Hugo Neira: “Se marcan grandes metas, no hay esperanzas, sueños”

Written By: Hugo Neira - Abr• 10•16

Nuestros políticos, señala, no hacen política y solo son como gerentes que esperan que la gente confíe en ellos. Son como grandes patrones, advierte.

Entrevista: Mariella Balbi

Periodista

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¿Esta elección presidencial es atípica o está dentro de los cánones de otros comicios?

Es atípica. Nunca ha habido una institucionalidad tan confusa y que haya creado tanta incertidumbre. El Congreso tiene la culpa. Creó una mala ley electoral en mal momento. Incluso la bancada fujimorista la aprobó y casi daña a su candidata, por poco sale del proceso.

Las propuestas no abundaron. ¿Fue más bien mucha pulla y deslegitimación? 

No hemos visto muchas propuestas, han sido pasajeras, rápidas. Barnechea tuvo lucidez al buscar colocarse como estadista. Alan García remarcó temas de seguridad ciudadana, pero realmente estamos viendo algo terrible: la decadencia del nivel intelectual y político después de 30 años de mala educación. Esto ha hecho que se canibalice la política. El insulto y la agresión son lo primero y no el razonamiento. La política es pasión, pero no puede ser solo eso. También está la razón. Evidentemente no es un partido de ajedrez, debe tener de los dos. Pero el comportamiento tan apasionado la asemeja a una barra brava. Es deplorable. Se trata de sacar al otro de todas maneras, no reconocerle nada… El Estado moderno debe educar a los ciudadanos. Y ello no ha ocurrido, millones de jóvenes no conocen la historia del Perú. El nivel de los periódicos no apunta tampoco a la formación.

La gente no parece tener mucho interés en escuchar propuestas, se guía por la emoción.

No creo eso. En la elección anterior, viajé por el Perú durante dos años, conversando con la gente. Escribí que Humala ganaba. No preguntaba por quién votarían, aplicaba una encuesta fina. Esa que no han hecho Tuesta ni las encuestadoras. La gente quiere que le hablen de cosas concretas, de programas, contrariamente a lo que se afirma. Más bien, lo que hacen los políticos y los medios es motivar la pasión. Keiko Fujimori ha caminado seis años por el país y ha cosechado. Ha creado un partido político consistente.

¿Sólido?

Sí. Les digo a mis amigos apristas y de izquierda que deben comprender que hay tres partidos del pueblo: el Apra, deprimido; el partido de derecha popular de Keiko; y el voto de izquierda, que a cada rato nos envía un outsider. Hay una lógica popular, quieren cosas palpables porque el mercado los ha cambiado. El voto es emotivo, pero no tanto. Keiko tiene audiencia porque se acuerdan de su padre, derrotó a Sendero, aunque no sea real. Empalmó también con el sector C y D en un toma y daca de ‘te doy calaminas, pero me apoyas’. Eso del cholo capitalista de Hernando de Soto lo entendió muy bien Fujimori y lo manipuló. La izquierda y los liberales no se reciclaron en esta lógica popular.

Sin embargo, el anti tiene una presencia contundente, es casi un partido… 

Es cierto, ocurre en muchos países. Pero aparentemente el anti no logra detener a Keiko. A quien le hizo un daño enorme es a Alan García. La campaña de demolición contra García tuvo efecto. La pareja presidencial no consiguió la salvación de su partido, pero sí mellar a García.

¿Fue estructurado desde Palacio de Gobierno? 

Por supuesto. Se buscó acabar con él. Pero el Apra no desaparece, sus mítines multitudinarios no aparecen en las encuestas. Qué pasa si el Apra ha querido castigar hasta el último momento a García por diversas razones y al último momento votarán por él. No vaya a ser que tenga una mayoría silenciosa. No lo sé, especulo, pero cualquiera de estas cosas puede pasar. Como que, de pronto, Verónika Mendoza termine siendo la contrincante de Keiko y el anti haga que llegue al poder. El anti es muy destructivo, no tiene propuestas, pero no destruye a los partidos. Quienes no lo tienen son PPK, Guzmán y Acuña. Verónika, Barnechea, Keiko, García, el PPC sí lo tienen. Y, dentro de ellos, solo Verónika plantea un cambio de Constitución y un cambio de todo. Si sale cualquiera de los otros, harán que la economía liberal permanezca. Creo que el Perú tiene un electorado inmensamente conservador. Si Verónika tuviera la franqueza que le falta, podría tener mayor público.

