Protzel. Lima, urbe y orbe

Written By: Hugo Neira - Ene• 06•15

El filósofo Spinoza proponía que «la ley del más fuerte no es la razón del más fuerte». Sin duda alguna, por eso en cada semáforo de Lima que está en verde para uso del peatón, hay que correr para que no te atropellen. En cuanto a Marx, una de esas mañanas en Londres, se puso a examinar lo de la «práctica y el espacio social», o sea la city. Como se nota que Marx era citadino y detestaba el campo. Ahora bien, ni toda sociología tiene que ser marxista, ni hay entendimiento de la ciudad sin sociología. He encontrado un estudio estupendo sobre Lima.

Como urbe: ciudad populosa, a la vez cotidianidad y enigma. El autor arranca por llamarla «archipiélago». Es decir, «donde la conexión del sinnúmero de pequeños islotes que arman la trama urbana dependen de un salvoconducto llamado posición social». Es idea de Vega Centeno que el autor recoge. Es libro raro, rarísimo en nuestro medio. Javier Protzel, profesor principal  en la Universidad de Lima, dice cosas suyas y cuando no son suyas, ¡cita! Nada más que por ahí, merece ser leído. Universitario a carta cabal. Me resisto a usar el término académico. Don Ricardo Palma, que era miembro de varias, llamaba a los académicos «micos de aca».

La capital como orbe: como mundo. Lima imaginada, F. E. Universidad de Lima. Unas 444 páginas. Lima se despliega. Pasado y presente. Su construcción, de las barriadas al criollismo y a la experiencia burguesa (sí, dice burguesa, no se asusten) y de las nostalgias al olvido y a la interculturalidad, no es cosa de dejársela a los etnólogos. Lima que «no es una ciudad sino muchas» (:81). Se ocupa de los espacios sociales, parques, playas, de la inseguridad (cuando no) y del pandillaje. Del caos, y de la suciedad (:190). Hay una teoría del uso de paneles, anuncios y grafitis. Por ejemplo el Averno, un mural en el jirón Quilca. Se ocupa de rutinas callejeras: cambistas, taxistas, y deliveries (:342-355). Es difícil hallarle un tema descuidado, está «la Lima apresurada», el tiempo del trabajo, la familia, los amigos. La Lima de las literaturas. La de la vida privada.

Protzel tiene su corazoncito y tiene espacio para la crítica. Sin politiquería, anota lo que anda mal, muy mal. «La capital peruana se define en el siglo XXI por la inexistencia de espacios simbólicamente unificadores» con la «excepción de un partido de fútbol importante» (:116). El pacto social solo es oral y en los negocios (:124). Encuentra a la urbe «desarticulada» (:100). Observa el vertiginoso consumismo limeño y el culto al éxito personal. En ese libro, no hay más «la veredita alegre» a lo Chabuca, ni «repúblicas embrujadas» a lo Barnechea. El pollo a la brasa con papas fritas, en cambio, es un signo. Y lo que el pueblo quiere, el plato llamado «aeropuerto». Al autor le jode «el anonimato de lunas polarizadas», a mí también. Protzel describe: quién va a polladas o a cafés, restaurantes; observa a los jóvenes populares, van poquísimo al cine; mientras la mitad de los taxistas tienen educación superior. Va de los conceptos a la realidad y viceversa. Un viaje en moto taxi por la sociología urbana.  En estas semanas sino meses que nos vamos un poco de Lima, bueno sería llevar ese libro, que se instala en un sano espacio entre lo culto y lo popular. Bravo.

Publicado en El Montonero., 05 de enero de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/2015/01/protzel-lima-urbe-y-orbe/

¿Cuba, «qué linda es Cuba»?

