Bueno, resulta que sí hubo plagio

Written By: Hugo Neira - Feb• 17•16

Me refiero a Martin Luther King. Lo de Acuña es algo peor, le pone su nombre y apellido a libros ajenos. Y eso, realmente, no tiene nombre.

Sobre lo de MLK, su vida, rumores de plagios y mi artículo, en verdad tan visitado, debo decir que debo excusarme y a la vez agradecer a los que me han corregido. Particularmente a Dana Cáceres y a Eduardo Dargent, que me lo hicieron saber. Mi mujer, Claire, se puso a buscar otras fuentes y en efecto, el rumor, del que di cuenta, fue en vida suya, antes que lo asesinaran en Memphis, en 1968. El asunto se hace público veintitres años después, en 1991. Las fuentes que me han servido, como he indicado, son las dos mejores enciclopedias conocidas —la Británica y la Universalis— pero mirando la fecha en que se redactaron sendos artículos, son por los años 80. Y por eso no traen información sobre este aspecto. De todos modos les pido mil disculpas. Rectifiquemos.

¿Cómo se llegó a verificar que hubo realmente plagios? Ocurre que la viuda de MLK,  Coretta Scott, hace una donación a la Universidad de Stanford. Y aquí salta la liebre. Según como me explica Dana Cáceres, al organizar los papeles del difunto Luther,  descubren que había plagiado varios pasajes de la tesis de Jack Boozer, un estudiante de la Universidad de Boston (la misma en que se gradúa MLK de doctor en Teología). El caso es que le fueron descubriendo otros plagios, incluyendo sus discursos. Y luego, entra a tallar una comisión de la Universidad de Boston. “Por lo menos unas 50 frases completas”. La comisión concluye que el plagio era de un 45% de su tesis en la primera parte; y un 21% en la segunda. Pese a ello, no le despojan del título de doctor. La cosa no se detiene ahí. Otra comisión, convocada por familiares para reunir su obra, descubre que el célebre discurso  “I have a dream” estaba en parte plagiado sobre uno que lo precedía, unos 11 años antes, obra del pastor negro Archibald Carey. Un perfecto desconocido. Dana me hace saber que pese a haber sido hecha impropiamente, “su tesis seguía siendo una inteligente contribución académica”, así decidieron adjuntar al ejemplar guardado en la biblioteca de esa universidad, “una carta que señala los pasajes sin entrecomillados, o sin citas apropiadas”.

Sobre la herencia política y espiritual de MLK se abren varias vías. La primera, sigue siendo un apóstol de la no violencia, y había conseguido avances prodigiosos en cuanto a los derechos cívicos de los afroamericanos. Lo describen como “un hombre con un pie puesto en la Constitución y el otro en las Sagradas Escrituras. El hombre que marcó un sendero hacia la integración y la igualdad. Es la idea del profesor Keith Miller, quien recomienda leer a Taylor Branch, Parting the waters. America in the King Years, 1954-1963, bestseller de una trilogía sobre los derechos civiles. Una segunda corriente discute su liderazgo: no fue el único, estaban también los radicales, hombres como Malcom X, Bayard Rustin. Con MLK se queda el movimiento en algo racial y acaba en el 68. En realidad, se pretendía acabar con el racismo pero también con la pobreza y la violencia contra las mujeres. Reivindica el rol de las mujeres en ese liderato, y se dice que el 90% de las campañas las hicieron ellas.

La tercera tendencia es la que, por una parte, quiere justificarlo por razones culturales, y otros lo toman como un caradura. Parece que era un obseso sexual, “con un apetito insaciable de copulación” (Fdesouche.com). Parece que Jackie Kennedy lo consideraba un hipócrita redomado. Otros como Miller, de la Arizona State University, dicen que el estudio de sus discursos y textos muestra que “su eficacia se debía a mezclar tradiciones escritas de los blancos con el lenguaje oral de los negros” (tesis del doctor).

