La mala escuela y las “Habilidades”

Written By: Hugo Neira - May• 12•15

Primera plana y páginas enteras de diarios limeños llenas de rostros. “Detienen a miembros del aparato legal de la mafia de Orellana”, El Comercio a cuatro columnas. Y aparecen abogados, excoroneles, exvocales, y exprocuradores. No son todos, en La República hay otros cinco rostros. “El PJ acusa a  magistrados de la Corte de Ucayali, entre ellos a su expresidente de favorecer al jefe del clan —Orellana— y sus cómplices”. Algunos casos son notables por su habilidad. Segundo Vitery Rodríguez era procurador del PJ y según el mismo diario, “miembro activo de la organización criminal”. Los diarios Correo, Expreso, Peru21 tienen informaciones semejantes. Qué bien el trabajo de los diarios pero ¿en qué país nos hemos vuelto? Entre tanto, se muere un jubilado fonavista de un infarto cuando hacía cola desde la madrugada. ¿No pueden poner unas cuantas banquitas?

En las noticias, resulta admirable la habilidad de los operadores del delito. “Si hay acuerdo las lentejas son al contado”. Pepe Julio Gutiérrez, en supuesta grabación (La República, 08.05.15). Muy buenas lentejas, por cierto, 1.5 millones de dólares. Lo grabaron, qué hábil el abogado. El campeón de las habilidades es Serpost. Uno se pregunta ¿cómo entraron al Estado? Por la gran puerta, la de servicio. O sea, los servicios de limpieza. Genial, ¡cuando no hay nadie! Admirable. Por si acaso, viene del latín, y se admira uno también del diablo. En el catecismo nos enseñaron que el diablo es hábil.

Sobre el tema de la educación. Qué bueno que se tenga cursos de matemáticas, español o castellano, lengua extranjera, biología, química, ciencias naturales, historia, geografía, estudios sociales, artes, música, drama, educación cívica y militar y religión. Y física, trigonometría y filosofía y computación digital. Qué bueno. Hay que felicitar al Ministro de Educación. ¿Se la creyó el lector? A quien hay que felicitar es al de Educación del Ecuador. La lista está en Internet. Eso es la secundaria en Ecuador y en el resto de América Latina y del mundo. Unos tontos, curso por curso. Aquí inventamos lo de “áreas”. Juntas disciplinas y te ahorras libros, profesores y horas de estudio. Y el conocimiento normal ha sido reemplazado por las “habilidades”. Se nota. Están en las primeras páginas.

Nada de gente sesuda, tonta, estudiando carreritas. ¡Habilidades! Eso de hacerse ricos de golpe es reciente. No gente acomodada, no, como las viejas clases medias —¡qué tontería!—, el faenón. Millonario, ¡ya! ¡Caiga quien caiga! Me quito el sombrero, educadores, sobre todo, los de la escuela constructivista. “Nada de aprendizaje, nada de currículos” (vean la crítica de Ramiro Patiño R., en Internet). Ya saben qué da, no calificados para empleos y hábiles improvisadores.

Se ha juntado tres cosas. El crecimiento económico, la aparición de una clase de emprendedores, las Pymes. Y de pronto, otra gente. Una nueva a partir de licitaciones tramposas. De la secundaria no salen para trabajos manuales ni para estudios profesionales. Con el invento peruano de “áreas” y habilidades, tenemos 3 a 4 millones de seres humanos entre los 18 y 40 años que, literalmente, no son buenos para nada. Pero, para “habilidades” sí. No digo que todos, pero está claro, si no se tiene calificación, y al desaparecer el deseo profesional, solo queda el puro instinto de progresar a como dé lugar. Y eso es lo que hemos creado. No tiene la culpa de este vasto derrumbe social ni el mercado ni el Estado, sino la inmensa mayoría que se tragó ese “delirio racional” de una escuela peruana sin asignaturas y sin libros. La mala escuela produce los empresarios de la sombra. Y pensar que en este mismo momento, las escuelas están llenas de millares de víctimas. El Perú es un 28 de diciembre permanente.

