Lima. ¿Del voto ideológico al voto lógico?

Written By: Hugo Neira - Ago• 12•14

¿Puede un día armonizarse la actitud electoral de los ciudadanos peruanos con lo que la Academia llama «comportamientos individuales razonables »? ¿Rational choice? Parece que sí, al menos en el caso de la inclinación por votar por Luis Castañeda para alcalde en los comicios de octubre. Es lo que dicen las encuestas. Un abrumador 54%. Enorme, cuenta hecha que el más cercano está por el 12%. Pero esas cosas, como sabemos, pueden variar. El tema de fondo de estas elecciones es algo singular. El puntero no hace campaña como se acostumbra. Es más lo llaman ‘el mudo’, y en efecto, no habla o casi nada. En cualquier gran capital sudamericana esto no ocurriría. Pero ocurre en Lima. Y cabe preguntarse el porqué.

Es evidente que hay una fatiga pública ante la pésima actuación de la administración Villarán. Sin duda pesa mucho en los ánimos de «vecinos» y «pobladores» —¿no es cierto Meléndez?— esa pesadilla de Municipalidad que va de desatino en desatino. Desde la arena perdida en la playa de la Herradura a pintar de verde la Costa Verde. La lista de torpezas es interminable. El último traspié es con Mistura. Los acongojados organizadores del evento anuncian que arriesgan la quiebra. Esta última metida de pata no es peccata minuta. La religión de la gastronomía peruana tiene más adeptos que ninguna otra romería. Como si no le faltasen detractores, añade ahora a su lista de damnificados los adoradores del ceviche y la papa a la huancaína.

Por otra parte, pesa el recuerdo del antiguo alcalde. El ‘mudo’ no hacía ruido y trabajaba. Le gustaba eso que el equipo Villarán —por llamarlo de alguna manera— detesta: el hormigón armado. Castañeda obras tuvo, muchísimas. La gente lo sabe. Lima es hoy ciudad de sólidos descendientes de migrantes y provincianos que traen anclados en el alma la voluntad de realismo, y de pronto eso de no dar discursitos les parece bien. Tal vez no en unas presidenciales, pero ante los males de Lima, no hay mucho que discutir. Falta, además de policías, lo elemental. Lo que olvidaron hace 40 ó 70 años atrás. Y ¡menos mal que el Tucán hizo el Zanjón! Hoy falta una red subterránea extensa como tiene México, Santiago, Caracas, o teleféricos para favelas como Río, qué se han creído. En ningún lugar del mundo, los apabullados habitantes pierden  3 a 4 horas de su vida en trasladarse. Eso es un crimen.

De que cuente en la opinión lo que hizo Castañeda, es cierto y en parte no lo es. Le han dañado los rumores sobre Comunicore. ¿Hoy, los de su salud? No estoy enterado de nada, pero si así fuera, aun un cáncer —salvo Alzheimer y Parkinson—, las enfermedades no anulan ni a gerentes ni a hombres de Estado. Y si el rumor que destruye es inherente a la política, en  Perú  asesina. A la Tapada colonial de la infamia anónima, ahora la reemplaza el canto del Twitter. No, el tema es otro. Se votará contra alguien. La señora Villarán ha sido un cierto estilo de hacer política. O sea, cero gestión y al máximo la simpatía, la gran sonrisa, los abracitos. Cuando la veo haciendo esos gestos, cambio de canal. Hoy, quieren un gerente. ¿Del voto ideológico que encarna la Alcaldesa al voto lógico? ¿Los electores y el sentido común? Ver para creer. Habrá que recuperar la Municipalidad y acaso, con agua bendita, echar los fantasmas coloniales, esos que describe el viajero Tadeo Haenke y que dominaban la vida limeña: «el genio de la intriga». Pero en crónica de 1823. Hoy la capital está colapsada. Para ricos y pobres hacer algo, encontrarse con alguien, resulta dramático. Trasladarse es un infierno. La capital no funciona. ¿Y ella quiere seguir en el cargo?

