¿Ha dicho usted diálogo?

Written By: Hugo Neira - Feb• 10•15

Hoy, lunes 9 de febrero, se realiza la primera reunión entre gobierno y “todas las organizaciones políticas”. Así, en choclón. Comandante, pues. Al mismo tiempo, se sabe que no asistirán ni Keiko Fujimori ni Alan García. Es más, tampoco representantes del aprismo y del fujimorismo, al menos es lo que parece. No es que se trate de una situación gubernamental in extremis, como decían los curas cuando usaban el latín. Es cierto que hay un deterioro del régimen, pero no al punto de llamar a una Junta de notables. Aunque nunca dejé de pensar que el país del 2011, solito, se había disparado a los pies al elegir al que eligieron, no por eso me sumo a señoriales intrigas, a los de vacancia ya.

Quisiera comentar convocatoria y ausencias. A lo que voy, ¿reuniones sin la oposición, sin apristas y fujimoristas? Entiendo sus reparos. Espero, por mi parte, entiendan mi franqueza y libertad. Es cierto que la cita nace defectuosa. Pudo ser, como se usa en estos casos, con la oposición. Pero el presidente es militar y eso sería como legitimarlos. Luego,  “fuerzas vivas”, eso dijeron. Y sociedad civil, las ONGs, como si muchas no fuesen lo que son, semi-partidos. Cierto, la cita es mañosa. Está hecha de manera que inhiba a Keiko Fujimori y a Alan García de ir. Y justamente eso han hecho, pisar el palito. Me parece más ganaban en ir que no ir. No pasará gran cosa, salvo que ellos no fueron.

Ahora bien, el gesto del “no voy”, ¿coincide con las últimas encuestas? O sea, peor. Keiko sale pimpante, muy por delante de PPK. Y García y Toledo al 4%. Lo cierto es que la insistencia de “los medios” por lo inmediato, con una inconsciencia del tamaño de un estadio, hace olvidar a la opinión pública las cifras de disminución de la pobreza hasta el 2011. La antipolítica ha vuelto. El raje es gigantesco. Y en ese clima, mi pregunta es: ¿salen ganando Alan y Keiko con no ir?

No lo creo. Para decir esto, apelo a mis orígenes plebeyos, gracias al cielo, vengo de abajo, y estudios y viajes no me han hecho perder la intuición de la calle. Los partidos, cuando se aburguesan, pierden el indefinible sentido de lo popular. El gesto —puedo equivocarme— los aleja de la sencillez del ciudadano de a pie. Es como si ya los escuchara decir “¿No van?! No voto por ellos”. Sin embargo, ambos conciertan con sendos aparatos partidarios. Y ha habido un comunicado del aprismo. Y se sabe que Keiko tiene una línea dura interna. Con todos mis respetos, discrepo. Por encima de bizantinas sospechas, tenían una obligación principista, ser la alternativa democrática. Alan, digan lo que digan, no la ha faltado en sus dos gobiernos. Y Keiko, que se propone como la des-albertización del fujimorismo, ¿tampoco va?

Hoy en la América Latina, las reconversiones prodemocracia están a la orden del día. Lo hizo Mujica el uruguayo que fue tupamaro. Lo hizo el propio aprismo cuando deja de pensar que solo el aprismo salvará el Perú. ¿Qué pasa ahora? ¿Vuelven al gueto? Lo digo sin mala fe. A unos y otros, el tema no es 2016 sino la representatividad. ¿Y no van? Tocqueville decía que la democracia era, en última instancia, “un modo de vivir”. Los políticos del ayer, habrían ido. Cuidado con contagiarse del fastidio medio disforzado que los peruanos adoptan ante el tema político, está de moda desdeñar. Y los líderes políticos, ¿también antipolíticos?

Publicado en El Montonero., 09 de febrero de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/02/ha-dicho-usted-dialogo/

 

¿Has dicho Estado?

