El odio a la inteligencia y a los ilustrados. De 1822 a nuestros días

Written By: Hugo Neira - Dic• 21•15

Esta mañana, antes de escribir esta crónica, me entretenía en hojear documentos antiguos destinados a un trabajo que no tiene que ver con la coyuntura presidencial del 2016 cuando me doy de narices con Sánchez Carrión, el primer tribuno republicano, texto de 1822. Y de chocante actualidad. En efecto, le asombra a Raúl Porras Barrenechea, « … constatar la exactitud de sus observaciones sobre el carácter peruano y la fijeza psicológica de éste transmitida por la herencia. Apuntaciones de actualidad parecen estas sobre el oportunismo criollo» (dixit).

¿Qué decía aquel peruano para llamar la atención del historiador Porras y la nuestra? Lo siguiente: «En primer lugar hemos heredado de nuestros antiguos señores el detestable espíritu de pretenderlo todo y, de consiguiente, todas las formas de que es preciso vestirse para conseguir el fin, conviene a saber la bajeza, la adulación y el modo de conseguir con las flaquezas del que puede o debe conceder la gracia, creyéndonos aptos para todo, poco premiados con cuanto nos dan y dignos del empleo más eminente, aunque faltan actitudes y por más que la comunidad se perjudique con nuestra colocación». Comprensión lectora: colocación, o sea, ¡la Presidencia!

No es texto de encontrar en un diario de hoy y colgado en un kiosco. ¡En una pluma de hace dos siglos! ¿Y vamos a festejar el Bicentenario? ¿Cómo, si la historia peruana es inmóvil? Sencillamente vemos en el candidato Acuña la repetición de las viejas astucias: clientelaje, repartija. No hay duda, tenía mucha razón el moralista limeño que dijo que en el Perú no hay que comenzar el día preguntando qué hay de nuevo sino qué hay de viejo.

Cuando me iba a perder en el laberinto de viejas y nuevas mañas, me llega un mail de un amigo que reside en el extranjero. Se ha labrado una carrera brillante y meritoria, y como muchos de los 3 millones de emigrados, nos sigue y observa. Le pedí la autorización de publicar su carta, guardando su anonimato. El texto lleva las comillas de rigor.

«Hablando de mis percepciones electorales te diré, Hugo, tienes razón, Acuña es una pesadilla pero lo es porque puede pasar a segunda vuelta, por ahora tiene más aciertos que errores, y disfruta el efecto ‘teflón’ es decir que no se le pegan las críticas. Tiene el beneficio (que antes tuvo el Cholo Toledo) de ser el tipo común y corriente (más lo segundo que lo primero) pero justamente lo hace parecer al alcance de todos. Lo contrario de PPK quien tiene una campaña estática e insípida (además de tacaño por no pagarle a Favre). Creo que en la siguiente encuesta lo puede pasar. Ya muchos se lo olieron así y engrosan sus filas, cuadros importantes, que pueden armar una campaña razonable bajo las órdenes de Favre. Lo terrible de esto es que creo que detrás de su ‘plata como cancha’ es la presencia del narcotráfico. No creo que Acuña discrimine de donde viene el dinero de su campaña.

Debo decirlo pero no le veo muchas posibilidades a la ‘alianza popular’, atraerá el voto duro de ambos segmentos (no más del 10%) pero el rechazo de los que son antipartidos (la mayoría de votantes) y la lápida de los narcoindultos es muy pesada (el electorado no es tan irracional como puede parecerlo). Creo que la más perjudicada es Lourdes, la entierra como líder nacional (bueno ya estaba semienterrada). Paradójica lideresa, destinada a nunca ganar por una cabeza, la maldición de Abraham, una alegoría del infierno: tener el alimento al alcance de la boca y no poder comerlo.

Keiko debe enfrentar el castigo edípico, si logra superarlo con valentía racional y emocional será presidenta, si titubea o comete un error solo pasará a segunda vuelta. Su error costará tener a Acuña como presidente.»

