Soberanía y fútbol

Written By: Hugo Neira - Jun• 18•18

Comencemos por lo primero, la patria. Todos los peruanos estamos informados de la resolución reciente de la Corte de Costa Rica sobre el indulto al expresidente Alberto Fujimori, decisión que tomó Pedro Pablo Kuczynski mientras era presidente de esta República. El periodista que soy se inclina ante la tiranía de la actualidad. Y es lo que hago. Sin embargo, para esta nota, para responder a esta cuestión, llama en su auxilio al profesor de ciencias políticas y sociales que también soy. Y en consecuencia abordo ese tema desde una cuestión esencial. ¿Qué es la Soberanía del Estado? El amable lector me perdonará por esta disgresión. Es necesario hacerlo. Porque no voy a dar una opinión personal sino a situar ese tema desde la perspectiva de la comunidad científica. O sea, de la manera cómo se piensa y se enfrentan esos conflictos desde la razón y el respeto a los pueblos y naciones. Podría ser Irlanda, Ángola o Pakistán, pero se está cuestionando nuestro derecho a tener Estado y mandatarios.

Lo que llamamos Estado, es reciente. En ciencias políticas no nos ocupamos de los Estados antiguos, del Egipto de los faraones ni de la China antigua o Roma imperial. Historiadores y teóricos de la política hace un buen tiempo se han puesto de acuerdo que lo que hoy llamamos Estado es un “cuerpo político”, que se ha desarrollado en Europa como resultado del Renacimiento y la Reforma. Su etimología aparece en el XIV y el XVI, según Mager, desde la palabra estatus, usada para denotar la condición, el oficio, los ingresos y la dignidad del príncipe, el status regalis. Con el tiempo se convierte en el concepto actual. Pero ese Estado moderno no puede separarse de otro, decisivo. El concepto de Soberanía. Más claramente, si un Estado no es soberano, entonces, no es propiamente Estado.

La idea de Soberanía la plantea Bodin (1530-1596) —o Bodino como dicen los españoles—. Un monje de Notre-Dame-de-Carmès, que abjura. Luego, como jurista y filósofo, escribe su muy conocido Tratado, Los seis libros de la República, en 1576, cuando se estaban instalando en el Perú los conquistadores. Debo decir algo personal. Conozco solo a un peruano que haya leído a fondo a Bodin. Esa persona es Víctor Raúl Haya de la Torre. De eso conversamos en París.

Volviendo a Bodin. ¿Qué es Soberanía? Es cuando una magistratura pública está dotada de un derecho no discutible. “Cuando el Soberano toma una decisión en una situación extrema”. Y esto es decisivo: sin consultar a una instancia superior. Hoy no la hay, felizmente. Es decir, si el presidente de Uruguay o de Indonesia o Portugal, toma el teléfono para preguntarle a alguien la venia para dar un paso, entonces, mis queridos compatriotas peruanos, en ese momento, ya no hay Estado, ni esa estructura compuesta de pueblo y mandatario. Porque la Soberanía de Bodin –lo digo para los abogados y juristas–no solo formaba un cuerpo político autónomo, sino un derecho positivo. Presidente y pueblo. Ambas entidades van juntas. Y eso es el Estado moderno. El tiempo de Bodin era el de las guerras de religión. Protestantes contra católicos, y viceversa. ¿De quién o quiénes se estaban poniendo a salvo? En ese momento, de los Imperios y del Papa.

La soberanía ha pasado al lenguaje común. Recuerdo los momentos en que siendo profesor titular en Francia, el jurado de una tesis, al firmar su opinión, decía lo siguiente: “como comité soberano, etc”. Eso quería decir, sencillamente, nadie puede discutirnos. Ni el Rector, ni el ministro de Educación, ni el Presidente de la República.