Publicado en El Montonero., 11 de agosto de 2014

La guerra mundial de las finanzas anglosajonas

Written By: Hugo Neira - Ago• 05•14

Es verano en Europa. Las vacaciones, no solo playas sino festivales de teatro y música, y unos muy particulares: de ciencia. En Francia, las cuatro primeras noches de agosto, millares de personas han observado los cielos. La «nuit des étoiles». Hace 24 años que festejan esta fiesta, centenares de clubs y de asociaciones, y millones de personas, en 400 salas abiertas gratuitamente, y de noche, asisten a exposiciones visuales y conferencias. Pasión secular por las estrellas, los cometas¡! Las consecuencias de tener colegios donde enseñan a los niños a amar las ciencias y no únicamente clases sobre  los «valores». En los quioscos, sin embargo, se ven otras estrellas, como cuando Mafalda mira el mapamundi con chupos y sangrientas heridas. El infierno en Gaza, las sanciones a Moscú, amenazas de Rusia de alzar el precio de carburantes. Como tengo el alma sudamericana, me concentro en el default de Argentina.

Ya lo sabemos, la presidenta Fernández propone retardar lo de los fondos especulativos —US$ 1 500 millones— al 2015. Cristina Kirchner está dispuesta a pagar, pero sin ponerse encima a aquellos acreedores con los que ya había llegado a acuerdos en el 2005 y 2010. Se comenta mucho el rol de Thomas Griesa. ¿Puede un juez de Nueva York pesar sobre un país soberano? Al parecer sí, cuando la transacción se hace en dólares. Véase más adelante, BNP-Paribas. Por supuesto, se habla también del retorno del fantasma del 2001, cuando la Argentina cayó en la recesión. Pero desde Europa, se ve el bosque y no solo árboles. Tres consecuencias inmediatas de esta crisis.

La primera, «la crisis afectará a la tercera economía de la América Latina» (www.france24.com). «Va a hacer con los fondos, lo mismo que hizo con el salario de los trabajadores», anuncia un sindicalista argentino, Hugo Moyano, líder de la CGT que, por lo visto, está en la oposición. 2015 va a ser difícil para el peronismo.

La segunda consecuencia son los daños en países vecinos. Lo dice El País, circula en el mundo, salvo en los quioscos limeños. Dicen que Brasil, Uruguay, Chile y Bolivia compran y venden en el mercado argentino, aunque en porcentajes variables. Los menos tocados son los más alejados: México, Venezuela, Colombia, Perú. Dicen los expertos, «los menos».  Algo nos afectará.

La tercera es que en adelante va a ser muy difícil resolver una deuda de Estado. El tema es ¿a manos de quiénes va a caer? Los bonos de deuda son adquiridos a bajo precio por especuladores o  ‘buitres’, y como la deuda proviene de países con dificultad de pagos, el monto inicial aumenta no solo con los intereses sino con las penalidades. Aquí intervienen los puritanos jueces anglosajones. La presión sobre sus víctimas —Zambia (8 procesos), Camerún (2 procesos)— es perfectamente legal. Ahora bien, estos nuevos piratas de las finanzas en su generalidad son anglosajones. Y cuentan con los mejores abogados. Por lo demás, a los argentinos, ser un país africano a nivel administrativo no les hace gracia alguna.

En Francia están muy sensibilizados sobre eso de jueces americanos a causa del BNP-Paribas que tuvo que pagar 8,9 mil millones de dólares incluida la multa,  por hechos que le reprochaban. ¿Sabe usted cuáles? Haber llegado a acuerdos financieros prohibidos por Washington con Cuba, Irán y Sudán. Lo hicieron en dólares, ese fue su error. Y por eso conviene recoger aquí, una teoría global que circula. La de Mark Roe. «Los Estados Unidos, incapaces como potencia militar, se apoyan ahora en su potencia financiera». Mark Roe, por si acaso, es profesor en Harvard. Y especialista en Derecho. Entonces, pregunto a los muchachones liberales de la Universidad de Lima y del Pacífico: lo del «imperialismo yanqui», ¿es un concepto pasado de moda? ¿Todo es precioso en la globalización?