Written By: Hugo Neira - Dic• 23•14

La canción de Carlos Puebla me trota en la cabeza. Y me impresiona la franqueza de Obama, «el cerco a Cuba no ha servido para nada». Además, qué lección. ¿Conoce el amable lector a muchos hombres públicos en nuestro país, capaces de decir «me equivoqué»? El paso dado por el presidente Obama y por los hermanos Castro me parece estupendo. En ambos lados hay inteligencia. Y hay política, con su carga de necesidad y de incertidumbre. ¿Habrá cambios internos? ¿De qué tipo? Raúl Castro anuncia «la continuidad del socialismo». O sea, algo así como China post-Mao. ¿Liberales en economía y no en política? Por lo demás, el nudo cubanonorteamericano es muy antiguo. Los une y separa el Caribe.

Con Cuba más de un observador se pasa de listo. Uno de ellos, desde Miami, reduce el tema a la necesidad «de petróleo que tiene Cuba y al hecho que los americanos se sienten fuertes por sus yacimientos de gas y crudo shale en Dakota y en Texas». Es la tesis cínica: «La Habana está dispuesta a negociar su régimen a cambio del fin del embargo». En Lima circula «el imperialismo ha mordido el polvo de la derrota». Es la tesis lírica. Ambas facilonas. En Cuba comienza, al fin, una Transición. Vale recordar, no son fáciles.

Transición en ciencias políticas es la salida negociada de un régimen autoritario. Ocurre cuando los que mandan no pueden continuar y los que llegan no pueden un ajuste de cuentas. Se hace con pactos. Es lo que no entiende Carlos Alberto Montaner (El Comercio) y sí entendió, gracias al cielo, Adolfo Suárez. Al Duque lo conocí y en la España de la Transición vi cómo se desfranquizaban. Cómo se libraban del Bunker, o sea una judicatura, ejército y universidad, con gente del franquismo. ¿Saben cómo? Los jubilaron. Otros se reciclaron en nuevos partidos. Como en Chile postpinochetista. En Cuba la cuestión es: ¿qué hacer con los 12 mil comandantes acostumbrados a privilegios, casonas y tren de vida? ¿Una suerte de nobleza venida de la hazaña de la Sierra Maestra? Una élite del poder no se desplaza así nomás.

Cuba es una isla sin grandes recursos, o sea cuenta el tema del petróleo pero también aspectos particulares de su cultura popular. El Muro de Berlín se derrumba en noviembre de 1989. En 1991 deja de existir la Unión Soviética, y los «noventa» fueron años terribles para los cubanos, el eufemismo oficial los llama «el periodo especial». Cesó la ayuda rusa pero la isla no cedió. Entonces hice una larga estadía. Para intentar saber qué sustentaba el poder, pese a las privaciones. Escribí una crónica para una revista limeña. En ese viaje me percaté de algo que viene de la geografía del Caribe. La Cuba de los años 90 más que socialista ha sido y es anticolonialista. Y Fidel se vuelve el abanderado de un principio en lo que no transigen los cubanos. No quieren ser portorriqueños.

En suma, van a contar en las negociaciones, convicciones y geopolítica. Y además los de Miami¡! El núcleo más reaccionario del planeta, pidiendo que les paguen los devengados de estos últimos 60 años. Y entonces, ¿qué hacemos con la canción de Carlos Puebla, «un Fidel que vibra en la montaña» y «Cuba sin yanquis te quiero más»? Por lo visto, los yanquis regresan, Obama no ha bajado todavía todas sus cartas, y los castristas no se van. Interesante. A seguir.

 

Publicado en El Montonero., 22 de diciembre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/12/cuba-que-linda-es-cuba/

Confucio y Fidel. ¿Del Despotismo ilustrado?

Written By: Hugo Neira - Dic• 16•14

Como se sabe, el Premio Confucio 2014 se lo han dado a Fidel Castro. La prensa mundial dice que recibió también una estatuilla, y tal vez unos 14’000$, como al del 2013, el maestro zen Yi Cheng, líder de budistas chinos. El premio sería la respuesta de Pekín al comité noruego que le otorgó el Nobel de la Paz al encarcelado disidente Liu Xiaobo. Esto no es la guerra fría. Y lo que vuela de un sistema a otro, son misiles simbólicos. Voy a comentar ese premio. No espere el amable lector el balance histórico del castrismo, no ahora. Tampoco panegírico ni diatriba del nuevo capitalismo de Estado en China.

