¡¿Qué 2016?! Hanan/Hurin

Written By: Hugo Neira - May• 05•15

Hace una semana, el Premier en el Congreso y se esperaba lo peor. Como el Perú es el país de problema y posibilidad, nada de eso. ¿Qué pasó? En quechua suena precioso. Cutipana cuni ñinacuni. “Disputaron con paz y con razones”. Aunque hubo unos momentos de ira, pero no duró. Cateriano me pareció hombre de reflejos rápidos, cuando comenzaba a hacer agua la investidura, dado el tema de las «facultades delegadas», retomó la palabra y con mucho tino, dijo que eso, en efecto, tendría que volver a verse. Claro, no han pasado los idus de marzo, no acaban nunca en Lima.

No sé como vivió el amable lector esa comparencia, pero la verdad, al segundo o tercer congresista, salí volando a buscar un cuadernillo y lápiz en mano. Aprendí mucho. Varios congresistas aprovecharon la ocasión para pedir inversiones en sus regiones. No era el caso, sino la investidura. Pero, ¡qué de datos, de cifras, de situaciones! No sabía que en Puerto Maldonado habían sustituido los cultivos de coca por los de café. Y que los fondos para luchar contra el dengue en Piura y Tumbes los usaron para otras cosas. El de Junín dijo que la región central alimenta a Lima con 3800 toneladas, no recuerdo si por mes o semana, pese a las peores carreteras del Perú. No sigo, los congresistas hoy conocen la «problemática». Pero como dicen mis paisanos de Andahuaylas,  falta  la «solucionática».

Es complicada. El poder se lo disputan los hanan, los de arriba. Y los hurin, los de abajo. Pero aclaro, no es ricos contra pobres, sino ricos + pobres, o unos tipos especiales de pobres ascensionales. Y hurin lleva elites + masas, mezcladas, revueltas, inconcebiblemente juntas. El Perú no solo es heterogéneo sino entreverado.

Pasa que en estos días estuve revisando mis notas sobre José María Arguedas, sus novelas y sobre todo, ese terrible proceso que le hicieron, la mesa redonda, republicada por Guillermo Rochabrún. Y a eso voy. Creo que estamos en el polo opuesto al Perú de los 65. Entonces, el conflicto era entre un Perú occidentalizado muy pequeño y un punto de vista aborigen vasto y casi desconocido. Pero Arguedas sí sabía de ese mundo, y no lo veía tan supuestamente mágico y telúrico. Sus dudas giran en torno a Rendón Willka. Le preocupa. Un ya no indio. Rendón, el jefe local, grupal, palabras de Arguedas, ¿y qué hace? Se entiende con don Bruno! “Que pertenece a otro mundo”. Don Bruno es el chapado a la antigua, el hacendado brutal, distinto a don Fermín, el hermano. Estos personajes, todo peruano debería conocerlos, como los rusos los suyos, Tolstoi, Dostoievski y Gogol. Pero ya sabemos, en el Perú no hay cursos en secundaria de literatura. O sea, en las escuelas públicas los desculturizan. Entonces, Rendón el supuesto indio, de la manito con el peor de los dominadores. El más cínico, don Bruno. ¿Y qué caracteriza a este Willka? Arguedas lo dice a grandes voces: ¡Engaña a todos! (p. 49, en «¿He vivido en vano?») Clarito, ¿no?

¿Rendón? Nada de ponerse a la cabeza de una cholificación en la que Quijano confiaba, y Carlos Franco. Hoy está en el gran mercado, en el reparto de poderes dentro de un orden jerárquico inamovible y en la angurria por el oro, el botín, la falta de escrúpulos, que viene de conquistadores aliados a kurakas. Hanan, arriba, juntando a los don Bruno con los Willka. Tampoco son derecha. Es arriba mezclado con abajo. Y hurin va a ser abajo mezclado con arriba. Eso se puede en Perú. No hay derecha ni izquierda, así solitas, bien definidas, tal vez en Chile o en Colombia. Aquí somos barrocos, unas 23 derechas que no dicen que lo son. Y otras tantas izquierdas. Y ya verán las uniones mezcladazas que se vienen. Y no se olviden, hanan o hurin, son brazos del mismo cuerpo. A buen entendedor…