En nuestros días, hay entidades internacionales. El Banco Mundial, el FMI. Pero no hay presidente del mundo. Guste o no, hay Estados. Y se acrecienta su número. En 1945, tras la terrible segunda guerra mundial, eran 51. En el 2012 son 193. Y solo en Europa hay 42 movimientos regionales. Si Cataluña o Irlanda se emancipan, serán soberanas. Por cierto que existe al mismo tiempo una barbarie contemporánea. Las Cortes como La Haya, están para protegernos en caso que el Estado de derecho sea reemplazado por un Estado tirano. ¡Pero no para gobernarnos! Además, ese comunicado desde Costa Rica es insolente. Se permiten establecer fechas, seis meses. ¡Qué se han creído!

Ponen en cuestión el derecho fundamental del gobierno del Perú. El de tomar decisiones. En particular, las más difíciles, como el indulto a Fujimori. De paso debo decir que nunca me simpatizó su gobierno. La prueba, mi libro Hacia la tercera mitad. Por otra parte, no tengo ningún nexo o relación política con PPK. Pero si el presidente fuera Perico de los Palotes y el indulto cayera sobre alguien que me cae mal, es igual. A la Soberanía no se la discute. O pasamos a ser manejados por virreyes.

Señor Presidente Vizcarra, monte un comité. Usted ni debe contestarles. De paso, un consejo: tenga un vocero, como lo hacen en Washington, no se meta en pequeñeces. Esa entidad espera la opinión del Tribunal Constitucional. No buscan la justicia sino dividir a las instituciones y de paso, a los peruanos. Y por humanidad, ocúpese de las víctimas y familiares. No litigue con lo que no tiene legitimidad alguna. ¿Acaso los hemos elegido? Siga mi consejo, el Perú quiere un mandatario que se ocupe de sus problemas. Nada peor que un gobierno sin conciencia de su propia potestad. O sea, el derecho específico que tenían los reyes, el de perdonar. Hoy lo tienen los presidentes. Y no se discute. ¡Dios mío, qué nivel! No se discuten los indultos. Moralmente, sí. Jurídicamente, no.

Posdata: Y ahora me voy a ver el Mundial. Formidable, México no solo ganó a Alemania sino que jugó todo el tiempo mejor.

Publicado en El Montonero., 18 de junio de 2018

<http://elmontonero.pe/columnas/soberania-y-futbol>

La política (peruana) y el ornitorrinco

Written By: Hugo Neira - Jun• 11•18

¿Qué es un ornitorrinco? Es una especie que habita Australia, de unos 50 cm de longitud (cola incluida) pelo pardo, hocico similar al pico del pato. Buen nadador pero no es pato. Y no es del todo un mamífero, se reproduce con huevos. Es un mamífero ovíparo. Y como diría Cantinflas, ahí está el detalle. A Linneo, el naturalista sueco que establece una clasificación de los animales y las plantas, cuentan que le llevaron un ornitorrinco, un mamífero que ponía huevos o un pato que tenía pelo. Lo miró el sabio sueco, lo examinó y dijo algo casi bíblico: “este animal no existe”. Linneo prefería su clasificación a admitir que ese bicho era real.

En estas líneas, es una metáfora de lo inesperado. No tanto en las ciencias naturales sino en la percepción de la vida política. En particular la nuestra. Lo inesperado es repetitivo en el Perú y provoca dolor de cabeza y ánimo violento. No es ahora que esto ocurre, viene de lejos. ¿Cómo aprobar o desaprobar, a ese joven trujillano que regresa de Europa y, siendo descendiente de uno de los conquistadores de la isla del Gallo, pretenda liderar un partido de clasemedieros, cañeros del norte y obreros de Vitarte? Además, dice ser revolucionario y a la vez demócrata. Un tal Haya de la Torre. El aprismo desde 1931 fue una cosa rara, incomprensible. También lo fueron esos militares de izquierda que con Velasco aprovecharon su autonomía para liquidar latifundios y de paso la vieja oligarquía. Lo que se dijo de ellos —“fascistas”, “reformistas”— es parte del lado oscuro de nuestra historia intelectual.