El premio me ha puesto en dos lugares del pasado. En la Cuba de los años de esplendor, a la que fui muchas veces por asunto de Estado y por escritor, tras ganar el Premio Casa de las Américas. El otro lugar es el Pekín de la viuda de Mao. Un viaje de tres peruanos, Hernando Aguirre Gamio, Raúl Vargas y servidor. Viaje prolongado, de estudio. A Raúl le interesaba la educación, a mí el gobierno en cada aldea. Algo no ha cambiado. El valor del conocimiento, el de Occidente y el de su propia cultura.

Ese Premio ¿es un mensaje a Occidente? Ustedes tienen un Nobel, nosotros otro. Y más que a Occidente, a USA. Parecen decir sí, somos capitalismo, pero no el mismo. La China actual compra la deuda americana, son acreedores pero no socios internacionales. Han premiado también a Vladimir Putin.  Ahora bien, ¿por qué con ese signo a Castro? Confucio detestaba la violencia. Fue pensador, pedagogo, todo salvo guerrero. Sí lo es Fidel. Cercano a un condottiero del Renacimiento.  Confucio vivió en una era terrible de China (551-479 a.C.), de «reinos combatientes». Paradójicamente, aquel desorden produjo varias escuelas de moral —taoístas, budistas— y son los confucianos, tres siglos después, quienes llegan a ser la escuela oficial. Ellos proveen de letrados venidos del pueblo a varias dinastías —Sui, Tang, Song, Yuan, Ming y Qing— y el resultado fue una admirable administración. De mandarines. Fueron dos milenios de estabilidad. Quizá eso es lo que quieren premiar. En cabeza ajena.

Vamos a ver ¿la enorme China actual no es acaso manejada por unos 85 millones de miembros del Partido? ¿No es eso el mandarinato de nuestros días? ¿Y no es Cuba un país de gente culta? Y no hago el elogio de un régimen sin libertades pero ocurre que ciertas cifras deben tenerse presente. Cuba tiene un gasto público en educación de 13,6. México, 5,5. Brasil, 5,1. Argentina, 4,5. Chile, 3,2. Un amigo muy inteligente y liberal (los hay) me decía hace poco: «¿Para qué sirve la alta educación que tiene Cuba si no tienen empleo?» Sin duda, hoy no, pero mañana Cuba dará un salto tremendo.

El cubano de calle es alguien culto. Durante decenios, y por razones de Estado y manipulación política sin duda, con todo ha habido un gasto brutal en innumerables eventos musicales, cine, literatura, y carreras científicas. Justamente estos treinta últimos años en que hemos destrozado la educación y desculturizado a generaciones enteras, Cuba cuenta en cambio con un capital humano para el desarrollo que les salga de los forros. Por ahora el negocio privado está reapareciendo, en La Habana unos 473 mil autónomos, según un diario europeo. Pero a unos nuevos empresarios se les ocurre un perfume que lleve el nombre de Ernesto y Hugo. «El primero recio y dulce. El segundo suave y afrutado». La guardia vieja en el poder fulminó el proyecto. Dios, ¡los viejos stalinistas!

Publicado en El Montonero., 15 de diciembre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/12/confucio-y-fidel-del-despotismo-ilustrado/

 

Mariano Ignacio Prado. ¡Qué espanto de vida!

