Voto sensato en Lima y en provincias, descuajeringue

Escrito Por: Hugo Neira 1.469 veces - Oct• 07•14

¡Lima ha cambiado tanto! El niño Julius de Bryce Echenique descubre esta ciudad desde el carro, sin bajarse, el que maneja el chofer Carlos mientras la empleada Arminda le hace conocer desde la ventanilla «todas las Limas de hoy, ayer y las que fue», y el Mercedes deja atrás las grandes casonas y atraviesa una urbe «con casas cada vez más feas y menos árboles». Pero la enorme urbe de hoy, como la describe Giovanni Anticona y que sigue amenamente Javier Protzel, es vista de otra manera. Un estudiante de arqueología de la Universidad Católica toma dos micros. “Uno en Javier Prado” y el otro “en la avenida Túpac Amaru {…}. Una senda recta {…} que atraviesa el Rímac, Independencia, Comas y finalmente, Carabayllo”. No hay exotismo ni misterio ni para el narrador ni para Protzel, sociólogo, en magnífico libro que comentaré otro día.

Pero es la tarde del domingo y se tiene los resultados a boca de urna. Dos victorias y una cantada derrota, la de Susana Villarán. Lo siento, pero hay que decirlo, ha sido un voto sanción, no por lo que hizo o no hizo sino por modales y talante. Los peruanos no aguantan que los dividan más allá de sus legítimas diferencias. Es una lección para los que creyeron que tratando a la clase política casi por entero de “corruptos”, iban a producir algo así como el “que se vayan todos” de los bonaerenses. El tiro les ha salido por la culata. El aprismo con Cornejo está de vuelta. Y las grandes máquinas electorales.  Ahora bien, si en las líneas precedentes hablo de literatura, es porque existen señales de cómo ha cambiado la vida peruanolimeña. Si Susana y su gente hubiesen hojeado la novela de Anticona o escuchado, al menos, a los taxistas limeños. ¿Sabe el lector que la mitad de taxistas limeños tienen educación superior? (Protzel, p. 353) No, prefirieron ‘pitonisos’ extranjeros.

La contraparte de este voto limeño (lo anticipé, “el voto lógico”, (*) 11 de agosto) son los resultados regionales. En esas elecciones, bajo logos distintos y que no dicen qué son y solo sirven para inscribirse, hay de todo. Dejando el caso de Santos aparte, las campañas no se han hecho con micropartidos sino con algo como mototaxis, buenos como sabemos para distancias cortas. Algunas autoridades parecen haber sido reelectas, pero también hay flores de un día. Me temo algo. La reproducción a escala gigantesca del disparate capitalino. ¿Qué es Lima o las muchas ciudades que hay en ella? Una espectacular saturación de vehículos, debido a un transporte que nunca fue planeado en decenios anteriores. ¡Salvo el zanjón! ¿Y qué está ocurriendo en las ciudades peruanas? Ya son vocingleras y descuidadas. Sin trenes eléctricos u otro tipo de transporte masivo, ahí va Arequipa, Trujillo, Cusco, con atascos capitalinos. ¿El consumismo individualista va a reproducir en las urbes provincianas el mismo mal limeño? ¿Cómo pueden conjurarlo gobernanzas efímeras y sin vínculos otros que los locales? ¿Vamos hacia un país de muchas Limas? Los antropólogos hablaron de “la andinización” hace decenios. ¿Estaremos ante una limeñización de las regiones? Y eso ¿es bueno? Lo más probable es que nos desorganicemos más. Descentralizar es una cosa. Otra, descuajeringarse. Es limeñismo. Si quieren más información, en Martha Hildebrandt.

(*) http://www.bloghugoneira.com/non-classe/lima-del-voto-ideologico-al-voto-logico

Publicado en El Montonero., 05 de octubre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/10/voto-sensato-en-lima-y-en-provincias-descuajeringue/

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