Written By: Hugo Neira - Feb• 03•15

Juan Paredes, querido amigo, has escrito un editorial, el pasado domingo 25, muy fuerte, tanto que amigos me alcanzan un enlace. Y me preguntan qué me parece. Aunque de viaje, lo voy a comentar. Y no es la primera vez. Hace diez años, abril de 2004, comentaba un libro tuyo. La República incompleta. «128 páginas donde no sobra nada.» Y lo traté de «libro serio, al que no le falta coraje y hasta rabia». Tratabas de “la sociedad democrática” (:30). Lo que entonces dijiste no fue dulce. “Sociedad como la peruana, políticamente desestructurada, de cultura amoral”. Hoy te ocupas de “jefatura de Gobierno y Estado”. Y dices que no camina. Esa nota tuya revela que la salud del bien público se deteriora.

En lo que me concierne, no me sorprende. Yo escribí «Ni con una pistola en la sien», 02.06.2011, en La República: «Si gana Humala la inestabilidad institucional no acabará el 6 de junio. Por el desencuentro entre Congreso y Palacio. ¿A quién va a servir? A todos y a ninguno.» Dicho y hecho, pero en algo me equivoqué, lo creí un voluntarista.

Pero Juan, ¿por qué llamas Impostor al Estado si en el Perú no lo hay? Si un extranjero te leyera, le parecería que hablas de un Jefe de gobierno de Bélgica o Canadá, con un estupendo ‘establishment’ que no quiere utilizar. El poder es otro mito peruano, Juan. Si tienes algún amigo que se haya puesto el fajín, pregúntale. Y te dirá lo que me dijo uno: “cuando eres ministro, los límites de tu poder se acaban en la puerta del Ministerio”. Dejémonos de cuentos, los peruanos no tienen ni quieren Estado. Lo he dicho en esta misma columna. Hay un antiestatalismo popular. Desde la sociedad, «somos el país más ácrata del mundo. Y como hay plata, los resultados son malsanos: somos una combi y por Comas ‘tu envidia es mi progreso’».

No hay Estado, Juan. Pero en tu editorial parece que sí lo hubiera. No niego que tenemos algunas islas de modernidad en lo civil. Torre Tagle por ejemplo. Economía y Finanzas. La gente del BCR. Pero Estado, no. Eso que en el mundo anglosajón llaman ‘establishment’ y los franceses, ‘cadres’. ¿Por qué la noción? Porque tienen sus cuadros. Y los preservan. ¿Cómo se hace un Estado moderno, Juan? No lo digo por ti sino por el lector incrédulo que nos lee por encima del hombro. Se llega mediante un par de cosas. Por concursos públicos. Y pagando impuestos. Ya sabes, el 75% de la PEA no paga impuestos. ¿Entonces? ¿Estado en un país apasionadamente informal?

Al grano: no tenemos sino un paquete de ministerios. ¿Y te imaginas que un mandatario decida que al Estado se ingrese solo por concursos? Es un camino rabiosamente impopular la reforma del Estado. No hemos querido tener lo que ya tienen Colombia, Brasil y Chile. Una esfera de poder que el poder político legítimo hereda y no toca. ¿Soy claro? Nada de que nombro a mi papá o a mi querida hijita. ¿Qué tenemos entre tanto? Como lo dices, Jefaturas. El tema de cómo hay pueblos sin Estado (Harris) da para largo. Abrevio, hay sociedades de eternos “protoestados”. Los hay en África y en el mundo islámico. Eso somos. Ayllus en el poder, clanes. Y manda el capricho. La anomia llegó al sillón presidencial, Juan. Pero en el 2015 estaremos en 4%, 7% ¡! ¡Venga un buen pisco!

