Carlos Araníbar

Written By: Hugo Neira - Abr• 01•16

Acaba de morir. Y como es un óbito, el lector va a pensar que se trata de una zalamería tardía. ¿Una lisonja? Nada de eso. No tengo el hábito ni las ganas.  Araníbar fue todo lo que voy a decir aquí.

En primer lugar, un gran profesor, que le pregunten a los alumnos que tuvo tras largos años en San Marcos. Un investigador de primera, su posteridad son sus obras. Que el lector le eche una ojeada a la Relación de Antigüedades de este Reino del Perú de Santa Cruz Pachacuti, crónica que lleva las anotaciones del erudito Araníbar, plenas de sensatez y precisión. Obra maestra.

Y era afectuoso y sincero amigo. Fue en la casa de Colina 398 que nos conocimos, donde hoy está el Instituto Raúl Porras y en vida del maestro, trabajamos juntos varios años. Una casa acogedora, Porras la había convertido en una sucursal de la Biblioteca Nacional, incluso mejor. Araníbar fue uno de sus asistentes, el más antiguo. Y estaba Pablo Macera. Y Mario Vargas Llosa, hasta su partida a Europa. El doctor Porras nos había reclutado para que le hiciéramos fichas. Nos pagaba la librería de Juan Mejía Baca. Porras me enseña qué era una ficha, y fue Araníbar, que tarde sobre tarde, continuó mi formación en esa técnica. Que es para toda la vida. Era Araníbar un poco mayor que yo, unos cuantos años, en esa edad, cinco o más, cuentan. Era sonriente, amable y severo. Era la lección de un artesano a un aprendiz. ¿Qué puedo decir ahora? Del fondo del alma, gracias Carlos.

Publicado en la revista Caretas n° 2430, 31 de marzo de 2016

http://caretas.pe/Main.asp?T=3082&S=&id=12&idE=1253&idSTo=750&idA=75033#.Vv0uWjbhBsR

 

Fútbol, política y amores. Las artes de la astucia

Written By: Hugo Neira - Mar• 28•16

¿Han visto el partido Brasil-Uruguay para el Mundial? Quedaron dos a dos. El uruguayo Renato Augusto, en un amago, esquiva al portero, recupera la pelota y hace el gol en el minuto 26. Una astucia.

Hay tuiteros que acerbamente han criticado la hora en que anuncia el JEE su veredicto, «entre gallos y medianoche».

Hay un proverbio de rabinos: en la duda es mejor una parábola. Voy a contar, pues, una historia. Viene de mi vida y propia experiencia.

En diciembre de 1976, el que escribe vuelve a Madrid. Dejaba el Perú, era un exiliado, y no digo más. En España había estado anteriormente, por razones académicas. Pero gobernaba Franco, y en vida del caudillo yo escribía en el Madrid, diario de oposición. Cuando vuelvo me abren los brazos y me integran a Cambio16. Una mañana fría de diciembre, con Miguel Ángel Aguilar, gran periodista y que no me dejará mentir, vamos a escuchar al ministro Martín Villa el anuncio de un referéndum. Franco ya había muerto. Gobernaba el rey Juan Carlos I. Las cosas eran muy difíciles.

España tenía que entrar en la Unión Europea. La economía autárquica franquista no era sostenible. Europa condicionaba el ingreso de España a que fuera una democracia. El rey daba sus primeros pasos con franquistas que heredaba de Franco. Y uno de ellos, Arias Navarro, primer ministro de julio de 1975 al 01 de julio de 1976, recibe el encargo de preparar un proyecto de partidos políticos, pero lo que hace es uno de asociaciones. Arias Navarro al rey le dice: «-Majestad, no puedo hacerlo. He hecho la guerra. He perdido un hijo.» Y luego, renuncia.

Juan Carlos llama entonces a un joven gobernador de Segovia llamado Adolfo Suárez, ‘muy listo’ como dicen los madrileños. Y que además era el Secretario del Movimiento¡! El partido único del franquismo. Según se cuenta, el rey le pide la ley para partidos, y Adolfo Suárez, la generación que no había hecho la guerra civil, que no tenía sangre en el ojo, le dice:  «-Pero Majestad, ¿cómo sabemos qué quiere el pueblo español? Pero si aquí no hay consultas desde hace 40 años¡!» Franqueza castellana.

El Rey cede y se arriesga. Es el 15 de diciembre, es el referéndum nacional y la gran sorpresa. El voto franquista, por la inmovilidad, 2%. Y un aplastante 90% por la «reforma política». Es el nombre solapa para tener elecciones. Pero así comenzaba lo que hoy llamamos La Transición española. Así de controvertida, que se creen.

