La visita del héroe

Written By: Hugo Neira - Oct• 13•14

Los años 60, en Perú pasaban  cosas. En 1963, la muerte de Javier Heraud. En 1965, la de Luis de la Puente Uceda en Mesa Pelada. Las utopías sociales comenzaban a contar sus muertos. El Leviatán de la Iglesia se desperezaba y 1962 es el año de Vaticano II y de Juan XXIII. El cine era Fellini, Godard, y Jules et Jim es de 1962. El fútbol era Cubillas y Chumpitaz.  En la pantalla grande, con el rostro de Sean Connery todavía joven, 007 era James Bond. Se muere o la matan a Marilyn Monroe. Y en eso aterriza en Lima el general De Gaulle. En los 60, el mundo era terriblemente joven.

Esos años eran un muchacho con los cabellos largos que escuchaba rock, o un posible guerrillero, o una muchacha vestida de gitana con vivos colores, todos los caminos conducían a Katmandú o, como quedaba lejos, al menos al Cuzco, entonces lleno de hippies. El siglo venía con marihuana y muchas ilusiones, mucho nos interesaba la estrella ascendiente de una revolución en Cuba con jóvenes barbados como griegos antiguos, Fidel Castro y Guevara. De seguro iban a hacer un socialismo distinto del soviético, eso creíamos. Cuando en eso aterriza en Lima el general De Gaulle.

Los 60 era la minifalda y la píldora anticonceptiva, y en el mundo no había sida, ni paro ni recesión. Había Guerra Fría, y a la vez el comunismo estaba cambiando. Kruschev revela los crímenes de Stalin. Y América era John Kennedy, un raro presidente, al interior de los Estados Unidos un renovador y también el fracaso de Bahía de Cochinos. Todavía discutimos quiénes lo matan en noviembre de 1963, y a Martin Luther King. La revolución cultural barre China en 1966. La muerte del Che es 1967. Yo ya no estaba en Lima, ni en el diario Expreso. Pero había contado cómo los campesinos cusqueños cambiaron el curso de la historia al tomar las inmensas haciendas sureñas —«recuperando tierras» decían— sin matar a un solo hacendado. Por esos años aterriza en Lima el general De Gaulle.

En el Perú mismo pasaban cosas. El crecimiento económico continuaba, crecía Lima con barriadas, crecía nuestra esperanza, por encima de la cabeza de todos volaba el ruso Yuri Gagarin, desafiando a los americanos en la carrera del espacio. Los 60 eran años frescos, ilusionados. En Expreso escribía Lucho Loayza, Raúl Vargas, nuestro corresponsal era Mario Vargas Llosa. Mi generación soñaba de pie, César Calvo, Arturo Corcuera, Max Hernández, Matilde Ureta, y Ricardo Letts en Cooperación Popular de Belaunde yendo a pueblitos andinos. El tema no era si el ‘mercado’ o el ‘Estado’ sino que íbamos a hacer una revolución, acaso pacífica, acaso violenta. Y en eso aterriza en Lima el General De Gaulle.

Para mi generación Francia era Camus, Sartre, pero también la guerra colonial en Argelia contra la cual hacíamos mítines, y de vez en cuando unas cuantas piedras en embajadas. Cuando llega De Gaulle, sabíamos su papel en la historia de Francia, su Resistencia a la Alemania nazi, pero se nos escapaba las razones de su rechazo de la débil IV República, la invención de la V República, un Estado fuerte. No vi ni vimos eso. Sino una Europa liberada de hegemonías. De la americana y de la soviética. Un viaje de tres semanas, 32 mil kilómetros por la América Latina. Nos quedó una frase, dicha en castellano, «la mano en la mano».

De Gaulle no critica directamente en su viaje a las otras potencias. Pero, gran orador, se las arregla para que lo entiendan. En el balcón de Palacio dirá, con un arte de la síntesis heredada de la cultura francesa: «Francia es un país grande que ama a los países medianos y pequeños. Hay países grandes que no los aman». La gente escucha en la Plaza de Armas y rompe a aplaudir. El pequeño era el Perú. El grande USA. No nos quería. Francia sí. Todos entendimos. Eso fue todo. Éramos unas 50 mil personas en las calles, de Miraflores al Centro. Mucho para la Lima de entonces. Lo mismo pasaba en Caracas, Río, La Paz, Quito, Buenos Aires, México. Y nunca más hubo un jefe de Estado europeo tan aplaudido.