Wikipedia, a la que he citado, dice que en la autopsia, si bien tenía 39 años a la hora de su muerte, sus órganos eran los de un hombre de más de 60. Luther King el activista, su vida fue un acoso, prisiones, discursos, marchas, y los afroamericanos —dicen unos—, no estaban bien formados, de ahí los plagios. Otros dicen que no, que sí él había sido muy bien formado. No cuidó la forma, se sentía con un destino, una acción. Dicen que el mejor de sus discursos —los grandes oradores no son dados a lo escrito, Hitler, Mussolini, Fidel— fue en Memphis, en la víspera de su asesinato, en el Mason Temple. Un local para 3700 personas, una maravilla arquitectónica de H. Taylor. Por donde te sientas, igual estás cerca del predicador. Los que escucharon a MLK ese día, no lo podrán olvidar jamás. Ahí fue el discurso profético de la montaña, versión americana. Mejor que “He tenido un sueño”… Sin este hombre, humano y pecador, no habríamos tenido un presidente negro en la Casa Blanca. El fin no justifica los medios, pero hay que poner los hechos históricos en su contexto.

Publicado en El Montonero., 17 de febrero de 2016

http://elmontonero.pe/columnas/bueno-resulta-que-si-hubo-plagio

Qué es Tesis y la flojera como antitesis en el Perú (I)

Written By: Hugo Neira - Feb• 15•16

Qué es y no es una tesis se ha vuelto tema decisivo. Sin duda alguna, ¿cómo saber que es su contrario, el plagio?

Hace trece años de mi retorno de Europa. En diversas universidades peruanas he dictado cursos y dirigido tesis. Acuña es el caso más confuso pero no es el único que no entiende para qué sirve una tesis. A ese tema le dedico estas líneas y otros artículos. No es fácil explicar porque el mundo académico, planetariamente, las impone. Me he devanado los sesos para hallar la definición más sencilla: una tesis es un certificado de competencia. El diploma acredita en tal actividad o profesión, pero es más que eso.

Más de un alumno me ha dicho «por qué tengo que hacerla, no voy a dedicarme a la investigación». El alumno tiene razón. Nadie quiere que todos se vuelvan investigadores. Eso sería absurdo. Se necesitan profesionales. Pero fuera cual fuese la carrera elegida, si se vive la experiencia de una pesquisa personal, entonces se está apto para abordar investigaciones ajenas. Y entenderlas, admitirlas o criticarlas. Y en ese caso, ya se puede hojear cualquier tipo de libro, porque se sabe cómo se construyen, con una hipótesis, argumentaciones y conclusiones. La tesis no es sino una iniciación al manejo de ideas, temas y teorías. A sabiendas que el saber es acumulativo, pero nunca definitivo.

En el fondo, las tesis tienen un parecido con el brevete para conducir un auto. A nadie se le da para ganar el Dakar. Sino para conducir correctamente. Su meta es modesta, y no nos vuelve sabios. Sino gente que aprende a razonar. Ya es bastante. La calidad de la tesis no tiene por que ser genial, poco importa, inicia a cada doctorante en la sociedad mundial del conocimiento y las formas del quehacer intelectual. Y para siempre, con la razón activa, podrá abordar libros difíciles, puesto que sabe de qué manera han sido hechos. A encontrar en cada texto «la idea principal». Es un entrenamiento.

¿Se hace una tesis para seguir estudiando toda la vida? Siendo un ritual que viene de siglos, hoy tiene su uso más razón que nunca. Permite anticipar el futuro inmediato. Vivimos un tiempo de expansión y renovación del saber. Las técnicas se modifican, lo que aprendimos en la universidad se marchita pronto. Y las teorías, en general, son inciertas, conjeturales, no lo digo yo sino Karl Popper. Tesis quiere decir esta persona ha sido capaz de pensar por su cuenta al menos una vez en su vida. He observado que son los pedantes los que se resisten a la tesis. ¿Convencer a otros, argumentar?

Es esfuerzo personal. Cuenta eso. Y en consecuencia, no puede ser mandada a hacer. Eso es tan tonto como si quisiera yo bajar de peso y, en vez de ir al gimnasio, mando a otro a hacer los ejercicios por mí. Hay cosas en las que no hay reemplazo. Para un estornudo, una idea o un orgasmo. Pero si mañana el candidato Acuña compra el Ballet clásico de Londres, por arte de magia, ¿va a calzar las zapatillas y bailar de punta el «pas de deux», con el arco del pie, y todo lo demás?! ¿De golpe se nos estiliza, tiene el control total de su cuerpo, sus músculos se estiran y se vuelve una sílfide? Ese señor está convencido de eso. Que la danza académica o clásica lleve años de años de preparación (como la tesis) lo tiene sin cuidado. «Yo compro. Yo soy.»