La lista es larga. ¿Cómo un descendiente de japoneses, y casi desconocido Rector, le pudo ganar en las presidenciales al peruano más conocido en el mundo, Mario Vargas Llosa? ¿Y cómo un casi desconocido intelectual, que anida en uno de los más recónditos lugares del Perú, en Ayacucho, decida salvar al comunismo mundial? Espero que el amable lector haya leído a Umberto Jara (Abimael, el sendero del terror). El doctor Guzmán no quería una revolución solo para los peruanos. ¡Muy poca cosa! Admiraba a Lenin, Stalin y a Mao. El cetro del comunismo peligraba. Y él iba a tomar el relevo. Iba a salvar planetariamente el comunismo. No desde China. Desde Ayacucho. Es lo que dijo desde la cátedra. ¡Y le creyeron!

Hace unos veinte años que vamos de sorpresa en sorpresa. Ollanta Humala. Llegado al poder desde las izquierdas, a los pocos meses de asumir, se deshace de quienes lo aupan a la Silla. No los reemplaza. Le da cuerda al “automático” (MEF y Banco Central) y el cogobierno a la señora. Cinco años perdidos. Luego, la hipersorpresa. PPK. Y encima, el fujimorismo no se muere, como muchos esperaban. Les sale, a los interesados por el poder, un partido rival rarísimo. Otro ornitorrinco. Vienen del pueblo, de las nuevas clases medias, y son una derecha popular. Y como lo ha dicho Víctor Andrés Ponce, no quieren ocuparse de la transformación de la sociedad peruana. Venidos de lo popular, ¿lo olvidan?

Entiendo el titubeo, la indecisión de muchos, ante esa inesperada gobernabilidad post PPK. Lo dije en el programa de Beto Ortiz. Las hipótesis de gobierno no me parecen muchas, pero no sé por cuál se determinarán. O bien intentan las “grandes reformas”, al menos en parte. O bien trabajan para poner orden en lo inmediato. Pero hay una interdependencia en ambos casos. Y si hacen “el buen gobierno” —a lo Felipe Guamán Poma— lo mejor de lo posible, hasta el 2021, ¿no es temible para muchos? Habrían introducido en nuestras maneras políticas un nuevo estilo. Provincianos de origen, profesionales, ambos han sido gobernadores de regiones. Acaso por eso incomodan. ¡Siguen un itinerario normal! Con Beto recordábamos que casi siempre los presidentes de los Estados Unidos han sido senadores. Nixon de California. Clinton de Arkansas. Obama, por Illinois. Guardando las distancias, el Presidente actual y su Primer Ministro, hace rato que son hombres de Estado. Así de simple. Pero hace 30 años que no existe en el Perú el curso de Lógica.

Lo que esperaban algunos opinólogos como presidente era otra cosa. Una suerte de profeta, mesías, salvador de la patria. Desde esa búsqueda fantasmal del mandatario carismático, nos encaminamos a tener un Lincoln pero también, salido de la nada, un Hitler. Patricia del Río dice que el actual presidente tiene “alma pequeña”. Pero Patricia, ¿no te parece que las “almas grandiosas” han sido un desastre en este continente? El magistral Hugo Chávez con su “socialismo del siglo veintiuno”. Abimal Guzmán como epicentro del planeta. Y el “cholo sagrado”, invento de Eliane. ¿Nos encantan todavía las quimeras? Sin embargo, una administración presidencial sensata le haría mucho bien al país. Pero me parece que queremos divertirnos. Gozar con las polarizaciones. ¿Formalidad y racionalidad? Qué aburrimiento. Las redes quieren carnecitas. Cuánto lo siento. Los países más prósperos son los más aburridos.

La política es como medio darwiniana. Se prospera por mutaciones. Y no tenemos correa para novedades. Estas siempre molestan al conservadurismo de derecha y de izquierda. Criticar a un presidente a los dos meses, no solo es precipitado sino que tiene algo de reaccionarismo light, muy de moda.

A último minuto, “La aprobación al presidente Martín Vizcarra cae 15 puntos”. Eso no es un triunfo de la democracia. Es un triunfo de los dueños de los medios. Que en el sur tengan un mayor rechazo (55%), no es una sorpresa. Hace rato que el sur, por su retraso, vota contra el pluralismo político. Pero demográficamente, no pesan. Más bien, es cierto que la política peruana busca su Gareca. Dentro o fuera de la presidencia.