 

Publicado en El Montonero., 04 de mayo de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/05/que-2016-hanan-hurin/

Good bye Mister Estado

Written By: Hugo Neira - Abr• 28•15

De tantas cosas quería hablar en esta nota semanal. Por ejemplo, y no es broma, cómo discuten americanos y europeos —con sistemas de capitalismo muy diferentes— un Tratado de Libre Comercio (TTIP). Llevan dos años a puertas cerradas. Si lo logran, serían 800 millones y el 40% del PBI del mundo. Pero ¿cómo puedo ponerme a explicar aquello cuando en la cercanía, está grave, muy grave, un querido amigo? Se llama o llamaba Estado peruano. A ese amigo, yo le debo lo que soy. Gracias a sus escuelas públicas, otrora de calidad, aprendí a adquirir conocimientos, no “habilidades” como en aulas hoy padecen millones de peruanos que integrarán las filas de los descalificados. No es la educación lo único que hemos perdido en estos años de alegre caos. Son los órganos centrales de mi amigo.

¿A qué me refiero? Acabamos de enterarnos: “los lazos de la familia Oropeza entraron en el Estado y la política” (El Comercio, 29.04.15). Y lo hábil que ha sido la mafia estos últimos quince años. “Las empresas vinculadas con los Oropeza, se ocuparon de los servicios de limpieza de 25 instituciones públicas. Y entre ellos, el Ministerio Público, la Contraloría General de la República, el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC).” Y de paso, los ministerios de Trabajo, Economía, CORPAC, Petroperú, la lista es larga.

Qué inteligentes. La del mal pero de sacarse el sombrero. En vez de querer tomar el poder por las armas (guerrilleros de los sesenta y senderistas), o de influir en el Estado como grupo de presión (Confiep), o colgándose de la casaca de un militar porque en las urnas no pasan del 5% (la Izquierda con Humala), hicieron algo más astuto. Por arriba, con plata, comprando funcionarios. Ni Al Capone. Comparado con la astucia del achoramiento victorioso, un pobre diablo, apenas controlaba la policía de Chicago y un puñado de jueces. Un chofer, como suele ocurrir, muy inteligente, me responde cuando le pregunto cómo ve las cosas: “El Ministerio Público ha colapsado”. Es peor, le respondo.

Hay una palabra clave en ciencias políticas. En los griegos: el ciudadano no podía ser un esclavo, es decir, alguien que no se perteneciera. En Marx, por la miseria, el obrero no era dueño de su vida. La llama alienación. Hoy nuestro discapacitado Estado está alienado al otro. No es que hay solo desorden o anomia. No, hay ya otro orden en el Perú. Va de policías (no todos) a fiscales, jueces. Y vaya usted a saber cuántos funcionarios más. Por el momento paralelo, y mañana, total. Adiós Estado de Derecho. Para lo que nos importa. Bravo, también, para los partidarios de ¡solo el mercado!

¿Lo merecemos? Sin duda, por ingenuos. Creíamos que ya, ¡la habíamos hecho! ¡A dos dedos de entrar a la OCDE! ¿Se acuerdan? Ya porque Mistura y la mejor gastronomía. ¡Ya en pleno desarrollo! Y Jaime de Althaus sugería enviar nuestros tecnócratas a la ‘estatizada’ Europa¡! Cuatro gobiernos, democracia, desarrollo, mal que bien (1990-2015). Pero las empresas de servicios y otros tentáculos, penetraron. Aquí las mafias no han necesitado guerreros de las FARC. Aquí, nos dormimos. Como siempre. Con la Independencia. Con la Guerra del Pacífico. Con Sendero. Si hubiese un campeonato mundial, el primer puesto: campeones en autosatisfacción. ¿Han visto el dedito que levanta Gerald en sus fotos? Nos insulta y seguro que estudió “habilidades”. Lo de Oropeza y su red dentro del Estado revela un cuadro clínico de parálisis cerebral profundo en mucha gente que creía que ¡ya!. ¿Y el 2016? El golpe decisivo. ¿García, Fujimori, PPK? Tienen que salir de estos y poner su outsider. No el de los intelectuales de izquierda, el suyo. Creo que va a ganar el candidato de la sombra. Se termina una época. Good bye Mister Estado.

