Enciclopedia Galáctica. ¿Existió el Perú?

Written By: Hugo Neira - Sep• 17•18

Enciclopedia Galáctica

La Enciclopedia Galáctica es un texto ficticio, inventado por Isaac Asimov. Se supone que una humanidad mejorada por la intervención de bondadosos extraterrestres, se ocupa de la historia de Estados y naciones, vistos en el año 3000. Asimov era un optimista. Sus predicciones futuristas desconocían los cambios climáticos y la tendencia del hombre a autodestruirse.

______

Bienvenido lector a nuestra modesta Galáctica. Como debe saber, nos es muy difícil, y por momentos imposible, conocer el pasado. El cambio climático del siglo XXI y XXII produjo enormes estragos, entre ellos, el deshielo de ambos polos, y en consecuencia, la subida del nivel del mar hasta 60 metros. De modo que lo que era la costa peruana —si es que realmente existió el Pirú— quedó bajo el océano. Sin embargo, nuestros buzos han logrado rescatar algunos restos, lo que permite el presente trabajo. Este se realiza debido al ruego y pedido de muchos de peruvianos, dispersos en otros lugares del planeta, en particular, en la ex estepa siberiana y canadiense, vueltas hoy paraísos tropicales.

Hemos rescatado documentos del oscuro siglo, el XXI. Al parecer, llegaban libros del exterior, un tal Fukuyama, que pronosticaba “el fin del hombre” como consecuencia de la revolución biotécnica. Se entiende que fue a partir de la genética. Otros, una tal Angelina Muñiz, que resulta que era francesa, había escrito El siglo del desencanto. Pero parece que cierto tipo de peruvianos, los limenses, no tomaban en serio esos siniestros augurios. Al parecer se comía y se bebía mucho. Además, no había reglas, cada uno hacía lo que le daba la gana. Detestaban las normas. Por eso a nuestros psicohistoriadores (concepto del gran Asimov) les cuesta entender mentalidad y costumbres de ese país, si realmente existió o es un mito, al cual no renuncian los peruvianos esparcidos en el planeta.

Pongamos que existiera. Nuestros psicohistoriadores dicen que fueron poblados por indígenas, luego españoles y negros, asiáticos, italianos y judíos, de todo. Pero nunca pudieron soportarse los unos a los otros. No podemos entender el porqué. Hubo mezclas parecidas en México, pero con ello emerge un Estado y una nación moderna en el siglo XX. Pero no en el Pirú. Uno de los antropólogos limenses, Iván Degregori, escribe No hay país más diverso. No es cierto, la India de esa época era de lejos más diversa, y sin embargo, era una nación. La verdad no lo entendemos. Nuestros científicos examinan lo que llamaban jerga, y está llena de insultos, por lo general racistas: negro de mierda, cholo huevón, blanco conchatumadre. Estos términos nos son ininteligibles. Pero nos parece que no se refieren a defectos morales sino a términos raciales. Y suponemos, entonces, que lo que se llamaba ‘ciudadanos’, nunca lo fueron. Y todo eso ocurre antes de la primera gran catástrofe climática.

Nuestros psicohistoriadores dicen que hubo república pero solo a partir de 1931. Aquí se presenta otro enigma. Un intelectual, de la Torre, desembarcó de Europa con ideas socialdemócratas y un puñado de gentes que pensaban, y como simpatizantes, obreros, cañeros, clase media pobre. Pero la política peruviana se caracterizaba por excluir. Por esos años, ocurre que había un señor Víctor Raúl Haya, muy cercano a ese partido, un gran pensador, con libros admirables. Algunos de nuestros psicohistoriadores dicen que eran una sola persona. ¡Político y filósofo! Pero si fue así, no entendemos cómo perdieron la ocasión de que el Pirú tuviese un sabio que a la vez amaba a los peruvianos. Con cerrarle las puertas de Palacio, perdieron todo progreso en el siglo XX.