La mirada realista del amigo bien parado en el siglo XXI y “las aspiraciones serviles dignas para ser vasallos y no ciudadanos”, del Solitario de Sayán. ¿El pasado, eterno presente? ¿Para cuándo la independencia de nuestros propios defectos?

 

Publicado en El Montonero., 21 de diciembre de 2015

“Acuña compra votos”. Entrevista

Written By: Hugo Neira - Dic• 19•15

Advierte historiador Hugo Neira: “Acuña no entiende qué es la política, él compra los votos”. Critica a dueños de universidades que encarnan a un “gamonalismo de nuevo cuño” y que solo reparten cartones “a una muchachada mal formada”.

Por: Emilio Grillo/ Diario Expreso

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Los cinco candidatos con más opciones de llegar a la presidencia ya nos presentaron sus primeras propuestas de gobierno en la CADE. Con estos proyectos, ¿hacia dónde apunta el Perú en su camino al bicentenario de nuestra independencia?

Déjeme dar una visión de conjunto. Estoy preocupado —el término es débil— inquieto, alarmado por lo que puede pasar este 2016. Creo que el Estado esta vez se va a romper. La democracia se hace con gente libre. Es la primera condición, desde los griegos, y no votaban los esclavos. Nuestra versión del voto alienado es cuando los propietarios de hacienda llevaban a sus peones y siervos a las mesas de sufragio. Eso en el siglo XIX. A las juntas departamentales. Tiempos de Piérola y sus rivales. Hoy volvemos a algo parecido. Acuña compra los votos. Un gamonalismo de nuevo cuño ha aparecido. Ya no se tienen latifundios sino universidades, por otro lado, falsas, son “empresas” que reparten cartones a una muchachada mal formada en la pésima enseñanza secundaria. Vamos a ver nacer una neooligarquía, venida de abajo. Y acaso más despiadada que la tradicional. Eso es lo que veo. “El predominio de la incompetencia y los audaces”. La frase última no es mía, sino de mi maestro Raúl Porras Barrenechea. La dijo en 1957. Desde entonces, o sea hace 58 años, hemos avanzado en muchas cosas, pero dejando sin progresos la educación para hacer ciudadanos. Ahora, puede que paguemos muy caro ese gravísimo descuido.

Ahora sí, respondo a su pregunta.

Usted junta a los candidatos, ¿no? Yo los separo. Hay cuatro demócratas y contra todo pronóstico, un “outsider”. No es el primero. Se llama “outsider” a quien no pertenece a la clase política, y vino de “fuera”, para decirlo así. Fujimori, el chinito, ¿recuerda? Luego, Toledo. Luego Humala. Hace veinticinco años que los votantes buscan algo diferente, con la excepción de la reelección por segunda vez de Alan García. Curioso, ¿no? Esas ganas de tener otra conducción política, y no encontrarla.

¿Qué análisis hace acerca de expresiones como “plata como cancha” o “lo he logrado todo, lo único que me falta es ser presidente”?

Fui el primero en decir, en Caretas, que era el mal mayor. Como sociólogo diría que es un fenómeno. También lo fue Fujimori, Sendero Luminoso, lo son hoy los sicarios y el peso de las mafias. Como ciudadano y votante, el mayor riesgo. Acuña, no entiende qué es política. Y muchos de sus electores tampoco lo entienden. Una cosa es el comercio, qué es una interacción de individuos desde su propio interés. ¿Quién estaría en contra de eso? Siempre lo hubo, desde la noche de los tiempos, la relación comercial incluso antes de la moneda. Pero política no es el interés. Es el derecho a tener derechos. ¿Le ha escuchado decir algo sobre derechos? Lo cívico, lo público no aparece ni en su lenguaje, ni en los escritos, que dicho sea de paso, no puede ni leer en público. Ojalá no  sea elegido. Nos va a dar vergüenza. Una vergüenza antigua. Vergüenza ajena. Me la enseñó Julio Ramón Ribeyro. Quiere decir alipia. La vergüenza que te dan otros.

¿Cree pertinente que el presidente Ollanta Humala ataque a las fuerzas de oposición en ceremonias oficiales, como lo ha hecho hace poco al arremeter contra el fujimorismo?