Publicado en El Montonero., 11 de junio de 2018

http://elmontonero.pe/columnas/la-politica-peruana-y-el-ornitorrinco

El trotskismo como libertad

Written By: Hugo Neira - Jun• 07•18

Se nos ha ido Aníbal Quijano. A sus 90 años. Así, de golpe. Se nos ha ido un grande, no solo de la cultura peruana sino latinoamericana. En Lima ha habido algunos óbitos, qué bien. Pero siempre he dicho que tenemos una cultura de cementerio. Esperamos que el finado se halle en capilla ardiente para decir lo mucho que lo apreciamos. Lo que sigue lo dije en vida. En vida de Quijano.

He rebuscado en mis papeles, con la pena en el alma, uno que otro artículo en el que hacía referencia a la postura intelectual y moral de Aníbal y hallé varios textos. El primero, sobre las elecciones en Francia, habían elegido a varios trotskistas (La República, 11/5/2002). “El trotskismo ha estado en el proscenio de honor en estas elecciones francesas que han dado de qué hablar, y lo seguirá estando si se quiere devolverle sentido a la política misma. Ha sido sorpresa de las elecciones francesas –la buena sorpresa– el voto por trotskistas […] Tal reconocimiento admira y sorprende a los vecinos europeos, en particular a los ingleses. Andreas Whittam del The Independent de Londres: ‘decididamente, el marxismo francés es una especialidad cultural’. Y el periodista liberal les reconoce méritos: ‘[…] se enfrentan a la globalización, la emprenden contra lo que llaman el neoliberalismo, pero hay que reconocerles una pasión sin límites por la libertad’”. Artículo dedicado a Aníbal Quijano y a Hugo Blanco.

La segunda referencia, en La República (10/9/2004). Desde otro tema, “el fuego sagrado”. “¿A qué edad se aprende la libertad? ¿Y en particular, la libertad de pensar diferentemente? ¿Qué edad tenía Mario Vargas Llosa cuando escribe su primer relato? Aquel con el que gana un viaje a París. No más de 23 años. La misma edad de José Carlos, cuál va a ser, Mariátegui, joven viajero de vuelta de Italia y su periplo europeo. El de ‘La escena contemporánea’. Lo mismo, juventud, pero no ‘light’ sino incandescente. No estoy diciendo que un joven tenga que ser inevitablemente un gran filósofo o un gran narrador o un ensayista. Digo solamente que el fuego sagrado aparece en la juventud, o nunca jamás. En la mía, Luis Loayza ya había leído todos los libros del mundo. Y Macera o Aníbal Quijano ya eran lo que son, es decir, permanentes inconformes. No como en nuestros días, cautivos de una cultura ‘formatada’ para jóvenes”.

La tercera referencia a Aníbal Quijano la hice en El Montonero, el 10/11/2014. “Lafaye –americanista francés– habla de una ‘ecuación hispana’. Y me pregunto si no tenemos una ‘ecuación peruana’. Diría que sí. Con este reparo, no es feliz en la praxis política. Nuestra ecuación es antropológica y cultural, literatura, música, arte y cocina. Pero esa ecuación no ha logrado en dos siglos ni república ni nación. Pesan tres siglos de dominación. El vínculo de poder personal genera el compadre, la argolla y los amigos. Algunos se refieren a esos fenómenos como colonialidad, en especial Aníbal Quijano”. (Se le puede leer en Internet, en la antología de pensamiento crítico del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, hecha por Martín Tanaka). Quien bien escribe no muere nunca.

No soy trotskista, no tengo ese honor, pero nada cuesta decir que fueron la libre inteligencia, y todos le debemos, de Haya de la Torre a Octavio Paz, el antiestalinismo, o sea, una manera de ser de izquierda sin perder la lucidez. ¿Cómo negar el papel de una minoría que tuvo el coraje de ir a contracorriente? ¿Y sin personal interés? ¿Cómo negarle ese enorme mérito a Aníbal Quijano? Libre marxista, algo que no abunda.