Pero lo del siglo XXI fue peor. Les tocó vivir la era de la desinformación mundial. Tras Internet, vino una época de manipulación masiva con trampas que se hacían adictivas, los smartphones, las redes, y que dado el anonimato, se prestaban a las mayores groserías, a la confusión y al olvido de lo real. El truco consistía en dar las falsas noticias que la gente esperaba para apuntalar sus prejuicios. Los deep fakes son la apoteosis de la calculada mentira. Los Estados Unidos de entonces y Europa sufrieron de ese ataque, tomaron medidas, legales y técnicas. En el Pirú fue fatal. Llegaron cuando el país había quedado desarmado por su pésima educación popular.

Según nuestros psicohistoriadores, un complot internacional, a cuya cabeza el Banco Mundial, toma al Pirú como un conejillo de Indias, e impone un sistema de educación. Su meta, alejar a los jóvenes de todo aprendizaje que fuera humanista. Así se evitaba la aparición de líderes revolucionarios. En los primeros decenios del siglo XXI, los peruanos perdieron el hábito de leer. Todos alfabetos, pero en realidad, iletrados. Y aparece una juventud satisfecha. Consumismo, sexo, individualismo al máximo. Los peruvianos se olvidaron que el conocimiento es un capital, tanto o más que el dinero. Ignoraron a sus pensadores (Basadre, el poeta Vallejo). El nivel bajó. Cualquiera era ministro. Cualquiera parlamentario. Cualquiera embajador. La esposa de un militar en el poder nombró a su médica partera como embajadora en París. No hubo cultura sino mercado. Además, usaban un lenguaje lamido. Un diario decía, “crisis hídrica”, por no decir, “no hay agua”.

Con las repeticiones de El Niño, comenzaron a darse cuenta de que necesitaban de científicos, pero ya era tarde. Una tierra tan llena de potencialidades tenía los peores ciudadanos. Cuando los informales llegaron a ser ricos, se olvidaron de los pobres. No pagaban impuestos. Mientras se inventaron una bruja, la señora K, y carboneaban al presidente Vizcarra, se secaron los glaciales y en la costa desaparecieron los ríos. Cuando los dos billones de toneladas de óxido de carbono emitidas por el uso de los hidrocarburos en el planeta, huaicos, inundaciones, heladas, ya no podían sembrar maíz ni papas. Por el 2040 solo tenían el 60% del agua disponible en el 2020. Cuando la Amazonía comenzó a perderse, las grandes potencias mundiales impusieron a varios países la pérdida de su soberanía. El Pirú, si existió, pasó a ser un protectorado.

Fue una época muy caótica. Delincuencia, producciones ilícitas de imitación de marcas internacionales, en vez de trabajos formales se multiplicaron lo que llamaban chambas. La educación que habían establecido formaba solo técnicos de nivel muy bajo, a sabiendas que en el curso del siglo XXI, esos oficios manuales serían reemplazados por robots, pero los agentes del Banco Mundial habían logrado su misión, el embrutecimiento de las capas populares. Había buenos empleos, pero eso era el coto cerrado de la clase dominante, un espacio limitado a los que formaban parte del sistema de vínculos familiares. Para el pueblo, hubo una economía peruviana para trabajos precarios, cualquiera se inventaba una chamba, pero era de pocas ganancias y de poca productividad. El yo te vendo y tú me compras. Había dos Pirús, uno casi normal, occidental, con contrato, y otro, a la diabla, el país de los emprendedores pero con bajos ingresos. La situación peruviana, estudiada por nuestros psicohistoriadores, se reduce a lo siguiente: altas expectativas (debido al gusto por el consumo y los efectos de la publicidad) pero muy bajos ingresos. Entonces, no les quedaba otro remedio que algún trabajo ilícito, el que fuese, o de lo contrario, el endeudamiento. En el 2018 los diarios dijeron —por una vez, algo cierto y no inventado— que cada peruana debía a algún banco algo como 90 mil soles por cabeza. En otras palabras, los más pobres, que creían tener casa propia, esa que levantaron como mejor pudieron, podía ser confiscada.

