Voto sensato en Lima y en provincias, descuajeringue

Written By: Hugo Neira - Oct• 07•14

¡Lima ha cambiado tanto! El niño Julius de Bryce Echenique descubre esta ciudad desde el carro, sin bajarse, el que maneja el chofer Carlos mientras la empleada Arminda le hace conocer desde la ventanilla «todas las Limas de hoy, ayer y las que fue», y el Mercedes deja atrás las grandes casonas y atraviesa una urbe «con casas cada vez más feas y menos árboles». Pero la enorme urbe de hoy, como la describe Giovanni Anticona y que sigue amenamente Javier Protzel, es vista de otra manera. Un estudiante de arqueología de la Universidad Católica toma dos micros. “Uno en Javier Prado” y el otro “en la avenida Túpac Amaru {…}. Una senda recta {…} que atraviesa el Rímac, Independencia, Comas y finalmente, Carabayllo”. No hay exotismo ni misterio ni para el narrador ni para Protzel, sociólogo, en magnífico libro que comentaré otro día.

Pero es la tarde del domingo y se tiene los resultados a boca de urna. Dos victorias y una cantada derrota, la de Susana Villarán. Lo siento, pero hay que decirlo, ha sido un voto sanción, no por lo que hizo o no hizo sino por modales y talante. Los peruanos no aguantan que los dividan más allá de sus legítimas diferencias. Es una lección para los que creyeron que tratando a la clase política casi por entero de “corruptos”, iban a producir algo así como el “que se vayan todos” de los bonaerenses. El tiro les ha salido por la culata. El aprismo con Cornejo está de vuelta. Y las grandes máquinas electorales.  Ahora bien, si en las líneas precedentes hablo de literatura, es porque existen señales de cómo ha cambiado la vida peruanolimeña. Si Susana y su gente hubiesen hojeado la novela de Anticona o escuchado, al menos, a los taxistas limeños. ¿Sabe el lector que la mitad de taxistas limeños tienen educación superior? (Protzel, p. 353) No, prefirieron ‘pitonisos’ extranjeros.

La contraparte de este voto limeño (lo anticipé, “el voto lógico”, (*) 11 de agosto) son los resultados regionales. En esas elecciones, bajo logos distintos y que no dicen qué son y solo sirven para inscribirse, hay de todo. Dejando el caso de Santos aparte, las campañas no se han hecho con micropartidos sino con algo como mototaxis, buenos como sabemos para distancias cortas. Algunas autoridades parecen haber sido reelectas, pero también hay flores de un día. Me temo algo. La reproducción a escala gigantesca del disparate capitalino. ¿Qué es Lima o las muchas ciudades que hay en ella? Una espectacular saturación de vehículos, debido a un transporte que nunca fue planeado en decenios anteriores. ¡Salvo el zanjón! ¿Y qué está ocurriendo en las ciudades peruanas? Ya son vocingleras y descuidadas. Sin trenes eléctricos u otro tipo de transporte masivo, ahí va Arequipa, Trujillo, Cusco, con atascos capitalinos. ¿El consumismo individualista va a reproducir en las urbes provincianas el mismo mal limeño? ¿Cómo pueden conjurarlo gobernanzas efímeras y sin vínculos otros que los locales? ¿Vamos hacia un país de muchas Limas? Los antropólogos hablaron de “la andinización” hace decenios. ¿Estaremos ante una limeñización de las regiones? Y eso ¿es bueno? Lo más probable es que nos desorganicemos más. Descentralizar es una cosa. Otra, descuajeringarse. Es limeñismo. Si quieren más información, en Martha Hildebrandt.

(*) http://www.bloghugoneira.com/non-classe/lima-del-voto-ideologico-al-voto-logico

Publicado en El Montonero., 05 de octubre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/10/voto-sensato-en-lima-y-en-provincias-descuajeringue/

La cuestión Alberto Fujimori

Written By: Hugo Neira - Sep• 30•14

Una cuestión —la cuestión laboral, regional— es un tema siempre difícil. Pero voy a tratar de escribir una nota sensata sobre un tema insensato. La cuestión Fujimori, en la cárcel y preso también encerrado en sus propias pasiones. Ahora bien, tengo la intuición, que acaso venga de mis orígenes plebeyos —barrio de Lince, escuela fiscal— que la gran mayoría de peruanos no forma parte de las enconadas ideologías que se enfrentan en los medios, o chismosos o maniqueos. Una gran mayoría silenciosa existe. Y ella razona más allá de lo que Octavio Paz llamó “las cárceles del pensamiento”.