¿Por qué?

En Chile hay una diputada de izquierda que se dice comunista, miembro del Partido Comunista, abiertamente. ¿Sabe por qué? Porque no hay comunista chileno que no sea demócrata. De Verónika se teme que use el poder, se ‘chavice’ y sea autoritaria. Después de la caída del Muro, todos los comunistas respetan la democracia. En el Perú no.

¿El debate sirvió? 

El formato fue muy malo, dos minutos para explicar las propuestas fueron insuficientes. Los conductores debieron cortar los insultos de Olivera, fue una cosa muy fea e inaceptable. Toledo y PPK hablaron de ellos y apelaron a la confianza. Me sorprendió que García no lo hiciera. Qué pasaba si decía “mi primer gobierno no fue bueno, pero el segundo sí lo fue. No se puede negar lo avanzado, todos lo reconocen. ¿Creen ustedes que no podría irme a mi casa? Pero intento una tercera vez porque los cinco años son muy pocos. Por eso me presento”. Tiene un gran ego, pero no habló de él. Ni una palabra.

¿Las divergencias no fueron extremas?

No. La gran diferencia está entre quienes quieren eliminar la Constitución de 1993. Si no ganan ellos, significará que el mandato económico está sobre lo político. Hay un pacto entre el BCR y el Ministerio de Economía. El lado bueno de esto es que evita que quien se siente en la silla no podrá hacer lo que le da la gana con la economía, ni echar mano de las reservas o tirarse la economía abajo con una política de subsidios.

¿Tiene un lado malo?

Sí, el mandatario está amarrado en las políticas sociales que el pueblo quiere. Otro tema fue el cambio de algunos artículos constitucionales planteados por García y Barnechea. PPK y Keiko aceptan la Constitución de 1993 cabalmente. Esos son los matices entre los candidatos. Verónika debe leer los informes de Cepal. El ingreso per cápita se ha triplicado en el Perú desde 1990 a la fecha. Hay pobres, pero es un país de propietarios.

No hay diferencias entre los principales candidatos, entonces…

Salvo Verónika, no. Pero se marcan grandes metas, no hay esperanzas, no hay un sueño. Son como gerentes que piden que confíen en ellos. No hacen política, se comportan como grandes patrones de una empresa.

¿Qué se juega en esta elección: recuperar el crecimiento económico del 2006 al 2011?

Es muy malo que tanto políticos como electores se peleen tanto. El Perú necesita estar muy fuerte y crear alianzas, pactos para enfrentar la depresión de la economía mundial, que va a durar, y la nuestra. Quien gobierne necesitará hacer política, eso que no nos gusta hacer. Juntarse, hacer alianzas, hacer acuerdos para robustecer la capacidad de negociación del Estado con el exterior. La manera de pelearnos nos indispone unos a otros durante cinco años. No se trata de que todo el mundo esté de acuerdo, pero no deben dejarse guiar por la pasión, sino por el interés público. Como en el fútbol, uno puede enfrentarse a un jugador, le sacan tarjeta, pero no puede matarlo.

¿Cree que, finalizada la elección, habrá acuerdos?

Bueno, no se han dado hasta el día de hoy. La política no es combate. Después del proceso debe venir la razón. Imagine si gana PPK o Verónika. ¿Qué hace si la bancada mayoritaria es de Keiko? Tienen que negociar pues.

¿El anti-Keiko desconoce la validez del voto de los ciudadanos que la apoyan…?

