Siete reinos tras una Corona

Written By: Hugo Neira - Abr• 14•15

Es el otro nombre de la serie de televisión Game of Thrones. Ya arrancó en Lima.  Filmada en 5 países, en 151 sets, ha arrasado con audiencia y premios. Cada episodio con la minuciosidad de un gran filme. Es un giro, me atrevo a decir. Tiene de gran producción como Ben Hur o La guerra de las galaxias, con la ventaja de tener al espectador en casa. Pero claro, no siempre hay un David Benioff, el creador, y George R. R. Martin, el escritor. La actual temporada no me la voy a perder. Aunque sigo la otra serie, la limeña. La saga de los siete reinos peruanos por la misma Corona, la del 2016. Entre ambas series, la ficcional y la real,  hay extrañas concomitancias.

Visitando librerías, me doy con un título, Las desigualdades en el Perú (IEP, 2014). Con una introducción de Julio Cotler, y me llama la atención un párrafo que prefiero encomillar. «Es así como, entre 2001-2010, el país creció 72%: 32% durante la administración de Toledo y 40% en la de García» permitiendo que «entre 2004-2009, la pobreza se redujera de 49% a 35% (31% en 2010)»  «y la extrema pobreza descendió de 17% a 12%». Bravo Julio, por dos cosas. Por un lado, admites y con cifras lo que niegan cerradamente los rivales de Alan García. No le conceden ni un ápice. Por otro lado, añades un juicio crítico: «Los contradictorios resultados del crecimiento económico se han visto acompañados de un creciente malestar social». Es cierto, coincido. Es contradictorio pero es real. El enigma del Perú. O de repente tiene razón el investigador japonés Yusuke Murakami, los peruanos esperan siempre un salvador (Perú en la era del chino). Si es eso Acuña, Urresti, ¿las urnas son la lotería política de los pueblos que han dejado de leer?

En Game of Thrones, la lucha política funciona por Casas. Casa Tully, Casa Tyrell, Casa Martell. Aquí también. Una de esas Casas, acaso la de mayor organización, se reunió en un gran local, el magnífico Teatro Nacional, con ocasión de la presentación de las obras de Alan García. Nueve volúmenes, 5000 páginas, teatro repleto, 1500 personas en las inmediaciones, pero estamos en el país de los 7 reinos sin Corona y ni una línea en los periodicazos, o algún chistecito, además muy malo, “las páginas vienen solas”. No, pues. Así está el nivel de los opinólogos. Alan García, el orador, prefirió esa noche leer su texto. Miren bien lo que digo. Fue algo como un manifiesto a la nación, y no solo a su partido. Se dirigió a los que creen que escribe para «volver al poder. Nada más inexacto. Creo haber cumplido la misión que me fue impuesta por las circunstancias y por mi fe». Puede que me equivoque, me sonó a un adiós. Interpreto: miren lo que he hecho, 36 años de reflexión y de acción, ya está bien. Si no me quieren como presidente, allá ustedes.

Game of Thrones versión peruana, está en marcha. La nuestra es más modesta, filmada solo en el país, pero igual con enemistades hereditarias. ¿Han copiado nuestra historia?  Y Lima cada vez más caliente, cercana como ciudad a Desembarco del Rey. ¿Pero quiénes son los que tienen en la mano los dragones que echan fuego por la boca? Que el ciudadano lector haga su juego de analogías. Y como dicen, en la serie, en cuanto el público se apasiona por un personaje, lo eliminan. Por acá también. En la serie a espada y veneno. Acá, con juicios, chismes, medios de prensa, reglajes. Voy a seguir sendas series. Se parecen. En la americana, el pueblo está pintado, todo ocurre entre elites medievales. Lo segundo es que, realidad o ficción, nadie sabe qué va a pasar.

Publicado en El Montonero., 13 de abril de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/04/siete-reinos-tras-una-corona/

 

 

La Transformación de la Hoja

Written By: Hugo Neira - Abr• 07•15

Había una vez un escritor chino que no era maoísta, se llamaba Lin Yutang, autor de libros filosóficos y divertidos como La importancia de vivir, en los Estados Unidos obviamente, porque en Pekín lo hubieran colgado. Ese filósofo decía cosas sensatas. Por ejemplo, «ojalá vivas en una época interesante». Lo decía para echar una maldición. Lo peor que le puede pasar a un chino —y a un peruano— es vivir en una época interesante. Hay desconcierto, hambruna, guerras civiles.