 

Publicado en El Montonero., 04 de agosto de 2014

No estuvo mal (políticamente hablando)

Written By: Hugo Neira - Jul• 30•14

Pocas veces ha habido un discurso presidencial más esperado. Y con razón. A algo más de la mitad de su administración, en vísperas de un año —el 2015— prácticamente de campañas, tras una desaceleración sobre cuya raíz se puede discutir pero que no deja de ser un hecho, en el momento en que se lanza unos megaproyectos, unos 16 mil millones de dólares de inversión, ya veremos si caminan, y en fin, lo que todos sabemos, la poca aprobación, la salida intempestiva de ministros y las bancadas oficialistas que se rompen. Me preguntaba qué iba a decir y con qué talante.

En política como en fútbol, no se puede nunca estar seguro del todo. Para comenzar, el discurso no fue corto como algunos predijeron. Hubiese sido casi una abdicación. Confesar que no se había hecho gran cosa. Duró en cambio sus buenos 80 minutos, y fue una avalancha de cifras, un fuego de artificio. En la tele limeña, con Jaime de Althaus y con Milagros Leiva, algunos de sus invitados hasta reclamaron que hiciera el recuento de sus promesas, por incumplidas. Qué ingenuos. Los balances en serio los hace el PNUD o el Banco Mundial, nunca un mandatario. Su primer capital es él mismo. Ahora bien, uno de los poderes del Presidente de una democracia representativa es dirigirse a la nación por entera. Y es lo que ha hecho Ollanta Humala. No fue un discurso para salir del paso, sino trabajado, meticuloso. De su realismo económico, o no, se ocuparán otros. Tampoco le dedicó a la desaceleración el propio orador algo más que un par de minutos.

Se ha demorado tres años, pero este hombre ya no es el que jugaba con la banderita de su atril cuando discutía con Alan García en el 2006, ni el que juraba la presidencia en el 2011 en nombre de la del 1979. Ya no hace eso. Está serio. Cabe preguntarse  en qué ha cambiado y por qué. Bueno, el oficio de presidente no se enseña en ningún lugar académico, como no existe cartón para ser banquero. Y se aprende a gobernar gobernando. No es poco ser Presidente, se vive entre expertos, entre gente que sabe. Luego, ha viajado, ¿y qué cree usted que conversan los Jefes de Estado del mundo? Pues de cómo es el mundo. Lo real, la economía, sus altibajos. Y ver a Obama, al presidente Hollande, no es moco de pavo. Lo que ha tenido Humala es un stage. Esas cosas ocurren.

Este es su primer y verdadero discurso presidencial. Es como si se hubiera librado del fantasma chavista y marxista y de la quimera liberal. Para juntar dos cosas, crecimiento y gasto social estatal, que los dogmáticos de ambos bordes se niegan a admitir. Parte de lo que dijo, ya está en El Peruano. Y otra parte, es projecto que irá a la Cámara. Pero no sé que efecto tendrá ese discurso, el ciudadano de base se ha vuelto desconfiado. Por eso, alineó inversiones en educación, salud, becas por aquí, aumentos salariales por allá, aeropuertos, gas barato, comedores populares, o lucha contra el cáncer. O sea, no tenemos pozos de petróleo como Chávez pero podemos incluir, o sea, en el lenguaje realista de las ciencias políticas, tener clientelas.

Todo el tiempo vinculó presente y futuro. No digo que me gusta ese discurso. Digo que es un mensaje explícito. Ollanta o el ollantismo, no acaba en el 2016. Por error, a veces por negligencia, la oposición tiene expectativas perezosas. Tienen que proponer, partiendo de lo mismo, mercado y Estado activo, algo mejor. Ese es su trabajo.

