Previsible

Written By: Hugo Neira - Abr• 12•16

Escribo antes del conteo rápido al 30%. Los primeros resultados a boca de urna, como sabemos, son apenas un esbozo de tendencias. Estas son las informaciones de las que dispongo en estos momentos. Desde los sondeos, GfK: Keiko, 39,9%; PPK, 20,6%; Verónika Mendoza, 20,3%. Luego IPSOS: Keiko, 37,8 ; PPK 20,9;  Verónika, 20,3. CPI: Keiko, 39,1; PPK, 19,7; Verónika, 18,8. Hay otros, pero creo que con esos es suficiente para algunas observaciones mínimas. Y provisionales.

Trataré de ser lo más imparcial posible. Lo primero que diré es lo que no ha ocurrido. En primer lugar, no hubo la victoria de Keiko Fujimori en primera vuelta. Ni hubo un repunte de Alan García, el famoso voto escondido. No ha pasado ninguno de esos dos fenómenos. En segundo lugar, hasta el momento en que escribo esta nota, Verónika ha sido acaso la sorpresa. Lo suficiente como para ser un éxito, pero sin resultados prácticos. No ha llegado a pasar a la segunda vuelta. Pero tampoco ha sido una votación insignificante, el voto de izquierda no ha desaparecido. Está claro el peso del voto del sur. En tercer lugar, el país se divide por lo que ya sabemos. Tres bloques. El fujimorismo, el sector liberal (PPK) y la izquierda. ¿Saben una cosa? No me  sorprende. Hoy día 10 de abril, ha salido una larga entrevista que me ha hecho Mariella Balbi en Perú21, y bajo la forma de conjetura, digo casi lo que ha ocurrido.

Keiko por delante y como su contrincante PPK, al menos hasta el momento, es un mensaje muy claro de la ciudadanía que significa —lo digo sin decir si eso me gusta o no me gusta— una afirmación del sistema, la economía abierta, como el lector quiera llamarla —y que por cierto necesita correcciones— pero desde 1993, es una economía de mercado que ha logrado reducir la pobreza del 60% al 25,8% en el 2012, aunque falte mucho para decir que no hay más pobreza, y faltan carreteras, hospitales, postas médicas, escuelas, no ha recibido un rechazo de la ciudadanía. Pero bueno, la gente, en un 2/3 no está para saltos a otro modelo. Sobre todo cuando ese otro modelo no ha sido trabajado por la izquierda.

El voto es un reproche a la izquierda desde las capas de millones de votantes que son el pueblo de no tener un programa alternativo que sea claro. Pero, por supuesto, el padre Arana no es el uruguayo Mujica ni los socialistas chilenos, ni Podemos. Esa barrera mental, aceptar que hay una economía capitalista y una mundialización, no la han pasado. Pero, Verónika tan cerca de PPK esta vez, me alegro. Hay una derecha arrogante que ha recibido también un llamado de atención. Izquierdistas e hiperliberales peruanos se parecen mucho.

Lo dicho, hay una corriente popular fuerte y es la que sigue a Keiko. Pero hay también una corriente sensata que prefiere un hombre con experiencia, Pedro Pablo Kuczynski. No está mal.

Lo del poco voto para Alan García no me sorprende y me apena. Lo vengo diciendo desde hace rato. La sombra de Piérola. Nunca le permitieron volver al poder. Es terrible ver dos presidentes, Toledo y Alan, en esa situación. Pero lo estuve diciendo, un pueblo puede querer de pronto a un personaje, pero no lo quieren de nuevo en la Presidencia. Le pasó a Churchill. Le pasa a muchos.

En las ciencias políticas, la inmensa mayoría de enciclopedias y lexicones coinciden en que la democracia se construye «desde un individuo dotado de razón y de un ser sociable interesado en los asuntos de la ciudad». Es el caso. Y pese a las manipulaciones, no les ha salido la maniobra a los que ya sabemos. Un tuitero me preguntaba si el Perú seguía siendo «un país adolescente». Le contesté que ya era hora que el muchacho asumiera que tiene 400 años, y que papá Inca y mamá España solo le piden que se invente. El país cuerdo ha votado. Y no digo más, esto de escribir rapidito me recuerda mis primeros trabajos como corresponsal. Chaú.

