La Transición sigue inconclusa

Written By: Hugo Neira - Abr• 09•16

En esta oportunidad comentaré el reciente debate de presidenciables. No hay tema más arduo, por eso recurro a conceptos.

En lengua inglesa se usan ‘politics’ y ‘policy’. No es lo mismo. ‘Politics’ es el estudio de regímenes sean pluralistas o autoritarios, en cambio las políticas particulares en salud, educación, seguridad ciudadana vienen a ser ‘policy’. En francés existe ‘la politique’ y ‘le politique’. Lo primero es una actividad. Lo segundo, lo político, más filosófico, lleva al orden ético, a lo deseable o dañino. Al interés común. Sí pues, no todo es mercado.

Escuché, lápiz en mano, a todos los candidatos. Fue muy interesante, se nota que han estado en campaña y en contacto con los ciudadanos. Están empapados de la situación del país. Dos grandes ejes aparecen, me parece, en ese debate. Unos acudieron al tema de la Constitución de 1993. Y otros no. ¿Y qué se cuestiona? Sencillamente el modelo, el esquema de poderes, o como se le quiera llamar. Los que la quieren anular son Santos y Verónika Mendoza. La que la defiende es Keiko Fujimori.

Al interior de esos dos bloques, hay divisiones. Zonas grises. Alan García aludió a alguna modificación, la pena de muerte. Alfredo Barnechea a una puesta en cuestión. Señala que el país ha perdido miles de millones, o sea, los acuerdos del gas de Camisea. Flores-Aráoz a reformas judiciales. PPK no abandonó su plan de gobierno. Policy.

Razonemos. El tema es crucial. Es cierto, desde 1993 lo económico manda a lo político. Dicho de otra manera, la racionalidad fiscal del Ministerio de Economía y Finanzas y el Banco Central de Reserva reduce las iniciativas del que se sienta en la silla. Seamos sinceros, tampoco eso es dañino. De no haber las barreras actuales, el ‘mandatario’, el que fuese, podría echar mano, por ejemplo, a las reservas del país y lanzarse a una política personalista de subsidios, ganando una inmensa popularidad, aunque hunda la economía.

Lo contrario tampoco es saludable. Un poder legítimo pero atado de manos. Y la gente se da cuenta y crece el descontento. Cada cinco años los electores nos envían un ‘outsider’. Hace veinte años que estamos empantanados. La economía va bien y la política cada vez peor. Desde 1990 al 2015, el PBI y el PBI per cápita se han triplicado. Pero seguimos con la disposición más baja del continente para la democracia. Perú: 12,2%. Colombia: 18%. Chile: 29% (Usaid, 2014). Hay elecciones y maniobras para un golpe de Estado. La transición sigue inconclusa.

Para situaciones parecidas, desde el fondo del tiempo, los griegos inventaron dos roles. El nomoteta, el legislador. Y el político, “el que por excelencia sabe deliberar, decidir y mandar en un marco legislativo dado” (Aristóteles, Ética a Nicómaco). No hay ley ni constitución que lo prevea todo. Y ahí entra el político para desatar nudos. No escuché eso, alguien parado entre ‘politics’ y ‘policy’. Entre fines y medios.

Los que hablaron de obras se olvidaron de lo político. Los radicales del tema constitucional, de las demandas populares. Sin duda debido a la restricción del tiempo. Esperemos la segunda vuelta. Cómo llegar a ser nación, república, no solo gobierno. Algunos jugaron a ser el gran gerente. Es un error. Los ciudadanos quieren jefes, dirigentes. Quieren una esperanza.

Basadre decía que el gran hombre en política es alguien más que un estadista que solo piensa en el Estado. “Habría que inventar una palabra especial, nacionador, nacionante. Nacionero”. Cito a Basadre, un exiliado. Sacaron a nuestros pensadores de los textos de la historia que ya no se enseña. Y ese formato. ¡Dos minutos!

Publicado en El Comercio, 09 de abril de 2016

http://elcomercio.pe/opinion/colaboradores/transicion-sigue-inconclusa-hugo-neira-noticia-1892901?ref=portada_home

 

¿Una ley contra las costumbres? ¡Y sin reglamentación!

Written By: Hugo Neira - Abr• 04•16

Estamos en el proceso electoral más tenso de los anales del Perú. A una ley inoportuna se le añadió el artículo 42. ¿Parte de un complot? El JNE no ha tenido más remedio que aplicarlo. Se ha legislado sobre costumbres, que es el más delicado tipo de jurisprudencia. Está muy bien que se prohiba comprar votos, pero el malhadado artículo hace más que eso. Se mete con una costumbre secular. El autor del desguisado es el señor Jaime Delgado. No se lo hubiera recomendado John Murra, María Rostworowski, Matos Mar, pero esos nombres lo tienen sin cuidado, ¿a qué bancada pertenecen?