Publicado en El Montonero., 02 de febrero de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/02/dicho-estado/

Charlie Hebdo/Jóvenes

Written By: Hugo Neira - Ene• 27•15

Se ha puesto de moda, para mostrarse tolerante, autoproclamarse: «Yo soy Charlie». Bueno, lo que es moda no incomoda. ¿Qué tal una miradita por casa? Entonces «Soy Caretas», cincuenta años de zumba y de buen humor aunque hay tantas razones en el Perú para perderlo. «Soy Carlín», sus caricaturas, para la historia la de Alejandro Toledo y de Eliane, despertándose a medianoche y en el lecho conyugal, profiriendo: «Cagetas debe mogir». Las crónicas de Rafo León, no sus viajes, la China Tudela, pituca culta que quiere ser de izquierda, pero no llega, vive de chambas que le consiguen sus amigos con ONG y está enamorada de Diego. ¿Cuál otro, pues? Y «Soy Alfredo», sus calatos, «jodidos pero contentos». Y «Soy Monos y Monadas», de sus épocas, la mejor, cuando al general Francisco Morales Bermúdez le hacían titulares jugando con el apellido, «Francisco no vales nada». En pleno gobierno militar, y la verdad, nos reíamos, y el general de seguro levantó una ceja pero no dijo ni michi. ¿Eran otros militares, no? Como diría mi amiga Mati, «más civilizados». Y a Leguía le faltaba el respeto Variedades. Y a Castilla, Piérola, Pardo, los “subversivos lápices de colores”, ver el excelente libro de Ramón Mujica, en la BNP. Todo esto para una frase tonta: el humor siempre acompañó la tortuosa política peruana. Un humor criollo, lo parisino es otra cosa.

Sí, claro, compraba Charlie Hebdo. En los años vividos en París, que fueron muchos (a partir de aquí, no falta quien me insulte en los blogs). A la vuelta de rue Saint-Guillaume, de Ciencias Políticas, había un quiosco. Confieso que a veces me irritaba y no por razones religiosas. Recuerdo una portada, Valéry Giscard había derrotado en una presidencial a una coalición de izquierdas, a Mitterrand. Y la portada, un titular de enormes letras: «Socialistas, comunistas, izquierdistas, estudiantes, feministas, ecologistas, ‘Vous l’avez bien dans le cul’.» La yuca la tienen en el ojete. Y una YUCA a toda página. ¿Feo no? Chocante, vulgar, brutal. Charlie Hebdo es eso, de una malacrianza deliberada. Que en Francia gusta, así son. Y aun los que tienen origen popular —la mayoría de cuadros profesionales— ostentan sus orígenes plebeyos. No como en el Pirú donde los ocultamos. ¿Se entiende entonces el humor ácido de Charlie Hebdo? En ese momento me pareció una patada en las bolas, era joven, y en consecuencia, medio sectario. Igual compré el número. Era verdad. Las grandes reformas se retrasaban.

Los jóvenes en Lima. Se han despertado a la política por donde menos pensábamos. ¡Por los derechos sociales! Cierto, no se puede generalizar, los hay distintos, como enrevesada es la estratificación social en Perú. Unos jóvenes, los que tienen estudios universitarios, iniciaron movilizaciones. Y los otros, los sin calificación, la inmensa mayoría, andaban callados. ¿Los de estudios superiores son una elite? Sí pues, lo son. Pero una vez más, las revueltas arrancan en los pisos de arriba. Luego se contagian. Y eso es lo que está ocurriendo. Resulta que a los muchachos de abajo también les parece bien —según las encuestas— derogar la ley Pulpín. Los estrategas de Palacio creyeron que «los sin trabajo juveniles» iban a atracar. Pensaron, «quieren chamba aunque sin derechos», pues no. Los explotados por el hiperliberalismo del peruano barato están en los semiempleos de Saga Falabella, de Ripley, en mineros informales, por todas partes. ¡Caramba! Es una subversión contra el capitalismo salvaje. El tiro les ha salido por la culata. Han robustecido a todas las oposiciones. ¿Qué les faltó? Una cosita, un partidito político. Otra vez, un Presidente sin correas de transmisión. Qué país, no aprenden. Pero los jóvenes no están pidiendo ninguna vacancia presidencial. El pacto republicano son cinco años. Y yo que nunca creí que fuese a hacer un buen gobierno, digo ahora: se lo tienen que bancar hasta el último día de julio del 2016. El resto es lo de siempre, intrigas palaciegas. No volvamos al pasado.