 

Publicado en El Montonero., 11 de abril de 2016

http://elmontonero.pe/columnas/previsible

Hugo Neira: “Se marcan grandes metas, no hay esperanzas, sueños”

Written By: Hugo Neira - Abr• 10•16

Nuestros políticos, señala, no hacen política y solo son como gerentes que esperan que la gente confíe en ellos. Son como grandes patrones, advierte.

Entrevista: Mariella Balbi

Periodista

                                ___________________________________

¿Esta elección presidencial es atípica o está dentro de los cánones de otros comicios?

Es atípica. Nunca ha habido una institucionalidad tan confusa y que haya creado tanta incertidumbre. El Congreso tiene la culpa. Creó una mala ley electoral en mal momento. Incluso la bancada fujimorista la aprobó y casi daña a su candidata, por poco sale del proceso.

Las propuestas no abundaron. ¿Fue más bien mucha pulla y deslegitimación? 

No hemos visto muchas propuestas, han sido pasajeras, rápidas. Barnechea tuvo lucidez al buscar colocarse como estadista. Alan García remarcó temas de seguridad ciudadana, pero realmente estamos viendo algo terrible: la decadencia del nivel intelectual y político después de 30 años de mala educación. Esto ha hecho que se canibalice la política. El insulto y la agresión son lo primero y no el razonamiento. La política es pasión, pero no puede ser solo eso. También está la razón. Evidentemente no es un partido de ajedrez, debe tener de los dos. Pero el comportamiento tan apasionado la asemeja a una barra brava. Es deplorable. Se trata de sacar al otro de todas maneras, no reconocerle nada… El Estado moderno debe educar a los ciudadanos. Y ello no ha ocurrido, millones de jóvenes no conocen la historia del Perú. El nivel de los periódicos no apunta tampoco a la formación.

La gente no parece tener mucho interés en escuchar propuestas, se guía por la emoción.

No creo eso. En la elección anterior, viajé por el Perú durante dos años, conversando con la gente. Escribí que Humala ganaba. No preguntaba por quién votarían, aplicaba una encuesta fina. Esa que no han hecho Tuesta ni las encuestadoras. La gente quiere que le hablen de cosas concretas, de programas, contrariamente a lo que se afirma. Más bien, lo que hacen los políticos y los medios es motivar la pasión. Keiko Fujimori ha caminado seis años por el país y ha cosechado. Ha creado un partido político consistente.

¿Sólido?

Sí. Les digo a mis amigos apristas y de izquierda que deben comprender que hay tres partidos del pueblo: el Apra, deprimido; el partido de derecha popular de Keiko; y el voto de izquierda, que a cada rato nos envía un outsider. Hay una lógica popular, quieren cosas palpables porque el mercado los ha cambiado. El voto es emotivo, pero no tanto. Keiko tiene audiencia porque se acuerdan de su padre, derrotó a Sendero, aunque no sea real. Empalmó también con el sector C y D en un toma y daca de ‘te doy calaminas, pero me apoyas’. Eso del cholo capitalista de Hernando de Soto lo entendió muy bien Fujimori y lo manipuló. La izquierda y los liberales no se reciclaron en esta lógica popular.

Sin embargo, el anti tiene una presencia contundente, es casi un partido… 

Es cierto, ocurre en muchos países. Pero aparentemente el anti no logra detener a Keiko. A quien le hizo un daño enorme es a Alan García. La campaña de demolición contra García tuvo efecto. La pareja presidencial no consiguió la salvación de su partido, pero sí mellar a García.

¿Fue estructurado desde Palacio de Gobierno? 