Fue un tiempo muy extraño, un viento de manías y locuras sopló en los primeros decenios del siglo XXI. Siendo un país sin paz social, al no ser una nación —que generalmente se formaba en las escuelas que eran iguales para todos—, se tenía la pretensión de que estaban a dos dedos de alcanzar a la OCDE. Lo dijo un presidente y nadie se echó a reír. Era un político, y los halagaba aunque la realidad, la triste realidad, era otra. Hemos logrado saber, mil años más tarde, cómo eran las naciones que habían entrado a ese club de países sensatos, y nos asombramos. El Perú estaba muy lejos en cultura y en organización de esas naciones, pero el optimismo de los peruvianos, fundado en que tenían una buena gastronomía y eran un país muy rico (no tanto, unas cuantas minas, que como todas las industrias extractivas, duraban un cierto tiempo), no tomaba en cuenta que no habían terminado de domar los Andes, ni sus ríos. Era un país montañoso, de grandes cuencas, cierto, y de ríos costeños, y nada más. Lima era la única gran ciudad de la región que dependía del agua del deshielo glaciar. También las ciudades de Ecuador y Bolivia tenían agua potable porque tenían glaciares. Los habitantes de esos países andinos veían y sabían que dependían de unos glaciares que cada año retrocedían. Eran países secos, y el suministro eléctrico dependía del deshielo. La emigración de la capital a las ciudades del interior se inició a la mitad del siglo XXI. El precio del agua solo pudo ser pagado por las pocas familias ricas que se habían quedado en Lima. La falta de agua inicia una migración al revés, de ciudades costeras a ciudades andinas. Y la guerra por el agua no tardó en estallar. Y las grandes migraciones, hacia las zonas extremas del planeta. Que por cierto, comenzó a perder poblaciones, ora porque se controlaba los nacimientos, ora por razones de ciclones, desaparición de lluvias, aumento de los desiertos, dificultades diversas para la agricultura, el retorno del hambre y la necesidad. Vivimos casi en otro planeta. Uno donde el frío es un lujo. Pero volvamos a lo que quieren nuestros lectores. Qué pasó en el Pirú mítico y desaparecido.

Mientras esas desgracias se precipitaban, corrían ideas absolutamente delirantes. En ese Pirú no había ciencia sino magia. En el Cusco se esperaba que la cabeza del inca Atahualpa, que según el mito crecía bajo tierra, terminara por juntarse al cuerpo, es decir una ciudad del interior. Cuando por broma alguien les dijo que en efecto, el mito se iba a cumplir, pero que la ciudad elegida no era el Cusco sino Arequipa, se pusieron furiosos. Por esa época, un señor llamado Isaac, al parecer marxista aymara, educa a sus hijos para que fuesen la repetición de los legendarios hermanos Ayar, que se disputaron entre ellos y el mejor fue el primer Inca. Uno de ellos, en efecto, llegó a presidente, para demostrar que no sabía hacer nada. La mayoría de problemas de ese tiempo no era el cambio climático, ni mucho menos, sino líos de comadres. Los peruvianos habían sido un pueblo de donde había emergido creadores, pintores, ingenieros, arquitectos, novelistas, poetas y pensadores. Antes que lo cubriera la desinformación, el razonamiento mágico al que eran muy dados, y las aguas del océano.

Una versión corta de esta ucronía ha sido publicada en El Montonero., 17 de setiembre de 2018

http://www.elmontonero.pe/columnas/enciclopedia-galactica-existio-el-peru

 

Lava Jato. Y limpiar los establos de Augías *

Written By: Hugo Neira - Sep• 10•18

De un día para otro, me invitan al programa Combutters en Willax TV. En el camino, me preguntaba a mí mismo de que íbamos a hablar, supuse que del fiscal Chávarry. La verdad es que tenía grandes deseos de protestar ante la reacción histérica en los medios y la obsesión paranoide de buscar chivos expiatorios. La verdad es que Phillip Butters arrancó por ese lado. Antes de hacerme alguna pregunta, se dirige al público y evoca que Perú jugó contra Holanda y pierde por un gol después que Carrillo le cede el balón a Yoshimar Yotún que falla un remate regalado. Entonces el culpable de la derrota era el Fiscal de la Nación, Chávarry. Sarcasmo y mordacidad de Butters que venía a tiempo. La ironía que despierta conciencias.