Para ello había que dar diversos pasos. Abrevio, si se quería una Constituyente, hubo que disolver las Cortes. Y permitirse la inscripción de partidos. Y aprobar la del perseguido Partido Comunista español. Eso era el quid del asunto. Si no lo incluían, los europeos iban a protestar. En los países de la Europa del oeste, era corriente que hubiese partidos comunistas. Si lo incluían, ardía Troya. Hicieran lo que hicieran el rey y Suárez, iba a haber protestas.

¿Qué pasó? Legalizan el temido Partido Comunista entre «gallos y medianoche» —sí señor— de una Semana Santa de 1977. La gente había ido a comerse la tortilla familiar en la casa de campo, fuera de Madrid, y no hubo un millón de comunistas españoles en las calles sino unos 50 mil. Se evitaba en el largo puente los líos o follones. Renuncia uno que otro general. Con las primeras elecciones generales, en julio de 1977, comienzan el rey y Adolfo Suárez a desfranquizar España. Fue una «ruptura pactada». Ya veo la cara de algunos, ¿cómo se come eso?

El Partido Comunista, finalmente, apenas obtiene el 9% de votos. Ganaron otros, liberales y socialistas. Y lo que cuenta, vuelve la democracia en España.

No es inmoral la astucia ni para la guerra, la política o el amor. Los tuiteros tampoco entenderán por qué Romeo y Julieta se tenían que esconder. No todo es transparente. ¿Por qué duerme Jehová a Adán para hacer a Eva?

 

Publicado en El Montonero., 28 de marzo de 2016

http://elmontonero.pe/columnas/futbol-politica-y-amores-las-artes-de-la-astucia

“La embarraron con la ley electoral de último minuto”. Entrevista

Written By: Hugo Neira - Mar• 21•16

“Es cierto que en el Perú no solo se vota con el corazón y el cerebro, sino con el hígado”, afirma sociólogo.

 

HUGO NEIRA ANALIZA ESCENARIO POLÍTICO

 

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—¿Qué ha pasado para que en estas elecciones triunfe la antipolítica, es decir el antiaprismo, el antifujimorismo o el anti-PPK, si el que va adelante en las encuestas o el que va a ganar no es de su agrado?

 

Nada que no sepamos, ¿no? Hay un sector muy grande que no quiere sino un presidente a su agrado. Pero esas exigencias son buenas cuando vas a un restaurante o a un cine. Lo que cuenta no es quien gane, sino que haya elecciones. La democracia es una consulta, en la que forzosamente da lugar a mayorías y minorías. Para soportar su incertidumbre se precisa de fair play (juego limpio).

Pero eso nos falta. También en los estadios cuando al equipo de nuestros amores lo están goleando. Está claro que el fútbol y las urnas están hechos para pueblos flemáticos como el inglés. Esa vaina nos cuesta. Con eso respondo a la segunda parte de su pregunta.

La primera es lo de la antipolítica. Mire, esa tendencia tiene una historia. Arranca con Alberto Fujimori, cuando hablaba de la partidocracia. Ahora bien, del 90 a la fecha han pasado 26 añitos. E incluso el libro excelente de Carlos Iván Degregori sobre la antipolítica ha envejecido. Creo que hoy es un mito. Nunca ha habido más candidatos presidenciales y al Congreso, etc.

Pero hay una manera de hacer política que consiste en hablar de la antipolítica. Se parece a cuando las primeras vendedoras ambulantes, fuera de los mercados formales, igual vendían en sus mercadillos. Todo el Perú está politizado e inventan sus partidos. Dejemos de mentirnos.

En esa perspectiva, ¿cómo es eso de que es mejor que esté vacío el sillón de Palacio de Gobierno a que en él se siente la hija del chino (Keiko Fujimori) y menos aún lo ocupe Alan García, como usted lo señala en una columna?

¿Se refiere a mi artículo en El Montonero?

—Y que también está en su blog.

Vale la pena recordar el título del artículo: “El sillón vacío”. Era una metáfora. No un deseo. Le agradezco esta pregunta, me permite aclarar malentendidos. No estaba diciendo que nadie debe gobernar, sino que ha quedado herida la legitimidad. Por lo demás, eso lo está diciendo todo el mundo, hasta los recién llegados de la OEA.