El presidente Humala, con todos mis respetos, se va a ir sin darse cuenta que es Jefe de Estado. Le regalo esta definición del poder legal. “La democracia es la organización de las separaciones”. Es del profesor Pierre Manent. Quiere decir que una democracia separa los poderes, y la sociedad civil y el Estado. Ferguson, otro pensador, dice “this age of separation”. Pero él sigue como nacionalista. Y palo a los rivales. Qué vamos a hacer, votó por él la izquierda. ¡Vaya regalo!

¿Humala debería indultar a Alberto Fujimori?

De repente lo hace. Y de paso, libra a hermano Antauro.  Me gustaría ver cómo eso altera el actual proceso electoral. Me voy a divertir mucho.

¿Cuál considera que es el legado del presidente Ollanta Humala al Perú?

Lo diré en un libro que preparo.

Parece que al nacionalismo solo le interesa librar de sus problemas judiciales a Nadine Heredia. ¿Cómo hemos llegado a este punto en el que ya no interesan las ideologías, sino se usa a los partidos como herramientas de presión para impedir procesos judiciales?

La pregunta es muy buena, ¿pero me pide que diga cómo cambiaron las mentalidades? ¿Bajo los grandes desengaños? Se cayó la guerrilla en los setenta, se hunde la Unión Soviética, China inventa una mezcla de mercado despótico con elite postleninista. Y se les viene a los trabajadores peruanos los ‘services’, la sola salida por los pymes, y como si eso no fuese poco, la “intelligentsia” (universitarios, pensadores) no saben encontrarle una alternativa a ese ingreso caótico en la modernidad. ¿Por qué el pueblo peruano, que trabaja más que ninguno –una media de 12 a 15 horas por día en la chamba personal– va a hacer el trabajo que no hacen las universidades y los partidos?

 ¿Qué opina del candidato Daniel Urresti?

Al lado de Acuña, un civilizado. Tiene un discurso, un logos, al menos. No me gustaba hace meses. Ahora, todo el que tenga su primaria completa me parece una opción.

Hace un año y medio nos dijo que la educación en el Perú no existe. Hoy el gobierno se ufana de invertir más que ningún otro en educación. ¿Algo ha cambiado en el país en el tema educativo?

Mire, el tema es sencillo. El esquema estándar de enseñanza secundaria, que comenzó a cesar en los inicios de los 80 —sí, ¡con Belaunde!— y que luego no dejó de deteriorarse, se hace con dos elementos. Cursos sobre materias. Y profesores titulados. Las materias, es decir, en ciencias, física, química, álgebra, lógica, y en humanidades, literatura, historia, geografía, existían en los colegios del Perú. Por ejemplo, en las Grandes Unidades Escolares.

Me canso de decirlo, yo vengo de ellas. Escolar hijo de policía sin recursos. Mi pregunta es: ¿han vuelto esos cursos, y esos maestros? No. No en el Perú. Siguen con “las áreas”. Ese sistema existe en Ecuador y Bolivia. Y no le digo, en Chile, en toda la América Latina.

No se atreven a decir por qué no los reponen. Por dos razones. Porque el dueño del error sigue en el Ministerio de Educación; la logia de los constructivistas. Su ideólogo es el doctor Vexler. Y no tienen oferta de gente calificada para enseñar en los colegios porque al desaparecer los cursos (solo en el Perú y no en el resto del mundo), las universidades dejaron de preparar maestros para enseñar historia, matemáticas, filosofía, etc. ¿Es claro no? Una reforma de la educación tendría que llegar a un acuerdo con el Sutep. Porque habrá que importar, por unos años, el capital humano que dejamos de producir.

¿Cómo observa el debate en torno a la supervisión de las universidades a través de la Sunedu?

El problema, general Mora, no está en la enseñanza superior, sino más abajo. En la educación básica en primaria y secundaria. A ver si se da cuenta. Se está usted ocupando de los oficiales y no de los soldados rasos.