Al hablar, me propuse hacerlo con argumentos racionales. Dije que encontraba monocorde lo que se decía sobre Chávarry. «Ninguno plantea la posibilidad de que sea justamente el fiscal severo que necesitamos». No hay uno solo que lo diga. La verdad es que ese cargamontón contra el Fiscal de la Nación oculta la otra vida paralela de la política limeña. Butters mostró, con el documento de la Junta de Fiscales en la mano, lo que pedían: «adopte una decisión acorde a los intereses y el bienestar de la institución». ¡Eso es lo que dijeron! Y no aparece la palabra«renuncia»¡! Y menos lo del «paso al costado». Sin embargo, varios diarios lo colocaron en los titulares de primera plana¡! Monumental tergiversación. En los noventa, fueron los diarios chicha de la maquinaria montesinista-autocracia Alberto Fujimori. Hoy lo usan gente que se dice de izquierda, y no lo son. Como en toda profesión, hay una ética.

Hemos tenido semanas enteras de un carnaval de fake news, de noticias falsas, de hoax o mensajes falsos en cadena. No somos los únicos. Tergiversar es una peste planetaria. De eso se ocupa María del Pilar Tello, en Ciberpolítica. Ahora bien, si la conexión rusa ha influido en el Brexit de Inglaterra y en la derrota de la señora Clinton, en sociedades donde a los jóvenes se les enseña a razonar, ¿qué podemos esperar nosotros? ¿Con la pésima educación peruana?

Ante Phillip Butters (y la audiencia), propuse algo distinto. Imagina —le dije— que tuviéramos un finlandés que nos pregunta cómo le va al Perú. (Lo de Finlandia, por lo lejos que está.) Yo le diría que estamos ante un país paradójico. Por un lado, no nos va tan mal. Un presidente ha sido reemplazado por un vicepresidente. O sea, lo normal, la ley. En segundo lugar, en economía se anuncia algo sobre el 4%. (Aunque hemos perdido 7 añitos, 5 con el «revolucionario» Ollanta y dos con PPK.) Esa noche, me extendí en datos que provienen del INEI (Instituto Nacional de Estadística). Hay cambios inmensos en la sociedad peruana. En primer lugar, somos un país urbano. Un país de ciudades. Lo rural ocupa el 10%. En segundo lugar, somos un país costeño. Por primera vez en 3000 años, la costa está más poblada que las cuencas andinas. Y añadí, yo nací en Abancay, o sea lo que digo no es subjetivo. Un 70% en los llanos que conectan comercio y gente. Y solo 30% en la sierra. Por último, ya somos un país masivamente alfabeto (discusión: analfabetos en un 5% o 9%.) Entonces, globalmente no hay crisis¡! Pero la fabrican. Esta mañana, una tuitera, Luz Amelia: «lo escuché en Philippe Butters y me devolvió la tranquilidad. Pensé que estaba loca, porque no es posible q personas q aparentan tener criterio se lancen como gallinazos contra Chávarry, los comentarios q hizo, son certeros». Cuánto me alegro. Pero todavía faltan los hechos, la reforma del poder judicial. Entre tanto, la clase política está desacreditada y buena parte del poder mediático.

Esa noche conté que fui comunista, no «de izquierda». Aprendí a ser sobrio y estudioso. Y en el San Marcos de mi juventud, había mayoría aplastante de apristas. Para mi generación —Fernando Fuenzalida, Arias Schreiber, Carlos Franco—, los apristas no eran enemigos. Eran rivales. No es lo mismo. Hoy, me creen naranja. Se equivocan. Ni eso ni lo contrario. No sé odiar, y mi religión es ser un libre investigador, ver y decir lo que es real. En los 2000, escribí El mal peruano**. «El abuso del poder, la plata fácil, la falta de escrúpulos y la esfera de la impunidad. El libro trata de Fujimori y Montesinos, pero no solo de ellos. Trata de una cultura de la criminalidad, enraizada en la propia cultura criolla y nacional.» ¡En el 2001! Esa noche dije que Haya de la Torre es la figura mayor del siglo XX. Su legado es actual. ¿O hemos construido una sociedad del bienestar para todos? Dije que Keiko nace en 1975, o sea, tiene camino para rato. Y dije que el rol del opositor (democrático) lo ocupa hoy Alan García. Menos mal, porque en este laberinto, se nos puede presentar algún Maduro peruano.