Escribir sobre política limeña es un género costumbrista. Y a mí me encanta, y acaso al lector, recurrir a giros satíricos, es decir a escribir como habla la gente. Con sus malas palabras. Por lo demás, yo no digo jamás “la hija del chino”, digo la señora Keiko. Con más razón con Alan García, que es mi amigo. Estaba parodiando a lo que piensa y dice mucha gente. Exhibiendo sus prejuicios. No mis sentimientos. Y en esa frase, “que se siente la hija, etc.”, no hablaba yo. Soy sociólogo. O sea, observador.

Recojo entonces el aire del tiempo, dicen los franceses, el Zeitgeist se dice en alemán. Se capta, no está en las encuestas. No escribo solo lo que yo pienso, me atrevo a decir lo que otros sienten. Con humor, que buena falta nos hace, crónicas de creencias, prejuicios y leyendas urbanas que en Lima abundan. ¿Ok?

—¿Cuál es la responsabilidad del gobierno y del Congreso de hacer tantas reformas electorales y reglamentarismos torpes que obviamente han generado el desmadre que observamos?

Toda. ¿El gobierno? Vaya, no nos enteramos. Pase lo que pase, la vacancia presidencial cesa el próximo 28 de julio. Y el Congreso. La reforma electoral, del último minuto. La embarraron.

—Hay voces que señalan que en el Perú no solo se vota con el corazón y el cerebro sino con el hígado. Y estos últimos, los hepáticos, que al parecer son mayoría, detestan la política, odian a los partidos. ¿Cualquier reforma que ordene las futuras elecciones no debería tomarlos en cuenta?

Voces no. Lo dice Carlos Meléndez en sus crónicas. Lo digo yo y medio Lima. Sí pues. Ahora bien, mi postura es respetar la opinión del otro, aun si vota sin razonar, eso quiere decir con el hígado. Pero la democracia, mi querido amigo, se funda en el ciudadano racional y responsable. Si él falla, todo el sistema vacila.

Tener votantes no significa tener ciudadanos. ¿Y quién tiene la culpa de eso? Los individuos no pasan a la categoría de ciudadanos porque las instituciones no respetan sus derechos. Mientras no se renueve el Poder Judicial, no tenemos ciudadanos sino súbditos, lo han dicho varios: Sinesio López, Eduardo Dargent. Y por mi parte, insisto y firmo.

—Esta confrontación entre el partido de los anti o de los hepáticos, ¿qué es lo que en realidad quiere para el Perú? ¿Deslegitimar las elecciones so pretexto de la exclusión de César Acuña y Julio Guzmán?

Eso está claro, ¿no?, lo de deslegitimar las elecciones. Lo de que quieran algo para el Perú, es usted generoso. Es en lo último que esas corrientes de voto emotivo piensan. ¿En el bien común? ¿En el interés general? Por favor. Esos principios les parecen huevadas. Gracias a ellas, y no repito la palabra lisurienta, han progresado otras naciones. Pero ya sabemos, un peruano no tiene nada que aprender de otro país. ¡Somos lo máximo!

—¿O no estarán ya agotados los partidos históricos, encabezados por el Apra, incluido obviamente Acción Popular, el Partido Popular Cristiano y la izquierda tradicional, que vienen de las repúblicas oligárquica, populista y democrática?

Puede que sí, es una hipótesis. Pero eso deben determinarlo esos casi 23 millones de votantes. No unos cuantos. Lo de las repúblicas, no lo entiendo. Comenzamos desde hace poco a tener vida republicana, ya van cuatro periodos de cambiar de presidente sin agarrarse a tiros. Res publica. La oligarquía era un estrato social. Lo de populista es una manera de hacer política. Lo de democrática puede ser derechas e izquierdas.

 

¿EL FUJIMORISMO SERÁ EL APRISMO DEL SIGLO XXI?

—El politólogo Carlos Meléndez sostiene que en esta campaña se observa en el Apra “la fe de los sobrevivientes”, y que el fujimorismo va camino a convertirse en el aprismo del siglo XXI.

Tiene razón. Como ve, el cambio generacional en las ciencias políticas está garantizado. Pero, le haría una serie de reparos. A diferencia del Partido Aprista de los años treinta, no tiene mesianismos, ni fervores debido a las persecuciones, lo que lo hace de otro humor. Y como condición social, es totalmente nuevo y diferente. Clases emergentes, sectores fragmentados, gente de pymes que no tienen solidaridad entre ellos. El aprismo fue un partido de obreros, artesanos, empleados públicos y clases medias profesionales y que, en general, vivían modestamente. Hoy no. Todos nos estamos enriqueciendo. El pueblo aprista era más chiquito.∞

 

SIMULACRO DE IPSOS

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El último simulacro de intención de voto de Ipsos Perú, publicado en El Comercio, reveló que la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, continúa en el primer lugar de las preferencias electorales con el 38.3 % de los votos válidos, seguida de Pedro Pablo Kuczynski (15.1%) de Peruanos por el Kambio (PPK); Alfredo Barnechea (14.6 %) de Acción Popular; y Verónika Mendoza (14.1%) del Frente Amplio. Alan García, de la Alianza Popular, continúa en quinto lugar (8.7 %).