Cualquier tesis es laboriosa, para eso se ha hecho, pero no imposible. Se escribe un párrafo, luego otro. Luego, página tras página. Unas 400. Millones de seres humanos lo emprenden todos los días. Venga señor, le daremos clase, y gratis. Eso sí, después que se cure del delirio de comprarse la Presidencia.

(Pero las tesis no son solo eso. Son trabajo personal, abordan un problema y son trabajo crítico. Las tres cosas, me temo que en el Perú, suelen ir en sentido contrario a ciertos aprioris prejuiciosos. Seguiré en el tema.)

Publicado en El Montonero., 15 de febrero de 2016

http://elmontonero.pe/columnas/que-es-tesis-y-la-flojera-como-antitesis-en-el-peru-i

 

El pobre calumniado, Martin Luther King

Written By: Hugo Neira - Feb• 10•16

Nunca hubo plagio. Fue un rumor lanzado por el FBI. También de que era «marido infiel». Nadie toma eso en serio en USA, parte de esas operaciones sucias, típicas de la guerra fría. Historia de otra infamia.

El anuncio de que Luther es otra suerte de canalla, capaz de engañar a sus seguidores, luciendo laureles ajenos, me produjo un agudo ataque de escepticismo. En los años de Luther King, yo vivía en Europa y en mi generación seguíamos la lucha de ese pastor bautista negro por la supresión de la segregación legal en los Estados Unidos. He dicho legal, no es cuestión que como en Lima, lo racista es actitud, lo cual no quita que sea deplorable. Cuando yo trabajaba en el Expreso de Manongo Mujica, un amigo de color y de colegio, me contaba que estaba harto. Cada vez que iba al dentista, y hacía antesala, las señoras blancas agarraban fuertemente la cartera. Y venía al diario a quejarse de mis colegas periodistas: si no tenían una foto de un criminal, ponían la suya. Mi amigo era actor y había hecho de gánster en el club de Teatro de Reynaldo d’Amore. Tuvo que irse a Buenos Aires¡!

La discriminación americana era con la ley en la mano. En varios Estados, puestos de policías, bomberos, tenderos, directores de banca, empleados, no eran para negros (según Wikipedia. Consúltela). Solo después de Luther King, «una niñita de colegio podía caminar de la mano de un niñito de color», ¿OK? Antes del Civil Rights Act, de julio de 1964, eso, un gesto tan corriente y sencillo, era ilícito y sancionable por la ley. Fue duro para la administración el desaparecer la segregación en los lugares públicos y en las empresas. Luther King –lo sabemos todos– lo había conseguido a punta de marchas por los derechos civiles, por el boicot de los buses en Montgomery, e innumerables actos, todos ellos, dentro de una línea de resistencia sin violencia, tomada del ejemplo de Gandhi.

A Luther y a su gente le hicieron de todo, la policía le soltaba los perros de guerra, o lanzaban llamas en las manifestaciones, no es calumnia antiimperialista —no  juego así—, lo tomo de las mejores fuentes. Las dos mejores enciclopedias, la Británica y la Universalis (pago un abono, qué se creen). Y esas no mienten. Al pastor y doctor Luther King, trataron de sacarlo del juego con todos los métodos posibles. Hubo un intento de asesinato por una mujer del pueblo —¡y de color!— porque lo creía comunista, Izola Curry, alcanzó a darle una puñalada. «Un cortapapel que le roza la aorta» (Enc. Universalis). Luego el FBI lo puso bajo vigilancia. Y por último decidieron desacreditarlo. Corrieron los rumores. Primero alegaron que tenía reuniones con conocidos comunistas. Estaba a la cabeza del FBI nada menos que J. Edgar Hoover. Visto que Martin Luther demostraba fácilmente que no era comunista, pasaron a mayores. Se metieron en su vida privada, corrió el rumor de que era marido infiel. No había en la época video y se contentaron con unas grabaciones. Inventaron hasta cartas anónimas. Y entre otras la de los plagios académicos. Nada sacaron de modo que lo mataron.

Todo eso es muy conocido entre los americanos de hoy. Pero hay que decirlo en Perú de Acuña y de Favre. Si hubiese sido un plagiario, ¿le habrían dado, a título póstumo, 20 doctorados honoris causa?! ¿Creen ustedes que en EE UU, donde el fondo puritano de los protestantes no ha desaparecido, iban a levantar Monumentos, como el que hay en Washington, a un plagiario de títulos? Ese rumor, todos lo saben, fue parte de su guerra fría, y lo reconocen con cinismo, trabajo del FBI de otrora. Novedad en Perú, claro, en los colegios no hubo cursos de historia contemporánea.