En suma, para las semanas que vienen, funcionarios, empresarios, opinólogos que por lo bajo cobraron en dólares, esperan su apocalipsis. Lava Jato apenas comienza. Y escribiendo este artículo, ocurre que el fiscal Chávarry se queda. Me saco el sombrero. Y coraje, señor. Esperamos de usted, se lo digo sinceramente, la proeza de limpiar unos establos llenos de mierda, algo que nunca se hizo. Sería entonces la mejor manera de festejar el bicentenario.

* «Los dioses impusieron el trabajo de limpiar el establo en un solo día a Hércules con el fin de humillarle y ridiculizarle, ya que era tal la cantidad de excrementos acumulados (los establos de Augías jamás habían sido limpiados) que resultaba prácticamente imposible limpiarlos en un solo día.»   —Wikipedia

**

El mal peruano 1990-2001

Publicado en El Montonero., 10 de setiembre de 2018

elmontonero.pe/columnas/lava-jato-y-limpiar-los-establos-de-augias

Municipales y afiches. De todo como en botica

Written By: Hugo Neira - Sep• 03•18

Edilicio es todo lo que se relacione con las municipalidades. Pero no vamos a detenernos en las 11’789 listas de candidatos inscritos —según la ONPE— para los comicios de octubre. Examinarlas sería una tarea para una tesis y no para una modesta crónica de vecino, como la presente. En cambio tomamos un sendero más claro y visible. Los afiches. Dime qué afiches tienes y te diré quién eres. Por ello, en el largo puente de estos días, tomé un taxi para un servicio por horas, e hicimos un safari fotográfico por algunos lugares de Lima. No todos. El amable lector comprenderá que como en las encuestas, no se pregunta a todo el mundo. Sino a algunas tendencias dominantes.

Creo que es posible identificar varias tendencias y estilos. La primera es la de los candidatos hiperindividuales, amistosos, amigables. Son los candidatos que presentan en sus afiches solo el prenombre. Es el caso de Kary, por Surco. Luce el rostro, y una propuesta que resulta excesiva. «Adiós al crimen». Eso, querida candidata, no puede proponerlo ni el Papa Francisco en Roma. Con la rubia Kary no sé qué hacer. Si ponerla en la corriente que, como dicen en jerga limeña, es «patería». Hay otra candidata con la misma ideología, se llama Gina, y Somos Perú y chaú. ¿Un tema de mujeres candidatas? Nada de eso, se repite en barones. Un tal Kike, así de corto, nada de apellidos. Kike en su propaganda es muy original, lo suyo es una tabla como para correr olas. Se puede suponer que esas candidaturas han surgido no de partidos políticos sino de lo que en peruano se llama un «cogollo». No sé cómo les irá, son demasiado distritales. Pareciera que llevasen un mensaje subliminal, «yo soy muy conocida». En fin, en octubre se verá.

El segundo grupo son los que lucen un tono de admonición, de advertencia. Un poco a lo Pinochet. Por ejemplo, Derliz, «A los delincuentes: ¡sus días están contados!». En letras negras y fondo amarillo, Derliz tiene uno también con promesa de hospital de emergencia 24h. Hay varios mandones, Johnny Vásquez, «Orden + autoridad = más seguridad». Lo de la seguridad se repite en el afiche de Daniel Urresti por Lima y del brazo de Adalberto Guardian por Ate. En ese grupo, también se podría hallar los agresivos. Dupuy con el dedo por delante, por  Perú Patria Segura. Alfredo Saavedra, «Proyectos sí, promesas no». Vaya tautología, ¡decirlo ya es una promesa!

En tercer lugar, los convencionales. Esos tienen nombre completo y dicen sus propósitos. Rubén Verástegui, por el deporte. Pedro Cabrera, «El tránsito es mi reto». Álvaro Paz de la Barra, de perfil, con la barbita de los jóvenes, «Con una mirada de esperanza e ilusión». Arturo Bobbio, «arborización de cerros». Y promete «donar dos árboles por panel». En otros afiches promete «Surco animalista». Omar Montoro, «Ahora sí, administración eficiente de los recursos». En cuarto lugar, los pragmáticos. Juan Alvarado, en el afiche, «32 años de experiencia innovando». Gina, «Trámites online. Plataformas interactivas».