 

Publicado en diario Expreso, lunes 21 de marzo del 2016

http://www.expreso.com.pe/politica/la-embarraron-con-la-ley-electoral-de-ultimo-minuto/

 

Schengen. Lo bueno, lo malo, lo feo

Written By: Hugo Neira - Mar• 21•16

Qué bien que mis paisanos puedan visitar Europa. El espacio Schengen. La posibilidad de visitar ese continente sin tener que sacar visa para cada nación es un acontecimiento.

He vivido mucho tiempo en Europa. Pensándolo bien, de mi vida adulta, más tiempo que en el Perú. He atravesado los Estados Unidos, he visitado largamente China, he estado en México, Japón, algo sé de sus costumbres. Pero, no solo hice estudios en París, tras concursos obtuve un puesto vitalicio de docente. Conozco, pues, como es Europa por dentro. Entonces, amable lector, escribo estas líneas con la mejor intención.

La primera idea, Europa es heterogénea. (La Unión Europea son 28 estados.) Son algo más de 500 millones. Pero habituados por lo general, mis paisanos, a ir a los Estados Unidos, quizá no ven hasta qué punto Europa es distinta. El mundo europeo es muy variado. Cierto, también el de América, pero en el caso de Europa, las diferencias entre naciones son gigantescas. Son 24 lenguas distintas, pero no se preocupen. En la secundaria europea el inglés es obligatorio, y además, en estudios superiores, dos o tres lenguas más. El problema es que todas las grandes capitales europeas son atractivas. Madrid, Roma, Londres, Berlín, Praga, Ámsterdam. Cada una de ellas, un mundo. Entonces, primer consejo. No intente conocer Europa de golpe. Hay tours que proponen 11 megalópolis —es lo que son— en tres semanas. Esa es una barbaridad. Si toman ese tour, van a pasarse el tiempo haciendo maletas, tomando aviones, cambiando de hoteles, el horror.

Mi abuelita, que era cusqueña, era muy dada a los refranes. «El que mucho abarca, poco aprieta». Quedándose en unos cuantos lugares. Viajar por todo lado no tiene sentido alguno. Elija unas cuantas capitales. Mire, si va a París, nada más que tomando el tren que pasa por debajo del océano, ‘Le Shuttle’ de Eurotunnel, en dos horas y media lo lleva al corazón de Inglaterra, a Londres. Claro, hay que reservarlo. Es la obra más audaz de ingeniería del planeta.

Segunda precaución. Aprenda a viajar en las grandes ciudades en su sistema de metro. No llame a taxis, por una parte, se arruina. Por otra, no se llama, como hacemos, levantando el brazo. Tienen paraderos, servicios por teléfono o internet. Use lo menos posible ese medio de transporte.

Tercera precaución. No vaya por ir a comer. Es carísimo. Un simple café en París cuesta hasta veinte soles. No tenga un proyecto gastronómico. Si quiere comida francesa no salga de Lima, hay diez estupendos restaurantes franceses, uno queda por Comandante Espinar. En París se sale para ir a conocer comida distinta, rusa, libanesa, griega, cien cocinas, me acuerdo que eso me pidió mi madre: «Llévame hijo a un tipo de restaurante que no conozca». La llevé a uno, del Magreb, le encantó el cuscús.

Lo principal es recorrer las hermosas ciudades europeas a pie. Están hechas para eso. Lleve zapatillas, ropa cómoda, y poca. Y ahora es primavera. Las visitas turísticas son intensas y son una paliza. Claro que hay que visitar el Louvre, pero quedas derrengado. ¡Es tan grande! ¡Hay tantas cosas que ver!

Un consejo, visiten, si van a París, la Cité de la Villette, así se llama. La ciudad de las artes y las ciencias. Seis veces Campo de Marte de Lima, llena de gigantescas exposiciones, muy activas, divertidas, se puede ir y quedarse el día y almorzar en el lugar. Sean prácticos. Viajen como si fueran estudiantes. Coman ligero a mediodía y caminen mucho. Piérdanse en esas ciudades. Y dividan su visita en un par de visitas. Lo malo sería no ir. Lo feo no cambiar un poco de costumbres. Lo bueno es ir, no hay pierde. Y por último, hagan lo que les parezca. ¡Feliz viaje!