Como ha dicho Mauricio Mulder, su agente de venta solo ha recogido un rumor y ¡le cuesta dos millones de dólares! Señor Acuña, el Favre lo está agarrando de cholito¡!

 

Publicado en El Montonero., 10 de febrero de 2016

http://elmontonero.pe/columnas/el-pobre-calumniado-martin-luther-king

“Un gobierno de PPK o Alan García sería estupendo”. Entrevista

Written By: Hugo Neira - Feb• 10•16

Desde Chile, donde se encuentra hace dos meses, el historiador Hugo Neira nos ofrece una mirada reflexiva –y a la vez rigurosa– de la realidad nacional. El científico social y crítico de las ideologías, como suele autodefinirse, lamenta la pobre formación académica de los jóvenes peruanos y evalúa las propuestas y trayectorias de los personajes que pretenden dirigir el destino del país en los próximos cinco años.

 Por Emilio Grillo / Diario Expreso

                                                               ———————

–Algunos analistas y políticos dicen hoy que las denuncias sobre plagios harán reflexionar al electorado y, por ello, muchos ya no votarán por César Acuña. ¿Comparte esa percepción?

Soy enemigo de las ilusiones, peor en política. Algo o mucho de la opinión será sensible a ese escándalo de los plagios. Que son evidentes, ¡por el amor a Dios! Ha copiado capítulos enteros. No es un asunto de comillas y unas cuantas citas. Pero, en la cultura peruana –como manera de pensar– hay una complacencia con lo que se llama la viveza criolla y, mejor, la pendejada. Ese término me parece inmenso. El pendejo es todo lo contrario del tonto, no es el “lorna”. (Juan Carlos) Ubilluz, en Nuevos súbditos, dice que la pendejada da a quien la realiza la situación del amo. El que “la hace” es admirado. Hasta hace poco, la viveza criolla era de zambos, blancos y mestizos urbanos. Ahora se ha democratizado. Oportunismo, deshonestidad, astucia, son corrientes. Y la pregunta que muchos se van a hacer es la siguiente: ¿y si los vivos llegan a Palacio, no nos ganaríamos alguito? ¿Sabe usted cuál es su nicho electoral? Los 3’700,000 jóvenes que llegan a las urnas, entre 18 y 24 años. Han tenido la peor formación del planeta. Y por eso no entienden el riesgo país que corren con Acuña.

–Usted compara a Acuña con la ocupación chilena en el siglo antepasado y con Sendero. ¿Qué sucedería en el país, en términos concretos, si elegimos al candidato de APP?

¿Me pregunta usted qué pasaría en el Perú con César Acuña de Presidente-Rector? Le hago a mi vez una pregunta: ¿pondríamos al Conde Drácula de Director del Banco de Sangre? Fuera de bromas, en el escenario público, es la persona menos competente para ocuparse del problema de la educación peruana. Él es la antieducación. Compra tesis, no sabe escribir ni un párrafo. Y ese señor, ¿de Presidente del Perú?

 

                       PARA HUGO NEIRA, EL PERÚ ESTÁ EN EL ABISMO

Historiador considera que los 3’700,000 jóvenes que llegan a las urnas

han tenido la peor formación del planeta y no entienden

 el riesgo que corre el país con César Acuña.

Solo Alfredo Barnechea y Julio Guzmán explican sus propuestas,

mientras los demás candidatos solo  hacen mítines

 y desperdician esa ocasión pedagógica, señala.

Estima que la sola presencia de Keiko Fujimori en esta campaña

es una negación del fujimorismo arcaico y supone la apuesta

por una derecha popular.

 

–Para que aparezcan en la política personajes que la valoran sólo como negocio, los políticos han tenido que cometer errores muy gruesos. ¿Cuáles son esos yerros que nos ponen hoy al borde del abismo?