Quien la ha propuesto no conoce nuestra historia. Los incas mantenían su poder por la fuerza y por pactos con curacas y señores, chimus, collas, y para eso armaban fiestas y cuchipandas enormes en las plazas del Cusco, según los cronistas. Los españoles que traían costumbres de sociabilidad y de corte, añadieron lo suyo, besamanos, fiestas religiosas, Te Deum, y toda la parafernalia que conocemos. Y a los Libertadores en Lima los enfermaron a punta de locro y saraos. Sí, pues, viene de atrás, no descendemos de los puritanos que bajaron del Mayflower. Por lo demás, mi abuelita que era cusqueña me decía: «si vas de visita, hijito, no te olvides de llevar un regalito».

Pero esa vaina cultural no le gusta al ilustre congresista. De modo que me rindo, él es el Catón que necesitamos. El incorruptible. Basta de admitir costumbres licenciosas. No faltará uno de esos que escriben columnas y va a glosar lo que dice Pierre Rosanvallon «la vida comunitaria es una forma de acción colectiva que se diferencia de la vida política». ¿Quién michi es ese franchute? Aquí hay que poner orden. ¡Mano dura! Entonces, ¿qué hacemos con el que se tira un pedo? Sí señor, campañas electorales hay cada cinco años y en cambio la gente se tira pedos en la combi, el Metropolitano, el café y la oficina. A la primera flatulencia, ¿policía y Piedras Gordas? Otra plaga es el peruano que se para en un muro, se la saca y mea en público. ¿Qué hacemos? ¿Se la cortamos?! Hay que legislar vicios y costumbres. ¿Y los que les suda el sobaco? ¿Y por desgracia les apesta la boca?  ¿Prisión preventiva o domiciliar?!

¿Y qué remedio hay para ese tipo de señora que en medio de Vivanda, en el supermercado, se aburre, bosteza, abre la bocaza y se le ve hasta las amígdalas? A Santa Mónica al toque. ¿Y qué hacemos con esos tipos que están medio resfriados y se tapan un tabique de la nariz con un dedo, dejan el otro abierto y pujan con toda su alma hasta que sale un moco a la velocidad de un rayo? Si los sancionamos, nos quedamos sin fútbol. Sin duda las malas costumbres deben desaparecer. Hay que cortar por lo sano. Nada, ningún regalito. ¿Brechas de pobreza entre ricos y pobres? Pretextos. ¿Que era prudente hacer conocer primero la nueva ley? Tonterías.

En efecto, señor congresista, siga su carrera de gran corrector de malas costumbres. Me encanta su lado talibán. Por si acaso, dado su éxito, lo van a invitar al extranjero. Si va a un país islámico, acuérdese de lo que le digo. Estuve un tiempo en Egipto. Y aparte de admirar la Mezquita de Alabastro de Saladino, me enteré del uso estricto que le da el Islam a las manos: la derecha sirve para coger el pan y la izquierda para lavarse el culo. No se vaya a equivocar, no use la izquierda que solo es para lo que le dije y para hacer leyes como las suyas.

Por todos esos méritos, la patria se lo agradece. Y una serie de candidatos que se han quedado en el banco de suplentes, tenga usted seguro, le van a guardar una gratitud infinita por los siglos de los siglos.

Publicado en El Montonero., 04 de abril de 2016

http://elmontonero.pe/columnas/una-ley-contra-las-costumbres-y-sin-reglamentacion

 

 

Carlos Araníbar

Written By: Hugo Neira - Abr• 01•16

Acaba de morir. Y como es un óbito, el lector va a pensar que se trata de una zalamería tardía. ¿Una lisonja? Nada de eso. No tengo el hábito ni las ganas.  Araníbar fue todo lo que voy a decir aquí.

En primer lugar, un gran profesor, que le pregunten a los alumnos que tuvo tras largos años en San Marcos. Un investigador de primera, su posteridad son sus obras. Que el lector le eche una ojeada a la Relación de Antigüedades de este Reino del Perú de Santa Cruz Pachacuti, crónica que lleva las anotaciones del erudito Araníbar, plenas de sensatez y precisión. Obra maestra.