Publicado en El Comercio, 7 de junio de 2018

https://elcomercio.pe/opinion/columnistas/anibal-quijano-trotskismo-libertad-noticia-525799

 

 

¿Madrid hasta las patas? Nada de eso

Written By: Hugo Neira - Jun• 04•18

Puesto que algo de paz ha llegado a estas tierras, o sea, Paolo Guerrero entrena con la selección, podemos mirar algunos otros problemas, en otros países. Por ejemplo, “los diez días que han conmovido España”, como dice Francisco Rosell, del diario El Mundo. Lo dice con cierto cachondeo (no es una mala palabra, en el castellano de los españoles quiere decir broma, gracia, burla). Porque lo de “diez días”, evoca la célebre obra de John Reed, cuando en poco tiempo Lenin, en 1917, se subió al poder, conmoviendo al mundo. ¿Tan grave está la cosa? Por un lado no es moco de pavo que desaposesionen del poder a Mariano Rajoy que se enfrentó al separatismo catalán que por poco no se sale con la suya. Pero, por otro lado, se fue el ex presidente de Gobierno entre aplausos. Y diciendo, “ha sido un honor ser presidente de Gobierno y dejar una España mejor que la que encontré” (El Mundo). Pero muchos españoles le dirán, pero hombre, que el independentismo catalán sigue entero¡! Y que de la corrupción, oye majo.

“El líder del Partido Socialista, Pedro Sánchez, tomó la decisión de derrocar a Rajoy, cuando se da a conocer la sentencia de la “trama Gürtel”, una macrocorrupción que involucra al Partido Popular y a Rajoy mismo” (El País). Sánchez es un político, o sea, tiene eso que se llama oportunismo, muchos lo dicen con desdén, cuando es un don. Y en segundo lugar, “ignora a Podemos y hará un Gobierno sólo con el PSOE”. Titular.

¿Podrá hacerlo, sin alianzas? La política española es bien complicada. Me dirán la política siempre es complicada. Pero claro que sí. ¿Quién dice lo contrario? España es bien difícil de entender. Enrique Planas, que ahorita está en Madrid, no por lo de Pedro Sánchez sino para la Feria del Libro, dice: “un peruano no podrá entender nunca los horarios de la Feria de Madrid”. Mira Enrique, si abren solo por las mañanas y “de dos a seis de la tarde, el Parque del Retiro se convierte en un pueblo fantasma” como dices, es porque hacen la siesta¡! Y vuelven para la noche nochera¡!

De modo que haré de traductor. Presidente de Gobierno no quiere decir lo que parece. Es lo que los ingleses desde hace siglos llaman el Primer Ministro. ¿Y por qué? Porque Inglaterra, desde la noche de los tiempos, y España después de Franco, son monarquías con parlamento, o si se quiere, parlamentos con coronas. Y si el que llega a Londres invitado oficialmente, quiere ver al verdadero Jefe de Estado, tiene que ir al 10 Downing Street. Y en el caso madrileño, a la Moncloa. Lo de la visita a los reyes, es otro lugar. En España, la Zarzuela.

Volviendo a Rajoy, su caída está motivada por dos cosas. Por un lado, por una última sentencia judicial. Por el otro, la descomposición de su Partido Popular. Este es el punto de vista de Antonio Caño en El País; y me parece razonable. Voy a decirlo en términos del castellano de los españoles: Rajoy se lió la manta a la cabeza ante el paulatino descrédito de su gobierno que arrastra también a la democracia liberal. Por lo demás, España de Rajoy y su partido tuvo esos problemas típicos del resto de Europa. Pero, ojo, el PBI per cápita en España es de 30 mil euros. Siempre y cuando seas un currante (el que tiene el curro, o la chamba). Y los he escuchado cantar ‘Soy un currante y tiro pa’adelante”. Pero eso no es fácil: la tasa oficial de parados era del 22% y en el 2018 se está poniendo debajo del 15%. O mejor, se estaba. No es el manejo de la economía que lo saca de la Moncloa. Sino su Odebrecht.