Estamos ya en el abismo. Hubo una buena educación para hijos del pueblo. Estudié en el Melitón Carvajal, con beca, y era una estupenda secundaria. ¿Qué pasó? Hace 30 años que dejamos de tener un esquema normal de aprendizaje. Eliminaron los cursos de química, física, lógica, historia del Perú, historia universal, literatura. Nadie ha hecho eso en otro país. Hasta quitamos la gramática, por eso César Acuña no puede hacer una frase completa con sujeto, verbo y predicado. No es cuestión de acentos, ¡ya no les enseñan a conjugar verbos! Volviendo a esos cursos, servían para cultura general y para aprender a razonar. Hoy, en las pruebas internacionales de PISA, somos “los últimos de la clase”. Lo dijo (el exministro de Educación) Nicolás Lynch. Aquí todos han fallado. Estado y sociedad. Todos. Los padres de familia que se contentaron con aulas solo por las mañanas…

 

–Alan García y Lourdes Flores son dos figuras políticas de renombre, pero la llamada Alianza Popular no despega. ¿Sus formas de hacer política son anticuadas o las acusaciones contra el expresidente son una mochila muy pesada para él?

Tengo amistad y respeto para ambos, pero creo que no han evaluado cuánto ha cambiado la sociedad peruana desde el 2001 al 2011. ¡Incluyendo lo hecho por Alan en su segundo gobierno! Este es un país distinto. Había pobreza en un 54% en el 2001 y hoy en un 34%, y el peruano medio de 1,500 soles en el bolsillo, quince años más tarde llegó a 3,000. ¡El doble! Según organismos internacionales. Pero los candidatos hacen mítines, no explican. Desperdician esa ocasión pedagógica. Quien está explicando es Barnechea y Guzmán, de ahí sus éxitos. Los peruanos ya no son los mismos que en las elecciones del 2006 y el 2011. Han pasado diez años, o sea un siglo…

 

–¿Cuál es su impresión acerca de las propuestas de Alfredo Barnechea, como aquella de que el Perú decida el destino del gas de Camisea?

Interesante. Pero en Lima se da por sentado, como lo hace el empresario Bruno Giuffra, en su columna Entre Márgenes, que “Prohibido tocar”. No, pues. O modifican el modelo o tendrán su Chávez. Son los del “todo mercado” tan dogmáticos como los soviéticos sobre el Estado, hasta que ¡cataplum! ¿No ven que cada cinco años la sociedad peruana les envía un ‘outsider’?

–Keiko Fujimori sigue en el primer lugar de las encuestas y al parecer está cada vez más cerca de la Presidencia. ¿Considera que está preparada para gobernar? ¿Cómo cree que sería un gobierno suyo?

O sea, ¿va a ser distinto su gobierno que el de su padre? Déjeme hacer una pregunta. ¿Se pudo liberar el rey Juan Carlos I, designado a dedo por Franco, de la herencia malsana del franquismo? ¿No fue ese rey, acaso, el que se encargó de desfranquizar a España? ¿No lo ayudó Adolfo Suárez, nada menos que el jefe de la falange, el único partido en el sistema franquista? ¿No se reciclaron a la democracia esas derechas y ganaron las primeras elecciones después de 40 años? Y acaso, a mi libre entender, Keiko se propone algo que es paradójico. Fujimori destruyó lo que él llamaba “la partidocracia” y de paso, “la clase política”. La sola presencia de Keiko en esta campaña es una negación del fujimorismo arcaico. ¿Y qué es entonces su partido? Una derecha popular. ¿No la hay en otros países? ¿Es un crimen? ¿No hay una derecha pinochetista reciclada en Chile? Y nadie se jala los pelos por eso.

 

–Para el 48% de los peruanos, el líder del fujimorismo sigue siendo Alberto Fujimori. ¿Keiko podrá liberarse de los fantasmas de corrupción y autoritarismo que la persiguen desde el gobierno de su padre?

Vamos a ver. Hoy, el autoritarismo, ni ella ni nadie que llegue al sillón lo necesita. Era aquello un estado de guerra interna. No hay ahora pretexto alguno. No hay Sendero. Lo de la corrupción es algo más difícil, sinuoso. Va a continuar, por desgracia, en el gobierno, entre los empresarios grandes y chicos, por todo lado. No digo que la apruebo. Solo se curará cuando seamos más ricos y ordenados. Nadie prospera en el caos. Por ahora lo que hay es angurria por el dinero fácil.

 

–Usted ha dicho en Expreso que las ideas de Julio Guzmán cambian la agenda política y también ha destacado esa cultura de la productividad que él plantea. ¿Es Guzmán una alternativa viable para conducir al país ahora o se debe esperar que su propuesta madure y ver qué sucede en 2021?