Eso es una barbaridad y una intolerancia. Todos somos iguales y el respeto es para todos. A mí no me gustaría que ganara Verónika Mendoza, la veo muy autoritaria, pero de ahí a demonizar su candidatura es otra cosa. No debe hacerse eso. Lo mismo con Keiko, a sus votantes, que no son pocos, se les dice que no forman parte del país. El deporte acepta que haya ganadores y perdedores, tenemos que aceptar eso para la política y respetar a todos.

¿Los mítines son un barómetro de la aceptación de un candidato?

De mi experiencia, a veces se llena las plazas, pero no las urnas.

¿Los conceptos de derecha, izquierda y centro aún permanecen o se los barrió el anti?

Permanecen vagamente. La derecha es intolerante y la izquierda también, no hay centro. La palabra ‘tolerancia’ no nos gusta nadita. La izquierda peruana es muy arcaica. Es la peor izquierda del planeta. No ha podido digerir ni el concepto de democracia, cree que es un periodo de acumulación de fuerzas, ni ha hecho las paces con el capitalismo. Este ha triunfado de una manera tremenda, no hay sociedad que no tenga capitalismo. Qué envidia tengo de los chilenos, los franceses, que tienen una izquierda moderna, son realistas. La peruana no supo marcar distancia en el momento que apareció Sendero, por eso no son populares.

¿Ve diferencias entre las propuestas de Keiko, García y PPK?

Ninguna. Se parecen muchísimo. Lo único es que PPK y García tienen experiencia. Pero no tenerla no es un problema tampoco. Es el mismo menú. Son oficinas que están en el segundo piso, la diferencia es que, en el primer piso de Keiko, hay una base popular, los que trabajan por su cuenta, el sector informal. Los otros no tienen propietarios ni capitalismo popular detrás.

¿Keiko tendrá, gane o no, cerca de 70 congresistas?

Creo que sí. Si es presidenta, el Parlamento le dará estabilidad al sistema. Si no gana, será un contrapeso a quien llegue al poder. La democracia es un sistema de contrapesos.

¿Esta primera vuelta puede ser como la del 2011, donde Humala sacó una buena votación?

Nunca compare una elección con otra, menos en el Perú. Igual que los pacientes, cada uno es diferente. Además le diría: ¿cuál gobierno, el del inicio, el de hoy? A Humala hay que agradecerle por lo que no hizo. Hubo rumores de golpe de Estado, quizá hubo un amago que se conjuró.

¿Los votantes de Mendoza no ven que La Gran Transformación fue impracticable?

Probablemente, acá no habrá garantes. Me hace gracia cuando Humala habla del poder como si estuviera fuera de él (ríe). Dice: el gobierno debe hacer tal cosa y él dónde está. Verónika representa más a la izquierda recalcitrante, no tiene nacionalistas.

¿El nacionalismo aglutina más?

Sí pues, es el sueño de Velasco, queremos una mano dura, firme. Y ahora se piensa que Keiko es la mano dura. Será muy bonito el final Verónika-Keiko.

¿Usted cree en las encuestas?

Para nada. Como decía Churchill, “solo creo en las encuestas que yo mismo mando a hacer” (ríe). De ninguna manera creo. Ahora han manipulado y siguen manipulando. Ellos crean la opinión. La gente siempre miente porque les da vergüenza.

¿Puede haber una sorpresa? 

Sí. Qué raro que el Apra no tenga el 30% de siempre, ¿no hay apristas?

¿La pareja presidencial ha intervenido en la elección?

Y cómo… No ha descansado ni un solo minuto. Debe tener mucho miedo con el tema de las agendas. Hasta podría llegar a un pacto. Luego del pinochetismo, del franquismo, no se llevó a gente ante los tribunales.

¿Que el secretario general de la OEA diga que son elecciones semidemocráticas lo hace impertinente?

Absolutamente. Fraude es cuando cambian las urnas y desaparecen votos, como en Venezuela. Decir fraude es una barbaridad. Almagro es muy imprudente, debería especificar en qué.