El tema Cateriano. Quién sabe, interesante. Partamos, pues, de un par de puntos al parecer consensuales. Primero, el señor Cateriano es demócrata y un hombre de carácter, lo dice mucha gente. Segundo, Vargas Llosa retoma su rol de garante. Diría que hay un tercer punto: se le ve al presidente Humala muy enojado. Hay que ponerse en su lugar. Si el ciudadano Cateriano es el hombre de Mario, entonces, estos meses van a ser los del emisario del garante. Podrá el Presidente hacer algunas cosas, las que necesita él y su señora esposa para tener una futura bancada. Eso es todo. En cuanto a un golpe, Cateriano dirá no, o se va. Y entonces entraríamos a una época a lo Lin Yutang, interesantísima.

Cómo no va estar de mal humor el “Señor Presidente” (les dicen en México, donde por encima del mandatario solo está la Virgen de Guadalupe). Desde el inicio de su gobierno, el se buscó esa hipoteca. ¿No le pidió apoyo a Mario en Madrid? Eso es como el encuentro de Guayaquil, guardando las proporciones, entre Bolívar y San Martín. Nunca sabremos qué se dijeron. De Guayaquil regresa San Martín al exilio, a la nada. La diferencia es que Humala se quedó. ¿Para qué? Nadie lo sabe. Adiós a la Gran Transformación. Le dieron la Hoja de Ruta. Sin inquina, lo pondré en los términos del profesor Parodi, de la Pacífico “Significó un giro a la derecha basado en el libre mercado y la apertura al exterior”. Y ni siquiera eso, capituló en Cajamarca ante el cura Marco Arana y un capitoste de Patria Roja, Gregorio Santos. Conga no va. Ni los 200 proyectos de la Confiep. Encima, se le muere Chávez y se desacelera la economía mundial.

¿Y qué pasa si no le gusta la Hoja de ruta? Y si después de todo ¿Humala tiene su corazoncito de izquierda? No lo han dejado ni menearse, ni PetroPerú ni nada. ¿Y ahora el garante le pone Comisario político liberal? Esto ya se está pareciendo a una Regencia, joder. De esas, coño, que en Monarquía se la chantan a los reyes cuando son chibolos. Y entonces ni Gran Transformación ni Hoja de ruta, sino ¡la Transformación de la Hoja!

Bien mirada, la actual Regencia no está del todo mal. Sabe Dios qué tramaba. Su promoción militar ocupa puestos claves. Eso de la separación de poderes no lo entiende. Cree que la Cámara no es sino una oficina de aprobaciones. Es lamentable que el Perú necesite tutores. Lo de Mario, después de todo, limita un poder errático. Faltan 15 meses para que el Perú retorne a su Soberanía. El 2016, quien gane no necesitará de garantes. PPK, García, Keiko o un Outsider. Ya en el Sillón, recuperará el derecho al error. No hubiera estado nada mal alguna reforma del Estado con Humala, o del lado liberal, “reformas de segunda generación”. Pero nada de nada. Un garante es una figura innecesaria en sociedades modernas. Pero el Perú, grande en tantas cosas, en política es un menor de edad. El niño, con dos siglos a cuestas, no crece. De ahí esa suerte de apurado virreinato con padrinos, tutores, garantes y regentes. Veremos qué viene.

Publicado en El Montonero., 06 de abril de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/04/la-transformacion-de-la-hoja/

 

 

Murales populares y brocha autoritaria

Written By: Hugo Neira - Mar• 31•15

No estaba en Perú cuando con una brocha, borran murales. Una mano amiga me envió las fotos. Los encontré hermosos y profesionales. En cuanto al debate, me deja pasmado. Esa pintura en calles y edificios no es de hoy, comienza con Lichtenstein en 1923, uso de los colores primarios del comics americano, y sigue con el tag o firma, el flop que es una letra, y se vuelve fresco callejero en las grandes ciudades del planeta. De Berlín a Barcelona. En Nueva York es espectacular en los tramos del metro. Tiene razón el crítico Luis. E. Lama, «las declaraciones de la ministra de Cultura, Diana Álvarez Calderón, demuestran una sublime ignorancia». Lo que está claro es que no admite al “otro”. Al popular.

