Carta de Béjar. Y de paso, Flores Galindo

Escrito Por: Hugo Neira 1.580 veces - Abr• 21•15

Héctor Béjar acaba de escribir una carta (https://vozdelatierra.lamula.pe/2015/04/15/carta-de-hector-bejar-a-las-izquierdas-del-cpufi/vozdelatierra/). Me limitaré a algunas observaciones. Por cierto, me parece una carta estupenda. Clara, directa, sincera. Comienza diciendo que vivimos un sistema abominable que debe ser cambiado. Béjar no se ha olvidado que es Béjar y añade: «Por lo menos para mí, la palabra revolución, ahora olvidada, mantiene su sentido». Pero no está hablando de ponerse otra vez un Mauser a la espalda, aunque con el excomandante nunca se sabe. Lo de Béjar no fue un paseíto por Locumba, o algo por el estilo. Pero no se trata de volver al pasado.

La carta no se va por las ramas. Con una rarísima sinceridad pinta un cuadro feroz de la desvencijada izquierda. «Si ahora no contamos con ningún instrumento de poder real es porque desperdiciamos las circunstancias favorables cuando se presentaron: parte de la izquierda fue el más firme obstáculo a la revolución militar de Velasco» (chúpate esa). «La izquierda parlamentaria de los setenta abandonó su base popular. La Izquierda Unida no estuvo realmente unida» (zuácate). «Partidos y personajes corrieron detrás del actual presidente cuando era candidato, en vez de formar una agrupación capaz de contribuir a una candidatura respetable» (patadón en salvas sean las partes). Y luego: «Personajes de izquierda han participado en todos los gobiernos nacionales incluido el de Fujimori solo para hacer seguidismo». Y en medio de la carta: «Al final son los únicos que salen ganando; porque ellos, sus familiares y allegados se acomodan en las burocracias nacionales, regionales y locales» (contrasuelazo).

La otra noche, leyendo un texto de Flores Galindo, me tropiezo con una conversación que tuvo con Guillermo Nugent, y llegaron a la conclusión de que no habían sido capaces de crear una cultura (Obras, V, :280). No pienso eso, creo que la había, pero se ha esfumado. Y dice AFG: «La distancia entre la cátedra universitaria y el libro de texto (…) se ha incrementado». Esto en 1982. Dios del cielo, ¡qué diría hoy! No hay textos ni cursos. No hay historia en los colegios. Ni gramática, ni literatura. Flores Galindo hablaba entonces de “zonas de refugio”. Y en efecto, las revistas Héctor. ¿Pero hoy? Desapareció Quehacer. Socialismo y Participación. Cuestión de Estado. Eran muy buenas. ¿La izquierda no compraba ni sus revistas?

Un aspecto de la crisis presente me parece capital. La desaparición de una cultura, en el sentido antropológico del término. Tras decenios de lo que Cotler llama el “desarrollo infeliz” en educación, lectura por las capas populares y conciencia crítica, hemos retrocedido a la Lima anterior a Leguía, Mariátegui y Haya. En materia de cultura, salvo el teatro y la cocina, la actitud es grosera, masivamente indiferente. Y no me vengan con las ferias, proporcionalmente a la población alfabeta, no son nada. ¡Qué inteligente es el Imperio! Celulares, Smartphone y chau. La victoria del mercado en un país que se ha desculturizado como el nuestro es fatal. Tú dices la izquierda, yo te digo todo el mundo. Todo lo que ves en tus viajes de altermundista y yo, por mi insaciable curiosidad ­—la marcha de las ideas y del mundo— no interesa ni a las elites ni a los Conos en Lima. Esas familias populares, medio regordetes, que se sientan en un restaurante y cada uno abre su Smartphone, ni conversan, me inquieta. No sé por qué, me parece una escena de 1984, la novela de anticipación de Orwell. Un fascismo suave camay, mientras unos cuantos toman las decisiones. Tres generaciones de los que no han leído nada de nada irán a las urnas. Votarán por alguien que se les parezca.

 

Publicado en El Montonero., 20 de abril de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/04/carta-de-bejar-y-de-paso-flores-galindo/

 

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