¿Al JNE le hicieron callejón oscuro?

Bien difícil su situación. Távara ha sacado a bailar a la fea, como dicen los venezolanos. O ha cabalgado el tigre. Bien difícil su papel. ¡Qué ley tan absurda, con ese artículo 42! Ha sido absolutamente preconcebida, parte de un plan para descalificar las elecciones y prolongar el gobierno. Ha habido algo muy feo que ya se sabrá con la historia. Ningún fraude. Guzmán no cumplió las normas y se quedó en la cúpula, no tenía partido. Acuña cree que porque editó el Quijote ya era el autor.∞

 

DATOS

Hugo Neira estudió Historia en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Allí tuvo como maestro a Raúl Porras Barrenechea.

Viajó a Francia invitado a trabajar en la Fondation Nationale des Sciences Politiques, y ahí recibe una segunda formación en Ciencias Políticas.

Fue director del Instituto de Gobierno de la USMP (2005-2006) y director de la Biblioteca Nacional del Perú (2006-2009). Es autor de «El mal peruano».

 

Publicado en Perú21, domingo 10 de abril del 2016

http://peru21.pe/politica/hugo-neira-se-marcan-grandes-metas-no-hay-esperanzas-suenos-2243462

La Transición sigue inconclusa

Written By: Hugo Neira - Abr• 09•16

En esta oportunidad comentaré el reciente debate de presidenciables. No hay tema más arduo, por eso recurro a conceptos.

En lengua inglesa se usan ‘politics’ y ‘policy’. No es lo mismo. ‘Politics’ es el estudio de regímenes sean pluralistas o autoritarios, en cambio las políticas particulares en salud, educación, seguridad ciudadana vienen a ser ‘policy’. En francés existe ‘la politique’ y ‘le politique’. Lo primero es una actividad. Lo segundo, lo político, más filosófico, lleva al orden ético, a lo deseable o dañino. Al interés común. Sí pues, no todo es mercado.

Escuché, lápiz en mano, a todos los candidatos. Fue muy interesante, se nota que han estado en campaña y en contacto con los ciudadanos. Están empapados de la situación del país. Dos grandes ejes aparecen, me parece, en ese debate. Unos acudieron al tema de la Constitución de 1993. Y otros no. ¿Y qué se cuestiona? Sencillamente el modelo, el esquema de poderes, o como se le quiera llamar. Los que la quieren anular son Santos y Verónika Mendoza. La que la defiende es Keiko Fujimori.

Al interior de esos dos bloques, hay divisiones. Zonas grises. Alan García aludió a alguna modificación, la pena de muerte. Alfredo Barnechea a una puesta en cuestión. Señala que el país ha perdido miles de millones, o sea, los acuerdos del gas de Camisea. Flores-Aráoz a reformas judiciales. PPK no abandonó su plan de gobierno. Policy.

Razonemos. El tema es crucial. Es cierto, desde 1993 lo económico manda a lo político. Dicho de otra manera, la racionalidad fiscal del Ministerio de Economía y Finanzas y el Banco Central de Reserva reduce las iniciativas del que se sienta en la silla. Seamos sinceros, tampoco eso es dañino. De no haber las barreras actuales, el ‘mandatario’, el que fuese, podría echar mano, por ejemplo, a las reservas del país y lanzarse a una política personalista de subsidios, ganando una inmensa popularidad, aunque hunda la economía.

Lo contrario tampoco es saludable. Un poder legítimo pero atado de manos. Y la gente se da cuenta y crece el descontento. Cada cinco años los electores nos envían un ‘outsider’. Hace veinte años que estamos empantanados. La economía va bien y la política cada vez peor. Desde 1990 al 2015, el PBI y el PBI per cápita se han triplicado. Pero seguimos con la disposición más baja del continente para la democracia. Perú: 12,2%. Colombia: 18%. Chile: 29% (Usaid, 2014). Hay elecciones y maniobras para un golpe de Estado. La transición sigue inconclusa.