Es a usted, señor alcalde, a quien me dirijo. ¿Qué pasó? Y pensar que yo he combatido a la señora Villarán por su soberbia ¿y viene usted y hace lo mismo? Ella comenzó a venirse abajo cuando se puso a sacar placas y ante las famosas escaleras las cambia de color.  Y usted llega ¿y va con la brocha y pintura amarilla? El lado político es que portarse prepotentemente es ser casi uno de los de Movadef. Es la actitud, algo así como “esta es mi chacra”.

Dejemos de fingir, nos conocemos. El lector debe saber, cuando fui director de la BNP, conocí a Luis Castañeda. Había un aniversario de Garcilaso Inca de la Vega. Teníamos obras suyas, incunables. Podíamos hacer una linda edición, pero el Estado no daba dinero ni para comprar libros, menos para imprentas. Fui a buscarte Lucho, me acuerdo, en el pasaje de tu oficina a una sala, te expuse mi proyecto. Editar costaba 25 mil soles. Lo aprobaste y preparamos Garcilaso, testigo de vista. El Cusco de su infancia, las primeras ovejas, el buey. Por ahí anda,  acaso agotado.

Voy a decir algo más, viene al caso. Hicimos un largo coloquio sobre “Lo cholo en el Perú”. Del 2006 al 2008, unos 25 mil asistentes, lo dirigía Susana Bedoya. 45 mesas redondas, 14 exposiciones de arte, artesanía. Lo cholo en el Perú [http://www.bloghugoneira.com/que-soy/editor/libros-institucionales/lo-cholo-en-el-peru] ha sido la más vasta convocatoria de la cultura emergente. Hablaron los protagonistas, costureros de Gamarra, cineastas de conos, se expuso desde polleras cholas a arte libre. No había, gracias a Dios, un Ministro de Cultura. Y hubo artistas del tipo que hoy se censura.

Al lector le pido que mire ambos murales. No son  cualquier cosa, son obra de un pintor profesional que no quiere ser de caballete.

Alcalde Castañeda, usted es cabeza de una república de diez millones de ciudadanos en una Lima multicultural. De repente a muchos nos gusta esos colores vivaces, en la Lima que no ha dejado de ser horrible. Lima es una ciudad muy activa en lo comercial y con buen cine, buen teatro y para de contar. Le falta todo en exposiciones de arte y ciencia contemporánea. ¿Y se meten con la cultura que emerge, a duras penas?

Hace más de treinta años, Martha Hildebrandt, que dirigía el Instituto de Cultura, me llamó para que le echara una mano en un jurado de arte. No querían darle el premio Nacional de Cultura a Joaquín López Antay, hoy reconocido retablista ayacuchano. El jurado cambió de criterio. Hoy me dirijo a otro gran jurado, la opinión. Ya no hay más que luchar por el folclore sino por lo popular. Lo cholo no es solo comercial, también es una estética. En la enorme Lima cabe la cultura criolla, chola y cosmopolita. Vamos Lucho, piensa en Hugo Garavito. ¿Qué te habría dicho?

Publicado en El Montonero., 30 de marzo de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/03/murales-populares-y-brocha-autoritaria/

El Obispo y el Congresista gay

Written By: Hugo Neira - Mar• 17•15

Hace poco, un prelado peruano ha tratado de maricón a un hombre público. El tema, como se comprenderá, es delicado. Se puede herir susceptibilidades, porque si los obispos hablan es porque estamos en un país masivamente católico y tienen, como se dice, su público. En cuanto a los gays, “personas con una opción sexual diferente” (¿ven lo cuidadoso que me pongo?), también tratarlos, así o asá, no deja de tener sus bemoles. Y sin embargo, qué delicia de polémica. Voy a comentarla intentando ser sincero y sin faltarle el respeto a nadie. A ‘nadies’, como dicen los que se quedaron en la primaria incompleta. El lector juzgará.