Publicado en El Montonero, 28 de julio de 2014

Entrevista: «La educación en el Perú no es mala, es inexistente»

Written By: Hugo Neira - Jul• 22•14

Historiador y sociólogo Hugo Neira afirma: «La educación en el Perú no es mala, es inexistente». Lamenta «el reinado arrogante de la incultura» en el Perú.

 

Diario Expreso,  viernes 18 de julio de 2014

Por: Emilio Grillo

 

 

«Antes a los intelectuales se les temía y hoy se les ignora. El Estado se ha quedado sin territorio. El gobierno central no manda en las regiones.»

 

– Usted escribió en el 2002: “Como no sepamos establecer los límites de los gobiernos regionales, se va a armar un caos institucional de cuidado”. El tiempo le dio la razón. ¿Cuál es el remedio para este desmadre?

 

Lamento haber acertado. Hoy la situación no puede ser más grave. El Estado se ha quedado sin territorio. El gobierno central no manda en las regiones. El remedio es la apertura de un proceso de reforma constitucional. Lo dije en 2002, entonces una alta autoridad gubernamental me pidió que les echara una mano. Algo entendía, había vivido en la España de las 17 autonomías y dije a una comisión: todo se juega con «las competencias». Es decir, lo que hace una Comunidad Autónoma y lo que no puede hacer. Pero optaron por un esquema blando e impreciso. ¿Por qué lo hicieron? La respuesta que me dieron es: «Para tener zonas grises y poder negociar.»

– Algunos acusan al presidente Ollanta Humala de ser excesivamente permisivo con los «líderes» …

Hemos reproducido el vicio del presidencialismo a escala departamental. Al nacionalismo de Humala le ha nacido su propia contradicción, los nacionalismos chicos. Pero no se puede volver al antiguo centralismo limeño ni continuar con el patinazo de las regiones. La solución es democratizarlos más. En cada región debe elegirse un pequeño parlamento. Y de este, por voto indirecto, debe emanar el poder del presidente de región. El error es entronizar a un pequeño déspota local. El poder regional es la puerta legal abierta a posibles mafias.

 

 «Si la Superintendencia de Educación Universitaria fuese un proyecto honrado, debería marcar su límite en el tiempo y en sus poderes. No hay tal señal. Mala cosa. La idea del límite les es ajena. Vislumbro un poder que va a crecer. Y una libre inteligencia, otra vez, arrinconada.  Ninguna universidad progresa si no es libre.»

 

 

– ¿En algún otro pasaje de la historia del Perú hubo tanto desprecio por la la cultura?

Nunca peor que hoy. En el pasado, a los grandes intelectuales se les temía. De ahí los exilios. Hoy se les ignora. Esto es parte de un mito peruano de reciente creación. Muchos tienen la convicción anticultural, creen que el desarrollo es cuestión del consumo y los negocios, y no cuenta el saber, la lectura, el teatro, el buen leer y escribir.  Crasa ignorancia, encuevamiento. No conocen la historia de otras sociedades modernas, como México y Brasil. En Perú aparecen minorías empoderadas, pero absolutamente incultas. Este no es ya un país de analfabetos, es un país de iletrados, pueden leer y acceder a la lectura no lo hacen. La educación que han recibido no es mala, es inexistente.

– ¿Qué opina del rol que cumple Nadine Heredia en el gobierno?

 

No tengo nada en contra de sus ideas, por lo demás, no sabemos cuáles son. No he leído nada suyo. Yo soy de los de antes, creo en el compromiso del papel impreso, en el ser y no en el parecer. El tema no es una persona, sino esa arcaica institución, la ‘primera dama’. Debería desaparecer. ¿Quién es el esposo de Merkel? Y la señora presidente de Brasil, su esposo, ¿es “primer damo”?

 

«La izquierda peruana es incongruente»

 

– ¿Cómo observa a la izquierda que dice defender los derechos humanos, pero aplaude a Nicolás Maduro?

 

La gente de izquierda es culta pero  incongruente. Lo que dicen no corresponde a cómo viven. Ser de izquierda es hoy un estatus importante. Se te abren las puertas de los canales, de las universidades. ¿Y qué hacen? Consolidan un sistema fundado en que la principal desigualdad —el acceso al conocimiento— no se corrige.