Para situaciones parecidas, desde el fondo del tiempo, los griegos inventaron dos roles. El nomoteta, el legislador. Y el político, “el que por excelencia sabe deliberar, decidir y mandar en un marco legislativo dado” (Aristóteles, Ética a Nicómaco). No hay ley ni constitución que lo prevea todo. Y ahí entra el político para desatar nudos. No escuché eso, alguien parado entre ‘politics’ y ‘policy’. Entre fines y medios.

Los que hablaron de obras se olvidaron de lo político. Los radicales del tema constitucional, de las demandas populares. Sin duda debido a la restricción del tiempo. Esperemos la segunda vuelta. Cómo llegar a ser nación, república, no solo gobierno. Algunos jugaron a ser el gran gerente. Es un error. Los ciudadanos quieren jefes, dirigentes. Quieren una esperanza.

Basadre decía que el gran hombre en política es alguien más que un estadista que solo piensa en el Estado. “Habría que inventar una palabra especial, nacionador, nacionante. Nacionero”. Cito a Basadre, un exiliado. Sacaron a nuestros pensadores de los textos de la historia que ya no se enseña. Y ese formato. ¡Dos minutos!

Publicado en El Comercio, 09 de abril de 2016

http://elcomercio.pe/opinion/colaboradores/transicion-sigue-inconclusa-hugo-neira-noticia-1892901?ref=portada_home

 

¿Una ley contra las costumbres? ¡Y sin reglamentación!

Written By: Hugo Neira - Abr• 04•16

Estamos en el proceso electoral más tenso de los anales del Perú. A una ley inoportuna se le añadió el artículo 42. ¿Parte de un complot? El JNE no ha tenido más remedio que aplicarlo. Se ha legislado sobre costumbres, que es el más delicado tipo de jurisprudencia. Está muy bien que se prohiba comprar votos, pero el malhadado artículo hace más que eso. Se mete con una costumbre secular. El autor del desguisado es el señor Jaime Delgado. No se lo hubiera recomendado John Murra, María Rostworowski, Matos Mar, pero esos nombres lo tienen sin cuidado, ¿a qué bancada pertenecen?

Quien la ha propuesto no conoce nuestra historia. Los incas mantenían su poder por la fuerza y por pactos con curacas y señores, chimus, collas, y para eso armaban fiestas y cuchipandas enormes en las plazas del Cusco, según los cronistas. Los españoles que traían costumbres de sociabilidad y de corte, añadieron lo suyo, besamanos, fiestas religiosas, Te Deum, y toda la parafernalia que conocemos. Y a los Libertadores en Lima los enfermaron a punta de locro y saraos. Sí, pues, viene de atrás, no descendemos de los puritanos que bajaron del Mayflower. Por lo demás, mi abuelita que era cusqueña me decía: «si vas de visita, hijito, no te olvides de llevar un regalito».

Pero esa vaina cultural no le gusta al ilustre congresista. De modo que me rindo, él es el Catón que necesitamos. El incorruptible. Basta de admitir costumbres licenciosas. No faltará uno de esos que escriben columnas y va a glosar lo que dice Pierre Rosanvallon «la vida comunitaria es una forma de acción colectiva que se diferencia de la vida política». ¿Quién michi es ese franchute? Aquí hay que poner orden. ¡Mano dura! Entonces, ¿qué hacemos con el que se tira un pedo? Sí señor, campañas electorales hay cada cinco años y en cambio la gente se tira pedos en la combi, el Metropolitano, el café y la oficina. A la primera flatulencia, ¿policía y Piedras Gordas? Otra plaga es el peruano que se para en un muro, se la saca y mea en público. ¿Qué hacemos? ¿Se la cortamos?! Hay que legislar vicios y costumbres. ¿Y los que les suda el sobaco? ¿Y por desgracia les apesta la boca?  ¿Prisión preventiva o domiciliar?!