Publicado en El Montonero., 26 de enero de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/01/charlie-hebdojovenes/

 

Dos libertades

Written By: Hugo Neira - Ene• 20•15

¿Impresionante, no? La reacción masiva de la gente en Francia. Nunca ha ocurrido. Ni cuando liberaron París, agosto de 1944, un millón de personas en la calle. Cuando el equipo francés campeón del Mundial de fútbol, julio de 1998,  millón y medio. Era el verano, y por azar estuvimos con mi mujer; habían montado grandes pantallas al aire libre. Ni cuando en mayo del 2000 Le Pen entra en la segunda vuelta. Hoy, ante la masacre, 4 millones en toda Francia. Comprenderán, no puedo hilvanar esta crónica como un espectador imparcial. Francia ha sido madre adoptiva, cada vez que tuve que irme fuera. Crónica, pues, desde la confidencia y sin ostentación. Miren, no solo París sino ciudades medias y en la campiña. En Lyon, ciudad más bien introvertida, unos parientes me dicen: unos 300 mil. Y en una comuna, de esas encantadoras que tiene Francia, en Luzech, al sur, donde vive apenas 1650 personas, me cuentan, igual salieron a manifestar.

¿Contra quién?  Contra los que han venido a matarles gente. A asesinar a quienes practican el más viejo oficio civilizado del ser humano, hacer reír. Y a costa de poderosos. Curas o políticos. Cuando esto ocurre, cuando ciudadanos franceses se unen de ese modo, se llama “l’union sacrée”. Quiere decir hay asuntos no negociables. Para los franceses, patria, vida, libertad de expresión, viene a ser lo mismo. No ocurre siempre, es excepcional. Se equivocaron los terroristas. Partieron de esta idea: en Francia sufren de sinistrosis, el desempleo, el euro, cien problemas. ¡Qué mal los conocen! Se llaman a sí mismos râleurs, renegones. Nunca están contentos. Pero a las horas, estaban muertos los asesinos. Y marchas por todo lugar. ¿Qué ha sido entonces ese asalto a Charlie Hebdo y a una tienda de comida judía? Un Tarata. Un inmenso, planetario Tarata.

La libertad, sabemos que es difícil definirla. Y riesgoso ponerle límites o dejarla sin responsables. Sinuoso tema. Pero hay algo claro, a la libertad se la aprecia cuando se la pierde. En Francia ya les ha pasado, la ocupación nazi. No quieren que vuelva a ocurrir. Ante totalitarismos religiosos no veo a los franceses, ni a media Europa, asustados, temblando si ponen o no el dibujito con las barbas del Profeta. Y lo sarcástico es que en París está el mejor Instituto mundial de altos estudios del Islam. Y ciudadanos franceses musulmanes de confesión manifestando. Qué bien. Creo que debemos pensar en nuestras actuales libertades para el 2016. Hay gente tras el telón que busca de nuevo un mandón.

He dicho dos libertades. La segunda concierne a Héctor Béjar. Antes de partir supe que estaba en una clínica. Lo llamé por su salud. Somos amigos de toda la vida. Lo noté sereno, va a sanar. Y callé. Hoy, me entero que un grupo de izquierda lo postulaba para el 2016. No creo que arrase en las urnas pero no es el punto. Me parece estupendo por dos sencillas razones. Una, la presencia de una izquierda es necesaria. Para la salud general de la vida peruana. Dos, lo asombroso es que Béjar no haya sido candidato. Cuando muchos hablaban de ir al monte, se fue al monte. Como Mujica el uruguayo. Luego, la cárcel. Luego, sin temer los riesgos, con militares, 1969, para remover aquel Perú de cuatro siglos de indios miserables hasta la reforma agraria. Luego, experimentado hombre de Estado postvelasquista, CEDEP y una estupenda revista, con Carlos Franco y Francisco Guerra García. Luego se gradúa. Luego viajes. Luego libros. ¿Qué le falta? Es una buena pregunta que hay que hacérsela a quienes vuelven la izquierda un club de señoritos. ¡Ellos se autonombran! Acaso temieron en Béjar precisamente su libertad. No es manejable. Claro, ¡no ven que es de izquierda!