El diario ABC señala que Pedro Sánchez puede ir para largo. En una o dos semanas, nombrará unos mil doscientos cargos. Y con cachondeo los del ABC, “irá muy sonriente a los telediarios, estará en las portadas de los diarios. Y visitará o recibirá a dirigentes extranjeros”. La rutina del asumido poder. “Tiene la iniciativa de las leyes”, dicen los opinólogos (nunca faltan) pero es minoritario. A ver si nos entendemos. El pleno son 350 escaños. 169 votaron a favor de Rajoy. 180 en contra. Es cierto, pero de esos 180, solo 83 son PSOE. Entonces, arranca con una bancada minoritaria.

El retorno al poder de los socialistas es legítimo, es legal, pero visto desde otro ángulo, es discutible. No han ganado ningunos comicios. Y pronto se celebrarán elecciones para municipios y autonomías. Los plazos son breves. La prensa sospecha. “Sánchez baila sobre el abismo”. Otros, nada amables, le llaman ya “el jovencito Frankenstein”. En fin, otros, “hay un camino a la izquierda”. Para atajar —dicen— “el populismo y el nacionalismo, está la socialdemocracia”. Pero esa legitimidad solo puede venir de las urnas.

Cierto, Sánchez es el séptimo presidente de Gobierno, pero el único que ha accedido por un voto de sanción a su rival. Es mucho y es poco. No sé si es una vuelta de campana o aparece como un nuevo maestro de obras. Una sorpresa, como lo es Macron en Francia. Sin embargo, un hábil fotógrafo ha captado a Felipe VI, con un rostro más grave en el juramento de Pedro Sánchez que cuando juró Rajoy. ¿Y si los que han avalado tienen como meta el fin de la monarquía? Por el momento, Pedro Sánchez está agarrado de un clavo. Y los de Podemos se hacen la mosquita muerta. Los chicos de Podemos han aprendido maña y media en esa gran universidad del engaño que es Caracas. La de Hugo Chávez, y no el payaso que se cree su sucesor.

Publicado en El Montonero., 4 de junio de 2018

http://elmontonero.pe/columnas/madrid-hasta-las-patas-nada-de-eso

Gastronomía intelectual

Written By: Hugo Neira - May• 28•18

La neblina desciende a Lima, el verano se ha terminado y sobrevivimos a que Paolo Guerrero no lleve la 9 en la rojiblanca del mundial en Rusia. Entre tanto, dos noticias de espanto. Resulta que Colombia ha entrado en la OCDE. Pucha —la palabra preferida por Mafalda— ¡qué golpe tremendo para PPK! Esta noticia ha salido en El Comercio, pero abajito de la página 21 de Economía. En la cuarta columna, unas 10 líneas. Casi nada. Le han evitado un infarto a nuestro expresidente. Lo del Perú en la OCDE era, para Pedro-Pablo, como el tango, su «sueño abrasador». La segunda noticia es que hay por lo menos veinte candidatos a la alcaldía de la Lima caótica. Entonces, señores, pasemos al comedor.

Primer plato. Colombia o una buena sopa de letras.

Con su PBI de US$ 377,7 billones (2014), un poco más que Chile y que Perú (andamos por unos 202,6) ¿eso explica que Colombia haya entrado en tan distinguido y selecto club? No pues. De todos modos, qué aburrimiento. Qué fácil sacar unas cifras de algún diccionario de geoeconomía. Cualquier opinólogo puede hacerlo. El que escribe ha ido varias veces a Colombia, y acaso pueda contarles algo «significativo», como dicen los del Banco Mundial.

¿Colombia en la OCDE? Me vino entonces a la memoria una visita que hice a Colombia, años atrás. Resulta que una profesora colombiana me ubica y me invita a ir a Manizales. Es una ciudad construida sobre montañas. En ese momento tenía no más de 400 mil habitantes. Una suerte de Chiclayo, a menos de una hora por avión de Bogotá. Su población blanca o mestiza, al 98%. Casi nada de afrocolombianos. Y todavía menos de indígenas. Pequeña villa, muy culta, unos 30 mil estudiantes en formación superior.