¿Y qué remedio hay para ese tipo de señora que en medio de Vivanda, en el supermercado, se aburre, bosteza, abre la bocaza y se le ve hasta las amígdalas? A Santa Mónica al toque. ¿Y qué hacemos con esos tipos que están medio resfriados y se tapan un tabique de la nariz con un dedo, dejan el otro abierto y pujan con toda su alma hasta que sale un moco a la velocidad de un rayo? Si los sancionamos, nos quedamos sin fútbol. Sin duda las malas costumbres deben desaparecer. Hay que cortar por lo sano. Nada, ningún regalito. ¿Brechas de pobreza entre ricos y pobres? Pretextos. ¿Que era prudente hacer conocer primero la nueva ley? Tonterías.

En efecto, señor congresista, siga su carrera de gran corrector de malas costumbres. Me encanta su lado talibán. Por si acaso, dado su éxito, lo van a invitar al extranjero. Si va a un país islámico, acuérdese de lo que le digo. Estuve un tiempo en Egipto. Y aparte de admirar la Mezquita de Alabastro de Saladino, me enteré del uso estricto que le da el Islam a las manos: la derecha sirve para coger el pan y la izquierda para lavarse el culo. No se vaya a equivocar, no use la izquierda que solo es para lo que le dije y para hacer leyes como las suyas.

Por todos esos méritos, la patria se lo agradece. Y una serie de candidatos que se han quedado en el banco de suplentes, tenga usted seguro, le van a guardar una gratitud infinita por los siglos de los siglos.

Publicado en El Montonero., 04 de abril de 2016

http://elmontonero.pe/columnas/una-ley-contra-las-costumbres-y-sin-reglamentacion

 

 

Carlos Araníbar

Written By: Hugo Neira - Abr• 01•16

Acaba de morir. Y como es un óbito, el lector va a pensar que se trata de una zalamería tardía. ¿Una lisonja? Nada de eso. No tengo el hábito ni las ganas.  Araníbar fue todo lo que voy a decir aquí.

En primer lugar, un gran profesor, que le pregunten a los alumnos que tuvo tras largos años en San Marcos. Un investigador de primera, su posteridad son sus obras. Que el lector le eche una ojeada a la Relación de Antigüedades de este Reino del Perú de Santa Cruz Pachacuti, crónica que lleva las anotaciones del erudito Araníbar, plenas de sensatez y precisión. Obra maestra.

Y era afectuoso y sincero amigo. Fue en la casa de Colina 398 que nos conocimos, donde hoy está el Instituto Raúl Porras y en vida del maestro, trabajamos juntos varios años. Una casa acogedora, Porras la había convertido en una sucursal de la Biblioteca Nacional, incluso mejor. Araníbar fue uno de sus asistentes, el más antiguo. Y estaba Pablo Macera. Y Mario Vargas Llosa, hasta su partida a Europa. El doctor Porras nos había reclutado para que le hiciéramos fichas. Nos pagaba la librería de Juan Mejía Baca. Porras me enseña qué era una ficha, y fue Araníbar, que tarde sobre tarde, continuó mi formación en esa técnica. Que es para toda la vida. Era Araníbar un poco mayor que yo, unos cuantos años, en esa edad, cinco o más, cuentan. Era sonriente, amable y severo. Era la lección de un artesano a un aprendiz. ¿Qué puedo decir ahora? Del fondo del alma, gracias Carlos.

Publicado en la revista Caretas n° 2430, 31 de marzo de 2016

http://caretas.pe/Main.asp?T=3082&S=&id=12&idE=1253&idSTo=750&idA=75033#.Vv0uWjbhBsR

 

Fútbol, política y amores. Las artes de la astucia

Written By: Hugo Neira - Mar• 28•16

¿Han visto el partido Brasil-Uruguay para el Mundial? Quedaron dos a dos. El uruguayo Renato Augusto, en un amago, esquiva al portero, recupera la pelota y hace el gol en el minuto 26. Una astucia.

Hay tuiteros que acerbamente han criticado la hora en que anuncia el JEE su veredicto, «entre gallos y medianoche».