 

Publicado en El Montonero.,  11 de mayo de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/05/mala-escuela-y-habilidades/

 

¡¿Qué 2016?! Hanan/Hurin

Written By: Hugo Neira - May• 05•15

Hace una semana, el Premier en el Congreso y se esperaba lo peor. Como el Perú es el país de problema y posibilidad, nada de eso. ¿Qué pasó? En quechua suena precioso. Cutipana cuni ñinacuni. “Disputaron con paz y con razones”. Aunque hubo unos momentos de ira, pero no duró. Cateriano me pareció hombre de reflejos rápidos, cuando comenzaba a hacer agua la investidura, dado el tema de las «facultades delegadas», retomó la palabra y con mucho tino, dijo que eso, en efecto, tendría que volver a verse. Claro, no han pasado los idus de marzo, no acaban nunca en Lima.

No sé como vivió el amable lector esa comparencia, pero la verdad, al segundo o tercer congresista, salí volando a buscar un cuadernillo y lápiz en mano. Aprendí mucho. Varios congresistas aprovecharon la ocasión para pedir inversiones en sus regiones. No era el caso, sino la investidura. Pero, ¡qué de datos, de cifras, de situaciones! No sabía que en Puerto Maldonado habían sustituido los cultivos de coca por los de café. Y que los fondos para luchar contra el dengue en Piura y Tumbes los usaron para otras cosas. El de Junín dijo que la región central alimenta a Lima con 3800 toneladas, no recuerdo si por mes o semana, pese a las peores carreteras del Perú. No sigo, los congresistas hoy conocen la «problemática». Pero como dicen mis paisanos de Andahuaylas,  falta  la «solucionática».

Es complicada. El poder se lo disputan los hanan, los de arriba. Y los hurin, los de abajo. Pero aclaro, no es ricos contra pobres, sino ricos + pobres, o unos tipos especiales de pobres ascensionales. Y hurin lleva elites + masas, mezcladas, revueltas, inconcebiblemente juntas. El Perú no solo es heterogéneo sino entreverado.

Pasa que en estos días estuve revisando mis notas sobre José María Arguedas, sus novelas y sobre todo, ese terrible proceso que le hicieron, la mesa redonda, republicada por Guillermo Rochabrún. Y a eso voy. Creo que estamos en el polo opuesto al Perú de los 65. Entonces, el conflicto era entre un Perú occidentalizado muy pequeño y un punto de vista aborigen vasto y casi desconocido. Pero Arguedas sí sabía de ese mundo, y no lo veía tan supuestamente mágico y telúrico. Sus dudas giran en torno a Rendón Willka. Le preocupa. Un ya no indio. Rendón, el jefe local, grupal, palabras de Arguedas, ¿y qué hace? Se entiende con don Bruno! “Que pertenece a otro mundo”. Don Bruno es el chapado a la antigua, el hacendado brutal, distinto a don Fermín, el hermano. Estos personajes, todo peruano debería conocerlos, como los rusos los suyos, Tolstoi, Dostoievski y Gogol. Pero ya sabemos, en el Perú no hay cursos en secundaria de literatura. O sea, en las escuelas públicas los desculturizan. Entonces, Rendón el supuesto indio, de la manito con el peor de los dominadores. El más cínico, don Bruno. ¿Y qué caracteriza a este Willka? Arguedas lo dice a grandes voces: ¡Engaña a todos! (p. 49, en «¿He vivido en vano?») Clarito, ¿no?

¿Rendón? Nada de ponerse a la cabeza de una cholificación en la que Quijano confiaba, y Carlos Franco. Hoy está en el gran mercado, en el reparto de poderes dentro de un orden jerárquico inamovible y en la angurria por el oro, el botín, la falta de escrúpulos, que viene de conquistadores aliados a kurakas. Hanan, arriba, juntando a los don Bruno con los Willka. Tampoco son derecha. Es arriba mezclado con abajo. Y hurin va a ser abajo mezclado con arriba. Eso se puede en Perú. No hay derecha ni izquierda, así solitas, bien definidas, tal vez en Chile o en Colombia. Aquí somos barrocos, unas 23 derechas que no dicen que lo son. Y otras tantas izquierdas. Y ya verán las uniones mezcladazas que se vienen. Y no se olviden, hanan o hurin, son brazos del mismo cuerpo. A buen entendedor…