– ¿Cómo le irá a Susana Villarán en los comicios de octubre?

 

Espero que no gane. Sus últimas maniobras la revelan como alguien sin escrúpulo alguno. Y pensar que era la campeona de la ‘decencia’.. ¡Qué amor por el poder!

 

«Velasco  nos legó rebeldía»

 

«Un día, en un encuentro internacional, Juan Rulfo me pregunta cómo era Juan Velasco Alvarado. Velasco nos legó la rebeldía. No digo que no fuera dictadura. Sí lo fue, pero si no se les entregaba la tierra a los campesinos, triunfaba Sendero Luminoso y esta conversación no tendría lugar.»

 

«Quieren librarse de rivales»

 

«Seamos sinceros. Si Toledo hubiese decidido quedarse en Stanford y no volver, y Alan, por Francia o Colombia que parece le gusta mucho, todos sabemos que nuestros Catones no tendrían el mismo arrebatado deseo de investigarlos. ¿La Institucionalidad o el arte de librarse de rivales?»

 

Los peruanos en la historia

 

«Hay peruanos que se rebelaron, Sanchez Carrión, Gonzalez Prada, Palma, Haya de la Torre, Mariátegui. Y los que partieron para crear cultura peruana, Garcilaso, Olavide, Vallejo, Vargas Llosa, Scorza. Y Arguedas, cuya contribución son sus obras trabajos y su suicidio. Y sabios como Basadre.»

 

                                                                                                                                Dato:

Para Neira, el mejor gobernante que ha tenido el Perú es Nicolás de Piérola. «Vino de una guerra civil pero no se quedó con el poder.» ¿Los peores? «Leguía, en su segundo mandato,  norteamericanizó la vida de Lima. Sánchez Cerro fue tirano aun viniendo del pueblo. Y Odría, gobernó con el modelo ‘mando yo y las finanzas me apoyan’.»

Una obra de José Miguel Oviedo. Inmensa, formidable (*)

Written By: Hugo Neira - Jul• 22•14

Había una vez un joven crítico literario y profesor universitario nacido en Lima. Muy amigo de Sebastián Salazar Bondy, de Luis Loaiza y Abelardo Oquendo, muy pronto destaca por su prosa límpida y sus juicios acertados. Luego, profesor en la PUCP, explica a Palma, a Martí, realiza diversas antologías, entre ellas de la poesía peruana de los años 70 (Esos 13) antes de establecerse definitivamente en los Estados Unidos. En 1988 es designado Trustee Profesor en la universidad de Pensilvania. Su interés se extiende al campo inmenso de la literatura hispanoamericana. Prologa a Ernesto Cardenal, al mexicano José Emilio Pacheco. En los últimos años, venía un poco menos al Perú, enfrascado en una obra decisiva. Se llama José Miguel Oviedo.

Una de estas tardes fui a dar una vuelta por librerías limeñas. Soy de los que no van a comprar un libro sino a ver qué hay, el placer de la sorpresa. Librerías que merezcan ese ejercicio no son muchas: Sur, Crisol y La Familia. En esta última me doy con uno de tapa azul, bien editado por Alianza Editorial que me llama la atención. Lo hojeo, sí pues, esa operación de escarceo, de casi distraída averiguación, antes de comprar. Es lo que hice y la verdad es que me quedé pasmado. A vuelo de pájaro había visto desfilar la integridad de una literatura. En un café, minutos después, mientras esperaba un taxi, proseguí una lectura con saltos de un autor a otro, de la poesía al teatro, el cuento y la novela. El IV° tomo,  “De Borges al presente” corona una obra inmensa. Luego, en mi casa, no paré de leer. En la madrugada, tenía que salir de viaje, y en un avión, borroneé las primeras líneas de esta nota. Estamos hablando de un tratado de literatura de José Miguel Oviedo. Por entero, nuestra literatura. La de la América Latina.