Por supuesto. Se buscó acabar con él. Pero el Apra no desaparece, sus mítines multitudinarios no aparecen en las encuestas. Qué pasa si el Apra ha querido castigar hasta el último momento a García por diversas razones y al último momento votarán por él. No vaya a ser que tenga una mayoría silenciosa. No lo sé, especulo, pero cualquiera de estas cosas puede pasar. Como que, de pronto, Verónika Mendoza termine siendo la contrincante de Keiko y el anti haga que llegue al poder. El anti es muy destructivo, no tiene propuestas, pero no destruye a los partidos. Quienes no lo tienen son PPK, Guzmán y Acuña. Verónika, Barnechea, Keiko, García, el PPC sí lo tienen. Y, dentro de ellos, solo Verónika plantea un cambio de Constitución y un cambio de todo. Si sale cualquiera de los otros, harán que la economía liberal permanezca. Creo que el Perú tiene un electorado inmensamente conservador. Si Verónika tuviera la franqueza que le falta, podría tener mayor público.

¿Por qué?

En Chile hay una diputada de izquierda que se dice comunista, miembro del Partido Comunista, abiertamente. ¿Sabe por qué? Porque no hay comunista chileno que no sea demócrata. De Verónika se teme que use el poder, se ‘chavice’ y sea autoritaria. Después de la caída del Muro, todos los comunistas respetan la democracia. En el Perú no.

¿El debate sirvió? 

El formato fue muy malo, dos minutos para explicar las propuestas fueron insuficientes. Los conductores debieron cortar los insultos de Olivera, fue una cosa muy fea e inaceptable. Toledo y PPK hablaron de ellos y apelaron a la confianza. Me sorprendió que García no lo hiciera. Qué pasaba si decía “mi primer gobierno no fue bueno, pero el segundo sí lo fue. No se puede negar lo avanzado, todos lo reconocen. ¿Creen ustedes que no podría irme a mi casa? Pero intento una tercera vez porque los cinco años son muy pocos. Por eso me presento”. Tiene un gran ego, pero no habló de él. Ni una palabra.

¿Las divergencias no fueron extremas?

No. La gran diferencia está entre quienes quieren eliminar la Constitución de 1993. Si no ganan ellos, significará que el mandato económico está sobre lo político. Hay un pacto entre el BCR y el Ministerio de Economía. El lado bueno de esto es que evita que quien se siente en la silla no podrá hacer lo que le da la gana con la economía, ni echar mano de las reservas o tirarse la economía abajo con una política de subsidios.

¿Tiene un lado malo?

Sí, el mandatario está amarrado en las políticas sociales que el pueblo quiere. Otro tema fue el cambio de algunos artículos constitucionales planteados por García y Barnechea. PPK y Keiko aceptan la Constitución de 1993 cabalmente. Esos son los matices entre los candidatos. Verónika debe leer los informes de Cepal. El ingreso per cápita se ha triplicado en el Perú desde 1990 a la fecha. Hay pobres, pero es un país de propietarios.

No hay diferencias entre los principales candidatos, entonces…

Salvo Verónika, no. Pero se marcan grandes metas, no hay esperanzas, no hay un sueño. Son como gerentes que piden que confíen en ellos. No hacen política, se comportan como grandes patrones de una empresa.

¿Qué se juega en esta elección: recuperar el crecimiento económico del 2006 al 2011?

Es muy malo que tanto políticos como electores se peleen tanto. El Perú necesita estar muy fuerte y crear alianzas, pactos para enfrentar la depresión de la economía mundial, que va a durar, y la nuestra. Quien gobierne necesitará hacer política, eso que no nos gusta hacer. Juntarse, hacer alianzas, hacer acuerdos para robustecer la capacidad de negociación del Estado con el exterior. La manera de pelearnos nos indispone unos a otros durante cinco años. No se trata de que todo el mundo esté de acuerdo, pero no deben dejarse guiar por la pasión, sino por el interés público. Como en el fútbol, uno puede enfrentarse a un jugador, le sacan tarjeta, pero no puede matarlo.