Written By: Hugo Neira - Dic• 09•14

1879. En la mañana del 18 de diciembre, el presidente Prado (MIP) deja el Callao con destino a Guayaquil. Inesperado viaje, calificado de inmediato “de vergonzosa fuga”. Desde ese instante, la guerra del Pacífico estaba perdida. En el mar solo contábamos con Grau. Años atrás, MIP ya nos había estafado. El expediente Prado, de Víctor Andrés García Belaunde es terrible revelación. Vayamos al punto central. El origen de «la fortuna se hizo y se engendró en la compra de los monitores durante su primer gobierno.» (:365)

¿Prado habría partido para comprar naves de guerra, tras una colecta de joyas de las damas limeñas? Como muchos y desde las bancas de escuela, me había tragado ese cuento chino. La realidad es otra, los capitales del militar presidente venían de una gran estafa que remonta a 1867, antes de la guerra del Pacífico. De una compra de monitores en los Estados Unidos.

Antes de este libro ¿acaso nos habían dicho que los monitores comprados eran para navegar en ríos y no alta mar? ¿Y que tuvieron que ser remolcados durante 15 meses y 29 días?  ¿Que se llamaban Catawba y Oneoto, rebautizados como Manco Cápac y Atahualpa? Como diría Alfredo Bryce, “la gran cagada y ¡viva el Perú!”. Eran naves fluviales, restos de la guerra civil americana. Su precio en consecuencia era bajo, unos 380 mil pesos. Pero se vendieron a «un millón doscientos cincuenta mil dólares» (:149). Tan alto que produjo una investigación en la Cámara de Representantes. ¿Con qué se compraron? Con bonos mancomunados peruano-chilenos. Sí, anteriores a 1879. O sea en la adquisición de esos “ataúdes de hierro” participaron los chilenos. “La calidad moral de Prado, por dinero se relacionaba hasta con nuestros enemigos” (:369). En Chile, MIP, antes, durante y después de la guerra, fue un próspero hombre de negocios. Desde 1869 tiene banco, minas de carbón y un fundo en Maquehua comprado en plena guerra. Y casa en Viña del Mar, lo cual no es ilícito pero ¿residir en los años de la ocupación en el más distinguido de los balnearios chilenos, mientras el general Lynch destruía las haciendas costeñas?!

La obra es de 490 páginas y una o dos infamias por página¡! No vayan a creer que solo de estafas públicas, se ocupa de los hijos naturales. El libro se llama ‘Expediente’. Más tiene de ‘Prontuario’. Y no es colérico panfleto. Escrito tras hurgar en archivos arzobispales y notariales y en los fondos de la casa Grace de la Universidad de Columbia, es orfebrería histórica hecha en las reglas del arte. En suma, la causa del descuido naval del Perú, los motivos de la fuga y el origen del imperio Prado se entrelazan. El negocio por encima de todo. ¡Qué actual!

Se comprende que los descendientes se sientan agraviados. Nadie quiere eso, pero el historiador es “juez de muertos”. Y no hay que exagerar, los turbios orígenes son frecuentes en dinastías capitalistas, por ejemplo los Kennedy. El abuelo de JFK y de Robert hizo fortuna traficando con whisky que vendía como “medicina”. Pero los nietos fueron a Harvard y combatieron las mafias, con el sacrificio de sus vidas. El tema es otro. El primer Prado se rodeó de operadores y panegiristas a sueldo. ¿Inventa un país de elites mafiosas? Bien mirado, el “modelo” MIP no sé si las inspira o las supera. A su lado, los allegados a Leguía, el coro de adulones que rodeaba al general Odría, la mafia de Montesinos, son chancay de a medio. Para enfrentar la lectura de este libro recomiendo dos cosas. Un buen pisco para pasar el mal rato y un par de pañuelos para secar lágrimas de ira o de risa. Cuando vuelve, en 1886, Prado, el fundador astuto, esconde su fortuna. Los Peña, parientes por matrimonio, pasan por ser ricos y los Prado, mantenidos. ¡Y le creen! El libro de VAGB llega hasta el triste final, al sueño de la Laguna Azul, cuando Marianito levanta un hotel bungalow en Tarapoto, con tal mala suerte, al lado de un campo de entrenamiento del MRTA. Fue “el último descendiente directo” dice Víctor Andrés como punto final. Pero a la vez recoge una frase lapidaria, la del marino du Petit-Thouars: «Prado encarna la clase dirigente en el Perú. Son personas que solo piensan en sí mismas, sirven a sus intereses y el deber les es desconocido» (:325).  No es obra de historia sino presentista.