 

Publicado en El Montonero., 27 de abril de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/04/good-bye-mister-estado/

 

Carta de Béjar. Y de paso, Flores Galindo

Written By: Hugo Neira - Abr• 21•15

Héctor Béjar acaba de escribir una carta (https://vozdelatierra.lamula.pe/2015/04/15/carta-de-hector-bejar-a-las-izquierdas-del-cpufi/vozdelatierra/). Me limitaré a algunas observaciones. Por cierto, me parece una carta estupenda. Clara, directa, sincera. Comienza diciendo que vivimos un sistema abominable que debe ser cambiado. Béjar no se ha olvidado que es Béjar y añade: «Por lo menos para mí, la palabra revolución, ahora olvidada, mantiene su sentido». Pero no está hablando de ponerse otra vez un Mauser a la espalda, aunque con el excomandante nunca se sabe. Lo de Béjar no fue un paseíto por Locumba, o algo por el estilo. Pero no se trata de volver al pasado.

La carta no se va por las ramas. Con una rarísima sinceridad pinta un cuadro feroz de la desvencijada izquierda. «Si ahora no contamos con ningún instrumento de poder real es porque desperdiciamos las circunstancias favorables cuando se presentaron: parte de la izquierda fue el más firme obstáculo a la revolución militar de Velasco» (chúpate esa). «La izquierda parlamentaria de los setenta abandonó su base popular. La Izquierda Unida no estuvo realmente unida» (zuácate). «Partidos y personajes corrieron detrás del actual presidente cuando era candidato, en vez de formar una agrupación capaz de contribuir a una candidatura respetable» (patadón en salvas sean las partes). Y luego: «Personajes de izquierda han participado en todos los gobiernos nacionales incluido el de Fujimori solo para hacer seguidismo». Y en medio de la carta: «Al final son los únicos que salen ganando; porque ellos, sus familiares y allegados se acomodan en las burocracias nacionales, regionales y locales» (contrasuelazo).

La otra noche, leyendo un texto de Flores Galindo, me tropiezo con una conversación que tuvo con Guillermo Nugent, y llegaron a la conclusión de que no habían sido capaces de crear una cultura (Obras, V, :280). No pienso eso, creo que la había, pero se ha esfumado. Y dice AFG: «La distancia entre la cátedra universitaria y el libro de texto (…) se ha incrementado». Esto en 1982. Dios del cielo, ¡qué diría hoy! No hay textos ni cursos. No hay historia en los colegios. Ni gramática, ni literatura. Flores Galindo hablaba entonces de “zonas de refugio”. Y en efecto, las revistas Héctor. ¿Pero hoy? Desapareció Quehacer. Socialismo y Participación. Cuestión de Estado. Eran muy buenas. ¿La izquierda no compraba ni sus revistas?

Un aspecto de la crisis presente me parece capital. La desaparición de una cultura, en el sentido antropológico del término. Tras decenios de lo que Cotler llama el “desarrollo infeliz” en educación, lectura por las capas populares y conciencia crítica, hemos retrocedido a la Lima anterior a Leguía, Mariátegui y Haya. En materia de cultura, salvo el teatro y la cocina, la actitud es grosera, masivamente indiferente. Y no me vengan con las ferias, proporcionalmente a la población alfabeta, no son nada. ¡Qué inteligente es el Imperio! Celulares, Smartphone y chau. La victoria del mercado en un país que se ha desculturizado como el nuestro es fatal. Tú dices la izquierda, yo te digo todo el mundo. Todo lo que ves en tus viajes de altermundista y yo, por mi insaciable curiosidad ­—la marcha de las ideas y del mundo— no interesa ni a las elites ni a los Conos en Lima. Esas familias populares, medio regordetes, que se sientan en un restaurante y cada uno abre su Smartphone, ni conversan, me inquieta. No sé por qué, me parece una escena de 1984, la novela de anticipación de Orwell. Un fascismo suave camay, mientras unos cuantos toman las decisiones. Tres generaciones de los que no han leído nada de nada irán a las urnas. Votarán por alguien que se les parezca.