¿Cree que, finalizada la elección, habrá acuerdos?

Bueno, no se han dado hasta el día de hoy. La política no es combate. Después del proceso debe venir la razón. Imagine si gana PPK o Verónika. ¿Qué hace si la bancada mayoritaria es de Keiko? Tienen que negociar pues.

¿El anti-Keiko desconoce la validez del voto de los ciudadanos que la apoyan…?

Eso es una barbaridad y una intolerancia. Todos somos iguales y el respeto es para todos. A mí no me gustaría que ganara Verónika Mendoza, la veo muy autoritaria, pero de ahí a demonizar su candidatura es otra cosa. No debe hacerse eso. Lo mismo con Keiko, a sus votantes, que no son pocos, se les dice que no forman parte del país. El deporte acepta que haya ganadores y perdedores, tenemos que aceptar eso para la política y respetar a todos.

¿Los mítines son un barómetro de la aceptación de un candidato?

De mi experiencia, a veces se llena las plazas, pero no las urnas.

¿Los conceptos de derecha, izquierda y centro aún permanecen o se los barrió el anti?

Permanecen vagamente. La derecha es intolerante y la izquierda también, no hay centro. La palabra ‘tolerancia’ no nos gusta nadita. La izquierda peruana es muy arcaica. Es la peor izquierda del planeta. No ha podido digerir ni el concepto de democracia, cree que es un periodo de acumulación de fuerzas, ni ha hecho las paces con el capitalismo. Este ha triunfado de una manera tremenda, no hay sociedad que no tenga capitalismo. Qué envidia tengo de los chilenos, los franceses, que tienen una izquierda moderna, son realistas. La peruana no supo marcar distancia en el momento que apareció Sendero, por eso no son populares.

¿Ve diferencias entre las propuestas de Keiko, García y PPK?

Ninguna. Se parecen muchísimo. Lo único es que PPK y García tienen experiencia. Pero no tenerla no es un problema tampoco. Es el mismo menú. Son oficinas que están en el segundo piso, la diferencia es que, en el primer piso de Keiko, hay una base popular, los que trabajan por su cuenta, el sector informal. Los otros no tienen propietarios ni capitalismo popular detrás.

¿Keiko tendrá, gane o no, cerca de 70 congresistas?

Creo que sí. Si es presidenta, el Parlamento le dará estabilidad al sistema. Si no gana, será un contrapeso a quien llegue al poder. La democracia es un sistema de contrapesos.

¿Esta primera vuelta puede ser como la del 2011, donde Humala sacó una buena votación?

Nunca compare una elección con otra, menos en el Perú. Igual que los pacientes, cada uno es diferente. Además le diría: ¿cuál gobierno, el del inicio, el de hoy? A Humala hay que agradecerle por lo que no hizo. Hubo rumores de golpe de Estado, quizá hubo un amago que se conjuró.

¿Los votantes de Mendoza no ven que La Gran Transformación fue impracticable?

Probablemente, acá no habrá garantes. Me hace gracia cuando Humala habla del poder como si estuviera fuera de él (ríe). Dice: el gobierno debe hacer tal cosa y él dónde está. Verónika representa más a la izquierda recalcitrante, no tiene nacionalistas.

¿El nacionalismo aglutina más?

Sí pues, es el sueño de Velasco, queremos una mano dura, firme. Y ahora se piensa que Keiko es la mano dura. Será muy bonito el final Verónika-Keiko.

¿Usted cree en las encuestas?

Para nada. Como decía Churchill, “solo creo en las encuestas que yo mismo mando a hacer” (ríe). De ninguna manera creo. Ahora han manipulado y siguen manipulando. Ellos crean la opinión. La gente siempre miente porque les da vergüenza.

¿Puede haber una sorpresa? 

Sí. Qué raro que el Apra no tenga el 30% de siempre, ¿no hay apristas?

¿La pareja presidencial ha intervenido en la elección?