 

Publicado en El Montonero., 08 de diciembre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/12/mariano-ignacio-prado-que-espanto-de-vida/

Perú, la esfera de los favores

Written By: Hugo Neira - Dic• 02•14

La Enciclopedia Galáctica es un invento futurista del gran Isaac Asimov, parte de su obra Fundación. Después de 29 mil años de caos, la humanidad recupera su perdida cordura y se escribe la historia de los tiempos bárbaros. Ahora bien, este recurso futurista fue usado por otros escritores, entre ellos Borges. Invito al amable lector a esta lectura anticipada del presente.

Enciclopedia Galáctica (año 1000 de la nueva era. O 3014 d.C.). Sorprende a nuestros cosmohistoriadores lo ocurrido en la zona andina, y particularmente en lo que entonces se llamaba el Perú. Al parecer, su crisis abisal arrancó a mediados del llamado siglo XX. Contrariamente a la opinión de los que lo vivieron, una cierta mejora en la salud y el estado de las madres se había logrado en los valles andinos. La población se triplicó, no así las tierras agrícolas. El resultado lógico fue la migración del excedente de la población a las grandes ciudades. Apareció entonces, una capa neourbana de mano de obra barata. Pero el Perú que los acoge era muy indolente y conservador. No se había realizado ningún intento de revolución industrial. Los nuevos urbanos improvisaron. Invadieron terrenos eriazos, e inventaron el resto, se autoemplearon. Como comerciantes, prosperaron. El país formal aplaudió estos cambios sociales. Pero cometieron el peor de los errores. No les dieron ninguna educación. Y ellos se conformaron con sus pequeños negocios.

El país siguió prosperando sin cuadros científicos y profesionales adecuados. Nada los preparaba a las mutaciones del siglo XXI. A diferencia de Brasil, los peruanos no anhelaban una vida activa y confortable sino llegar a ser millonarios, a como dé lugar. Nuestros cosmohistoriadores se han detenido asombrados en esa patología. Y una de las explicaciones es que el Perú, aunque se llamase República, en realidad nunca había dejado de ser una sociedad virreinal, del tipo que los despóticos Austria impusieron en las Indias. Un sistema fundado en la organización de privilegios y estamentos. Así, la gente se determina por el nacimiento, cierta forma de vida y de pertenencia. Blancos e indios se organizaron por asociaciones de «nobles». En el XIX y XX, tras señores territoriales e industrias por castas. A inicios del XXI, prolifera un tipo de peruano premoderno que ni paga impuestos ni obedece a ley o reglamento alguno. Unos los llamaron «achorados», y otros, «empoderados». El primero, carece de escrúpulos. El segundo, solo cree en sí mismo. La República se pobló de anticiudadanos. Incluso  los formaban en escuelas y universidades. La enfermedad invadió la esfera del poder. Llegar a Palacio era volverse sordo.

No entraron al capitalismo. El Perú nunca abandonó la virreinal esfera de los favores. En el pasado colonial, indios de nobleza y curacas; en los tiempos republicanos «gente con contactos». Y así proliferaron las mafias. Y «empoderados», orgullosos de su incultura. De acuerdo a esa divulgada creencia, cada peruano «ya sabía». Y el saber ajeno «les llegaba al pincho».  Todavía nuestros cosmohistoriadores no logran traducir esa expresión. En fin, a inicios del XXI, en Perú desaparece la idea de bien común. Su sola mención daba risa. Y así, un país llamado a otro destino se convierte en uno de los tantos países latinoamericanos africanizados, envuelto en interminables guerras tribales.

Publicado en El Montonero., 01 de diciembre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/12/peru-la-esfera-de-los-favores/