Hay un proverbio de rabinos: en la duda es mejor una parábola. Voy a contar, pues, una historia. Viene de mi vida y propia experiencia.

En diciembre de 1976, el que escribe vuelve a Madrid. Dejaba el Perú, era un exiliado, y no digo más. En España había estado anteriormente, por razones académicas. Pero gobernaba Franco, y en vida del caudillo yo escribía en el Madrid, diario de oposición. Cuando vuelvo me abren los brazos y me integran a Cambio16. Una mañana fría de diciembre, con Miguel Ángel Aguilar, gran periodista y que no me dejará mentir, vamos a escuchar al ministro Martín Villa el anuncio de un referéndum. Franco ya había muerto. Gobernaba el rey Juan Carlos I. Las cosas eran muy difíciles.

España tenía que entrar en la Unión Europea. La economía autárquica franquista no era sostenible. Europa condicionaba el ingreso de España a que fuera una democracia. El rey daba sus primeros pasos con franquistas que heredaba de Franco. Y uno de ellos, Arias Navarro, primer ministro de julio de 1975 al 01 de julio de 1976, recibe el encargo de preparar un proyecto de partidos políticos, pero lo que hace es uno de asociaciones. Arias Navarro al rey le dice: «-Majestad, no puedo hacerlo. He hecho la guerra. He perdido un hijo.» Y luego, renuncia.

Juan Carlos llama entonces a un joven gobernador de Segovia llamado Adolfo Suárez, ‘muy listo’ como dicen los madrileños. Y que además era el Secretario del Movimiento¡! El partido único del franquismo. Según se cuenta, el rey le pide la ley para partidos, y Adolfo Suárez, la generación que no había hecho la guerra civil, que no tenía sangre en el ojo, le dice:  «-Pero Majestad, ¿cómo sabemos qué quiere el pueblo español? Pero si aquí no hay consultas desde hace 40 años¡!» Franqueza castellana.

El Rey cede y se arriesga. Es el 15 de diciembre, es el referéndum nacional y la gran sorpresa. El voto franquista, por la inmovilidad, 2%. Y un aplastante 90% por la «reforma política». Es el nombre solapa para tener elecciones. Pero así comenzaba lo que hoy llamamos La Transición española. Así de controvertida, que se creen.

Para ello había que dar diversos pasos. Abrevio, si se quería una Constituyente, hubo que disolver las Cortes. Y permitirse la inscripción de partidos. Y aprobar la del perseguido Partido Comunista español. Eso era el quid del asunto. Si no lo incluían, los europeos iban a protestar. En los países de la Europa del oeste, era corriente que hubiese partidos comunistas. Si lo incluían, ardía Troya. Hicieran lo que hicieran el rey y Suárez, iba a haber protestas.

¿Qué pasó? Legalizan el temido Partido Comunista entre «gallos y medianoche» —sí señor— de una Semana Santa de 1977. La gente había ido a comerse la tortilla familiar en la casa de campo, fuera de Madrid, y no hubo un millón de comunistas españoles en las calles sino unos 50 mil. Se evitaba en el largo puente los líos o follones. Renuncia uno que otro general. Con las primeras elecciones generales, en julio de 1977, comienzan el rey y Adolfo Suárez a desfranquizar España. Fue una «ruptura pactada». Ya veo la cara de algunos, ¿cómo se come eso?

El Partido Comunista, finalmente, apenas obtiene el 9% de votos. Ganaron otros, liberales y socialistas. Y lo que cuenta, vuelve la democracia en España.

No es inmoral la astucia ni para la guerra, la política o el amor. Los tuiteros tampoco entenderán por qué Romeo y Julieta se tenían que esconder. No todo es transparente. ¿Por qué duerme Jehová a Adán para hacer a Eva?

 

Publicado en El Montonero., 28 de marzo de 2016

http://elmontonero.pe/columnas/futbol-politica-y-amores-las-artes-de-la-astucia