Vamos a ver, el obispo Bambarén, sé quien es, lo sabe todo el mundo, de Yungay, jesuita, apenas consagrado se dedicó a la defensa de los más pobres, tanto que chocó con un general, Artola, que lo puso preso y entonces Velasco, ante el clamor popular, libra a monseñor Bambarén y depone al pesado de Artola. En ese momento estaba en Palacio un hombre que tenía lo que hay que tener. Bambarén no es un blandito, a Toledo lo cuadró con el tema de su hija Zaraí, “habido con dama piurana” como dice con lenguaje de sacristán Wikipedia en nota biográfica.

A mí lo que me preocupa en esa polémica a punta de hisopos, es la ética y un mucho, la filología. Porque verán, lo del obispo y su uso del término de maricón, me ha provocado un desvelo. Me ha parecido siempre que decirle maricón a alguien no es decirle lo que el lector se está imaginando, no. Es llamarlo tímido, apocado, incluso cobarde. Pero para no meter la pata, me amanecí consultando diccionarios de la lengua. Y miren lo que dicen las autoridades: «La palabra maricón fue utilizada durante muchos años, en sentido peyorativo y vejatorio, para designar a las personas con tendencias homosexuales. Proviene de la tradición española de denominar a las Marías como Maricas.» La misma fuente dice que en Lima se dice maricón en tono amistoso. En efecto, a un amigo en exceso prudente que no quiere viajar de noche por una de esas carreteras, le decimos “ya Pepe, no seas maricón  y súbete al carro”.

Parece que a Monseñor ese lado popular del término se le ha olvidado. Tengo entendido que estudió en la Inmaculada y claro, por mucho Chimbote y Obispo Auxiliar de Lima, lo plebeyo le es lejano, a mí no. Cuando en uso peruano se quiere insultar al otro se le dice rosquete, huacha floja, te hace agua la canoa, lo digo no porque esté trabajando sobre  jergas sino para mejorar la calidad del debate público. Por lo demás, Carlos Bruce, el agraviado, podrá optar por las opciones sexuales que le parecen, es asunto suyo, pero de maricón no tiene nada. ¡Se ha declarado abiertamente gay! O sea, en vez de felicitarlo por su franqueza (y hemos quedado en que mentir es un pecado feo), ¿lo joden por eso mismo? Declararse marica en Lima necesita de un par bien puestos, que no necesitamos saber si los tiene o no, Techito. Por lo demás, me mortifica otro lado del asunto. El agraviado es congresista. ¿Se imaginan el lío que se hubiera armado si Bruce sale insultando al obispo Bambarén? ¿Un obispo puede decirle zambacanuta al más pintado? Abimael, te equivocaste. Tenías que haber sido de sotana. Fuera del púlpito todo es ilusión. En Perú mandan los Obispos. A qué tanto 2016, mejor elijamos prelados. Ya pues, República Eclesiática. Como la de Irán, con sus Ayatolás.

Publicado en El Montonero., 16 de marzo de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/03/el-obispo-y-el-congresista-gay/

 

Conversando con Hugo Neira

Written By: Hugo Neira - Mar• 13•15

Por: Alan Salinas / Punto de Encuentro

La semana se aprobó en el Congreso la no reelección de presidentes regionales, ¿qué opinión le merece?

– La peor. Acaba de decirlo Enrique Bernales: en provincias falta gente experimentada en la administración y en la política. De modo que si alguno resulta eficaz ¿le vamos a negar que beneficie a la comunidad con un segundo gobierno? Es un contrasentido. Es un disparate. No se razona. Se actúa y se decide con ceguera completa sobre la realidad peruana. En otros países, donde abunda la gente competente (en política), sería bueno que se renovase tras cada elección. En Perú, es al revés, por innumerables causas que no viene al caso enumerar, no sobra el personal competente en cargos como esos. Por lo demás, hay una profunda indiferencia al principio sagrado de la voluntad general de una república. Dejen al pueblo que decida. Y si decide mal, ya aprenderá. Lo que tienen que hacer es otra cosa. Montar un aparato técnico del Estado central y enviarlo a trabajar, como apoyo, a todas las provincias peruanas. Así de simple. Por otra parte, si la intención es detener la corrupción, Bernales acaba de decirlo. Es suficiente un periodo, entran, roban y ya no necesitan otro. Mira, las soluciones están a la mano. Instale usted auditorías permanentes en provincias. Constante, día a día. Y luego haga juicios públicos en la plaza principal de cada capital de provincias. Con asistencia libre del pueblo. No digo la hoguera, pero por el estilo. Técnicos más auditores, y dejen que aquel que logra ser decente y constructor se quede. Al Perú le falta todo, todo: carreteras, aeropuertos, ferrocarriles, colegios, hospitales, comisarías, todo.