 

Publicado en El Montonero., 20 de abril de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/04/carta-de-bejar-y-de-paso-flores-galindo/

 

Galeano. Ni esto ni aquello

Written By: Hugo Neira - Abr• 20•15

No, Eduardo Galeano no es “el último de los escritores comprometidos”. Tampoco es su obra el resumen de “todos los males de América Latina causado por los Estados Unidos”. En la masa de seudocríticos y productores de baratas blasfemias, menos mal brilla el crítico Alonso Rabí «su castrismo puede condenarlo ante muchos ojos, pero en mi persiste el autor de ‘Memorias del fuego’» (Enrique Planas, El Comercio,  p. C3, 14 de abril). Galeano fue varias cosas, diversos roles, y eso confunde a sus apresurados enterradores.

Pensar es a veces negar, y voy a seguir un rato con los ‘no’. ¿Escritor comprometido? Se están confundiendo con Sartre. No pues. Sartre era filósofo y los “comprometidos” en América Latina por lo general eran novelistas, que corrían unos riesgos que el pensador Sartre no tuvo. Cortázar no pudo vivir en la Argentina, lo hubieran tasajeado en alguna prisión militar. Riesgo que sus tranquilos críticos de hoy nunca han corrido. Además Sartre era un poco mayorcito para nosotros, y lo de Galeano toca un tema generacional. El ‘engagement’ es una vaina bien complicada, mejor la dejamos. Sartre era francés, o sea, no lo  iban nunca a meter preso; se lo propusieron a De Gaulle, y este dijo: “No se mete en la Bastilla a Voltaire”. ¿Qué diferencia, no?

Volvamos a Memorias del fuego. Es su invención. Me explico. Galeano era tan creativo que rompe los géneros, de tanto escribir novelas y ensayos, termina por cruzarlos,  o sea coge un texto, una crónica, la vuelve a contar, y uno no sabe dónde está el dato objetivo y la emoción de Galeano. Son, pues, “memorias”, de la dominación  y “el fuego” lo pone el alma atormentada del escritor, su alma crítica. ¿Se puede tener un alma crítica? Sí, cuando se es un escritor como Galeano, desde la periferia de Occidente, no solo la razón para el “pensamiento crítico”. En su caso, la poesía acompaña a la diatriba de la miserable realidad. Nos deslumbró Galeano. ¿No es cierto Max, no es cierto Mati? Insisto, no solo lo que dijo, sino cómo lo dijo. ¡Y lo presentan como un aburrido marxista! Y otra iluminación, Ernesto Cardenal, cura y poeta. Si el lector no está muy convencido, vaya a ver José Miguel Oviedo, 4° tomo, pp. 383-384. Eso del “bricolage” de Galeano, lo he dicho hace años en mis cursos. También conocí a Galeano, pero no me da la gana de contarlo.

Qué vamos a hacer Eduardo, los asnos que no te entienden están siempre presos de un credo. En nuestros días, teníamos que berrear con los estalinistas. Ahora se han pasado con armas y bagajes al liberalismo, y no son liberales. Qué diablos, una generación se equivocó con el castrismo, pero ya quisiéramos hoy un Galeano que nos cuente la enorme miseria de la realidad latinoamericana, porque en nuestra ciudad no solo hay “gente que hurga en la basura para poder comer, sino en la madrugada con abuelos pobres que cuidan carros a cambio de un sol”, en crónica de Milagros Leiva. ¿Quién es el Galeano de hoy que se indigne ante los horrores de la desigualdad y sobre todo de la arrogante incultura? ¿De la nueva barbarie, y ese candidato presidencial que se jacta de no haber leído nunca un libro?

Sí, estoy mezclando la reseña de vida y la diatriba del momento. Y eso es estilísticamente, homenaje a Galeano. Una oda al guerrero de ideas, al fuego inextinguible del pensar libre. “A las aladas almas de las rosas te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero”. ¿Pero qué hago yo citando el poema de Miguel Hernández si en mi país han arrancado los cursos de literatura a todo el mundo?