 

Publicado en El Montonero., 04 de mayo de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/05/que-2016-hanan-hurin/

Good bye Mister Estado

Written By: Hugo Neira - Abr• 28•15

De tantas cosas quería hablar en esta nota semanal. Por ejemplo, y no es broma, cómo discuten americanos y europeos —con sistemas de capitalismo muy diferentes— un Tratado de Libre Comercio (TTIP). Llevan dos años a puertas cerradas. Si lo logran, serían 800 millones y el 40% del PBI del mundo. Pero ¿cómo puedo ponerme a explicar aquello cuando en la cercanía, está grave, muy grave, un querido amigo? Se llama o llamaba Estado peruano. A ese amigo, yo le debo lo que soy. Gracias a sus escuelas públicas, otrora de calidad, aprendí a adquirir conocimientos, no “habilidades” como en aulas hoy padecen millones de peruanos que integrarán las filas de los descalificados. No es la educación lo único que hemos perdido en estos años de alegre caos. Son los órganos centrales de mi amigo.

¿A qué me refiero? Acabamos de enterarnos: “los lazos de la familia Oropeza entraron en el Estado y la política” (El Comercio, 29.04.15). Y lo hábil que ha sido la mafia estos últimos quince años. “Las empresas vinculadas con los Oropeza, se ocuparon de los servicios de limpieza de 25 instituciones públicas. Y entre ellos, el Ministerio Público, la Contraloría General de la República, el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC).” Y de paso, los ministerios de Trabajo, Economía, CORPAC, Petroperú, la lista es larga.

Qué inteligentes. La del mal pero de sacarse el sombrero. En vez de querer tomar el poder por las armas (guerrilleros de los sesenta y senderistas), o de influir en el Estado como grupo de presión (Confiep), o colgándose de la casaca de un militar porque en las urnas no pasan del 5% (la Izquierda con Humala), hicieron algo más astuto. Por arriba, con plata, comprando funcionarios. Ni Al Capone. Comparado con la astucia del achoramiento victorioso, un pobre diablo, apenas controlaba la policía de Chicago y un puñado de jueces. Un chofer, como suele ocurrir, muy inteligente, me responde cuando le pregunto cómo ve las cosas: “El Ministerio Público ha colapsado”. Es peor, le respondo.

Hay una palabra clave en ciencias políticas. En los griegos: el ciudadano no podía ser un esclavo, es decir, alguien que no se perteneciera. En Marx, por la miseria, el obrero no era dueño de su vida. La llama alienación. Hoy nuestro discapacitado Estado está alienado al otro. No es que hay solo desorden o anomia. No, hay ya otro orden en el Perú. Va de policías (no todos) a fiscales, jueces. Y vaya usted a saber cuántos funcionarios más. Por el momento paralelo, y mañana, total. Adiós Estado de Derecho. Para lo que nos importa. Bravo, también, para los partidarios de ¡solo el mercado!

¿Lo merecemos? Sin duda, por ingenuos. Creíamos que ya, ¡la habíamos hecho! ¡A dos dedos de entrar a la OCDE! ¿Se acuerdan? Ya porque Mistura y la mejor gastronomía. ¡Ya en pleno desarrollo! Y Jaime de Althaus sugería enviar nuestros tecnócratas a la ‘estatizada’ Europa¡! Cuatro gobiernos, democracia, desarrollo, mal que bien (1990-2015). Pero las empresas de servicios y otros tentáculos, penetraron. Aquí las mafias no han necesitado guerreros de las FARC. Aquí, nos dormimos. Como siempre. Con la Independencia. Con la Guerra del Pacífico. Con Sendero. Si hubiese un campeonato mundial, el primer puesto: campeones en autosatisfacción. ¿Han visto el dedito que levanta Gerald en sus fotos? Nos insulta y seguro que estudió “habilidades”. Lo de Oropeza y su red dentro del Estado revela un cuadro clínico de parálisis cerebral profundo en mucha gente que creía que ¡ya!. ¿Y el 2016? El golpe decisivo. ¿García, Fujimori, PPK? Tienen que salir de estos y poner su outsider. No el de los intelectuales de izquierda, el suyo. Creo que va a ganar el candidato de la sombra. Se termina una época. Good bye Mister Estado.

