Carta a un sociólogo que admiro (RSZ)

Escrito Por: Hugo Neira 383 veces - Abr• 09•20

Respuesta a la carta que me escribió el doctor Hugo Neira

Por: Rodrigo Salazar Zimmermann,

periodista.

No tengo el gusto de conocerlo, doctor Hugo Neira, pero sí lo he leído y escuchado. Para mí usted es un referente para entender el Perú, y por eso mismo fue un honor que me haya escrito una carta en este medio para criticar mi columna «La nueva generación perdida» que publiqué en El Comercio (30/3/2020) sobre cómo el coronavirus haría de los millennials la primera generación perdida en un siglo (https://bit.ly/2RfUxq9). Con todo el respeto que un intelectual como usted merece, por su mayor conocimiento y sabiduría, me tomo la libertad de responder su carta (sería una descortesía no hacerlo) y disculpe de antemano si uso algunos ejemplos personales.

Su carta me dejó la impresión que tiene usted un prejuicio contra los millennials. Aunque soy un gran crítico de mi generación, no a todos los millennials nos resbalan las ciencias sociales y las humanidades, como escribió en su carta. Hasta el día de hoy me arrepiento de haber estudiado periodismo (¿debe siquiera estudiarse?) y no sociología o filosofía. El periodismo lo pude aprender en la calle. Me saqué el clavo en la maestría, pero todavía sueño con algún día poder estudiar alguna de esas disciplinas en una segunda carrera. Hay más interesados en las ciencias sociales de lo que usted imagina.

No escribí que los millennials peruanos fueran la primera generación perdida desde finales del siglo XIX. Me refería a los millennials como generación a nivel global. Las cifras económicas están allí, son públicas. De hecho, escribo: «Cierto es que en el Perú la situación es un poco distinta […] Este grupo es, además, más parecido a la generación X». Si habláramos del Perú, bueno, aquí todas las generaciones han sido perdidas de algún modo u otro.

Cita usted a Manuel Castells en referencia a que la cultura de la red transmite no ideas o argumentos sino emociones. Coincido absolutamente en su crítica a la sociedad de la red, como prefiero llamarla. Castells, sin embargo, está dentro del espectro de los medianamente optimistas en cuanto a los cambios que impone Internet. Yo soy un poco más pesimista, comulgo más con Zygmunt Bauman, Hans Magnus Enzensberger, Neil Postman, Aldous Huxley y Byung-Chul Han. Disculpe la arrogancia de esta verborrea de nombres, pero hay que demostrar que no a todos los millennials les atrae sólo Tinder y el reggaetón.

Y sí, doctor Neira, como usted escribe, hemos pasado a la vida guiada por la emoción. Al mundo líquido de la emoción. Hemos llegado al fin de la reflexión. Ahí están los 280 caracteres de Twitter y los memes. Vemos en redes sociales (en las que no tengo presencia, dicho sea de paso) cómo se contesta sin pensar, casi como reflejo, como unos involucionados. Y eso no se aplica sólo a los millennials, sino a todas las generaciones. Nos hemos individualizado al punto de creer que verdades personales son universales. No creo, como señala usted, que esta desorganización provenga únicamente de las fake news. Mi impresión es que viene del fin del orden social impuesto por la escritura. El orden social que impone la digitalización rompe la verticalidad y la metáfora creadas por la escritura y nos lleva a… todavía no lo sabemos, pero intuyo que no será un buen lugar. Por eso no creo que podamos volver a construir democracias auténticas. A la democracia la atropelló Internet hace ya un buen tiempo.

Cuesta creer en los millennials, lo sé. Es la generación que inventó Facebook y que adoptó el meme en reemplazo del poema. Pero también es importante que las generaciones mayores les den una oportunidad, desprovista de prejuicios, a las menores. Aplica también a nosotros los millennials sobre los jóvenes que nacieron después del 2000, a quienes muchas veces criticamos.

Quiero agradecerle otra vez por criticar mi columna. Ha dado oportunidad para que compartamos argumentos intergeneracionales sobre cómo Internet cambia a las sociedades, aunque con posiciones distintas. Y mire qué irónico que recurramos a él para que una persona de 83 años debata con otra medio siglo menor que él.

Publicado en El Montonero., 7 de abril de 2020

https://elmontonero.pe/columnas/carta-a-un-sociologo-que-admiro

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