Lo de la productividad, que no tenemos, es tema de pocos en Perú. Un amigo me decía que ese tema lo ha escuchado entre gente del gobierno actual y punto. Sí, pues. Lima es un poco la caverna de Platón. Pero afuera el mundo se mueve. Les recomiendo que hojeen un informe de la Cepal, del 2014, titulado “Desafíos para la sostenibilidad del crecimiento en un nuevo contexto externo”. De los empleos, se entiende. ¿Qué ha pasado? El entorno externo ha dado un giro. El ritmo de expansión de la economía mundial va a ser bajo por muchos años. Ya no tendremos el ciclo de bonanza de exportaciones que permitió el alza del PBI del 2001 al 2015. Van a progresar las naciones capaces de productividad interna y con asalariados de clase media con ingresos altos. Exactamente lo contrario del porvenir con Acuña. Y también de los liberales, que se pasan. Somos un país con algunos avances. Como dice Carlos Parodi, de la Universidad del Pacífico, “en los noventa los peruanos descubrieron el mercado, pero no el Estado”.

–¿La aparición de Guzmán sepulta las aspiraciones de Pedro Pablo Kuczynski?

Probablemente. Y es injusto. Porque un gobierno de PPK, o de Alan y Lourdes, sería estupendo. ¡La edad! La idea dominante en millares de jóvenes votantes es que prefieren a un joven que políticos experimentados. Eso daña también a Alan. Yo la llamo la sombra de Piérola. Fue el mejor hombre de Estado del siglo XIX, pero no pudo volver a gobernar en el siglo XX. Ojalá no sea así, pero así lo intuyo.

–¿Qué lineamientos políticos, económicos y sociales debe seguir el próximo gobierno para que el país pueda ser viable?

Dos equipos ministeriales (sin aumentar los que hay). Uno para lo inmediato, sobre todo en una sociedad tan inmediatista como la peruana; un segundo para el mediano y largo plazo. El que se ocupe de inversiones en salud y educación. Sacar adelante a un joven bien nutrido no es antes de unos diez años. Igual a un ciudadano competente y productivo. Es cierto que gracias al mercado y a la economía externa se ha crecido, pero para el bienestar es insuficiente. Hay que variar un par de funciones del modelo, sin romperlo. La primera tarea, ocuparse de los jóvenes que ni trabajan ni estudian. Son millones.

“SI TUVIERA UN HIJO ESCOLAR, LO ENVÍO A BOLIVIA O ECUADOR”


-Algunos candidatos aseguran que, de llegar al poder, mantendrán al ministro Jaime Saavedra al frente del sector Educación. ¿Con esto es suficiente?

Saavedra tiene un restaurante. Mejora los platos, el mantel, y hasta los servicios higiénicos. Pero no toca el menú. Si yo tuviera un hijo en edad escolar, lo enviaría sin duda alguna a una escuela en Bolivia o Ecuador. Aquí no, no hay cursos. Estudian por áreas. Nadie lo hace en el resto del planeta.

 

-Hace un año usted decía que los peruanos no hemos sido capaces de construir una nación. ¿Es posible en el corto o mediano plazo lograr esa integración o es una aspiración aún lejana?

Nación se hace, entre otras cosas, con cohesión social. Aulas, sitios de trabajo, partidos y lugares públicos. ¿Por aulas? Hay abismos. La escuela pública ha creado una nueva clase de dominados. Sus futuros amos están en los colegios privados. Felicitaciones. Cuando millones de jóvenes se den cuenta de esa segregación, va a arder Troya. ¿Cohesión en el trabajo con dos millones de pymes? ¿Lugares públicos en Lima con parques con candado y barrios que ni hay veredas? Un amigo me cuenta que ha estado en un velorio de un joven en San Juan de Miraflores. Veintiún años, cuatro balazos por un celular. En el velorio, varias bandas a punto de agarrarse a tiros…

EL DATO

DESCONFIANZA

Neira recordó que en 1995 Javier Pérez de Cuéllar entró al Perú por Puno y se puso un poncho, pero no tuvo éxito. “Nuestros compatriotas hoy no creen en partidos, Poder Judicial, Gobierno, FF.AA., según las encuestas, algo en la Iglesia. (Hay) crisis de confianza”, enfatiza.