 

Publicado en El Montonero., 19 de enero de 2015

De los clericalismos, líbranos Señor

Written By: Hugo Neira - Ene• 13•15

Se llama Estado laico a aquel que no depende de ninguna confesión. Esta afirmación no es de un grupo ni de una tendencia. Es obvia. Así lo entendemos en las ciencias políticas. Un país jurídicamente laico no es antirreligioso. Pero esa es la monstruosa amalgama que ha circulado en estos días. No es así, he vivido suficientemente tiempo en España y en Francia para saberlo. Pongamos los puntos sobre las íes, el rival de la libertad de conciencia es el clericalismo. ¿Y qué es clericalismo? Ocurre cuando un clero (el que fuere) se entromete en la vida civil. Y militarismo es abuso de poder por militares. Ambos conceptos los pone en el tapete Ortega y Gasset en 1920. Profetizaba que ambos “ismos” llevaban a España a una guerra civil. Nuestra situación es más simple, ya estamos en una oralidad de guerra civil. Y ni cuenta nos damos.

Lo de Charlie Hebdo, ha provocado en la limeñidad algunas cavernarias reacciones. De eso me ocupo hoy, ¡de furores dogmáticos! Y aunque hay gente inmune a ejemplos foráneos, pese a ello, invoco un caso concreto, el de una poderosa nación que muchos de mis compatriotas conocen y admiran. Norteamérica. Una definición eficaz de laicidad es la quinta enmienda de la Constitución americana: “El Congreso no puede aprobar ninguna ley que tenga por objeto establecer (establish) una religión o prohibir su ejercicio”. Está claro, ¿no? Ni establecer ni prohibir. Desde su Independencia viven sobre dos principios. El primero, el Estado federal se separa de todas las iglesias. El segundo, la Constitución no reconoce ninguna iglesia de Estado, ni proscribe ni legaliza ninguna. ¿Eso hace atea la vida americana? De ninguna manera, el Ejército americano tiene capellanes y la referencia a Dios es frecuente en sus políticos. Los Estados modernos, si quieren serlo, son laicos de una y otra manera. Hay un caso que debe importarnos, España post-Franco. Artículo 16, inciso 3. “Ninguna confesión tendrá carácter estatal”. ¿Se vuelven ateos los españoles por vivir en un Estado laico? Obviamente no. Siguen yendo a misa, las romerías continúan, y lo público es materia de crítica. Risa y mofa la practican diarios y revistas españoles, incluso bajo Franco, ya lo contaré. La libertad de expresión no es un asunto europeo sino de todos. ¿Qué hacemos en Lima? ¿Suprimimos caricaturistas?

¿Cómo se inventaron los americanos? Mediante un pacto, mientras recibían millares de inmigrantes. Cuando solo eran trece pobres colonias bajo la tutela de un lejano rey inglés, desembarcaban hugonotes franceses, holandeses luteranos y alemanes puritanos. Y el primer ‘deal’ no fue ni el ‘happiness’ ni la propiedad del ‘farmer’, eso vino después, sino el libre ejercicio de cultos religiosos. Huían de una Europa de guerras de religión. No venían a reproducirlas. Buscaban un Nuevo Mundo. Eso lo entienden Hamilton y Madison, “los federalistas”. Eso lo explica muy bien Octavio Paz. Vienen a América para romper con el pasado. No pasó así en México colonial ni en el Perú, prolongaciones de España. Terminó la Colonia pero nos queda el hábito del desdén sectario. Hoy en Perú, el ánimo inquisitorial es obligatorio. No se debate sino se insulta: caviar, derechista, velasquista, izquierdista, fujimorista, aprista, neoliberal y ahora ‘laico’. Y así quedas regio. No hemos salido de tres cosas: cuartel, convento y sambenito. Flota en el aire la búsqueda desesperada de alguna ortodoxia. La verdad, a veces esa limeñidad me irrita, otras me divierte. Este cronista sugiere que en las plegarias de nuestras iglesias, añadamos el siguiente ruego: “De los clericalismos, líbranos Señor”.

Publicado en El Montonero., 12 de enero de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/01/de-los-clericalismos-libranos-senor/