 

Publicado en Caretas, n°2355 del 09 de octubre de 2014, p. 64-65

Voto sensato en Lima y en provincias, descuajeringue

Written By: Hugo Neira - Oct• 07•14

¡Lima ha cambiado tanto! El niño Julius de Bryce Echenique descubre esta ciudad desde el carro, sin bajarse, el que maneja el chofer Carlos mientras la empleada Arminda le hace conocer desde la ventanilla «todas las Limas de hoy, ayer y las que fue», y el Mercedes deja atrás las grandes casonas y atraviesa una urbe «con casas cada vez más feas y menos árboles». Pero la enorme urbe de hoy, como la describe Giovanni Anticona y que sigue amenamente Javier Protzel, es vista de otra manera. Un estudiante de arqueología de la Universidad Católica toma dos micros. “Uno en Javier Prado” y el otro “en la avenida Túpac Amaru {…}. Una senda recta {…} que atraviesa el Rímac, Independencia, Comas y finalmente, Carabayllo”. No hay exotismo ni misterio ni para el narrador ni para Protzel, sociólogo, en magnífico libro que comentaré otro día.

Pero es la tarde del domingo y se tiene los resultados a boca de urna. Dos victorias y una cantada derrota, la de Susana Villarán. Lo siento, pero hay que decirlo, ha sido un voto sanción, no por lo que hizo o no hizo sino por modales y talante. Los peruanos no aguantan que los dividan más allá de sus legítimas diferencias. Es una lección para los que creyeron que tratando a la clase política casi por entero de “corruptos”, iban a producir algo así como el “que se vayan todos” de los bonaerenses. El tiro les ha salido por la culata. El aprismo con Cornejo está de vuelta. Y las grandes máquinas electorales.  Ahora bien, si en las líneas precedentes hablo de literatura, es porque existen señales de cómo ha cambiado la vida peruanolimeña. Si Susana y su gente hubiesen hojeado la novela de Anticona o escuchado, al menos, a los taxistas limeños. ¿Sabe el lector que la mitad de taxistas limeños tienen educación superior? (Protzel, p. 353) No, prefirieron ‘pitonisos’ extranjeros.

La contraparte de este voto limeño (lo anticipé, “el voto lógico”, (*) 11 de agosto) son los resultados regionales. En esas elecciones, bajo logos distintos y que no dicen qué son y solo sirven para inscribirse, hay de todo. Dejando el caso de Santos aparte, las campañas no se han hecho con micropartidos sino con algo como mototaxis, buenos como sabemos para distancias cortas. Algunas autoridades parecen haber sido reelectas, pero también hay flores de un día. Me temo algo. La reproducción a escala gigantesca del disparate capitalino. ¿Qué es Lima o las muchas ciudades que hay en ella? Una espectacular saturación de vehículos, debido a un transporte que nunca fue planeado en decenios anteriores. ¡Salvo el zanjón! ¿Y qué está ocurriendo en las ciudades peruanas? Ya son vocingleras y descuidadas. Sin trenes eléctricos u otro tipo de transporte masivo, ahí va Arequipa, Trujillo, Cusco, con atascos capitalinos. ¿El consumismo individualista va a reproducir en las urbes provincianas el mismo mal limeño? ¿Cómo pueden conjurarlo gobernanzas efímeras y sin vínculos otros que los locales? ¿Vamos hacia un país de muchas Limas? Los antropólogos hablaron de “la andinización” hace decenios. ¿Estaremos ante una limeñización de las regiones? Y eso ¿es bueno? Lo más probable es que nos desorganicemos más. Descentralizar es una cosa. Otra, descuajeringarse. Es limeñismo. Si quieren más información, en Martha Hildebrandt.