Y era afectuoso y sincero amigo. Fue en la casa de Colina 398 que nos conocimos, donde hoy está el Instituto Raúl Porras y en vida del maestro, trabajamos juntos varios años. Una casa acogedora, Porras la había convertido en una sucursal de la Biblioteca Nacional, incluso mejor. Araníbar fue uno de sus asistentes, el más antiguo. Y estaba Pablo Macera. Y Mario Vargas Llosa, hasta su partida a Europa. El doctor Porras nos había reclutado para que le hiciéramos fichas. Nos pagaba la librería de Juan Mejía Baca. Porras me enseña qué era una ficha, y fue Araníbar, que tarde sobre tarde, continuó mi formación en esa técnica. Que es para toda la vida. Era Araníbar un poco mayor que yo, unos cuantos años, en esa edad, cinco o más, cuentan. Era sonriente, amable y severo. Era la lección de un artesano a un aprendiz. ¿Qué puedo decir ahora? Del fondo del alma, gracias Carlos.

Publicado en la revista Caretas n° 2430, 31 de marzo de 2016

http://caretas.pe/Main.asp?T=3082&S=&id=12&idE=1253&idSTo=750&idA=75033#.Vv0uWjbhBsR

 

Fútbol, política y amores. Las artes de la astucia

Written By: Hugo Neira - Mar• 28•16

¿Han visto el partido Brasil-Uruguay para el Mundial? Quedaron dos a dos. El uruguayo Renato Augusto, en un amago, esquiva al portero, recupera la pelota y hace el gol en el minuto 26. Una astucia.

Hay tuiteros que acerbamente han criticado la hora en que anuncia el JEE su veredicto, «entre gallos y medianoche».

Hay un proverbio de rabinos: en la duda es mejor una parábola. Voy a contar, pues, una historia. Viene de mi vida y propia experiencia.

En diciembre de 1976, el que escribe vuelve a Madrid. Dejaba el Perú, era un exiliado, y no digo más. En España había estado anteriormente, por razones académicas. Pero gobernaba Franco, y en vida del caudillo yo escribía en el Madrid, diario de oposición. Cuando vuelvo me abren los brazos y me integran a Cambio16. Una mañana fría de diciembre, con Miguel Ángel Aguilar, gran periodista y que no me dejará mentir, vamos a escuchar al ministro Martín Villa el anuncio de un referéndum. Franco ya había muerto. Gobernaba el rey Juan Carlos I. Las cosas eran muy difíciles.

España tenía que entrar en la Unión Europea. La economía autárquica franquista no era sostenible. Europa condicionaba el ingreso de España a que fuera una democracia. El rey daba sus primeros pasos con franquistas que heredaba de Franco. Y uno de ellos, Arias Navarro, primer ministro de julio de 1975 al 01 de julio de 1976, recibe el encargo de preparar un proyecto de partidos políticos, pero lo que hace es uno de asociaciones. Arias Navarro al rey le dice: «-Majestad, no puedo hacerlo. He hecho la guerra. He perdido un hijo.» Y luego, renuncia.

Juan Carlos llama entonces a un joven gobernador de Segovia llamado Adolfo Suárez, ‘muy listo’ como dicen los madrileños. Y que además era el Secretario del Movimiento¡! El partido único del franquismo. Según se cuenta, el rey le pide la ley para partidos, y Adolfo Suárez, la generación que no había hecho la guerra civil, que no tenía sangre en el ojo, le dice:  «-Pero Majestad, ¿cómo sabemos qué quiere el pueblo español? Pero si aquí no hay consultas desde hace 40 años¡!» Franqueza castellana.

El Rey cede y se arriesga. Es el 15 de diciembre, es el referéndum nacional y la gran sorpresa. El voto franquista, por la inmovilidad, 2%. Y un aplastante 90% por la «reforma política». Es el nombre solapa para tener elecciones. Pero así comenzaba lo que hoy llamamos La Transición española. Así de controvertida, que se creen.

Para ello había que dar diversos pasos. Abrevio, si se quería una Constituyente, hubo que disolver las Cortes. Y permitirse la inscripción de partidos. Y aprobar la del perseguido Partido Comunista español. Eso era el quid del asunto. Si no lo incluían, los europeos iban a protestar. En los países de la Europa del oeste, era corriente que hubiese partidos comunistas. Si lo incluían, ardía Troya. Hicieran lo que hicieran el rey y Suárez, iba a haber protestas.