 

Publicado en El Montonero., 27 de abril de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/04/good-bye-mister-estado/

 

Carta de Béjar. Y de paso, Flores Galindo

Written By: Hugo Neira - Abr• 21•15

Héctor Béjar acaba de escribir una carta (https://vozdelatierra.lamula.pe/2015/04/15/carta-de-hector-bejar-a-las-izquierdas-del-cpufi/vozdelatierra/). Me limitaré a algunas observaciones. Por cierto, me parece una carta estupenda. Clara, directa, sincera. Comienza diciendo que vivimos un sistema abominable que debe ser cambiado. Béjar no se ha olvidado que es Béjar y añade: «Por lo menos para mí, la palabra revolución, ahora olvidada, mantiene su sentido». Pero no está hablando de ponerse otra vez un Mauser a la espalda, aunque con el excomandante nunca se sabe. Lo de Béjar no fue un paseíto por Locumba, o algo por el estilo. Pero no se trata de volver al pasado.

La carta no se va por las ramas. Con una rarísima sinceridad pinta un cuadro feroz de la desvencijada izquierda. «Si ahora no contamos con ningún instrumento de poder real es porque desperdiciamos las circunstancias favorables cuando se presentaron: parte de la izquierda fue el más firme obstáculo a la revolución militar de Velasco» (chúpate esa). «La izquierda parlamentaria de los setenta abandonó su base popular. La Izquierda Unida no estuvo realmente unida» (zuácate). «Partidos y personajes corrieron detrás del actual presidente cuando era candidato, en vez de formar una agrupación capaz de contribuir a una candidatura respetable» (patadón en salvas sean las partes). Y luego: «Personajes de izquierda han participado en todos los gobiernos nacionales incluido el de Fujimori solo para hacer seguidismo». Y en medio de la carta: «Al final son los únicos que salen ganando; porque ellos, sus familiares y allegados se acomodan en las burocracias nacionales, regionales y locales» (contrasuelazo).

La otra noche, leyendo un texto de Flores Galindo, me tropiezo con una conversación que tuvo con Guillermo Nugent, y llegaron a la conclusión de que no habían sido capaces de crear una cultura (Obras, V, :280). No pienso eso, creo que la había, pero se ha esfumado. Y dice AFG: «La distancia entre la cátedra universitaria y el libro de texto (…) se ha incrementado». Esto en 1982. Dios del cielo, ¡qué diría hoy! No hay textos ni cursos. No hay historia en los colegios. Ni gramática, ni literatura. Flores Galindo hablaba entonces de “zonas de refugio”. Y en efecto, las revistas Héctor. ¿Pero hoy? Desapareció Quehacer. Socialismo y Participación. Cuestión de Estado. Eran muy buenas. ¿La izquierda no compraba ni sus revistas?

Un aspecto de la crisis presente me parece capital. La desaparición de una cultura, en el sentido antropológico del término. Tras decenios de lo que Cotler llama el “desarrollo infeliz” en educación, lectura por las capas populares y conciencia crítica, hemos retrocedido a la Lima anterior a Leguía, Mariátegui y Haya. En materia de cultura, salvo el teatro y la cocina, la actitud es grosera, masivamente indiferente. Y no me vengan con las ferias, proporcionalmente a la población alfabeta, no son nada. ¡Qué inteligente es el Imperio! Celulares, Smartphone y chau. La victoria del mercado en un país que se ha desculturizado como el nuestro es fatal. Tú dices la izquierda, yo te digo todo el mundo. Todo lo que ves en tus viajes de altermundista y yo, por mi insaciable curiosidad ­—la marcha de las ideas y del mundo— no interesa ni a las elites ni a los Conos en Lima. Esas familias populares, medio regordetes, que se sientan en un restaurante y cada uno abre su Smartphone, ni conversan, me inquieta. No sé por qué, me parece una escena de 1984, la novela de anticipación de Orwell. Un fascismo suave camay, mientras unos cuantos toman las decisiones. Tres generaciones de los que no han leído nada de nada irán a las urnas. Votarán por alguien que se les parezca.