La justicia tarda y a veces no llega para los pobres en el Perú. ¿Qué reflexión podría hacer sobre nuestro sistema de justicia?

La pobreza ha comenzado a descender. Pero se seguirá separando a los peruanos privilegiados y los que no, por el tema de la distancia, el territorio, la conectividad, los pobres son los alejados, los que no tienen formación alguna. Del poder judicial no hablemos. Me voy a poner a llorar.

El daño de los “narcoindultos”

¿La alianza Apra-PPC podrá durar más allá de las elecciones? ¿Qué aspectos positivos ve en esta alianza?

Claro que es una unión. Pero qué pasa, ¿la Concertación de los chilenos nos les dio buenos resultados por la friolera de unos veinte años?

¿Los “narcoindultos” afectarán a Alan García en este último tramo de la campaña electoral?

Pero claro. No lograron encontrarle nada pero igual le  han hecho daño. Oiga, amigo, ¡ese era el propósito! ¿O usted cree que era una santa cruzada para reponer la moral en la vida pública peruana?

La izquierda y los cambios en América Latina

¿Existe la izquierda en el Perú? ¿Cuál es la responsabilidad histórica de la izquierda en la situación actual del país?

Claro que la hay. Pero no la que se dice de izquierda. Por lo general gente que nunca corrió un riesgo, ni que por ser de izquierda perdió un puesto, una cátedra, al contrario. ¿Conoce el testamento de Flores Galindo? Es conmovedor por su lucidez: “los votos del pueblo no nos pertenecen”, o algo por el estilo. Le contesto de memoria. En ese momento, con Barrantes, estaban arriba. ¿Qué pasó? Otro tema para mi libro.

¿Qué cambios se vienen en Sudamérica tras la derrota del chavismo en Venezuela y el triunfo de Macri en Argentina?

No muchos. Temo a los opositores de Chávez. Este, no fue nunca santo de mi devoción. Lo del ‘socialismo del siglo XXI’ a partir de un modo de producción parasitario como el petróleo es una bravuconada de llanero, y punto. Pero los otros, los demócratas, fueron los que produjeron por su corrupción y descuido de los cerritos, la llegada de Chávez. Por lo demás, no nos apresuremos. Maduro sigue en el poder, sus cubanos, que son unos 60 mil, y nadie sabe qué piensan los militares. En cuanto a Macri, es el pasaje de un error peronista a un error liberal. Ha bajado el presupuesto de educación argentino de 6% a 3%. Vaya programa que se les viene encima. Los cambios que se vienen son posibles pero no son probablemente eficaces. ¿Han visto el peso de la sensatez? En Francia, luego de un voto de protesta —eso es el voto por la señora Le Pen—, pasaron a un voto que no le dejó ni una sola región. Pero la democracia francesa es muy antigua, muy ducha, ya iremos aprendiendo. Si Acuña no es presidente.

 

Publicado en Expreso, 17.12. 2015

http://www.expreso.com.pe/politica/acuna-no-entiende-que-es-la-politica-el-compra-los-votos/

 

 

Se viene el Niño. ¡Lo que se viene es el Ñaño!

Written By: Hugo Neira - Dic• 14•15

Un aviso aparece por todas partes. “Prepárate Perú, se viene el Niño”. Por una vez el reflejo de prevención que dicen está en la médula misma del homo sapiens, resulta que aparece ahora en nuestra sociedad. Por lo general todo nos toma de sorpresa, terremotos, golpes de Estado, migraciones de anchovetas hacia aguas menos calientes, llantas quemadas en las carreteras y pliego de reclamos, marchas antimineras, guerrillas en los 70, y ante Mario Vargas Llosa en los 90, la emergencia de un casi desconocido rector de la Agraria y fulminante vencedor, y cierre del Parlamento, el bombazo en la calle Tarata y la captura de Abimael Guzmán en una academia de baile en Surquillo y no en “el monte”! Aquí todo ha pasado, pero no de sopetón sino por esa extraordinaria capacidad peruana para eludir la realidad.