¿Qué pasó? Legalizan el temido Partido Comunista entre «gallos y medianoche» —sí señor— de una Semana Santa de 1977. La gente había ido a comerse la tortilla familiar en la casa de campo, fuera de Madrid, y no hubo un millón de comunistas españoles en las calles sino unos 50 mil. Se evitaba en el largo puente los líos o follones. Renuncia uno que otro general. Con las primeras elecciones generales, en julio de 1977, comienzan el rey y Adolfo Suárez a desfranquizar España. Fue una «ruptura pactada». Ya veo la cara de algunos, ¿cómo se come eso?

El Partido Comunista, finalmente, apenas obtiene el 9% de votos. Ganaron otros, liberales y socialistas. Y lo que cuenta, vuelve la democracia en España.

No es inmoral la astucia ni para la guerra, la política o el amor. Los tuiteros tampoco entenderán por qué Romeo y Julieta se tenían que esconder. No todo es transparente. ¿Por qué duerme Jehová a Adán para hacer a Eva?

 

Publicado en El Montonero., 28 de marzo de 2016

http://elmontonero.pe/columnas/futbol-politica-y-amores-las-artes-de-la-astucia

“La embarraron con la ley electoral de último minuto”. Entrevista

Written By: Hugo Neira - Mar• 21•16

“Es cierto que en el Perú no solo se vota con el corazón y el cerebro, sino con el hígado”, afirma sociólogo.

 

HUGO NEIRA ANALIZA ESCENARIO POLÍTICO

 

____________

—¿Qué ha pasado para que en estas elecciones triunfe la antipolítica, es decir el antiaprismo, el antifujimorismo o el anti-PPK, si el que va adelante en las encuestas o el que va a ganar no es de su agrado?

 

Nada que no sepamos, ¿no? Hay un sector muy grande que no quiere sino un presidente a su agrado. Pero esas exigencias son buenas cuando vas a un restaurante o a un cine. Lo que cuenta no es quien gane, sino que haya elecciones. La democracia es una consulta, en la que forzosamente da lugar a mayorías y minorías. Para soportar su incertidumbre se precisa de fair play (juego limpio).

Pero eso nos falta. También en los estadios cuando al equipo de nuestros amores lo están goleando. Está claro que el fútbol y las urnas están hechos para pueblos flemáticos como el inglés. Esa vaina nos cuesta. Con eso respondo a la segunda parte de su pregunta.

La primera es lo de la antipolítica. Mire, esa tendencia tiene una historia. Arranca con Alberto Fujimori, cuando hablaba de la partidocracia. Ahora bien, del 90 a la fecha han pasado 26 añitos. E incluso el libro excelente de Carlos Iván Degregori sobre la antipolítica ha envejecido. Creo que hoy es un mito. Nunca ha habido más candidatos presidenciales y al Congreso, etc.

Pero hay una manera de hacer política que consiste en hablar de la antipolítica. Se parece a cuando las primeras vendedoras ambulantes, fuera de los mercados formales, igual vendían en sus mercadillos. Todo el Perú está politizado e inventan sus partidos. Dejemos de mentirnos.

En esa perspectiva, ¿cómo es eso de que es mejor que esté vacío el sillón de Palacio de Gobierno a que en él se siente la hija del chino (Keiko Fujimori) y menos aún lo ocupe Alan García, como usted lo señala en una columna?

¿Se refiere a mi artículo en El Montonero?

—Y que también está en su blog.

Vale la pena recordar el título del artículo: “El sillón vacío”. Era una metáfora. No un deseo. Le agradezco esta pregunta, me permite aclarar malentendidos. No estaba diciendo que nadie debe gobernar, sino que ha quedado herida la legitimidad. Por lo demás, eso lo está diciendo todo el mundo, hasta los recién llegados de la OEA.

Escribir sobre política limeña es un género costumbrista. Y a mí me encanta, y acaso al lector, recurrir a giros satíricos, es decir a escribir como habla la gente. Con sus malas palabras. Por lo demás, yo no digo jamás “la hija del chino”, digo la señora Keiko. Con más razón con Alan García, que es mi amigo. Estaba parodiando a lo que piensa y dice mucha gente. Exhibiendo sus prejuicios. No mis sentimientos. Y en esa frase, “que se siente la hija, etc.”, no hablaba yo. Soy sociólogo. O sea, observador.

Recojo entonces el aire del tiempo, dicen los franceses, el Zeitgeist se dice en alemán. Se capta, no está en las encuestas. No escribo solo lo que yo pienso, me atrevo a decir lo que otros sienten. Con humor, que buena falta nos hace, crónicas de creencias, prejuicios y leyendas urbanas que en Lima abundan. ¿Ok?