 

Publicado en El Montonero., 20 de abril de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/04/carta-de-bejar-y-de-paso-flores-galindo/

 

Galeano. Ni esto ni aquello

Written By: Hugo Neira - Abr• 20•15

No, Eduardo Galeano no es “el último de los escritores comprometidos”. Tampoco es su obra el resumen de “todos los males de América Latina causado por los Estados Unidos”. En la masa de seudocríticos y productores de baratas blasfemias, menos mal brilla el crítico Alonso Rabí «su castrismo puede condenarlo ante muchos ojos, pero en mi persiste el autor de ‘Memorias del fuego’» (Enrique Planas, El Comercio,  p. C3, 14 de abril). Galeano fue varias cosas, diversos roles, y eso confunde a sus apresurados enterradores.

Pensar es a veces negar, y voy a seguir un rato con los ‘no’. ¿Escritor comprometido? Se están confundiendo con Sartre. No pues. Sartre era filósofo y los “comprometidos” en América Latina por lo general eran novelistas, que corrían unos riesgos que el pensador Sartre no tuvo. Cortázar no pudo vivir en la Argentina, lo hubieran tasajeado en alguna prisión militar. Riesgo que sus tranquilos críticos de hoy nunca han corrido. Además Sartre era un poco mayorcito para nosotros, y lo de Galeano toca un tema generacional. El ‘engagement’ es una vaina bien complicada, mejor la dejamos. Sartre era francés, o sea, no lo  iban nunca a meter preso; se lo propusieron a De Gaulle, y este dijo: “No se mete en la Bastilla a Voltaire”. ¿Qué diferencia, no?

Volvamos a Memorias del fuego. Es su invención. Me explico. Galeano era tan creativo que rompe los géneros, de tanto escribir novelas y ensayos, termina por cruzarlos,  o sea coge un texto, una crónica, la vuelve a contar, y uno no sabe dónde está el dato objetivo y la emoción de Galeano. Son, pues, “memorias”, de la dominación  y “el fuego” lo pone el alma atormentada del escritor, su alma crítica. ¿Se puede tener un alma crítica? Sí, cuando se es un escritor como Galeano, desde la periferia de Occidente, no solo la razón para el “pensamiento crítico”. En su caso, la poesía acompaña a la diatriba de la miserable realidad. Nos deslumbró Galeano. ¿No es cierto Max, no es cierto Mati? Insisto, no solo lo que dijo, sino cómo lo dijo. ¡Y lo presentan como un aburrido marxista! Y otra iluminación, Ernesto Cardenal, cura y poeta. Si el lector no está muy convencido, vaya a ver José Miguel Oviedo, 4° tomo, pp. 383-384. Eso del “bricolage” de Galeano, lo he dicho hace años en mis cursos. También conocí a Galeano, pero no me da la gana de contarlo.

Qué vamos a hacer Eduardo, los asnos que no te entienden están siempre presos de un credo. En nuestros días, teníamos que berrear con los estalinistas. Ahora se han pasado con armas y bagajes al liberalismo, y no son liberales. Qué diablos, una generación se equivocó con el castrismo, pero ya quisiéramos hoy un Galeano que nos cuente la enorme miseria de la realidad latinoamericana, porque en nuestra ciudad no solo hay “gente que hurga en la basura para poder comer, sino en la madrugada con abuelos pobres que cuidan carros a cambio de un sol”, en crónica de Milagros Leiva. ¿Quién es el Galeano de hoy que se indigne ante los horrores de la desigualdad y sobre todo de la arrogante incultura? ¿De la nueva barbarie, y ese candidato presidencial que se jacta de no haber leído nunca un libro?

Sí, estoy mezclando la reseña de vida y la diatriba del momento. Y eso es estilísticamente, homenaje a Galeano. Una oda al guerrero de ideas, al fuego inextinguible del pensar libre. “A las aladas almas de las rosas te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero”. ¿Pero qué hago yo citando el poema de Miguel Hernández si en mi país han arrancado los cursos de literatura a todo el mundo?

Publicado en El Montonero., 16 de abril de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/04/galeano-ni-esto-ni-aquello/