Cuando estuve en Londres, me pasé un buen rato visitando la Cámara de los Comunes para ver cómo funcionaba. Y ellos tienen, los representantes, los mejores expertos de Gran Bretaña; los pone el Estado no los elige entre sus familiares como en el Perú. Y por eso, cuando una ley es promulgada, es una ley realista, aplicable, meditada. Pero nosotros tenemos comportamientos clánicos. Primero los parientes. Y al diablo el “interés general”.

La reforma política en el país actualmente es un saludo a la bandera. Hay mucho efectismo y cortoplacismo, que una verdadera voluntad de reformar nuestras instituciones. ¿Qué desafíos tenemos sobre el tema?

– Todos. Casi no hay Estado. Y esto les digo a los liberales. ¿Me pueden decir, ahora que la economía liberal es prácticamente universal, dónde ha habido desarrollo sin Estado?

Hace unas semanas Daniel Urresti se inscribió en el partido nacionalista. Hubo muchas interpretaciones, entre ellas, de que es el candidato fijo del nacionalismo para las elecciones del 2016. Al respecto, ¿cuál es su análisis sobre este punto y sobre el escenario político con miras a las próximas elecciones nacionales?

– El fantasma de un outsider no ha desaparecido. Sinesio López dijo hace unos años que no había ciudadanos sino de segunda o tercera categoría. Eduardo Dargent que había súbditos. Yo digo que los ciudadanos son pocos, clases medias, altas, profesionales, pero la mayoría del país está dentro de una economía de refugio que progresa porque da trabajo pero es de bajísimo resultado productivo. ¡Y esa gran mayoría no paga impuestos! No son solidarios. Entre los informales ya hay ricos.  Solo pagan impuestos un 30% de los que trabajan. Los ciudadanos son una minoría. La mayoría es de no ciudadanos, no educados (sin secundaria, ni estudios superiores). Y ellos sueñan con tener su Curaca. Los peruanos no buscan un Inca sino un curaca. Y como sabemos, los que además de sociólogos somos historiadores, los curacas peruanos, en ese largo contubernio con el poder virreinal, explotaron a los indios, les cobraban los impuestos, los hacían trabajar para ellos. Lo dicen las Visitas de Obispos y funcionarios españoles. El país quiere, cada cierto tiempo, con Leguía, Sánchez Cerro, Odría y con Humala, su retorno a la caverna medieval. Como ese proyecto —latente— despótico e indiovirreinal es inconfesable, lo arropan con retórica — socialismo del siglo veintiuno, salto dialéctico, mariateguismo— salvo decir lo que es. Un fascismo andino. Yo no soy más inteligente que otros. Solo que conozco más, y busco la verdad. Para decirlo, incluso si es a contracorriente. Me da igual. Chávez y Mussolini se parecen. No hay que ser rubio para ser nazi. Antauro, ahora en prisión, trataba a todos los que no fuesen cobrizos de humanoides. Cada uno tiene derecho a dejar suelto el Hitler que lleva dentro.

Las movilizaciones estudiantiles en Chile han demostrado hace unos años atrás los límites del modelo económico y político en ese país, tanto así que el tema educativo fue uno de los puntos centrales de la campaña electoral. Y no solo ello, vimos también que La Concertación integró al Partido Comunista a su alianza política para afrontar las elecciones donde ganó Bachelet. ¿Por qué en el Perú esta situación presentada en Chile no tiene el mismo efecto —en términos de agregar intereses y actores políticos descontentos— dentro de plataformas políticas existentes o, si se quiere, en nuevas organizaciones políticas?