Los hechos nuevos y la emergencia de personajes que pueden alterar la historia —y no necesariamente para bien­— siempre nos han agarrado con los pantalones abajo. Desde la guerra con Chile, que sorprendió a los peruanos, y mientras se reunía el Congreso para ver qué hacer (un tratado secreto, e idiota, nos unía a Bolivia), los chilenos declararon la guerra y el general Mariano Ignacio Prado no solo pasó a la historia por su fuga sino por esta frase: “No es posible. Mi compadre Pinto no puede hacerme esto”. Pinto era el Presidente de Chile. Pero no aprendemos. Nadie le creyó a Sendero cuando colgaron perros en las calles. Y un buen rato avanzaron porque un cándido presidente, o sea, puesto del lado bueno de las cosas y ciego a la maldad del mundo, dijo que solo eran “abigeos”. Monumental error de apreciación. Mucho cuenta el mito nacional,  “Dios es peruano”, y todo se va arreglar.

Ñaño es un peruanismo. Cargado de ternura, su uso no es para un recién nacido, entonces es wawa, un calato; es cuando ya es chibolo. Al ñaño lo apapacha el clan familiar hasta que peine canas. Ahora bien, aquí estamos llamando el Ñaño a un candidato a presidente en el 2016. Quién va a ser pues sino el angelical candidato César Acuña. El recalentamiento de los océanos es un fenómeno natural. Hará daño, pero se prevé sus estragos. Lo que no es predecible es lo que trama el Ñaño Acuña¡!

Y ya que estamos en la jerga, sigamos con ella. Muchos se paltean con este personaje, lo ven comerciante, provinciano, y les da roche criticarlo. “Pobrecito, viene de abajo”. Un peruano no sufre de vergüenza, se friquea. Y ante el empoderado de abajo no manya, no computa. Ya les pasó cuando apareció el “chinito”. Igualito “al japonés con tienda en la esquina buena gente”, y eso les bastó. No se hagan. Ahora con César Acuña pasa lo mismo. El empresario de la nada. El lector podrá apreciar una foto que tomé en la Feria del Libro. El stand de su supuesta universidad no tenía libros. Acuña quiere este país presidencialista en sus activos privados. Y sonríe, sonríe todo el tiempo. Mala seña, en replana sonríen los sapos, el que se hace chochera para luego fregarte.

No me gustas César, crecí en Lince, mi padre que era cachaco se quitaba el uniforme para ir a verme. Crecí en un barrio de broncas y de ahí salieron doctores, un obispo y también delincuentes. Búscate tu caviar, a ellos sí puedes maletearlos, están acostumbrados, se arrimaron a Humala a quien creían cholito y el comandante les dio su patada en el trasero y hasta ahora no se reponen. Si “la haces”, un régimen de trafas mil se nos viene encima. ¡Pobre país, pobre patria! Otro jugadorazo, el de menos escrúpulos en el sillón presidencial. ¿Para qué, ah? ¡Qué inteligentes son los ocultos jefes narcos! Iremos a la globalización, vía carteles colombianos y mexicanos.

Si quieren votar por Acuña, son libres de hacerlo, si quieren suicidarse, pero por favor no canten el himno nacional muy emocionados y con la manaza puesta en el corazón. No se hagan.

Publicado en El Montonero., 14 de diciembre de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/se-viene-el-nio-lo-que-se-viene-es-el-ao

Cade 2015. OK. Pero…

Written By: Hugo Neira - Dic• 07•15

“Arranca la campaña” dice un ancho diario limeño. En efecto, arrancan más bien las campanas, varias con repiques exitosos. Y una, con un tañer lúgubre de entierro. Los candidatos expusieron. César Acuña fue el único que leyó. Y leyó muy mal. “Aquel que lo ha logrado todo”, como tuvo el cuajo de decirlo en la tribuna. ¿Ha logrado qué? Por lo visto no ha logrado lo elemental. Al menos leer correctamente una página entera.