(*) http://www.bloghugoneira.com/non-classe/lima-del-voto-ideologico-al-voto-logico

Publicado en El Montonero., 05 de octubre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/10/voto-sensato-en-lima-y-en-provincias-descuajeringue/

La cuestión Alberto Fujimori

Written By: Hugo Neira - Sep• 30•14

Una cuestión —la cuestión laboral, regional— es un tema siempre difícil. Pero voy a tratar de escribir una nota sensata sobre un tema insensato. La cuestión Fujimori, en la cárcel y preso también encerrado en sus propias pasiones. Ahora bien, tengo la intuición, que acaso venga de mis orígenes plebeyos —barrio de Lince, escuela fiscal— que la gran mayoría de peruanos no forma parte de las enconadas ideologías que se enfrentan en los medios, o chismosos o maniqueos. Una gran mayoría silenciosa existe. Y ella razona más allá de lo que Octavio Paz llamó “las cárceles del pensamiento”.

No es la primera vez que me ocupo de Fujimori. Escribí lo siguiente: «El peor enemigo del fujimorismo es Alberto Fujimori. {…} El peor enemigo de la candidata Keiko es su señor padre. ¡Qué dificultad la de los Patriarcas para dejar la escena del poder!» (“Fujimori y sus fujimorismos” (*), 27.01.2011, La República). Además, hice un análisis sin complacencia en un libro, El Mal Peruano (2001). Hoy, lo dicho por Mario Vargas Llosa es materia de comentario. Sine ira et studio. Sin parcialidad. Soy su amigo de siempre, pruebas no faltan, pero también, como decía el filósofo, “amigo de la verdad”.  Hace mucho tiempo que formo mis juicios sin otro recurso que el de mi propia razón. Y a mis riesgos y peligros.

Ante lo dicho por MVLL, para analizarlo digo que dijo dos cosas. “Keiko es la hija de un ladrón” y en consecuencia se opone a su candidatura. Y una segunda argumentación, que “indultará al padre”. Lo primero es impracticable. Por ética y por civilidad. El mundo liberal viene de dos raíces. La cristiana y la sociedad de individuos. La Cristiandad le da un alma a todos, nadie va al infierno por pecados de un pariente. La modernidad cree en el ciudadano y no en el clan. ¿Qué es eso de “es hija de tal o cual”? No estoy de acuerdo, ni para la candidatura del hijo o nieto de ‘Mosca Loca’. Si esa regla quiere ser moral, tendría que ser universal (E. Kant), y entonces tendría que aplicarse a ese Rey sensato que fue Juan Carlos I. ¿O acaso no es cierto que Francisco Franco lo guiaba, le indicaba los estudios y por último lo designa Rey por encima del padre, Don Juan, Conde de Barcelona? Cierto, no es su hijo, ¡pero sí hechura del Caudillo! Pero Juan Carlos I no fue el continuador del franquismo, al contrario. Dirige la Transición que desfranquiza España. El segundo argumento sí me preocupa. ¿Qué garantías tenemos que Fujimori, libre y en casa, no dirija el fujimorismo? A Mario Vargas Llosa, en eso le doy razón. El tema se desplaza al propio fujimorismo. Y a la celda del expresidente.

Entonces, señor Fujimori, tiene una sola alternativa. El desprendimiento. Pese a que los déspotas suelen ser tercos. No hubo cambios en China hasta la muerte de Mao. No se atrevió la Concertación en Chile a proponer un candidato socialista hasta la muerte de Pinochet. Fidel Castro sigue activo y Cuba se pudre. ¿Por qué, señor Fujimori, no hace esto: jurar el no participar en la vida política peruana? Nunca más. Sálgase de la lista de tiranos obcecados. Puede usted sellar su vida con un gesto de grandeza. No veo otra.