No es la primera vez que me ocupo de Fujimori. Escribí lo siguiente: «El peor enemigo del fujimorismo es Alberto Fujimori. {…} El peor enemigo de la candidata Keiko es su señor padre. ¡Qué dificultad la de los Patriarcas para dejar la escena del poder!» (“Fujimori y sus fujimorismos” (*), 27.01.2011, La República). Además, hice un análisis sin complacencia en un libro, El Mal Peruano (2001). Hoy, lo dicho por Mario Vargas Llosa es materia de comentario. Sine ira et studio. Sin parcialidad. Soy su amigo de siempre, pruebas no faltan, pero también, como decía el filósofo, “amigo de la verdad”.  Hace mucho tiempo que formo mis juicios sin otro recurso que el de mi propia razón. Y a mis riesgos y peligros.

Ante lo dicho por MVLL, para analizarlo digo que dijo dos cosas. “Keiko es la hija de un ladrón” y en consecuencia se opone a su candidatura. Y una segunda argumentación, que “indultará al padre”. Lo primero es impracticable. Por ética y por civilidad. El mundo liberal viene de dos raíces. La cristiana y la sociedad de individuos. La Cristiandad le da un alma a todos, nadie va al infierno por pecados de un pariente. La modernidad cree en el ciudadano y no en el clan. ¿Qué es eso de “es hija de tal o cual”? No estoy de acuerdo, ni para la candidatura del hijo o nieto de ‘Mosca Loca’. Si esa regla quiere ser moral, tendría que ser universal (E. Kant), y entonces tendría que aplicarse a ese Rey sensato que fue Juan Carlos I. ¿O acaso no es cierto que Francisco Franco lo guiaba, le indicaba los estudios y por último lo designa Rey por encima del padre, Don Juan, Conde de Barcelona? Cierto, no es su hijo, ¡pero sí hechura del Caudillo! Pero Juan Carlos I no fue el continuador del franquismo, al contrario. Dirige la Transición que desfranquiza España. El segundo argumento sí me preocupa. ¿Qué garantías tenemos que Fujimori, libre y en casa, no dirija el fujimorismo? A Mario Vargas Llosa, en eso le doy razón. El tema se desplaza al propio fujimorismo. Y a la celda del expresidente.

Entonces, señor Fujimori, tiene una sola alternativa. El desprendimiento. Pese a que los déspotas suelen ser tercos. No hubo cambios en China hasta la muerte de Mao. No se atrevió la Concertación en Chile a proponer un candidato socialista hasta la muerte de Pinochet. Fidel Castro sigue activo y Cuba se pudre. ¿Por qué, señor Fujimori, no hace esto: jurar el no participar en la vida política peruana? Nunca más. Sálgase de la lista de tiranos obcecados. Puede usted sellar su vida con un gesto de grandeza. No veo otra.

 

 

Publicado en El Montonero., 29 de setiembre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/09/la-cuestion-alberto-fujimori/

(*) http://www.bloghugoneira.com/que-soy/periodista/diario-la-republica/trienio-11-10-09/nacional-politicaeducacion#Fujimori

Escocia y la cuestión de la nación

Written By: Hugo Neira - Sep• 23•14

Lo ocurrido en Escocia se comenta en el mundo entero. En cada país, en cada comunidad política, y por diversas razones. Una sociedad como la escocesa ha debatido, abierta e inteligentemente, un tema trascendente, y sin insultos ni agravios, las dos grandes corrientes han ido a urnas. Sabemos el resultado, no quieren el fin del Reino-Unido. Que es su nombre y no el facilón de Inglaterra. Apliquemos conceptos histórico-políticos y no solo geográficos. Han decidido permanecer en una Monarquía constitucional que federa espacios y pueblos. ¿Cuál hubiera sido el escenario si ganaba el Sí separatista? Los escoceses estarían dándose una defensa propia y un cuerpo diplomático. Todo eso es caro y a veces ilusorio.