Y por último, los exagerados. Ana Altamirano, foto, nombre completo de Todos por el Perú.  Pero hijita, ese eslogan es bueno para una presidencial¡! Los que se pasan. Álvaro Paz de la Barra, «Más humano, menos político». Dios santo, afiche de político negando la política (¿?!) Enrique Cornejo, «Vota por el tío Bigote». ¿Y eso es todo? En unas elecciones anteriores, le dio algún resultado, ¿pero hoy? El clima no está para bromas, querido amigo. Y el que luce su saber semántico es sin duda Ricardo Belmont, «Perú libertario». ¿Sabe usted, Belmont, que libertario es uno de los tantos nombres que tomaron nuestros anarquistas, que adoraban a Manuel González Prada? Gutarra, Barba, Lévano. ¿Los admira? Y también hubo una corriente de «libertarios» en el Sinamos de Velasco. Jaime Llosa, Carlos Delgado. Por favor. Para sus campañas, le recomiendo un maestro de secundaria ducho en lengua castellana. Hace años, también le corregí otro vocablo (en La República). Hablaba en la radio de ser «positivista». Quería decir que no era pesimista, pero los positivistas fueron una corriente de ideas allá por el fin del siglo XIX. Noto que su inclinación por el uso de conceptos difíciles para cosas sencillas no se ha perdido. Soy su admirador, de usted espero el partido piroclasto, la nación vesicular y el Estado lábil.

En fin, en algunos casos se mezclan los estilos. Hay el «que se pasa» pero pone nombre completo. Hay los que tienen afiches distintos, como quien busca clientelas diversas. No está mal. Nuestra sociedad es muy segmentada. Y los afiches cambian de distrito a distrito. Interesante. Por cierto, «hay 250 planes vinculados áreas verdes, reciclaje, ríos y arboledas y otros temas» (El Comercio, 02/09/18). Pero los afiches tomaron otro rumbo. Al fin de cuentas, se nota dos corrientes. La personalista y la más o menos partidaria. Falta poco para saber quién vencerá.

Publicado en El Montonero., 3 de setiembre de 2018

http://elmontonero.pe/columnas/municipales-y-afiches-de-todo-como-en-botica

 

Mary Shelley: Frankenstein, mito y tecnología

Written By: Hugo Neira - Ago• 31•18

Mientras recorría París y sus librerías, de pronto me di cuenta que no solo en Francia se celebraba el centenario de Frankenstein o el Prometeo moderno. En efecto, escrito en 1818 y editado por primera vez en Londres, su autor, una mujer, Mary Shelley, nacida en 1797, lo escribe a los 21 años. Por otra parte, en librerías, sorprende el interés de los lectores por temáticas científicas: ciencias cognitivas, genética, estudios del cerebro, la conciencia y las emociones. Azar o convergencia, los 200 años de la «creatura» monstruosa coinciden con los nuevos saberes que pueden desencadenar cambios asombrosos. No solo alargar la longevidad sino llegar a impedir el envejecimiento.

¿Frankenstein? En abril del 2015 un equipo de genetistas chinos se puso a «mejorar» el genoma de 83 embriones humanos. La meta fue llegar a erradicar embriones con enfermedades hereditarias. Pero ¿a qué distancia estamos de aumentar las potencias de un nuevo ser humano dado el progreso de las tecnociencias?

Mary Shelley propuso algo que siempre parecía un tema de ciencia ficción. Y lo ha sido por decenios desde el cine. De 1910 al 2015, hubo unas 93 películas. El nombre de Frankenstein, como se sabe, es el del médico que crea la vida desde los restos de muertos que roba en los cementerios. La obra de Mary Shelley aspira a ser algo más que un cuento fantástico, aunque figure en La Bibliothèque Idéale de Pivot, al lado de Dr Jekyll y Mister HyH Hyde de Stevenson. Para el filósofo A. Jori, «Frankenstein es una metáfora de la ambigüedad estructural de la tecnología». ¿Por qué un Prometeo moderno? El titán que ayuda a la humanidad no es perdonado por los dioses. Nos entrega el fuego. Y la fruta del saber, la serpiente del Paraíso. Ambas rebeliones contra lo divino. De ahí la demonización de Prometeo.