 

 

Publicado en El Montonero., 29 de setiembre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/09/la-cuestion-alberto-fujimori/

(*) http://www.bloghugoneira.com/que-soy/periodista/diario-la-republica/trienio-11-10-09/nacional-politicaeducacion#Fujimori

Escocia y la cuestión de la nación

Written By: Hugo Neira - Sep• 23•14

Lo ocurrido en Escocia se comenta en el mundo entero. En cada país, en cada comunidad política, y por diversas razones. Una sociedad como la escocesa ha debatido, abierta e inteligentemente, un tema trascendente, y sin insultos ni agravios, las dos grandes corrientes han ido a urnas. Sabemos el resultado, no quieren el fin del Reino-Unido. Que es su nombre y no el facilón de Inglaterra. Apliquemos conceptos histórico-políticos y no solo geográficos. Han decidido permanecer en una Monarquía constitucional que federa espacios y pueblos. ¿Cuál hubiera sido el escenario si ganaba el Sí separatista? Los escoceses estarían dándose una defensa propia y un cuerpo diplomático. Todo eso es caro y a veces ilusorio.

Han optado, pues, por no tener un Estado-nación. El término puede parecer complejo, y lo es. Pero es mejor para enfrentar la complejidad de la modernidad política. El Estado-nación aparece, en general, en la construcción del Estado y la nación moderna. Del XVI al XIX. Pero la noción de Estado guarda un contenido jurídico e institucional. Y la nación un contenido territorial, cultural, una forma de vivir. En la historia de la humanidad, ambas realidades se imbricaron. Pero no siempre. En el caso de Escocia está claro. Siguen siendo una vieja nación. El plebiscito no altera usos y costumbres. En el plano político, resulta ser una saludable continuidad.

En Francia, Le Monde, saluda en ese voto la “sagesse”. Quiere decir en este caso, sensatez. La noción se estaba haciendo poco frecuente. No fue la que adoptaron yugoslavos vueltos hoy croatas y serbios. Ni la opción que sueñan los separatistas catalanes. Renán decía (1882), «un ayer, un presente, un mañana en común» (en mi libro ¿Qué es Nación?,  p. 68-75). La fórmula es vigente, pero ¿en nosotros? Nuestros Libertadores optaron por una República. Dejaron a otras generaciones la construcción de la igualdad y lo nacional. Lo uno son derechos. Lo otro, propósitos comunes. Ahora bien, ¿el Perú es vivido como una “comunidad de destino” por un cajamarquino, un limeño y un arequipeño? Me temo que no. Y sin embargo, en el XXI es una suerte tener Estado y nación, aunque inconclusos.

«La nación es un hecho universal», dice Jean Baechler, es “morfología”. A la vez materia y espíritu. Algunos hoy —en la era de la globalización— consideran a la nación un trasto viejo. Error, existen los Imperios. Las naciones son su par contrario. Sirven, en Europa y en América Latina, y por todas partes, para protegerse de los Imperios y sus buitres. Otros sueñan con la “Integración de Nuestra América”. No me parecen muy ‘socialistas’ sino chavistas, fusiones nazis. En América Latina la tarea es otra, interna. Edificar, desde cada Estado, lo que los escoceses ya tienen: una nación. Gellner decía que son las elites las que hacen las naciones, no los pueblos por sí solos, que tienden a lo tribal. Pero, a pocos años de cumplir doscientos, para ser nación tendríamos que tener lazos de cohesión social. Digo, en el adentro de la realidad peruana. Una interacción mayor entre nosotros mismos. Desde carreteras y vías férreas que unan a peruanos, a cursos de historia en las aulas. Nada de eso hay por culpa nuestra. Y la no-nación marcha a un lamentable cumpleaños en el 2021.

Publicado en El Montonero., 22 de setiembre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/09/escocia-y-la-cuestion-de-la-nacion

Educación. La estrambótica secundaria peruana

Written By: Hugo Neira - Sep• 16•14

Estrambótico: lo raro, lo caprichoso.

 

Si José Carlos Mariátegui estuviera en vida, acaso escribiría «Siete ensayos de interpretación de la irrealidad peruana». La irrealidad más insoportable, la más grave, es la de creernos que andamos mal en educación. El problema no es ese, es peor. Lo que llamamos “educación” no tiene nada que ver con lo que se imparte en otras naciones. Traigo aquí la lista de asignaturas de la secundaria común en Colombia, Chile y Ecuador, para no ir más lejos. En esos países se imparten asignaturas desdeñadas en Perú. Y no están por ello detrás nuestro. Al contrario, ¡por delante! Basta ver los resultados de PISA. Vengo diciendo eso desde hace tiempo. Hoy, en esta columna, y ante el tribunal de la opinión pública, pongo en el tapete una información esencial. Un listado, el cual puede verificarse en Internet. Lo pongo entre comillas, no me pertenece.