Han optado, pues, por no tener un Estado-nación. El término puede parecer complejo, y lo es. Pero es mejor para enfrentar la complejidad de la modernidad política. El Estado-nación aparece, en general, en la construcción del Estado y la nación moderna. Del XVI al XIX. Pero la noción de Estado guarda un contenido jurídico e institucional. Y la nación un contenido territorial, cultural, una forma de vivir. En la historia de la humanidad, ambas realidades se imbricaron. Pero no siempre. En el caso de Escocia está claro. Siguen siendo una vieja nación. El plebiscito no altera usos y costumbres. En el plano político, resulta ser una saludable continuidad.

En Francia, Le Monde, saluda en ese voto la “sagesse”. Quiere decir en este caso, sensatez. La noción se estaba haciendo poco frecuente. No fue la que adoptaron yugoslavos vueltos hoy croatas y serbios. Ni la opción que sueñan los separatistas catalanes. Renán decía (1882), «un ayer, un presente, un mañana en común» (en mi libro ¿Qué es Nación?,  p. 68-75). La fórmula es vigente, pero ¿en nosotros? Nuestros Libertadores optaron por una República. Dejaron a otras generaciones la construcción de la igualdad y lo nacional. Lo uno son derechos. Lo otro, propósitos comunes. Ahora bien, ¿el Perú es vivido como una “comunidad de destino” por un cajamarquino, un limeño y un arequipeño? Me temo que no. Y sin embargo, en el XXI es una suerte tener Estado y nación, aunque inconclusos.

«La nación es un hecho universal», dice Jean Baechler, es “morfología”. A la vez materia y espíritu. Algunos hoy —en la era de la globalización— consideran a la nación un trasto viejo. Error, existen los Imperios. Las naciones son su par contrario. Sirven, en Europa y en América Latina, y por todas partes, para protegerse de los Imperios y sus buitres. Otros sueñan con la “Integración de Nuestra América”. No me parecen muy ‘socialistas’ sino chavistas, fusiones nazis. En América Latina la tarea es otra, interna. Edificar, desde cada Estado, lo que los escoceses ya tienen: una nación. Gellner decía que son las elites las que hacen las naciones, no los pueblos por sí solos, que tienden a lo tribal. Pero, a pocos años de cumplir doscientos, para ser nación tendríamos que tener lazos de cohesión social. Digo, en el adentro de la realidad peruana. Una interacción mayor entre nosotros mismos. Desde carreteras y vías férreas que unan a peruanos, a cursos de historia en las aulas. Nada de eso hay por culpa nuestra. Y la no-nación marcha a un lamentable cumpleaños en el 2021.

Publicado en El Montonero., 22 de setiembre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/09/escocia-y-la-cuestion-de-la-nacion

Educación. La estrambótica secundaria peruana

Written By: Hugo Neira - Sep• 16•14

Estrambótico: lo raro, lo caprichoso.

 

Si José Carlos Mariátegui estuviera en vida, acaso escribiría «Siete ensayos de interpretación de la irrealidad peruana». La irrealidad más insoportable, la más grave, es la de creernos que andamos mal en educación. El problema no es ese, es peor. Lo que llamamos “educación” no tiene nada que ver con lo que se imparte en otras naciones. Traigo aquí la lista de asignaturas de la secundaria común en Colombia, Chile y Ecuador, para no ir más lejos. En esos países se imparten asignaturas desdeñadas en Perú. Y no están por ello detrás nuestro. Al contrario, ¡por delante! Basta ver los resultados de PISA. Vengo diciendo eso desde hace tiempo. Hoy, en esta columna, y ante el tribunal de la opinión pública, pongo en el tapete una información esencial. Un listado, el cual puede verificarse en Internet. Lo pongo entre comillas, no me pertenece.