Las tendencias sociales de lectura siguen siendo economía, sexo y política, pero esas materias noto que son desplazadas por las que tratan del arte de aprender a vivir, la salud, el placer, el bonheur o felicidad y el respeto al cuerpo. Incluso hay una corriente intelectual, el transhumanismo, que interesa al filósofo Luc Ferry. «La tecnomedicina puede modificar nuestras vidas». Su postura es de entusiasmo y a la vez de horror.

Mary Shelley. Hija de William Godwin, editor, y de Mary Wollstonecraft, escritora y política —padres excepcionales— pero pierde pronto a la madre. No siguió una escolaridad regular, en cambio aprende griego, latín, francés e italiano. Muy temprano en su vida aparece Percy Bysshe Shelley, poeta, hombre casado y con el cual se fuga en 1814. Y Percy, divorciado, se casa con ella en 1816. Gran amigo de Lord Byron, ambos son invitados para pasar una temporada en Ginebra, y alquilan una casa cercana al lago Lemán. Es Byron quien les propone escribir algo fantasmagórico. Ella recuerda «la noche húmeda y tenebrosa en que comencé ese relato». Pero el padre lo imprime sin decir quién lo ha escrito, y dándole el prólogo a Percy Shelley. Prudencias victorianas. Pero el marido —que era poeta, bohemio, muere en el mar, a los 29 años— no era un canalla. Él mismo reconoce que Mary es la autora.

Hemos visto en París la película inglesa que lleva secamente el título de «Mary Shelley» de Haifaa Al-Mansour, también mujer. Ya llegará a Lima, vale la pena verla. Siempre me pregunté en qué se inspiró. Ese film nos dice que Mary, la escritora, pasó por momentos de total soledad. Ella y Frankenstein. Seres dotados de poderes y a la vez desdichados.

Publicado en El Comercio, 30 de agosto de 2018

https://elcomercio.pe/opinion/columnistas/mary-shelley-frankenstein-mito-tecnologia-hugo-neira-noticia-552074

 

Referéndum. Sí pero, ¿rapidito nomás?

Written By: Hugo Neira - Ago• 27•18

No me asombra en exceso que el presidente Vizcarra haya tomado la iniciativa y la bandera, tan esperada, de cambios institucionales. Ni la respuesta de Keiko Fujimori. Mi hipótesis, sin duda personal, es que ambos se han afirmado en el rol político que les toca y conviene. Uno oficial y otro de oposición. Cada uno con su propia estrategia. No la aplaudo, digo nomás.

No estuve en Perú ni en julio ni en el mes de agosto. Pero tengo entendido que el discurso dirigido a la Nación de las pasadas fiestas patrias, tuvo un efecto enorme en la vida política del país. En las encuestas —aunque por mi parte dudo de ellas en cuanto a que representen a toda la sociedad peruana—, igual no es poco pasar de 35% en julio a 46% en agosto, según Ipsos Perú. Qué duda cabe, la ciudadanía está de acuerdo en una reforma judicial, obviamente indignada por el destape de la maquinaria de corrupción legal que habían montado los Jueces Supremos, lo que ha conducido a admitir un referéndum con varias consultas.

La encuesta fue corta. Los que la organizaron confiesan que fueron consultados 1’266. Pero no es el lugar para discutir su tecnicidad, ha sido hecha, y atengámonos a su resultado. No busquemos cinco pies al gato. Con esos resultados pude enviar una crónica pero preferí postergarla hasta dejar Europa, volver a Lima, y hacer lo que conviene hacer, consultar amigos y ver los diarios. Todo esto para decir que ante tal desafío político y cognitivo de la reforma que se viene, he hallado un par de textos sensatos. Y además, escuché, apenas llegado, una intervención de Enrique Bernales en una mesa redonda de corte académico, que francamente, viene al caso.