Y cómo… No ha descansado ni un solo minuto. Debe tener mucho miedo con el tema de las agendas. Hasta podría llegar a un pacto. Luego del pinochetismo, del franquismo, no se llevó a gente ante los tribunales.

¿Que el secretario general de la OEA diga que son elecciones semidemocráticas lo hace impertinente?

Absolutamente. Fraude es cuando cambian las urnas y desaparecen votos, como en Venezuela. Decir fraude es una barbaridad. Almagro es muy imprudente, debería especificar en qué.

¿Al JNE le hicieron callejón oscuro?

Bien difícil su situación. Távara ha sacado a bailar a la fea, como dicen los venezolanos. O ha cabalgado el tigre. Bien difícil su papel. ¡Qué ley tan absurda, con ese artículo 42! Ha sido absolutamente preconcebida, parte de un plan para descalificar las elecciones y prolongar el gobierno. Ha habido algo muy feo que ya se sabrá con la historia. Ningún fraude. Guzmán no cumplió las normas y se quedó en la cúpula, no tenía partido. Acuña cree que porque editó el Quijote ya era el autor.∞

 

DATOS

Hugo Neira estudió Historia en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Allí tuvo como maestro a Raúl Porras Barrenechea.

Viajó a Francia invitado a trabajar en la Fondation Nationale des Sciences Politiques, y ahí recibe una segunda formación en Ciencias Políticas.

Fue director del Instituto de Gobierno de la USMP (2005-2006) y director de la Biblioteca Nacional del Perú (2006-2009). Es autor de «El mal peruano».

 

Publicado en Perú21, domingo 10 de abril del 2016

http://peru21.pe/politica/hugo-neira-se-marcan-grandes-metas-no-hay-esperanzas-suenos-2243462

La Transición sigue inconclusa

Written By: Hugo Neira - Abr• 09•16

En esta oportunidad comentaré el reciente debate de presidenciables. No hay tema más arduo, por eso recurro a conceptos.

En lengua inglesa se usan ‘politics’ y ‘policy’. No es lo mismo. ‘Politics’ es el estudio de regímenes sean pluralistas o autoritarios, en cambio las políticas particulares en salud, educación, seguridad ciudadana vienen a ser ‘policy’. En francés existe ‘la politique’ y ‘le politique’. Lo primero es una actividad. Lo segundo, lo político, más filosófico, lleva al orden ético, a lo deseable o dañino. Al interés común. Sí pues, no todo es mercado.

Escuché, lápiz en mano, a todos los candidatos. Fue muy interesante, se nota que han estado en campaña y en contacto con los ciudadanos. Están empapados de la situación del país. Dos grandes ejes aparecen, me parece, en ese debate. Unos acudieron al tema de la Constitución de 1993. Y otros no. ¿Y qué se cuestiona? Sencillamente el modelo, el esquema de poderes, o como se le quiera llamar. Los que la quieren anular son Santos y Verónika Mendoza. La que la defiende es Keiko Fujimori.

Al interior de esos dos bloques, hay divisiones. Zonas grises. Alan García aludió a alguna modificación, la pena de muerte. Alfredo Barnechea a una puesta en cuestión. Señala que el país ha perdido miles de millones, o sea, los acuerdos del gas de Camisea. Flores-Aráoz a reformas judiciales. PPK no abandonó su plan de gobierno. Policy.

Razonemos. El tema es crucial. Es cierto, desde 1993 lo económico manda a lo político. Dicho de otra manera, la racionalidad fiscal del Ministerio de Economía y Finanzas y el Banco Central de Reserva reduce las iniciativas del que se sienta en la silla. Seamos sinceros, tampoco eso es dañino. De no haber las barreras actuales, el ‘mandatario’, el que fuese, podría echar mano, por ejemplo, a las reservas del país y lanzarse a una política personalista de subsidios, ganando una inmensa popularidad, aunque hunda la economía.

