Los desarrollos son varios y distintos

Written By: Hugo Neira - Nov• 30•14

El evento del CADE ha fijado los ojos en el sistema internacional. Nos sacaron, al menos por un rato, de esa pesadilla de mafias, Orellana, Belaunde, etc.  Cercanos estamos a la hora del Bicentario (evito la palabra celebrar). De aquí al 2021, nos guste o no, seguiremos dentro de una gigantesca mutación planetaria. ¿Globalización? Nuestro tiempo está marcado «por una gigantesca transferencia de riqueza y potencia económica de Occidente a Oriente, y lo fuerte de nuestros días es el peso creciente de los nuevos actores, India y China». Esto lo dice Daniel Cohen (La prosperidad del vicio). Para entonces —dice— los Estados Unidos seguirán siendo un actor importante, pero «no tan importante como lo ha sido hasta ahora».

Es capital, pues, la definición del mundo moderno. La cita del CADE fue oportuna, pero con todo respeto, discrepo de la hipótesis que la convocaba. «Alcanzar al primer mundo». Nadie se propone eso en Pekín ni en Nueva Delhi. Tienen «otros» desarrollos, y explicarlo ahora resultaría largo. Incita al error que el Banco Mundial o el FMI alineen una nación tras otra, según su PIB, u otra medida común. Lo que conduce a la errónea idea que la economía mundial es como una cola frente a una ventanilla única. En los hechos, el árbol del crecimiento tiene similitud con el árbol de la aparición de los «homo», anteriores a los sapiens, o sea  el australopiteco, el habilis,  eructus. Su forma de aparición es la de un candelabro. Hubo muchos ensayos distintos antes del homo sapiens. Igual el desarrollo. Holanda arrancó en el siglo XVII vendiendo tulipanes a toda Europa. América con ferrocarriles y la frontera en el Oeste.

Por lo demás, no hay más primero, segundo ni tercer mundo. Esa es clasificación de la guerra fría. Anterior al Muro de Berlín. Hoy inactual. La Europa Occidental y los Estados Unidos son «países del capitalismo avanzado».  En la lista cuentan también Australia y Canadá. La novedad son los del BRIC, Brasil, Rusia, India y China. No hay más segundo mundo, eso era la URSS y su versión del capitalismo de Estado que se hundió. ¿Y entonces, qué hay? El horror del retardo, África y varios países asiáticos y de este continente.

¿Queremos entrar en la OCDE? Tienen sus criterios, uno es la distribución de riqueza y pobreza, el coeficiente Gini. Nos van a jalar de las orejas. Y en cuanto a educación, una sugerencia. Para la próxima cita podrían invitar a alguien que explique el Japón. Nos dirá, como Cohen, «el éxito del Japón se debe a la capacidad de esa nación asiática para dotarse de bienes públicos fundamentales tales como escuela, salud pública, justicia y organización razonable de su territorio». Ha dicho «bienes públicos». ¡Qué horror!

En fin, he concluido por donde he comenzado, eso es un paper. ¿Dónde aprendí el arte de la disertación? ¿En la Sorbonne? No, en el Melitón Carvajal. Se enseñaba esas cosas inútiles, a redactar con las reglas del oficio. Hoy «somos los últimos de la clase» (Nicolás Lynch) pero los muchachos aprenden «valores». ¿Usted lector se cree eso?

Publicado en El Montonero., 24 de noviembre de 2014

 

http://elmontonero.pe/columnas/2014/11/los-desarrollos-son-varios-y-distintos/

CADE. Lo dijeron pero ¿quién escucha?

Written By: Hugo Neira - Nov• 18•14

He escuchado a dos sabios en Lima. Ricardo Hausmann y Lant Pritchett. El primero, es el actual Director del Centro para el Desarrollo Internacional y profesor en Harvard. El segundo, también de Harvard y de la Escuela de Gobierno Kennedy. Las sendas ponencias se hicieron en estos días, en Lima, y en el marco del encuentro anual del CADE de ejecutivos 2014. Tengo la impresión de que ambos tienen un vistazo global que envuelve otros temas invocados para esa reunión anual, como educación, competitividad, combate a la corrupción, seguridad ciudadana, descentralización. Que en realidad, pasan a segundo plano, dado el estadio de retraso que esas exposiciones revelaron. Hay que decirlo, el riesgo de reuniones como esa, a medio camino de la academia y contactos sociales y otras formas de sociabilidad, aminora el impacto directo de las ideas. En especial de esos dos expositores. La televisión si cubrió bien sus exposiciones. Pero gran parte de la prensa hicieron reseñas pobres y desencaminadas. Ahora vayamos a lo esencial. ¿Qué dijeron?