– Es otra sociedad, compadre. Otra. Tienen mejor educación que la peruana, de lejos. Y encima van a mejorarla. En Perú, ni cuenta se dan que han retrocedido. Cuando yo era escolar, hace de eso muchos años, en una escuela fiscal —porque mi padre no me podía pagar una privada, y me mantenían mis abuelas paternas— recibía una estupenda educación, con cursos, con asignaturas, con notas, con reprobaciones, con maestras que no detestaban la cultura occidental porque no había aparecido todavía los confusos maestros del Sutep, que se creen chinos; los chinos se echarían a reír. No, lo de la educación peruana, que yo llamo no educación, es espantoso. Hay una palabra para la ignorancia que no sabe que es ignorancia. La usan los hindúes por el Veda. Y eso es lo que pasa.

¿Cree que seguimos en un escenario post colapso del sistema de partidos en el país?

– ¿Cuál colapso? El Apra existe. Keiko llena plazas en Puno. Cuidado con contagiarse del facilismo criollo de los señoritos. De los que van al mitin de izquierda con mayordomo.

Hay muchos analistas, entre ellos Steve Levitsky, que sostienen que los partidos políticos tradicionales desde hace décadas son los perdedores en la política peruana. Sobre el tema, ¿cuál es análisis?

– Steve Levitsky es el de los “autoritarismos competitivos”. Bueno, un concepto hay que ponerlo a prueba. Pregunto: el partido nazi compitiendo en Alemania de los años treinta contra socialdemócratas y socialistas, ¿es un ejemplo de autoritarismo competitivo a lo Levitsky? Esa etiqueta, me parece, es aceptada por todos los que quieren dar algún tipo de legitimidad a movimientos como el chavismo y otros que le parecen. Me parece entonces el profesor Levitsky menos profesor y más ideólogo. Por mi parte, nunca uso esa noción. Es verdad que esos movimientos son ambiguos, difíciles de clasificar, pero prefiero en la temática de la democracia y sus problemas, la calificación de Lydie Fournier, de “regímenes híbridos”. Es más realista, más clara. Y en materia de clasificaciones de partidos, después de Aron, los trabajos de Juan J. Linz. No me parece muy serio Levitsky. Es tan ideológico que por algo lo han adoptado los sociólogos marxistas de la Católica. Más claro no puedo ser. Hacen ideología, no ciencia. En mi libro La Democracia, entre el logos y el fuego (2011), que es un manual universitario, la confusa literatura de profesores americanos que juegan a progresistas no tiene sitio. Prefiero los europeos. Al menos, allá, los proautoritarios son más directos.

Pasando a temas internacionales, ¿cree que hay crisis de la democracia liberal en países como Ecuador, Bolivia, Argentina y Venezuela?

– ¿Cuál democracia liberal? Hay crisis.

¿Los populismos son nocivos para la institucionalidad democrática liberal en esos países?

– No hombre. Para comenzar no entiendo cómo aplicas algo todavía tan confuso, y que la gente no ha terminado de digerir —democracia liberal— cuando esta se funda en clases medias cultas y abundantes, sociedades de individuos (no lo somos todavía; somos de grupos, de clanes), tolerancia por el otro, respeto a las libertades.

¿Qué desafíos afrontan al respecto?

– Modernizarnos. Estamos fuera de la revolución de la ciencia y la tecnología. No estamos  por completo en la globalización del planeta, justo ahora en que el capitalismo está cambiando su modo de producción. Va a necesitar más gente del conocimiento que mano de obra. Lejos estamos de lo que es India, China, Brasil, nuevas potencias. Fuera de haber integrado el pensamiento crítico y la libertad de pensar. Entre las 300 mejores universidades del mundo, solo hay seis de la América Latina. Dos brasileñas, dos chilenas, una argentina y una mexicana…El Nuevo Mundo era antes. Hoy el Nuevo Mundo es donde hay libertades, sociedades abiertas, discusión, ciencia, investigaciones. Y en eso están entrando otras civilizaciones, no la América Latina.

Publicado en  Punto de Encuentro, 12 de marzo de 2015

http://www.puntodeencuentro.pe/columnistas/alan-salinas-ramirez/conversando-con-hugo-neira.html