Lo contrario tampoco es saludable. Un poder legítimo pero atado de manos. Y la gente se da cuenta y crece el descontento. Cada cinco años los electores nos envían un ‘outsider’. Hace veinte años que estamos empantanados. La economía va bien y la política cada vez peor. Desde 1990 al 2015, el PBI y el PBI per cápita se han triplicado. Pero seguimos con la disposición más baja del continente para la democracia. Perú: 12,2%. Colombia: 18%. Chile: 29% (Usaid, 2014). Hay elecciones y maniobras para un golpe de Estado. La transición sigue inconclusa.

Para situaciones parecidas, desde el fondo del tiempo, los griegos inventaron dos roles. El nomoteta, el legislador. Y el político, “el que por excelencia sabe deliberar, decidir y mandar en un marco legislativo dado” (Aristóteles, Ética a Nicómaco). No hay ley ni constitución que lo prevea todo. Y ahí entra el político para desatar nudos. No escuché eso, alguien parado entre ‘politics’ y ‘policy’. Entre fines y medios.

Los que hablaron de obras se olvidaron de lo político. Los radicales del tema constitucional, de las demandas populares. Sin duda debido a la restricción del tiempo. Esperemos la segunda vuelta. Cómo llegar a ser nación, república, no solo gobierno. Algunos jugaron a ser el gran gerente. Es un error. Los ciudadanos quieren jefes, dirigentes. Quieren una esperanza.

Basadre decía que el gran hombre en política es alguien más que un estadista que solo piensa en el Estado. “Habría que inventar una palabra especial, nacionador, nacionante. Nacionero”. Cito a Basadre, un exiliado. Sacaron a nuestros pensadores de los textos de la historia que ya no se enseña. Y ese formato. ¡Dos minutos!

Publicado en El Comercio, 09 de abril de 2016

http://elcomercio.pe/opinion/colaboradores/transicion-sigue-inconclusa-hugo-neira-noticia-1892901?ref=portada_home

 

¿Una ley contra las costumbres? ¡Y sin reglamentación!

Written By: Hugo Neira - Abr• 04•16

Estamos en el proceso electoral más tenso de los anales del Perú. A una ley inoportuna se le añadió el artículo 42. ¿Parte de un complot? El JNE no ha tenido más remedio que aplicarlo. Se ha legislado sobre costumbres, que es el más delicado tipo de jurisprudencia. Está muy bien que se prohiba comprar votos, pero el malhadado artículo hace más que eso. Se mete con una costumbre secular. El autor del desguisado es el señor Jaime Delgado. No se lo hubiera recomendado John Murra, María Rostworowski, Matos Mar, pero esos nombres lo tienen sin cuidado, ¿a qué bancada pertenecen?

Quien la ha propuesto no conoce nuestra historia. Los incas mantenían su poder por la fuerza y por pactos con curacas y señores, chimus, collas, y para eso armaban fiestas y cuchipandas enormes en las plazas del Cusco, según los cronistas. Los españoles que traían costumbres de sociabilidad y de corte, añadieron lo suyo, besamanos, fiestas religiosas, Te Deum, y toda la parafernalia que conocemos. Y a los Libertadores en Lima los enfermaron a punta de locro y saraos. Sí, pues, viene de atrás, no descendemos de los puritanos que bajaron del Mayflower. Por lo demás, mi abuelita que era cusqueña me decía: «si vas de visita, hijito, no te olvides de llevar un regalito».

Pero esa vaina cultural no le gusta al ilustre congresista. De modo que me rindo, él es el Catón que necesitamos. El incorruptible. Basta de admitir costumbres licenciosas. No faltará uno de esos que escriben columnas y va a glosar lo que dice Pierre Rosanvallon «la vida comunitaria es una forma de acción colectiva que se diferencia de la vida política». ¿Quién michi es ese franchute? Aquí hay que poner orden. ¡Mano dura! Entonces, ¿qué hacemos con el que se tira un pedo? Sí señor, campañas electorales hay cada cinco años y en cambio la gente se tira pedos en la combi, el Metropolitano, el café y la oficina. A la primera flatulencia, ¿policía y Piedras Gordas? Otra plaga es el peruano que se para en un muro, se la saca y mea en público. ¿Qué hacemos? ¿Se la cortamos?! Hay que legislar vicios y costumbres. ¿Y los que les suda el sobaco? ¿Y por desgracia les apesta la boca?  ¿Prisión preventiva o domiciliar?!