—¿Cuál es la responsabilidad del gobierno y del Congreso de hacer tantas reformas electorales y reglamentarismos torpes que obviamente han generado el desmadre que observamos?

Toda. ¿El gobierno? Vaya, no nos enteramos. Pase lo que pase, la vacancia presidencial cesa el próximo 28 de julio. Y el Congreso. La reforma electoral, del último minuto. La embarraron.

—Hay voces que señalan que en el Perú no solo se vota con el corazón y el cerebro sino con el hígado. Y estos últimos, los hepáticos, que al parecer son mayoría, detestan la política, odian a los partidos. ¿Cualquier reforma que ordene las futuras elecciones no debería tomarlos en cuenta?

Voces no. Lo dice Carlos Meléndez en sus crónicas. Lo digo yo y medio Lima. Sí pues. Ahora bien, mi postura es respetar la opinión del otro, aun si vota sin razonar, eso quiere decir con el hígado. Pero la democracia, mi querido amigo, se funda en el ciudadano racional y responsable. Si él falla, todo el sistema vacila.

Tener votantes no significa tener ciudadanos. ¿Y quién tiene la culpa de eso? Los individuos no pasan a la categoría de ciudadanos porque las instituciones no respetan sus derechos. Mientras no se renueve el Poder Judicial, no tenemos ciudadanos sino súbditos, lo han dicho varios: Sinesio López, Eduardo Dargent. Y por mi parte, insisto y firmo.

—Esta confrontación entre el partido de los anti o de los hepáticos, ¿qué es lo que en realidad quiere para el Perú? ¿Deslegitimar las elecciones so pretexto de la exclusión de César Acuña y Julio Guzmán?

Eso está claro, ¿no?, lo de deslegitimar las elecciones. Lo de que quieran algo para el Perú, es usted generoso. Es en lo último que esas corrientes de voto emotivo piensan. ¿En el bien común? ¿En el interés general? Por favor. Esos principios les parecen huevadas. Gracias a ellas, y no repito la palabra lisurienta, han progresado otras naciones. Pero ya sabemos, un peruano no tiene nada que aprender de otro país. ¡Somos lo máximo!

—¿O no estarán ya agotados los partidos históricos, encabezados por el Apra, incluido obviamente Acción Popular, el Partido Popular Cristiano y la izquierda tradicional, que vienen de las repúblicas oligárquica, populista y democrática?

Puede que sí, es una hipótesis. Pero eso deben determinarlo esos casi 23 millones de votantes. No unos cuantos. Lo de las repúblicas, no lo entiendo. Comenzamos desde hace poco a tener vida republicana, ya van cuatro periodos de cambiar de presidente sin agarrarse a tiros. Res publica. La oligarquía era un estrato social. Lo de populista es una manera de hacer política. Lo de democrática puede ser derechas e izquierdas.

 

¿EL FUJIMORISMO SERÁ EL APRISMO DEL SIGLO XXI?

—El politólogo Carlos Meléndez sostiene que en esta campaña se observa en el Apra “la fe de los sobrevivientes”, y que el fujimorismo va camino a convertirse en el aprismo del siglo XXI.

Tiene razón. Como ve, el cambio generacional en las ciencias políticas está garantizado. Pero, le haría una serie de reparos. A diferencia del Partido Aprista de los años treinta, no tiene mesianismos, ni fervores debido a las persecuciones, lo que lo hace de otro humor. Y como condición social, es totalmente nuevo y diferente. Clases emergentes, sectores fragmentados, gente de pymes que no tienen solidaridad entre ellos. El aprismo fue un partido de obreros, artesanos, empleados públicos y clases medias profesionales y que, en general, vivían modestamente. Hoy no. Todos nos estamos enriqueciendo. El pueblo aprista era más chiquito.∞

 

SIMULACRO DE IPSOS

______________

El último simulacro de intención de voto de Ipsos Perú, publicado en El Comercio, reveló que la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, continúa en el primer lugar de las preferencias electorales con el 38.3 % de los votos válidos, seguida de Pedro Pablo Kuczynski (15.1%) de Peruanos por el Kambio (PPK); Alfredo Barnechea (14.6 %) de Acción Popular; y Verónika Mendoza (14.1%) del Frente Amplio. Alan García, de la Alianza Popular, continúa en quinto lugar (8.7 %).

 

Publicado en diario Expreso, lunes 21 de marzo del 2016

http://www.expreso.com.pe/politica/la-embarraron-con-la-ley-electoral-de-ultimo-minuto/