Fui bien recibido, alojado y dicté mis clases (un curso corto). No es eso la nuez de estas líneas. Al finalizar, la profesora que me había invitado organiza una cena de despedida. En una casa bastante amplia, la mansión del Gobernador (algo como los prefectos que otrora tuvimos). Esa autoridad local, es el centro de esta historia. A la cena fueron varios profesores, fue muy simpática, y como era de noche y fin de semana, la sobremesa se extendió hasta más allá de la medianoche. Ahora bien, el Gobernador era un hombre corpulento, y lucía, en la cintura, un revolver. ¿Qué pasaba? Manizales estaba muy cerca de lugares donde andaban los de las FARC.

Pues fíjense en lo que viene. Mientras conversamos, el Gobernador, instalado en la mesa, se hace traer su laptop. Y comienza a escribir. Y muy educado nos dice que tiene que terminar un artículo, que el diario de la ciudad esperaba. Entonces, por curiosidad, le pregunto sobre qué.

Y me dice: – Sobre Jorge Luis Borges.

Y entonces me explica que han leído en el diario Clarín de Buenos Aires, algo sobre un conflicto entre Sábato y Borges. Esto, ¡en Manizales! Me preguntan los colombianos si había estado alguna vez en Buenos Aires. Les digo que sí. Y me hace una pregunta el hombre del revolver.

– ¿Por qué se disputaban Borges y Sábato?

La verdad es que la pregunta me tomó de sorpresa. Y le dije que no sabría qué decirle. Pero al poco rato, me acuerdo de algo. Y le digo:

– Creo que tengo una hipótesis. Me preguntan cuál.

– Sábato no sufría de ninguna envidia literaria ante Borges. Él era escritor pero también científico, dictaba clases sobre física cuántica. Y era enormemente argentino. Borges, en cambio, no del todo. Abuela inglesa, capaz en algún momento de decir «alguna vez hice intentos para ser argentino». Borges no estaba del todo seguro de su identidad. Sábato no dudaba. Dicho esto, la mesa se alborota, el Gobernador me lo agradece y le pide a su mujer que suba a la biblioteca y se baje los libros de Borges. No por Prefecto, ignorante.

No sé si me hago entender. Siempre tuve el prejuicio favorable que los colombianos eran muy cultos. Pero esa noche, en Manizales, me asombró, lo confieso. ¿Preocupaciones literarias y filosóficas y sociológicas, del Prefecto local? Estábamos en Manizales. ¡Cómo será la crema intelectual de Bogotá! Colombia ha entrado a la OCDE porque su clase dirigente siempre tuvo una cultura a rabiar, y los colombianos, hábitos de lectura y curiosidad que alguna vez tuvimos, y que un par de imbéciles en el Ministerio de Educación, hicieron desaparecer. Entraremos a la OCDE cuando tengamos lo que hemos dejado de lado. La cultura. Pero por mucho crecimiento económico que tengamos, no veo cómo se eleve, de inmediato, la calidad de los recursos humanos. El daño que se ha hecho es generacional. ¿Qué pasó, compatriotas? ¿Clases solo por la mañana? Adiós cursos, y estudios por áreas.

Segundo plato. Un plato sencillo. Venido de gastronomía ajena.

Lima es una ciudad enorme, pero no es la única con problemas de saturación de automóviles. Sería bueno, pues, que dejemos de mirarnos el ombligo. Me dirijo a los 20 pretendientes a alcalde. En Bogotá los carros circulan con placas pares o impares. En Ciudad de México circulan con holograma 1, y en otros días, holograma 2. Las políticas de restricción al uso del automóvil han sido aplicadas en varias ciudades, también en Sao Paulo. No significa que se resuelve del todo la congestión. Pero Lima, de aplicar esas normas, no tendría sino la mitad de carros circulando, mientras se construya vías subterráneas, o aéreas como los teleféricos, o avenidas elevadas como en Río de Janeiro.

Postre. Chaú Marco Sifuentes. Nos vemos en el infierno.

Publicado en El Montonero., 28 de mayo de 2018

http://elmontonero.pe/columnas/gastronomia-intelectual