¿Y qué remedio hay para ese tipo de señora que en medio de Vivanda, en el supermercado, se aburre, bosteza, abre la bocaza y se le ve hasta las amígdalas? A Santa Mónica al toque. ¿Y qué hacemos con esos tipos que están medio resfriados y se tapan un tabique de la nariz con un dedo, dejan el otro abierto y pujan con toda su alma hasta que sale un moco a la velocidad de un rayo? Si los sancionamos, nos quedamos sin fútbol. Sin duda las malas costumbres deben desaparecer. Hay que cortar por lo sano. Nada, ningún regalito. ¿Brechas de pobreza entre ricos y pobres? Pretextos. ¿Que era prudente hacer conocer primero la nueva ley? Tonterías.

En efecto, señor congresista, siga su carrera de gran corrector de malas costumbres. Me encanta su lado talibán. Por si acaso, dado su éxito, lo van a invitar al extranjero. Si va a un país islámico, acuérdese de lo que le digo. Estuve un tiempo en Egipto. Y aparte de admirar la Mezquita de Alabastro de Saladino, me enteré del uso estricto que le da el Islam a las manos: la derecha sirve para coger el pan y la izquierda para lavarse el culo. No se vaya a equivocar, no use la izquierda que solo es para lo que le dije y para hacer leyes como las suyas.

Por todos esos méritos, la patria se lo agradece. Y una serie de candidatos que se han quedado en el banco de suplentes, tenga usted seguro, le van a guardar una gratitud infinita por los siglos de los siglos.

Publicado en El Montonero., 04 de abril de 2016

http://elmontonero.pe/columnas/una-ley-contra-las-costumbres-y-sin-reglamentacion

 

 

Carlos Araníbar

Written By: Hugo Neira - Abr• 01•16

Acaba de morir. Y como es un óbito, el lector va a pensar que se trata de una zalamería tardía. ¿Una lisonja? Nada de eso. No tengo el hábito ni las ganas.  Araníbar fue todo lo que voy a decir aquí.

En primer lugar, un gran profesor, que le pregunten a los alumnos que tuvo tras largos años en San Marcos. Un investigador de primera, su posteridad son sus obras. Que el lector le eche una ojeada a la Relación de Antigüedades de este Reino del Perú de Santa Cruz Pachacuti, crónica que lleva las anotaciones del erudito Araníbar, plenas de sensatez y precisión. Obra maestra.

Y era afectuoso y sincero amigo. Fue en la casa de Colina 398 que nos conocimos, donde hoy está el Instituto Raúl Porras y en vida del maestro, trabajamos juntos varios años. Una casa acogedora, Porras la había convertido en una sucursal de la Biblioteca Nacional, incluso mejor. Araníbar fue uno de sus asistentes, el más antiguo. Y estaba Pablo Macera. Y Mario Vargas Llosa, hasta su partida a Europa. El doctor Porras nos había reclutado para que le hiciéramos fichas. Nos pagaba la librería de Juan Mejía Baca. Porras me enseña qué era una ficha, y fue Araníbar, que tarde sobre tarde, continuó mi formación en esa técnica. Que es para toda la vida. Era Araníbar un poco mayor que yo, unos cuantos años, en esa edad, cinco o más, cuentan. Era sonriente, amable y severo. Era la lección de un artesano a un aprendiz. ¿Qué puedo decir ahora? Del fondo del alma, gracias Carlos.

Publicado en la revista Caretas n° 2430, 31 de marzo de 2016

http://caretas.pe/Main.asp?T=3082&S=&id=12&idE=1253&idSTo=750&idA=75033#.Vv0uWjbhBsR