Hausmann comenzó por  felicitar al Perú y a los peruanos por sus recientes éxitos, pero eso solo fue el introito. Hausmann es partidario de una “diversificación productiva”. Recordó el caso de los empresarios de Corea del Sur que fueron pasando de la explotación de la madera, a la maquinaria aserradora, a otro tipo de máquinas y de ahí, al zinc, acero, construcción naval y hoy, a la exportación de productos de alta tecnología. Para Haussmann la cosa es clara. “No se sale de la pobreza  arrancando unas cuantas rocas de los Andes”. La gente rompió a aplaudir. Pero no es un antiminero. Explicó, en fin, que esa “diversificación”, implica un “sistema real de profesionales empresarios”. Y yo me dije ¿de dónde los sacamos? No con “empoderados” para negocios comerciales y pésima secundaria.

Pritchett trató de eso, pero lo he visto reseñado en un diario limeño de manera incompleta. “Perú debe mejorar educación en cuatro puntos” (sábado 15, La República). No es eso lo que dijo. Pritchett dijo que “en educación, Perú está a 50 puntos debajo de Chile; Chile a 40 puntos debajo de Turquía; y Turquía a 30 puntos de Corea del Sur”. Ahora bien, ¿qué es un punto de esa medida? Es un año calendario de esfuerzos. O sea, el Perú está actualmente a 120 años de los citados. Y a 180 años de los punteros. Y como Perú avanza a solo un punto por años, conviene que pase a 4. El dato del retraso real no ha aparecido en la prensa impresa limeña. Es terrible decirlo pero Chile de la señora Bachelet aborda hoy lo que ambos sabios nos dijeron aquí que hiciéramos. Diversificación + educación de calidad masiva.

En suma, por unos días brilla la luz de la razón; el espíritu crítico, aunque la prensa se ocupó más del caso Orellana, o de Martín Belaunde. Muy buen CADE pero, por el amor de Dios, un poco de lucidez. No podemos con manipulaciones “positivistas” esconder lo mal que estamos. Lo de “rumbo al primer mundo”, no solo es exagerado sino desatinado. Mucho sería alcanzar a Brasil y Chile, potencias intermedias. Y para eso se necesita mirar de frente lo real. “Cada año se instalan 10 mil profesionales extranjeros”. El Comercio. Bienvenidos. Pero son los profesionales que sí tuvieron los cursos escolares que desaparecieron en Perú.

Publicado en El Montonero., 17 de noviembre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/11/cade-lo-dijeron-pero-quien-escucha/

 

“La ecuación peruana”. 2017

Written By: Hugo Neira - Nov• 11•14

La sociedad peruana no puede ser interpretada desde sucesos inmediatos. Nos preceden hechos demográficos y antropológicos. El entender una sociedad requiere de algo más que información económica y estadísticas sobre la orientación del voto. A la vida política la explica también el trasfondo antropológico, cultural. Lo que se llama “la metapolítica”. Pero algunos comentaristas leen el tejido de la vida peruana terso y sin abismos, como si fuésemos una de esas sociedades del capitalismo avanzado que la modernidad ha vuelto homogéneas. Se ahorran la historia. Y no ven los pliegues de lo real, donde el ayer se venga regresando.

Una de estas noches, en un autor que se ocupa de la cultura hispánica, encuentro este párrafo: (1) «Para franceses y para anglosajones, la democracia se confunde con la garantía de derechos del ciudadano e implica la ley y la limitación del poder». Pero en la cultura hispánica «es el ejercicio del poder quien genera su  propia legitimación». O sea, del Cid campeador a Conquistadores y hasta Franco, el hilo conductor es el mismo. Cuenta el capricho del Príncipe, «la real gana». Y me pregunté si solo ocurre en el caso español. De Pizarro a Fidel Castro y a Pinochet, ¿no cuenta «la conquista del poder y luego la capacidad de ejercerlo»? «El mundo hispano premia la hazaña. Las otras culturas occidentales, el orden de la ley.»  Está claro que el tema del poder como eje de toda política está en ambos lados del Atlántico.