 

«En Colombia la secundaria abarca:

Sexto: Aritmética, Inglés, Tecnología e Informática, Ciencias Sociales, Biología, Educación Física, Artes.

Séptimo: Aritmética, Inglés, Tecnología e Informática, Ciencias Sociales, Biología, Educación Física, Artes.

Octavo: Álgebra, Inglés, Ciencias Sociales, Biología, Tecnología e Informática, Lengua Castellana, Educación Física, Artes.

Noveno: Álgebra, Geometría plana, Inglés, Ciencias Sociales, Tecnología e Informática, Biología, Lengua Castellana, Educación Física, Artes.

Décimo: Trigonometría, Geometría analítica, Tecnología e Informática, Estadística, Economía, Filosofía, Inglés, Química, Física, Lengua Castellana, Educación Física, Artes, Ciencias Sociales (Cálculo Diferencial).

Undécimo: Cálculo, Estadística, Economía, Ciencias Sociales, Tecnología e Informática, Política, Filosofía, Educación Física, Artes, Inglés, Química, Física, Lengua Castellana, (Cálculo Integral, Cálculo de Probabilidades, Estadística).»

 

«En Chile, las asignaturas obligatorias en la educación secundaria son:

Lenguaje y Comunicación, Matemática, Biología, Química, Física, Historia, Geografía y Ciencias Sociales, Inglés, Educación Física, Artes Visuales o Artes Musicales, Educación Tecnológica (primeros dos niveles), Psicología (tercer año) y Filosofía (cuarto año).»

«En Ecuador, las asignaturas, dependen de un sistema similar al utilizado en Estados Unidos, Chile o Italia. Las materias que son impartidas son las siguientes, por semana:

Matemáticas: 5 a 7 horas

Español o Castellano: 5 a 7 horas

Lengua Extranjera: con 1 ó 2 lenguas, y  el 70%  de los estudiantes secundarios de la sierra ecuatoriana domina perfectamente el inglés.

Biología: 5 horas

Química: 5 horas

Ciencias Naturales: 5 ó 7 horas

Historia: 5 horas

Geografía: 3 horas

Cívica: 2 horas

Estudios Sociales: 5 horas

Natación: presente en un 70% de los colegios del país, va con 2 horas

Religión e Instrucción Militar: 2 ó 3 horas

Física: va con 5 ó 6 horas

Trigonometría y Cálculo: 3 horas

Filosofía: 4 ó 5 horas»

 

Y en Perú, ¿qué se enseña?

La misma fuente:  «Según el portal web oficial de la Educación secundaria del Perú, esta forma a los púberes y adolescentes para la vida, el trabajo, la convivencia democrática, el ejercicio de la ciudadanía y para acceder a niveles superiores de estudio; teniendo en cuenta sus características, necesidades y derechos.» Fin de cita. Y se fijan, ni ponen las materias. ¡No las tienen!! Ese es un tema que en el debate interno siempre eluden.

Ya lo saben. Mientras en otros países se estudia Física, Química, Geografía, Castellano, Historia, nuestros jóvenes estudian “convivencia democrática”, “ejercicio de la ciudadanía”. ¿Qué hacemos? ¿Mandamos a los hijos a estudiar a Ecuador?

¿Han querido enseñar «valores»? El infierno está lleno de buenas intenciones. ¿Privando a los adolescentes peruanos del conocimiento corriente? Dice el filósofo: “la racionalidad es el primer fundamento de la dignidad del hombre y de sus derechos”. Y ese derecho es “ser educado a la altura exacta de la humanidad”. Es lo que NO hemos hecho. Hay que salir de esa currícula estrambótica. ¡Y volver a los cursos de Física, Biología, y Gramática! Que se imparten en todos los países. ¿Me escucha Señor Ministro? No se arregla con más presupuesto. El delirio de una secundaria sin asignaturas nos mantiene en la cola del planeta.

 

Publicado en El Montonero., 15 de setiembre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/09/la-estrambotica-secundaria-peruana/