 

«En Colombia la secundaria abarca:

Sexto: Aritmética, Inglés, Tecnología e Informática, Ciencias Sociales, Biología, Educación Física, Artes.

Séptimo: Aritmética, Inglés, Tecnología e Informática, Ciencias Sociales, Biología, Educación Física, Artes.

Octavo: Álgebra, Inglés, Ciencias Sociales, Biología, Tecnología e Informática, Lengua Castellana, Educación Física, Artes.

Noveno: Álgebra, Geometría plana, Inglés, Ciencias Sociales, Tecnología e Informática, Biología, Lengua Castellana, Educación Física, Artes.

Décimo: Trigonometría, Geometría analítica, Tecnología e Informática, Estadística, Economía, Filosofía, Inglés, Química, Física, Lengua Castellana, Educación Física, Artes, Ciencias Sociales (Cálculo Diferencial).

Undécimo: Cálculo, Estadística, Economía, Ciencias Sociales, Tecnología e Informática, Política, Filosofía, Educación Física, Artes, Inglés, Química, Física, Lengua Castellana, (Cálculo Integral, Cálculo de Probabilidades, Estadística).»

 

«En Chile, las asignaturas obligatorias en la educación secundaria son:

Lenguaje y Comunicación, Matemática, Biología, Química, Física, Historia, Geografía y Ciencias Sociales, Inglés, Educación Física, Artes Visuales o Artes Musicales, Educación Tecnológica (primeros dos niveles), Psicología (tercer año) y Filosofía (cuarto año).»

«En Ecuador, las asignaturas, dependen de un sistema similar al utilizado en Estados Unidos, Chile o Italia. Las materias que son impartidas son las siguientes, por semana:

Matemáticas: 5 a 7 horas

Español o Castellano: 5 a 7 horas

Lengua Extranjera: con 1 ó 2 lenguas, y  el 70%  de los estudiantes secundarios de la sierra ecuatoriana domina perfectamente el inglés.

Biología: 5 horas

Química: 5 horas

Ciencias Naturales: 5 ó 7 horas

Historia: 5 horas

Geografía: 3 horas

Cívica: 2 horas

Estudios Sociales: 5 horas

Natación: presente en un 70% de los colegios del país, va con 2 horas

Religión e Instrucción Militar: 2 ó 3 horas

Física: va con 5 ó 6 horas

Trigonometría y Cálculo: 3 horas

Filosofía: 4 ó 5 horas»

 

Y en Perú, ¿qué se enseña?

La misma fuente:  «Según el portal web oficial de la Educación secundaria del Perú, esta forma a los púberes y adolescentes para la vida, el trabajo, la convivencia democrática, el ejercicio de la ciudadanía y para acceder a niveles superiores de estudio; teniendo en cuenta sus características, necesidades y derechos.» Fin de cita. Y se fijan, ni ponen las materias. ¡No las tienen!! Ese es un tema que en el debate interno siempre eluden.

Ya lo saben. Mientras en otros países se estudia Física, Química, Geografía, Castellano, Historia, nuestros jóvenes estudian “convivencia democrática”, “ejercicio de la ciudadanía”. ¿Qué hacemos? ¿Mandamos a los hijos a estudiar a Ecuador?

¿Han querido enseñar «valores»? El infierno está lleno de buenas intenciones. ¿Privando a los adolescentes peruanos del conocimiento corriente? Dice el filósofo: “la racionalidad es el primer fundamento de la dignidad del hombre y de sus derechos”. Y ese derecho es “ser educado a la altura exacta de la humanidad”. Es lo que NO hemos hecho. Hay que salir de esa currícula estrambótica. ¡Y volver a los cursos de Física, Biología, y Gramática! Que se imparten en todos los países. ¿Me escucha Señor Ministro? No se arregla con más presupuesto. El delirio de una secundaria sin asignaturas nos mantiene en la cola del planeta.

 

Publicado en El Montonero., 15 de setiembre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/09/la-estrambotica-secundaria-peruana/

 

Marca Perú ¿quién lo entiende?