Publicado en diario Expreso, 09 de febrero de 2016,  portada y pp. 2, 3, 4.

http://www.expreso.com.pe/politica/un-gobierno-de-ppk-o-alan-garcia-seria-estupendo/

Neira: “Aquí es billetera manda, educación y cultura ya fueron”. Entrevista

Written By: Hugo Neira - Feb• 09•16

Hugo Neira pensó por muchos años el Perú desde Tahití, donde fue catedrático de la Universidad Francesa. Volvió a establecerse en Lima, a comienzos del milenio. Hoy radica en Chile, buscando nuevos ángulos para analizar la democracia, la anomia y los retos del país.

 

                                   Por Fernando Vivas –  El Comercio

                                               ___________

 

       — Dijiste en una columna en El Montonero que, luego de la invasión chilena y de Sendero, Acuña es lo peor que podría pasarnos. ¡Qué tremendo!

 

He leído mucho a Marx y rescato de él lo que llama el pathos de la indignación. Y quiero cultivarla y decir que estoy indignado y preocupado. Empiezo por una alusión, que no sé qué tan cierta es. Jaime Antezana ha dicho que hay 33 candidatos al Congreso y uno presidencial que quieren dejar los huevitos del narcotráfico en el Estado. Eso solo ya preocupa sobremanera. Y obliga a dar una alerta. Recuerda cuando apareció Sendero y algunos decían “son abigeos” y no hacían caso.

      

      — Valga la preocupación, pero no hay ninguna denuncia seria contra Acuña sobre narcotráfico.

 

Solo hablaba de una preocupación general. Pero vamos al caso concreto de Acuña. Me preocupa la anomia, la falta de instituciones que carcome el tejido social. Muchos quieren ver a Acuña como el héroe cultural del Perú emergente, como el ‘cholo sagrado’. Pues bien, él encarna todo lo contrario, todos los valores negativos que se oponen a ello. La educación barata, como negación de la cultura, para convertirla en expediente de dinero inmediato. Esa es la ilusión que ven de Acuña. Ni siquiera es algo real. No nos engañemos. Ya sabemos que los alumnos de la César Vallejo no consiguen los empleos que pueden conseguir los egresados de otras universidades. El clientelismo, sin formar partido, aunque aparentemente tenga uno. El que lo apoya lo hace porque espera una recompensa, no por otra cosa.

 

—   Y este perfil oscuro, ¿lo completarían los plagios?

 

Claro, alguien que se dice empresario de la educación no demuestra que el conocimiento es un bien, que estudiar es un placer. Aquí es billetera manda, la cultura y la educación ya fueron. Y me apena que gente como Beatriz Merino, Anel Townsend, se alíen a esta lumpemburguesía.

Hugo Neira ve las elecciones con cierto optimismo, aunque es enfático en su preocupación ante la candidatura de César Acuña. Es partidario de que nadie sea excluido de una elección por motivos jurídicos y cree que el fujimorismo tiene la capacidad de reciclarse.

 

—Él se defiende diciendo que ha democratizado la educación.

 

Si eso fuera cierto, estaría con él. Hemos retrocedido en eso. Su negocio es muy malo. Él no es Gastón Acurio, quien ha hecho cadenas de restaurantes de calidad y ha podido exportar su éxito, sus productos.

      —   El Estado y los partidos permitieron que la educación sea usada como negocio y trampolín político. Ante Acuña, ¿prefieres a los otros candidatos?

 

A cualquiera. Estoy muy decepcionado con los planes de gobierno, creo que no entrañan reformas políticas y reformas del modelo indispensables y pensadas a largo plazo. El modelo ha funcionado y hay que continuarlo, pero a la vez hay que cambiarlo. Y hay que volver a la política, a fortalecer la institucionalidad. Mira, la gran noticia de los últimos tiempos ha sido que la pobreza se ha reducido considerablemente a la mitad. Hay más agua y desagüe, más electricidad en los hogares, más teléfonos, más Internet. Pero yo pregunto, ¿por qué, a pesar de esto, la gente no quiere a los políticos, y está buscando alguien nuevo como Guzmán?

 

—   No quieren a los políticos, pero no reclaman un modelo sustancialmente distinto.

 

Aquí entra toda la destrucción de los partidos y de las instituciones que ocurrió en la década de Fujimori. Él hizo política directamente, no fundó un partido sino un movimiento y deshizo y fundó varios, según la circunstancia. No tuvimos la intermediación de los partidos ni sindicatos; era el clientelaje puro, con destrucción de las instituciones. Resultado, la gente no cree en la política.