Posdata. Tuiteado ayer: «Está pasando lo peor. Diga lo que diga el JNE, han judicializado las elecciones. Si no sacan a  Keiko, y gana, la otra mitad dirá que es ilegítima. Si la sacan, quien gane, van a decir que es ilegítimo.» Nos hemos fregado.

 

Publicado en El Montonero., 21 de marzo de 2016

http://elmontonero.pe/columnas/schengen-lo-bueno-lo-malo-lo-feo

2017. El sillón vacío

Written By: Hugo Neira - Mar• 14•16

Tras las sanciones, ¿son otras elecciones, no? Y no es que vaya a echar de menos a  Acuña, por favor. Y en cuanto a Guzmán el tiempo está en su contra, según los constitucionalistas. Está a su favor, si apunta hacia el 2021. En cuanto al 2016, gane quien gane, va a sentarse en un sillón con la pata rota. Aquí, el que gana, pierde.

Está pasando lo que era previsible. Lo dije en el diario El Comercio (08.02.16): «Soy partidario de que nadie sea excluido por ningún motivo jurídico». El país, una vez más, se ha dividido en dos bandos. Los proley y los propolítica. Juan de la Puente se ocupa de los primeros, y de todos sus fariseísmos. En efecto, sorprende el inusitado amor a la ley que les ha entrado a muchos. No me refiero a los juristas del JNE, tienen pantalones. Yo estoy en el bando de los segundos, los ilusos, por no decir una palabrota, los aferrados a la utopía del «bien común». Sí, pues, una de esas huevadas que han hecho progresar a los países más avanzados. No hay encuestas en la materia, pero no me digan que por amor a la ley, sino que querían a Guzmán en la contienda para ganarle, por angas o por mangas, a la señora Keiko. Y ahora, en un súbito arrebato de legalidad, ¡se la quieren bajar! «No me cuenten cuentos, que me sé todos los cuentos». León Felipe, poeta español, muerto en el exilio. Al escribir, se me viene a la cabeza expresiones y poemas que aprendíamos en escuelitas del Estado, no como ahora, que estudian por «áreas». Con los estupendos resultados consabidos.

Hacía tiempo que sabíamos la separación entre Estado y Sociedad. Ahora la separación es completa, la señora Confianza se ha ido a dormir bajo otro techo. El señor Leyes se ha quedado no divorciado sino viudo. Se le ha muerto la señora Legitimidad. Al tío Economía, le va bien, pese a que la familia sigue peleándose más que nunca. Una serie de Primos Antipáticos, que no tienen candidato potable, han movido cielo y tierra para que nadie gane, puesto que ellos tampoco. Se hace política como barra brava, entran a la cancha y paran el partido antes del pitazo final. «Guadalupe nunca pierde, y cuando pierde, tira golpe». Suena un poco cutre, pero así están las cosas.

En los últimos años ha habido una sucesión de victorias, de las que llevan a la nada. Demolieron a fondo al García del segundo gobierno. Megacomisiones, narcoindultos y asociados en la cárcel. A la mala, impusieron una imagen. Victorias de la antipolítica, antiaprismo, antifujimorismo, antidemocracia si el que va a ganar no es nuestro amigo y socio, antimateria, antitodo. A lo que se suman las cacerolas de los políticos. Esos líos inmobiliarios de Toledo¡! ¡Y las agendas! Salvo Mistura, todo es ilusión.

¿2016? Es de reírse o de echarse a llorar. Hemos solucionado el problema. De la misma manera que con los cursos de historia en colegios. Estaban muy politizados, entonces, no hay cursos de historia. Tendríamos que explicar el aporte de España o qué eran los Incas, o socialistas o despóticos, qué lío. O quién tenía razón, San Martín o Bolívar, qué fastidio. Nada, a lo macho, ya, ¡no hay historia! Muerto el perro se acabó la rabia. Pragmatismo. O sea, te duele un diente cariado, lo mejor es la guillotina. Se acabó, no más dolor de muelas. Eso es lo que hemos hecho con el 2016. El sillón vacío es mejor que en él se siente la hija del Chino y todo antes que García. «Él no me gusta», así, como de chica malcriada, se lo chantan hasta al supertecnócrata PPK. Hay un país que se encoge de hombros. Viven unos, de sus pymes, otros de sus ONGs. Y el ceviche está tan rico. Pero las cosas se van a poner peor, mucho peor. De miedo. El pueblo ya no aguanta otro gobierno por las puras.

Publicado en El Montonero., 14 de marzo de 2016

http://elmontonero.pe/columnas/2017-el-sillon-vacio