una aspiración aún lejana?

Nación se hace, entre otras cosas, con cohesión social. Aulas, sitios de trabajo, partidos y lugares públicos. ¿Por aulas? Hay abismos. La escuela pública ha creado una nueva clase de dominados. Sus futuros amos están en los colegios privados. Felicitaciones. Cuando millones de jóvenes se den cuenta de esa segregación, va a arder Troya. ¿Cohesión en el trabajo con dos millones de pymes? ¿Lugares públicos en Lima con parques con candado y barrios que ni hay veredas? Un amigo me cuenta que ha estado en un velorio de un joven en San Juan de Miraflores. Veintiún años, cuatro balazos por un celular. En el velorio, varias bandas a punto de agarrarse a tiros…

EL DATO

DESCONFIANZA

Neira recordó que en 1995 Javier Pérez de Cuéllar entró al Perú por Puno y se puso un poncho, pero no tuvo éxito. “Nuestros compatriotas hoy no creen en partidos, Poder Judicial, Gobierno, FF.AA., según las encuestas, algo en la Iglesia. (Hay) crisis de confianza”, enfatiza.

Publicado en diario Expreso, 09 de febrero de 2016,  portada y pp. 2, 3, 4.

http://www.expreso.com.pe/politica/un-gobierno-de-ppk-o-alan-garcia-seria-estupendo/

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