 

—   Pero tenemos líderes que compiten con partidos, la gente busca creer en alguien nuevo como Julio Guzmán.

 

¿Y las tremendas dificultades que tienen? ¿Acuña tiene un partido? No, es una organización donde el que participa solo lo hace con la idea de que va a recibir algo, no hay militancia. Acuña es la herencia de ese fujimorismo.

 

—   ¿Cómo ves el fenómeno de Guzmán?

 

No lo conozco en persona, se ve que es un hombre preparado. Tiene algo de Belaunde. Leí su programa y ubica bien la educación como inversión en las personas, en el capital humano. Es elitario, dice que quiere gobernar con los mejores de tal o cual especialidad. No es lo mejor, pero no está mal.

 

—   ¿Qué piensas del problema de su inscripción?

 

No perdamos la democracia que ya lleva 16 años. No soy jurista y soy enemigo de la impunidad, pero, como alguien dijo, hay ocasiones en que “las leyes deben callar para que funcione la justicia”. Soy partidario de que nadie sea excluido por ningún motivo jurídico, ni Guzmán ni Acuña ni nadie. Estoy leyendo una hermosa entrevista de Harold Forsyth a Luis Bedoya Reyes [para un libro aún no publicado] y Bedoya dice que está en contra de la judicialización de la política porque no deja espacio a consultar al pueblo, es como una primera vuelta judicial en la que la gente toma distancia de la política.

 

—   Keiko está fortaleciendo su partido, Fuerza Popular.

 

Hay que destacar que está haciendo justo lo que su padre no quiso hacer. Él fundaba movimientos, ella quiere un partido. Mira, yo viví la transición en España. Fue el propio franquismo que ayudó a desfranquizar el Estado. Adolfo Suárez [presidente de gobierno nombrado por el rey Juan Carlos I] era falangista y tuvo un papel fundamental. Cuentan que Juan Carlos le dijo “hay que hacer elecciones”. “¿Para qué?”, le dijo Suárez. “No sabemos qué quiere la gente, hace décadas que no se le consulta nada”. Y así se optó por la monarquía con democracia. El franquismo tuvo la capacidad de reciclarse. Yo creo que el fujimorismo tiene la capacidad de reciclarse.

 

—   O sea, ¿si Fujimori nos metió en esto, que una Fujimori nos saque de esto?

 

¿Suena así, no? Creo que en todos los movimientos sociales hay capacidad para evolucionar y liquidar lo que tengan que liquidar. En Chile, no hay un partido pinochetista, surgió la Concertación. Keiko ha hecho un partido, repito, como no lo quiso hacer su padre. Ahí hay más apuesta por la institucionalización. No digo necesariamente que Keiko y su derecha popular sean la mejor alternativa, pero no le temo.

      

      — ¿Cómo ves a PPK, quien también tiene un partido?

 

Es un incomprendido, es un peruano culto, pero lo ven como el ‘Gringo Viejo’ de Carlos Fuentes. Conoce muy bien el país, y tiene buenas ideas, pero no lo dejan explicarlas. Tiene que afrontar el tema de la baja productividad.

 

—   El tema de la productividad no se oye mucho en la campaña, quizá es muy técnico ?

 

Es el gran tema, es la única posibilidad de crecimiento en un mundo que ha cambiado completamente. No somos más que un 0,13% de la economía mundial. Los candidatos tienen que explicar qué van a hacer para incrementarla y pensar en un rango que no sea solo de cinco años. Hay que entender que con la crisis del 2008 se cambió el modelo. Se nos acabó una época, la demanda de commodities ya no va. El mundo de afuera es otro. El Perú no se está preparando, no está invirtiendo en esto. Debiéramos tener ministros de dos velocidades, unos que se concentren en la demanda inmediata, en los déficits de infraestructura que todavía tenemos; y otros que piensen en el largo plazo. No se han hecho las reformas de segunda generación. Porque Fujimori se metió con los militares corruptos y luego nadie se atrevió.

 

Publicada en el diario El Comercio, 08 de febrero de 2016, p. A2

http://elcomercio.pe/politica/elecciones/neira-aqui-billetera-manda-educacion-y-cultura-ya-fueron-noticia-1877160