Publicado en El Montonero., 16 de abril de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/04/galeano-ni-esto-ni-aquello/

Siete reinos tras una Corona

Written By: Hugo Neira - Abr• 14•15

Es el otro nombre de la serie de televisión Game of Thrones. Ya arrancó en Lima.  Filmada en 5 países, en 151 sets, ha arrasado con audiencia y premios. Cada episodio con la minuciosidad de un gran filme. Es un giro, me atrevo a decir. Tiene de gran producción como Ben Hur o La guerra de las galaxias, con la ventaja de tener al espectador en casa. Pero claro, no siempre hay un David Benioff, el creador, y George R. R. Martin, el escritor. La actual temporada no me la voy a perder. Aunque sigo la otra serie, la limeña. La saga de los siete reinos peruanos por la misma Corona, la del 2016. Entre ambas series, la ficcional y la real,  hay extrañas concomitancias.

Visitando librerías, me doy con un título, Las desigualdades en el Perú (IEP, 2014). Con una introducción de Julio Cotler, y me llama la atención un párrafo que prefiero encomillar. «Es así como, entre 2001-2010, el país creció 72%: 32% durante la administración de Toledo y 40% en la de García» permitiendo que «entre 2004-2009, la pobreza se redujera de 49% a 35% (31% en 2010)»  «y la extrema pobreza descendió de 17% a 12%». Bravo Julio, por dos cosas. Por un lado, admites y con cifras lo que niegan cerradamente los rivales de Alan García. No le conceden ni un ápice. Por otro lado, añades un juicio crítico: «Los contradictorios resultados del crecimiento económico se han visto acompañados de un creciente malestar social». Es cierto, coincido. Es contradictorio pero es real. El enigma del Perú. O de repente tiene razón el investigador japonés Yusuke Murakami, los peruanos esperan siempre un salvador (Perú en la era del chino). Si es eso Acuña, Urresti, ¿las urnas son la lotería política de los pueblos que han dejado de leer?

En Game of Thrones, la lucha política funciona por Casas. Casa Tully, Casa Tyrell, Casa Martell. Aquí también. Una de esas Casas, acaso la de mayor organización, se reunió en un gran local, el magnífico Teatro Nacional, con ocasión de la presentación de las obras de Alan García. Nueve volúmenes, 5000 páginas, teatro repleto, 1500 personas en las inmediaciones, pero estamos en el país de los 7 reinos sin Corona y ni una línea en los periodicazos, o algún chistecito, además muy malo, “las páginas vienen solas”. No, pues. Así está el nivel de los opinólogos. Alan García, el orador, prefirió esa noche leer su texto. Miren bien lo que digo. Fue algo como un manifiesto a la nación, y no solo a su partido. Se dirigió a los que creen que escribe para «volver al poder. Nada más inexacto. Creo haber cumplido la misión que me fue impuesta por las circunstancias y por mi fe». Puede que me equivoque, me sonó a un adiós. Interpreto: miren lo que he hecho, 36 años de reflexión y de acción, ya está bien. Si no me quieren como presidente, allá ustedes.

Game of Thrones versión peruana, está en marcha. La nuestra es más modesta, filmada solo en el país, pero igual con enemistades hereditarias. ¿Han copiado nuestra historia?  Y Lima cada vez más caliente, cercana como ciudad a Desembarco del Rey. ¿Pero quiénes son los que tienen en la mano los dragones que echan fuego por la boca? Que el ciudadano lector haga su juego de analogías. Y como dicen, en la serie, en cuanto el público se apasiona por un personaje, lo eliminan. Por acá también. En la serie a espada y veneno. Acá, con juicios, chismes, medios de prensa, reglajes. Voy a seguir sendas series. Se parecen. En la americana, el pueblo está pintado, todo ocurre entre elites medievales. Lo segundo es que, realidad o ficción, nadie sabe qué va a pasar.

Publicado en El Montonero., 13 de abril de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/04/siete-reinos-tras-una-corona/