Zacarías Ramírez, dicen que es el hombre más rico de México y no por eso se le ocurre ser el inquilino de los Pinos, la residencia presidencial. El hombre más rico del mundo parece que es un español, Amancio Ortega, pero no tiene la majadería de querer residir en la Moncloa. No es nada personal, pero el ciudadano Acuña no tiene ninguna calificación para intentar lo que intenta, carece de “capital simbólico”. (Anda Paco, no seas malo, explícale a tu amigo lo que le falta, porfa). Esa lectura a trompicones en Paracas puede que haya sido su catafalco. En otro Cade, por el 2001, algo parecido le ocurrió a Olivera. Habló y se hundió. Pero no cantemos victoria. El triunfo del sentido común, en nuestro país, es siempre conjetural.

Vayamos a los expositores de verdad. No estuvo nada mal PPK, habrá halagado a una platea de ejecutivos con la idea de reducir el IGV, y sorprendido con su propósito de crear un seguro de desempleo. Desempleo, una palabra condenada desde el optimismo de Hernando de Soto. Pero eso es en gran parte este Perú sin oferta de empleos y asalariados. Esta sociedad se ha ido salvando porque aquí los pobres —los emigrantes andinos— se inventaron empleos y no se cruzaron de brazos como en otras sociedades. Hace cuarenta años, eran una solución momentánea. Por los años 70, el Cade fue sobre “nueva sociedad industrial”. Pero en el 95, “Perú empresa”. Y al diablo el empleo de calidad masivo. Ahí nos salimos de la ruta. En fin, Keiko, con frases como “sabemos vencer al terror”, y lo de Ministro de Economía “ensuciándose los zapatos”, no estuvo nada mal.

Después de escuchar a Alan García puse estas líneas en mi Twitter. “Convincente, con las cifras en la mano. Con humor, defendiéndose bien de las preguntas. Con sonrisa y autoridad. Estupendo”. Ahora bien, ¿quién fue el mejor para los que estaban en Paracas? Según el diario El Comercio, fue PPK y Keiko Fujimori. Pero yo llamé por teléfono a un par de amigos que estaban en Paracas. Y me ratificaron que fue García.

El viernes por la tarde me entra una llamada del diario La República. Y entre muchas cosas, sostuve que algo estuvo ausente tanto en Alan García y en los otros expositores. Ese algo es nada menos que el país informal. «Para la enorme masa de pequeños empresarios, las propuestas de trabajo inmediato, los trenes y otros proyectos, los tienen sin cuidado. No quieren ser asalariados». El discurso estructurado de García, la tecnicidad de PPK y la puntería de Keiko, son para un país formal. Válido para algo como Uruguay. Es decir, ciudadanos con empleos estables, altos salarios y masivamente cultos. Ciertamente, estaban hablando a una audiencia del Cade. Pero hay otras fuerzas vivas. Un mundo de no pobres. De no lectores, y de no militantes. Fruto del negocio propio y la pésima escuela. Los idus de marzo no han pasado.

César Acuña me irrita y a la vez me intriga. Y no soy el único, ha escrito Marcel Velázquez, “el fruto ilegítimo del fujimorismo y del avance incontenible del mundo chicha peruano”. Cuatro reales habidos tras universidades bambas que nacieron desreguladas, y listo, ¡Presidente! Pero si el 90% de los trabajadores desea ser empresario, y la informalidad es el 70%, el candidato de “la fantasía como mercancía” tiene siempre posibilidades.

Al elenco estable, ¿se le puede pedir algo de imaginación? Muchas naciones y civilizaciones se han venido abajo por no ver lo que les resultaba invisible. Los socialdemócratas alemanes sin entender a los nazis. La Venezuela próspera de clases medias y ciega ante la miseria de los cerritos. Así ocurren las cosas. El otro Cade existe. De los que apenas sobreviven y se toman por empresarios. Son millones. Y ellos pueden llevar su César, un bárbaro, a Roma. En fin, peruanamente, al caserón ese de la Plaza de Armas.

Publicado en El Montonero., 07 de diciembre de 2015

El derechómetro

Written By: Hugo Neira - Nov• 30•15

Encuesta. Suma los puntos hasta llegar a cien.