Lafaye habla de una «ecuación hispana». Y me pregunto si no tenemos una «ecuación peruana». Diría que sí. Con este reparo, no es feliz en la praxis política. Nuestra ecuación es antropológica y cultural, literatura, música, arte y cocina. Pero esa ecuación no ha logrado en dos siglos ni república ni nación. Pesan tres siglos de dominación. ¿No vivimos el poder como algo relacional y no de leyes? El vínculo de poder personal genera el compadre, la argolla y los amigos. Algunos se refieren a esos fenómenos como colonialidad, en especial Anibal Quijano. Yo los veo virreinales y no republicanos.  No somos los únicos, pero somos los que más.

Mandar sí sabemos, pero como «patrón», «gerente», «líder mesiánico», aunque fuese solo Cajamarca o Puno. Siempre el capricho del Príncipe, «la real gana». Y esto no atañe solo a los poderosos. Al ciudadano que en nombre de sus derechos habla, decimos que «se manda». En fin, el motor de la vida social no es el consenso sino «la relación dialéctica entre el poder y la disidencia» (Lafaye). Es eso, precisamente, lo que me inquieta, el 2017. Ahora bien, una parte del país electoral quiere delegar su poder tras el voto. El otro no. Esto puede invitar a un ensanche de la democracia, más horizontal, o a algo piramidal, como lo que detestó Octavio Paz en México. Digo qué fino tendrá que ser quien se maneje entre partidarios de una democracia normal que delega el poder, y el otro país que ya no cree en nadie y quiere también intervenir. El poder será empoderar o no será obedecido.

(1) Lafaye, Jacques, «Abismos de conceptos», en Quetzalcóatl y Guadalupe, FCE, 1999

Publicado en El Montonero., 10 de noviembre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/11/la-ecuacion-peruana-2017/

 

Ampuero, Lima, el 900. ¡Vaya Teatro!

Written By: Hugo Neira - Nov• 04•14

Esta semana, además de clases y un par de libros míos que me desvelan, he conversado con amigos de los entreveros que hay en los partidos políticos. Por lo visto hay gente que vive en el mejor de los mundos, a lo Leibniz. O sea, el reparto de puestos para el 2016. ¡Qué ilusos! No solo las ánforas dan sorpresas sino que el que cargue con el muerto con la economía por los suelos, va a pasar las de Caín. Pero una vez más, no la ven, no manyan la cosa. Me estaba poniendo de mal humor, y eso es malo para el hígado y para la escritura, en eso decido para esta carta semanal a amigos comentar lo visto el domingo pasado en el teatro Larco, Un fraude epistolar, de Fernando Ampuero. Dirigida por Giovanni Ciccia, del Grupo 9. Cuando se abre el telón, y uno entra en esa magia, a otro tiempo, a otras gentes y personajes, agradecí a los cielos estar en Lima, pese a mis negros pronósticos para el 2016.

Es la historia (real) de una broma por correo. Dos muchachos limeños se atreven a escribirle a Juan Ramón Jiménez, español, poeta, que era lo máximo, como hoy se dice. Y como eran limeños deciden hacerlo en broma. Fingen ser una chica limeña, Georgina Hübner, que en realidad existía, pero ni prestó ni nombre ni la curvada caligrafía de niña educada por monjas para las cartas que se fueron a España. Ahora bien, el poeta se la creyó, ¡una limeña! ¡Y joven! ¡Y admiradora! A la tercera carta —así fue en los hechos—Juan Ramón decide tomar el barco y desembarcar en Lima-Callao. Para que no viniera, los autores de la broma, veinteañeros asustados, logran que el poeta sepa que «Georgina Hübner ha muerto». Hay un poema de Juan Ramón, más tarde Premio Nobel, con esa frase. La obra es una tragicomedia, pero es más que eso.

Es Lima el personaje. Pero con todo los respetos a Chabuca Granda, no viene cabalgando José Antonio en un berebere criollo, no. No es la Lima rural de hacendados la que aparece sino la urbana. En la obra de Ampuero no es tampoco el medio pelo de mercachifles, escribanos o sacristanes. Ni nostalgia colonial, ni higuera de Pizarro, ni marinera, ni fervor cucufato. Ni personajes de hipérbole y linaje, escapados de una página de Riva-Agüero. Son un par de muchachos ingeniosos y zumbones, otra Lima, la del novecientos. En “Fraude epistolar”, en el escenario hay todo lo que habíamos olvidado de esta ciudad. La impalpable razón por la cual la admiraban los viajeros. O sea, una forma de vivir donde se sonríe en plena tragedia y no se pierde ocasión de gastar una broma. Porras, mi maestro, lo explica muy bien en uno de sus magistrales textos que un par de burros mandando en educación condenan al olvido. “Esa suerte de irreflexividad limeña” —dice— “eso de estar siempre de bromas”. Pero más que la zumba, la gracia de seres a los que el teatro presta vida. ¡Ese grupo de limeñas! En la salida me encuentro con Alfredo Bryce. Esta obra de Ampuero y Un mundo para Julius, van de la mano. Bravo por la puesta en escena. No se la pierdan. Es un viaje a una Lima amable.