Written By: Hugo Neira - Sep• 09•14

Cuando vi por vez primera el logotipo de Marca Perú, tuve la sensación de recibir dos mensajes antagónicos. Con el primero, me dije a mí mismo, mis paisanos se preocupan por el nombre del Perú y hacerlo conocer en el mundo; quieren para el país, la “gran industria sin chimeneas”, como la llamaron en España, años del franquismo, cuando el turismo atrajo turistas, unos 40 millones, tanto como españoles. Les llovían visitantes. He dicho dos mensajes. El segundo era una rara sensación, no sé, de engorro, de incomodidad. No me terminaba de cuajar lo de Marca Perú. Como si estuviera incompleto. Por lo demás, el signo que habían elegido los “conceptores” —la cola del monito de Nazca— no me parecía lo más explicito. ¿Una espiral? Laberintos hay en todas partes, para comenzar en Grecia.

En publicidad, el buen afiche es el que habla por sí mismo. En semiótica, el signo remite a algo ya conocido, a un referente (Saussure). Todo esto puede parecer muy teórico, pero se juntaba al fastidio (espontáneo) que me producía Marca Perú. Una mañana en una ciudad europea, veo una masa de turistas asiáticos. Y la idea me vino de golpe y porrazo. En Marca Perú falta algo. Justamente, el nombre completo del Perú. Reemplazado por la espiral de la cola del mono de la pampa de Nazca.

Mi pregunta a sus conceptores es sencilla. ¿Qué es lo que se ha perdido al omitir la letra ‘P’, que se escribe pe? ¿Qué consecuencias en la experiencia común tras la invisibilidad de la decimonovena letra del alfabeto?

¿Se sustituye un valor confirmado? Vamos a ver, amigo lector. ¿Aprueba usted un afiche en donde en el nombre de París se carga la pe? ¿La gente iría a Aris? Le quita usted la letra ‘N’ a New York? Perdón, no estoy diciendo que el nombre de un lugar es intocable, estoy diciendo —en la era de la globalización— que hay naciones que ya tienen un capital invertido en el nombre que llevan, archiconocido. Pero ¿China, si la ‘Ch’? ¿México sin la ‘M’? Por lo demás, hay 1500 millones de chinos, y cuando vean la cola del mono, van a creer que es un carácter como en su lengua. ¿Cómo van a saber que es figura en un gigantesco calendario de Nazca que no han visto todavía?

El concepto ‘Perú’ (completo) es logotipo que circula planetariamente desde el XVI. Se lo han cargado. Ventura García Calderón en 1939 escribe Vale un Perú. “Orígenes de nuestra reputación” (p. 20 y ss). Un par de siglos atrás, don Antonio de León Pinelo escribe que el paraíso bíblico quedaba en el Perú. ¿Tonteras coloniales? Pero más amorosa de lo nuestro que el par de improvisados que se han cargado la letra ‘P’. Nos han dejado sin patria y sin paisaje. Todos con pe. Como poncho, Piura y Puno. No vamos a tener turistas de Olonia y el Araguay. ¿Por culpa de quién? De nosotros los eruanos. Hay 1000 millones de musulmanes, muchos de lengua árabe. Y ni ellos ni los asiáticos vienen de un alfabeto indoeuropeo. O sea, perdemos dos mil millones de seres humanos para los cuales hay un inubicable país llamado eru.

¿Qué nos hizo la letra ‘P’ y el nombre del Perú que lo ocultamos? Me inquieta el subsuelo de esa decisión comercial. Su fenomenología, lo que manifiesta, posiblemente más allá de sus conceptores. No quieren al Perú. Nos quitaron el nombre de la atria, del adre, del aís. Sin la consonante bilabial de la ‘P’, se nos fue cinco siglos de eruanidad. ¿Cosas de la creatividad eruana? Sin embargo, la linda letra en el uso común, se vuelve una fricativa. Cuando decimos, “ya pe”, no se pasen. ¡Nos quedamos sin achamanca y sin oncho! Y todo por el oto del mono de Nazca.

 

Publicado en El Montonero., 8 de setiembre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/09/marca-peru-quien-lo-entiende/