1. A la pregunta de si eres de derecha o de izquierda, sueles responder que no ves la diferencia entre una y otra.

> Ponte diez puntos. Eres de derecha pero ni cuenta te das.

2. Sí dices que eres de centro porque no logras diferenciar ni la una ni la otra.

> Ponte diez puntos y cinco de yapa, por conchudo.

3. Dices que no eres de derecha, pero no estás en contra del mercado, y entre amigos y familiares, sueles decir: «-Mira cómo ha progresado Chile con Pinochet y el Perú con Fujimori».

> Clasificas. Veinte puntos.

4. No tienes una opinión pero cuando te preguntan sobre los gays y las lesbianas, dices que respetas todas las opciones sexuales pero que te gustaría que no sea la opción de uno de tus hijos.

> Clasificas. Eres derecha solapa. Suma tus veinte puntos.

5. Estudiaste de muchacho en el Santa María, hablas inglés incluso mejor que el castellano, te sigues viendo con tus patas de colegio y tu hijo se ha casado con la hija de uno de tus compañeros, además tu empresa tiene socios que son del barrio donde tu familia vive hace siglos, aunque se hayan ido a los Estados Unidos.

> Clasificas. Ochenta puntos.

6. Te llega altamente la encuesta, tu familia tiene casa de playa en Asia, no vas a votar por nadie, la política no te interesa, es para vividores, y no como tu papá que se mata trabajando en una compañía de seguros de vida que ha quebrado. Solo te interesa la informática y la tecnología de punta.

 > Clasificas, ponte los puntos que quieras.

7. No lees El Montonero. Vas a votar por Flores-Aráoz para que aplique «la cadena perpetua» a todos, en especial a unos desgraciados que le hicieron una estafa a tu familia, comprando terrenos en Pachacamac antes que ustedes.

> No digas tu apellido. Vamos «pelo», no te metas en negocios y sigue con lo tuyo que es la música. Clasificas.

8. Enseñas en una universidad recontraprivada. No eres de izquierda, pero te simpatiza. Has estado lejos de locuras de senderistas, de los arribistas que trabajaron para Velasco, no te fías de Verónica Mendoza ni del padre Arana, detestas al aprismo y a los fujimoristas, cuya base es de cholos comerciantes. Eres una persona decente, nunca has estado preso ni deportado. Eres pata del padre Gutiérrez, monógamo, nada de marihuana ni de concierto rock en la familia. Te declaras lejano de la derecha.

> Puede ser. Pero la verdad es que eres uno de derecha de tomo y lomo, aunque lo niegues. No, no te pongas malcriado, no te hemos preguntado cuánto ganas como decano en tu universidad ni nada de ese sobrino que se fue a morir con Sendero. No te piques.

9. Has votado por Toledo pero hoy te cae mal por lo de Zaraí, la hija. Piensas que Alan García podría hacer un buen tercer gobierno pero lo del hijo Danton fuera de la sagrada familia es inconcebible. No sabes por quién vas a votar pero de repente te inclinas por «el más adecuado a condición que funcione la constitucionalidad» como dices en tus cursos de Derecho.

> Eres el más derechista de todos. Ponte tus cien puntos bien ganados.

10. Piensas ante la encuesta que lo de derecha o izquierda no cuenta sino la élite que la pueda dirigir.

> A ver, me pareces alguien conocido. ¿No llevas un apellido compuesto? ¿Tu papá no es un reconocido filósofo? ¿No has escrito un tratado sobre la Ciencia Política? Y después de explicar a Parsons, Bertrand Russell, Hobbes, Raymond Aron, al mismísimo Galbraith, ¿ahora trabajas para Acuña que se jacta de no haber leído un solo libro en su vida? ¿De casualidad no te llamas Paco? ¿Qué dices? ¿Que solo eres uno de los «jales»? ¿Más bien, la Eminencia gris? Pucha, esta vez te pasaste. La Patria agradecida te levantará un monumento por tu decisivo aporte al caos.

 

Publicado en El Montonero., 30 de noviembre de 2015

http://elmontonero.pe/columnas/el-derechometro