En la gran literatura universal es de general convencimiento que hace siglos ingresó la literatura de lengua inglesa y francesa. El castellano de españoles desde el siglo de oro. Y que la gran novedad del siglo XX ha sido la literatura de expresión norteamericana y la hispanoamericana. Oviedo es el autor de una “Historia de la literatura hispanoamericana”. Es decir, de un Everest de la literatura mundial. Trabajo panorámico, el tomo IV —el único que he conseguido— comienza con Borges, la literatura fantástica, y sigue con Rulfo y Arguedas. Luego “tres grandes”, Lezama, Cortázar y Paz. Obra gigantesca y sin embargo minuciosa, hay páginas para Cardenal y para marginales de Nicaragua, Martínez Rivas y Mejía Sánchez. ¿Los conoce el amable lector? Yo no, para eso también sirve este libro enciclopédico, para enterarse de desconocidas glorias. Más adelante, Oviedo reúne a Ribeyro y Monterroso.  Estudia el “boom”, y la posteridad del “boom”. Y el fin de siglo, incluso más allá del idioma, el bilingüismo. Y se despide, no sin celebrar a algunos nuevos poetas peruanos, Abelardo Sánchez León, a Verástegui. “Al cerrarse el presente capítulo, se cierra esta obra misma”. Otro siglo, otro tiempo, se dice melancólicamente el autor. Entre tanto, ¡qué obra tan extraordinaria!

Por mi parte, no he sido dado a ditirambos y elogios. Pero esta vez no hay que escatimar el elogio. Obra y autor lo merecen. Historias universitarias de la literatura hispanoamericana de hecho las hay, en castellano, inglés y francés. Las conozco, no viene al caso contarlo in extenso pero tuve que servirme de panoramas de historia literaria para dictar cursos que mi última Rectora francesa, Sylvie André, me impuso, a falta de especialista. Pero eso mismo me permite decir que el enciclopédico trabajo de Oviedo es acaso el mejor. Ocurre que Oviedo es crítico literario y el mismo, gran escritor. Las páginas que le dedica a Borges, a su “sistema y estrategia”, son sencillamente magistrales (pp. 15-37). Y las del “orbe barroco” a Lezama Lima (pp. 146-155) Y a García Márquez (pp. 289-302). Y lo mismo ocurre cuando aborda a Carlos Fuentes desde el tema “del tiempo”. Y tiene razón, obsesión permanente en este gran escritor mexicano que bien pudo también merecer el Nobel. Las páginas sobre Vargas Llosa las ve desde las “jerarquías de la realidad y el poder” (p. 316). Si se lee uno y otros textos, se descubre a Oviedo escritor de ensayos. Y de lo mejor.

José Miguel Oviedo y su trato cordial y crítico a la vez de una docena de grandes autores, aunque con el inmenso Paz —poeta, pensador—, un poco que tira la toalla. Paz se escapa a los campos del pensamiento, es algo más que literatura, pero eso es otro tema. Las ciencias históricas, las sociales, la filosofía, tareas pendientes para la inteligencia americana, otro asunto. Otro siglo. El presente.

En fin, esta obra de Oviedo, construida en universidades de lengua inglesa y a la vez dotada de sensibilidad latinoamericana es obra de dos orillas, en su caso, doblemente valiosas. Al análisis académico le acompaña siempre la voz personal del autor.  Prosa elegante, sencilla y cuidada a la vez, de frases precisas y ajustadas a cada autor, a cada corriente, a cada narrador. Finis coronat opus. ¿El fin corona la obra? Pero hasta las líneas finales se ocupa de la “onda” mexicana. Del “nadaísmo” colombiano. Del rock, la música tropical, del I Ching, de la influencia de Kerouac. Es un mundo tu libro José Miguel. Me lo llevaré a cada casa que habite. Libro de cabecera, indispensable.  Del fondo del alma, gracias. Me atreveré a decir, en nombre de muchos.

(*) Versión abreviada publicada en El Montonero., 21 de julio de 2014

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