Comenzaré por Abusada Salah, el 21 de agosto. Tras el escándalo de los audios se ha producido “una indignante e insoportable situación lo que ha empujado a la clase política a emprender el cambio”. Lo que más me atrajo del artículo de Abusada, es “la oportunidad de un shock reformador”. Pero tiene sus dudas. “Existe el peligro de que los líderes del cambio arriesguen a hipotecar la oportunidad de impulsar un shock reformador en aras de obtener popularidad de corto plazo”. Por lo demás, está por el retorno a un Senado, “elegido en distrito único, puede defender el carácter unitario de la nación”. ¡Qué fortuna sería aquello! Senadores que vieran al Perú como mixtura de culturas y a la vez de vínculos y acoplamientos. No es el caso presente. No se quisieron fusionar cusqueños y arequipeños. La macrorregión solo existe en la cabeza del jurista que se le ocurrió la cosa.

He dicho dos artículos sensatos. El otro es el de Jaime de Althaus (24 de agosto, igual en El Comercio). Comienza con “Keiko Fujimori pudo haber dicho lo mismo que le permitiera no seguir perdiendo el piso”. Se refiere al reproche que la hija de Alberto le hace al presidente actual, “la reconstrucción, la anemia, el acoso de las delincuencias, etc”. A lo que va Althaus es que esos “problemas urgentes” deben ser atendidos, pero eso no significa que la reforma judicial y política no sea menos urgente que obras de infraestructura. Y sobre las dichas reformas, Althaus acoge el proyecto de la bicameralidad pero no el de «la no reelección de congresistas sería negativo”. Por lo demás, Althaus, serenamente, señala que si nos cambiamos de diputados como quien se cambia de ropa interior —no lo dice así— “nos llevaría a una imposibilidad de consolidar nunca una clase política experimentada”.

Ahora bien, en esta problemática de las reformas, hay dos maneras de aproximarse. La que acabamos de describir, racional. Y la otra, deliberadamente política. ¡Hombre! Volvamos a Maquiavelo. Hay dos propósitos fundamentales. Cómo se llega al poder. El segundo, cómo se le mantiene (Cap.V, El Príncipe). Comencemos por el referéndum que convocará el presidente Vizcarra. Lo quiere de inmediato. Políticamente tiene razón. El solo gesto de convocar a los ciudadanos lo saca de la situación de reemplazante o interino. Seamos realistas, con el referéndum adquiere eso que se llama legitimidad. ¿Me hago entender? Se acaba la vaina de que “elecciones ya”. Aparece en el horizonte el 2021. No es poco.

Pero se entiende también, políticamente, lo de Keiko. Cierto, podría tener una actitud más diplomática, lo sugiere Althaus, y un “sí pero”, hubiera sido oportuno. Pero al estar en apenas un 15% de aprobación —aunque los otros están peor— puedo suponer que por dentro, en el enigmático partido Fuerza Popular, deben correr vientos huracanados. No tiene más remedio que cargar con su propia mochila, el rol nefasto de la oposición.

El problema de esta hora es el corto o el plazo medio. Yo le sugiero al amigo lector que escucha al constitucionalista Bernales.

Esa reforma no se puede hacer en los plazos cortos que el Primer Ministro, Villanueva, cree posible. Se dice —Lima es muy chismosa— que un sociólogo ha colaborado con el proyecto de reformas. Qué bien. Creo conocerlo y es de lo mejor. Pero sería conveniente que el Presidente llame también a los constitucionalistas, los hay. Además, esas reformas merecen un debate nacional. ¿Cuándo en la tele del gobierno?

En suma, el presidente Vizcarra se afirma con sus reformas. La señora Keiko lo hace complaciendo a sus bases. Nada del otro jueves. Así van las cosas. La guerra civil sin balas. Puede ser entretenido, pero nos espera el 2021. El agujero negro. Sin una cultura masiva ni educación para esta interminable transición peruana a la democracia, se vislumbra un final catastrófico y la probable victoria de un outsider. Una emanación del lumpen. Así fue como llegó Chavez, tras el desengaño de las grandes mayorías, por el camino de las urnas al poder total. Sigamos jugando al que gana pierde, nos espera un infierno peor que el actual.

Publicado en El Montonero., 27 de agosto de 2018

Referéndum. Sí pero, ¿rapidito nomás?