Publicado en El Montonero., 03 de noviembre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/11/ampuero-lima-el-900-vaya-teatro/

 

Medio Oriente. Los guerreros del Ego

Written By: Hugo Neira - Oct• 28•14

Cuando los guerreros del Estado Islámico (EI) degüellan a James Foley, periodista americano, el pasado 19 de agosto, su verdugo dice algunas palabras. Las cámaras del mundo entero registran un acento típicamente británico. Entre los yihadistas que asedian las fronteras turcas, hay gente de Marruecos, Túnez y Arabia Saudita. Pero en el reclutamiento de los guerreros del EI, también hay jóvenes venidos del extenso mapa del mundo occidental. Según especialistas en el Islam, en las filas del EI hay 800 rusos, 700 franceses, 270 alemanes, 120 holandeses, unos 70 norteamericanos y 30 canadienses. Dejan familia, país y estudios por la “guerra santa”. ¡Incluso hay 30 suecos! Hay otros, los del yihadismo individual, como el que mata un soldado en Canadá. No trataré de ellos sino de los “visibles”.

Es impresionante la masa de información que ha aparecido sobre el origen social y la mentalidad de los adherentes a la guerra del EI. Si usted, amigo lector, supone que se trata de jóvenes devotos del Islam, va por camino errado. Jóvenes, sí lo son. Pero no necesariamente religiosos fervientes. Examinando las mochilas de los caídos en combate, lo que se encuentra no es el Corán sino textos burdos, de esos de cualquier supermercado, estilo “el Islam al alcance de todos”. Igual parten a ponerse un pasamontaña y en las manos un AK-47 (fusil de asalto Kalashnikov). No son precisamente doctores ni eruditos. Tampoco se fueron al monte los docentes universitarios que en Lima admiraban a SL en aulas, y sí sus desdichados alumnos. ¡A la guerra van los jóvenes! En The Daily Beast, diario americano, publican la semblanza de Douglas McCain, un conocido rapero blanco, de pronto muerto en los combates de Siria. Habría dicho a sus amigos: «¿por qué morir como loser cuando se puede ser un mártir?».

Comunidades musulmanas, pobreza, marginalidad, estos tópicos no explican por qué hay rebeldes salidos de las clases medias europeas y norteamericanas. Se ha descrito cómo son recibidos en las filas del EI. Con los brazos abiertos, un rol y una buena paga en dólares. Courrier International  ironiza. «Destination Djihad», en el mismo tono como para un tour deportivo por el Himalaya. Dos muchachos conversan:

          – Este verano me voy al yihad, a la guerra santa.

          – Y yo voy a aburrirme con mis padres al camping, le responde su amigo.

Triste modernidad. En ambos lados del Atlántico se comienza a hablar de “una generación perdida”.  Democracia, libertades, sociedades pacificadas, no los satisface. El tema merece dos hipótesis. O bien es la condición humana. El homo sapiens adora arte, religión, conocimiento, también la guerra. Nos gusta combatir. La especie humana está todavía muy cerca del Cro-Magnon. O bien es una crisis de hijos de una civilización sin grandes pasiones. No quieren ser los buenos chicos de una globalización materialista. Se desmorona el mito posmoderno de seres pacíficos y consumistas. Por la sangre de los combatientes en las arenas de Siria, corre más adrenalina que en el planeta entero de internautas y jóvenes del mundo cool. Las guerras virtuales en Internet no reemplazan el erotismo perverso de causar la muerte real. Se inventaron una épica. El Islam es el pretexto. Los guerreros en Siria combaten por su propio Ego. Y no hay nada más occidental que el amor a sí mismo.

Publicado en El Montonero., 27 de octubre de 2014

http://elmontonero.pe/columnas/2014/10/medio-oriente-los-guerreros-del-ego/